Juan Pedro Castellano, F. Edelvives: “Design for Change le da pistas a las empresas con los proyectos que ya han emprendido los más jóvenes”

22 octubre 2019,   Categorías: ,   Por ,   0 Comentarios,  

Entrevistamos a Juan Pedro Castellano, director de la Fundación Edelvives, patrocinador de la Delegación DFC España en el Encuentro ¡Yo Puedo! en Roma y profundizamos sobre las claves educativas en común con Design for Change España y los proyectos que ya están en marcha entre las dos organizaciones.

Por Beatriz Alonso

Pregunta: Cuéntanos de dónde viene tu pasión por la educación y cómo llegas a Fundación Edelvives

Respuesta: Por mi formación, siempre he estado vinculado a los jóvenes. He viajado mucho fuera de España en misiones evangélicas relacionadas con ellos. Di clases de religión en un barrio de inserción cuando era muy joven, y esta fue mi primera inmersión en la Educación Pública.

Por otra parte, también he estado vinculado a la educación no formal. A los 23 años, me contrató Edebé con el objetivo de fomentar la lectura entre los jóvenes y los papás. También he trabajado en la diócesis de Alcalá de Henares, dando cursos para profesores. Y en la universidad enseñando pedagogía didáctica. En ese momento me llamó Edelvives para poner en marcha la parte de religión de la Editorial, y hace dos años empezamos a rodar con la Fundación.

P: Uno de los objetivos generales de Fundación Edelvives es: “Emprender acciones pertinentes para dotar al mundo de la educación de los materiales y recursos que demandan los cambios económicos, tecnológicos, científicos y sociales”, y Design for Change España propone un cambio educativo, ¿cómo crean sinergias a partir de esta premisa las dos organizaciones?

R: Design for Change (DFC) es apasionante por el recorrido que ya ha hecho con respecto al empoderamiento, desde su nacimientos, en el contexto de la India. Cuando estuve con el santo padre hace dos años por un proyecto de Scholas Ocurrentes, coincidí con Kiran Bir Sethi [fundadora del movimiento]. Hubo un momento que nos sentamos y me contó el proyecto. Entonces me entró el gusanillo. Y ahora, vamos de la mano.

Además, nosotros ponemos el foco en el educador. Por ejemplo, hicimos un proyecto con Fundación Botín en esta línea, y también tenemos la Universidad de Padres. Creo que la parte del movimiento global que está anclada aquí, Design for Change España, tiene que ir a más, puesto que la finalidad es dotar de recursos materiales a educadores y profesorado.

P: ¿Qué destacarías del Encuentro ¡Yo Puedo! en Roma? ¿Qué os ha motivado a patrocinar a la Delegación DFC España?

R: Cuando conocí a Miguel Luengo [presidente de DFC España] y vi la pasión que pone en lo que hace, no tuve dudas. El movimiento es vida. DFC España está basado en el trabajo que hacen un montón de chicos, y reunirse allí en Roma con otros países será una experiencia inolvidable. De las grandes hazañas salen cosas preciosas, y este Encuentro les da la posibilidad de transmitir su potencial y ser altavoz de todos los jóvenes que han hecho proyectos para mejorar su entorno. Además, ser recibidos por el Papa es un gran reconocimiento.

P: El lema de Fundación Edelvives es: «Acompañamos procesos, transformamos realidades» ¿Qué destacarías del proceso DFC a través del cual los jóvenes ya están cambiando el mundo? ¿Qué aporta la metodología DFC que no aportan otras metodologías innovadoras?

R: La metodología DFC significa transformación de muchas claves, innovación para el cambio. El educador pone el punto de pasión y el niño se engancha. Las personas que ponen en práctica la metodología imprimen mucha coherencia en el proceso, que va más allá de la formación académica. Se trata de cambiar la forma de mirar. En el momento en que eres protagonista de tu historia, algo cambia en ti. Y te conviertes en agente de cambio. Design for Change es pionero, por ejemplo, en los centros de bajos recursos, donde vuestro impacto transforma el entorno y lo mejora. Transformar es vida.

Además, Design for Change le da pistas a muchas empresas, que tienen que observar los proyectos que ya han emprendido los más jóvenes como recursos a tener en cuenta. [Para más información, visitar la web del Marketplace en Roma en el marco de los ODS].

P: ¿Qué aporta DFC al currículo y por qué habéis decidido incluirlo en el libro de Educación para la Ciudadanía para 5º de primaria?

R: Cuando contactamos con los autores del currículo de Andalucía [Proyecto KOAN] vimos la oportunidad, ya que ellos estaban formados en DFC. Así que fue muy sencillo adecuarlo e integrar DFC como base de la propuesta. Además, creemos que es muy necesaria la formación previa y permanente del profesorado en DFC. En nuestro caso, todo el equipo de Fundación Edelvives nos hemos formado en la metodología DFC para poder entender las claves. Tenemos una apuesta fuerte para caminar juntos.

P: ¿Qué capacidades crees que se fomentan con DFC para desarrollar una actitud emprendedora?

R: Muchísimas, cada capacidad es una potencialidad. Si empiezo algo es que soy capaz de hacerlo. Es la actitud del “Yo sí Puedo” cambiar, desarrollando la empatía, la creatividad, el trabajo en equipo, el pensamiento crítico y el liderazgo compartido, y todo ello en grupo. Entonces se pone el foco en el diseño y en la implementación, por lo que las capacidades se multiplican. Los participantes confían en sus posibilidades y ven que sus capacidades son infinitas. Y todos son diferentes, y todos se pueden expresar como quieran y puedan.

P: “Los niños no son el futuro, son el presente”, ¿qué te sugiere?

R: Son presente, también parte del pasado. Y tienen que mirar al futuro que van a heredar. Son presente activo.

P: Cuando escuchas “Mentalidad I CAN”, ¿qué te imaginas?

R: Me sorprendió. Veo al niño en concreto, que forma parte del grupo: del I CAN al WE CAN. Normalmente los niños están orientados a ser los mejores en aprender de memoria, y es un error; están preparados para cosas mucho más grandes.

P: ¿Cuál es la necesidad número uno ahora mismo en Educación?

R: Son muchas. Hay muchas dicotomías. Necesitamos un pacto educativo real que no esté orientado ni guiado por los políticos. Los actores, que son muchos (patronales, alumnos, familia, escuela, fundaciones, organizaciones, profesionales del sector educativo) deben ser agentes activos, y los políticos deben legislarlo. Me entristece cómo se cambian los sistemas educativos, cuando el foco tiene que estar en las familias, los centros educativos y los niños.