El Papa a los jóvenes de Design for Change: “Habéis entendido que ‘Yo Puedo’ debe convertirse en ‘nosotros podemos juntos’

La misión de Design for Change (DFC) es empoderar a los jóvenes para que cambien el mundo. El Encuentro ¡Yo Puedo! en Roma ha hecho visible cómo lo están logrando con sus proyectos DFC.

Por Beatriz Alonso

El Papa Francisco recibió a más de 2.000 jóvenes de 45 países Design for Change en el Aula Paolo IV en el Vaticano, durante la gala de clausura del Encuentro ¡Yo Puedo! Design for Change ha impulsado esta cumbre global para darles la oportunidad a los jóvenes de mostrar cómo están cambiando el mundo con sus proyectos DFC, reconocidos como promotores de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas, principalmente los consagrados a Acción por el clima (ODS 13), Igualdad de género (ODS 5), o Reducción de las desigualdades (ODS 10).

En su discurso, el Papa reconoció la labor de los jóvenes que han mejorado su entorno: “Habéis retirado la mirada de la pantalla del teléfono y os habéis arremangado para poneros al servicio de la comunidad. Habéis entendido que ‘Yo Puedo’ debe convertirse en ‘nosotros podemos juntos’. Así, el Papa honraba el lema de Design for Change: “I CAN and You CAN, together We CAN”.

Entre las 45 delegaciones DFC participantes, se encontraba la Delegación DFC España, compuesta por un centenar de jóvenes de 11 Comunidades Autónomas. Además de ser recibidos por el Papa, durante los días anteriores tuvieron la oportunidad de presentar sus proyectos junto a jóvenes de otros países, compartir experiencias en la fiesta de Bienvenida en el Palacio de Congresos, y recibir la medalla de Roma de mano de la alcaldesa. Por otra parte, una selección de sus proyectos está disponible en el Marketplace para que sean escaladas por gobiernos, instituciones y empresas de todo el mundo.

Por haberse convertido en agentes de cambio, el Papa les dijo a los jóvenes que veía en ellos “una confianza valiente”. “Sí, la confianza y el valor de un proyecto de mejora ambiental y social que se vuelve concreto; un proyecto que pueda dejar su huella”. Como muestra simbólica del espíritu de Design for Change, los jóvenes le ofrecieron al Papa un patchwork con el Yo Puedo en diferentes idiomas.

 

Objetivo de la Delegación DFC España

La educación no es solo cuestión de contenidos, sino de experiencia de vida. Y, por supuesto, es diversidad, por lo que en la Delegación DFC España se ha fomentado una amplia representatividad geográfica, variedad de centros, y de realidades sociales diferentes. Con este centenar de jóvenes, ha vivido el Encuentro un educador/a de cada centro, quienes son pieza fundamental para dar continuidad al espíritu ¡Yo puedo! de la iniciativa. Los apoyan Fundación Edelvives y Fundación CEPA.

Irene Membrive, profesora: “El Encuentro ¡Yo Puedo! es una grandísima oportunidad para que cuatro menores salgan por primera vez en sus vidas de su barrio y del país”

Entrevistamos a Irene Membrive, educadora de la Asociación Estrella Azahara, quien viaja mañana a Roma con las tres chicas y un chico que representan a toda la asociación que ha mejorado su barrio poniendo en práctica la metodología DFC. ¡Nos vemos en el Encuentro ¡Yo Puedo!

Por Beatriz Alonso

Pregunta: ¿Cómo conociste Design for Change?

Respuesta: Conocí DFC participando en  LAB I CAN que se realizó en Córdoba en 2016.

P: ¿Qué aporta DFC en el aula?

R: Trabajo en equipo, empatía, respeto y confianza, los niños y niñas a través de DFC creen en ellos mismos.

P: Después de hacer vuestro proyecto ¿con qué os quedáis?

R: Nos quedamos con el interés y empoderamiento de los niños y niñas por trabajar conjuntamente , con un objetivo común como es luchar y trabajar  por mejorar su barrio. Todos los participantes viven en las Palmeras, una barriada de Córdoba declara como zona de necesidad de transformación social. Además de inspirar a otros niños, niñas y vecinos para que ellos también trabajen y luchen por mejorar su barrio.

P: De las capacidades que han desarrollado los jóvenes, ¿cuáles te parecen más útiles?

R: La empatía, la creatividad y la capacidad de observación y detenerse a mirar las cosas de su entorno más cercano.

P: ¿Dónde encuentras dificultades al poner en práctica la metodología DFC en el aula?

R: En las fases Imagina y Actúa, los menores siempre comenzaban proponiendo mejoras o acciones que dependía de otras personas y no estaban a su alcance aunque finalmente se trabaja para que ellos sean los protagonistas del cambio, pasen a la acción  y hagan algo por ellos mismos.

P: “Los jóvenes no son el futuro, son el presente”, ¿qué te sugiere?

R: Que desde los colegios, asociaciones y toda la comunidad educativa debemos apostar y trabajar por que los niños y niñas tengan una educación basada en aprendizajes donde ellos sean los protagonistas y aprendan a partir de su propia experiencia.

P: Cuando escuchas “Mentalidad I CAN”, ¿qué te imaginas?

R: Me imagino que todos somos capaces de hacer grandes  cosas, desde el educador a la familia y cada niño y niña. Todos tenemos un gran potencial dentro que debemos sacarlo y DFC es muestra de ello.

P: ¿Has conseguido integrar DFC en el currículo? ¿Cómo?

R: Somos una asociación y trabajamos con los niños y niñas refuerzo educativo y educación en valores, simplemente lo hemos incluido en nuestra programación e intentamos hacer un proyecto DFC cada año.

P: ¿Qué esperáis del Encuentro ¡Yo Puedo!?

R: Es uno de los eventos más importantes desde que se fundó la asociación. Trabajamos en un barrio declarado como zona de necesidad de transformación social en la Ciudad de Córdoba, y es el momento donde nuestro trabajo empieza a dar fruto, mostrando al mundo que nuestros niños y niñas están preocupados por su educación y quieren mejorar.

Nos da visibilidad como entidad y cómo Barrio, además de dar la grandísima oportunidad a cuatro menores de salir por primera vez en sus vidas de su barrio y del país, conocer el Papa Francisco y ser un ejemplo a seguir para los demás niños y niñas con lo que se trabajamos en la Asociación.

 

¿Quieres ver cómo trabajan con Design for Change en la Asociación Estrella Azahara? Descubre en este enlace el proyecto “Somos el cambio de Las Palmeras” que será presentado en Roma.

Iván Díaz, profesor: “Al trabajar por proyectos o resolución de problemas, esta metodología es perfecta”

Estupenda entrevista con Iván Díaz, profesor del Colegio Jesús Maestro FET, quien forma parte de la Delegación DFC España, y acompañará a su alumnado que ha sido seleccionado para participar del 26 al 30 de noviembre en el Encuentro ¡Yo Puedo! en Roma.

Por Beatriz Alonso

Pregunta: ¿Cómo conociste Design for Change?

Respuesta: Tengo la suerte de pertenecer a un colegio que tiene como uno de los objetivos principales, conseguir que nuestros alumnos sean “transformadores sociales”. Se pensó que esta metodología podría ser interesante para fomentar ese espíritu y me pidieron que asistiera a un curso DFC del que vine muy ilusionado y con ganas de hacer cosas y probarlo.

P: ¿Qué aporta DFC en el aula?

R: Trabajar DFC en el aula permite conseguir que los alumnos crean algo propio, algo de su interés, algo que cambie su mundo; y lo hace a través de una metodología participativa, colaborativa, que permite fomentar la autonomía, creatividad y autoestima. Yo trabajo en secundaria y todas estas cuestiones las veo fundamentales para desarrollar en alumnos de estas edades.

P: Después de hacer vuestro proyecto ¿con qué os quedáis?

R: Con el proceso, siempre con el proceso. Trate de lo que trate el proyecto, siempre aprenden algo o mejoran destrezas y herramientas. Se hace complicado la parte de llevarlo a la práctica y mantenerlo, pero poco a poco se trata de conseguir.

P: De las capacidades que han desarrollado los jóvenes, ¿cuáles te parecen más útiles?

R: Autonomía, creatividad y autoestima. Y que crean que pueden cambiar las cosas y tengan ganas de hacerlo. Que sean proactivos y tengan iniciativa para plantear cuestiones o propuestas de mejora.

P: ¿Dónde encuentras dificultades al poner en práctica la metodología DFC en el aula?

R: En el tiempo, en los colegios creo que es un problema común.

P: “Los jóvenes no son el futuro, son el presente”, ¿qué te sugiere?

R: Que las noticias están llenas de jóvenes excelentes que hacen grandes cosas hoy, que no se trata de poner la edad como obstáculo sino como aliciente. Y los profesores debemos prepararles para el futuro, pero para ello hay que motivar que hagan, preparen, organicen y propongan cosas ya.

P: Cuando escuchas “Mentalidad I CAN”, ¿qué te imaginas?

R: Imagino que creer que puedes, es el primer paso para todo lo que te propongas hacer. Una vez dado ese paso, ya se puede avanzar.

P: ¿Has conseguido integrar DFC en el currículo? ¿Cómo?

R: Lo cierto es que no he probado, tengo varias ideas en mente, pero hay que darles forma. Por ejemplo, a la hora de trabajar por proyectos, o resolución de problemas esta metodología es perfecta para llevar a cabo en pequeños grupos o grupo clase.

P: ¿Qué esperáis del Encuentro ¡Yo Puedo!?

R: Es una oportunidad única. Tanto los alumnos como yo, esperamos que sea una experiencia enriquecedora, que sean unas jornadas de encuentro, con otros jóvenes y con el Papa. Quieren mostrar su proyecto con mucha ilusión, transmitiendo una filosofía que el colegio Jesús Maestro quiere fomentar a sus alumnos con iniciativas como DFC.

 

¿Quieres ver cómo trabajan con Design for Change en el colegio Jesús Maestro FET? Descubre en este enlace el proyecto “Pequeños gigantes” que será presentado en Roma.

Y si quieres apoyar a su alumnado que forma parte de la Delegación DFC España, entra en: https://www.gofundme.com/f/caravana-del-cambio

¡Celebramos el 10º aniversario de Design for Change con Kiran Bir Sethi!

Un lujo festejar el décimo cumpleaños de Design for Change (DFC) con Kiran Bir Sethi, fundadora de la organización; Mónica Catón de Celis, CEO; la partner de DFC República Dominicana y algunas organizaciones amigas como Educo o Sapos y Princesas; además del equipo DFC España.

Por Beatriz Alonso

Un año después de su aparición en Aprendemos Juntos de BBVA (ver aquí) y de ser ponente en el Enlighted (South Summit), Kiran Bir Sethi volvió a Madrid para seguir enriqueciendo el debate educativo a través de su inspiradora experiencia. Después de poner en pie a un auditorio de 2.000 personas en el XV Congreso de Escuelas Católicas #Magister19, vino a Impact Hub Madrid (sede de DFC España) para celebrar el 10 aniversario de DFC. En esta cita tan especial se presentó un oportunidad única para charlar personalmente con la fundadora de Design for Change (DFC) y referente en innovación educativa. DFC España organizó este Encuentro con el objetivo de celebrar sus alianzas y reforzar su compromiso con los ODS 4 y 17, potenciando las redes de organizaciones que trabajan para impactar en educación.

Evolucionando la educación en 65 países desde hace 10 años

Sobre este tema comienza a compartir Kiran su experiencia sobre cómo DFC ha conseguido expandirse de muchas formas distintas y estar presente en 65 países en tan solo 10 años. “Con DFC, las personas colaboran de forma natural”, explicó, ya que solo es necesario sentir los valores de DFC como propios y tener ganas de pasar a la acción evolucionando la realidad educativa, ya sea como fundación, organización o persona física. Además, añade Kiran: “La clave de estas alianzas reside en la empatía y la integridad de las partes, basándonos en la responsabilidad y las habilidades personales para aportar lo mejor de sí al proyecto”.

Cuando se establece una relación con Design for Change, desde DFC Global no se dicta cómo se tiene que hacer el trabajo, solo se explica el trabajo que se tiene que hacer (es decir, cumplir con la misión de “Evolucionar la realidad empoderando a niños, niñas y jóvenes con el I CAN Mindset”) y se da la formación y herramientas para llevarlo a cabo, teniendo presentes las 5 E: Empatía, Ética, Elevación, Excelencia y Evolución. “Nunca pedí dinero a la gente que se acerco a mí diciéndome que quería implantar DFC en su país, solo pedí tiempo e implicación para desarrollar proyectos con la metodología DFC”. De hecho, “con DFC no existe el copyright, sino el right to copy”, recordó Kiran.

Así, durante las conversaciones que se generaron en este inspirador cumpleaños, la fundadora de Design for Change invitó con su ejemplo a seguir construyendo alianzas, a amplificar las que existen, a encontrar champions que implusen los proyectos del Marketplace de Roma para multiplicar su impacto (más información aquí). “Porque las organizaciones no colaboran, lo hacen las personas”, matizó con una sonrisa.

Mil gracias a Kiran Bir Sethi por seguir contagiándonos con el espíritu del ¡Yo Puedo!, en esta ocasión en un Encuentro mágico donde se enriqueció el debate y se fortalecieron los lazos de las organizaciones aliadas de DFC España, mientras se celebraban las ideas que iban surgiendo para seguir mejorando el mundo.

Sobre la fundadora de Design for Change

Kiran Bir Sethi, diseñadora del mundo del Design Thinking y madre preocupada por la educación al ver que su hijo no es más que un número en el colegio, decidió en 2001 pasar a la acción y fundar la Escuela de Riverside en Ahmedabad (India). Con ella surge en 2009 Design for Change, que se extiende a nivel global hasta llegar a 65 países, 2.2 millones de niños y más de 65.000 educadores. Fue destacada como Ashoka Fellow en 2008 y ha recibido varios premios a nivel internacional. Design for Change está reconocida por la ONU como impulsora de los ODS. Para más información, ver su charla TED aquí.

Fotos: Carmen Ovejero

 

 

 

Eva Cazalla, profesora: “Como dicen mis alumnos, soy muy fan de DFC”

Foto: Samuel Bregolin

Disfruta con la entrevista a Eva Cazalla, profesora del Colegio Santa Teresa de Jesús de Salamanca, quien forma parte de la Delegación DFC España, y acompañará a su alumnado que ha sido seleccionado para participar del 26 al 30 de noviembre en el Encuentro ¡Yo Puedo! en Roma.

Por Beatriz Alonso

Pregunta: ¿Cómo conociste Design for Change?

Respuesta: La Fundación Escuela Teresiana a la que pertenece mi colegio ha apostado por Design For Change como una metodología innovadora que empodera a nuestros alumnos y los invita a convertirse en transformadores de su propia realidad. En el curso 2013-2014 nos invitaron a los tutores de 3º ESO a facilitar un proyecto DFC. Ese fue el inicio de una gran aventura que me ha llevado a realizar formación específica en esta metodología, facilitar un proyecto todos los años con mis alumnos y conocer personas que han enriquecido mi vida personal y profesional muchísimo. Como dicen mis alumnos, soy muy fan de DFC.

P: ¿Qué aporta DFC en el aula?

R: El impacto que tiene DFC en el aula es muy grande. En primer lugar, destaco la mejora de la convivencia entre los alumnos y cómo favorece el trabajo cooperativo. Realizar un proyecto DFC también se convierte en una oportunidad para que los alumnos descubran en ellos mismo talentos y habilidades que antes no habían desarrollado. Los chicos empiezan a trabajan juntos sumando talentos e ilusión por cambiar su propia realidad. Ser testigo de este proceso como profesora es un auténtico regalo que cambia la manera de trabajar y de relacionarnos en el aula. Escucha, empatía, cercanía, sensibilidad, creatividad… todo se amplifica en nuestros alumnos y en nosotros mismos.

P: Después de hacer vuestro proyecto ¿con qué os quedáis?

R: Para contestar esta pregunta voy a citar las palabras que dijo Diego Martín, uno de los alumnos que van a participar en la Delegación DFC España, cuando le preguntaron qué suponía para ellos hacer un proyecto DFC: “Design for Change te ayuda a ver cómo está tu mundo y te ayuda a verte a ti mismo”.  Creo que esto resume la esencia y la grandeza de DFC, profesores y alumnos crecemos juntos en nuestra manera de acoger el mundo que nos rodea y de conocernos y acogernos a nosotros mismos. Cuando realizamos un proyecto DFC, crecemos por dentro y nos disponemos con y desde el corazón a abrazar nuestro mundo y cambiarlo.

P: De las capacidades que han desarrollado los jóvenes, ¿cuáles te parecen más útiles?

R: Son muchas las capacidades que nuestros alumnos pueden desarrollar realizando un proyecto DFC. Voy a destacar cuatro:

Sensibilidad y empatía: los jóvenes comienzan a ser más conscientes de su realidad porque les damos tiempo específico para contemplarla y dejarse afectar por ella. Esto les hace más sensibles y empáticos antes situaciones que les rodean y que no se habían parado a acoger dentro de ellos.

Humildad: los jóvenes que realizaron el proyecto entendieron que el espíritu I CAN nos invita a descubrir nuestros talentos, pero no para ser mejores que otros sino para ponerlos al servicio de otras personas y, unidos, trabajar juntos para mejorar nuestro mundo.

Creatividad: a través del proyecto, los chicos comenzaron a ser más creativos en sus aportaciones e ideas, mucho más conscientes de la importancia de convertirse en auténticos soñadores.

-También quiero destacar la alegría, porque cuando hemos hecho todos los proyectos DFC, es una constante: los alumnos lo viven alegres y felices.

P: ¿Dónde encuentras dificultades al poner en práctica la metodología DFC en el aula?

R: La dificultad que los compañeros que hemos facilitado proyectos DFC y yo hemos encontrado es determinar los tiempos y espacios para realizar el proyecto. Sin embrago, esta dificultad la hemos convertido en oportunidad porque nos ha ayudado a descubrir la facilidad con la que podemos integrar un proyecto DFC en nuestras propias materias. Sentimos que si más profesores perdieran el miedo a hacer estos proyectos o a colaborar en los mismos, el impacto que tendrían los proyectos sería más grande en los chicos y en nuestra realidad.

P: “Los jóvenes no son el futuro, son el presente”, ¿qué te sugiere?

R: Me sugiere una gran verdad en nuestros días. Educamos y acompañamos a jóvenes no para que el día de mañana hagan grandes cosas, sino que los educamos para que ya, desde su juventud, descubran que en lo pequeño y en lo que brota del corazón se encuentra el germen de grandes acciones que pueden hacer de nuestro mundo una casa para todos.

P: Cuando escuchas “Mentalidad I CAN”, ¿qué te imaginas?

R: Me imagino a niños y jóvenes que sueñan sin límites y que han roto con las cadenas que limitan sus talentos y capacidad de cambiar su realidad. Realmente son superhéroes que, frente a un mundo en el que urgen grandes cambios, nunca tiran la toalla y saben que trabajando unidos pueden conseguirlo. Saben que son necesarios en nuestro mundo, asumen ser motores de cambio y su capacidad de soñar es ilimitada.

P: ¿Has conseguido integrar DFC en el currículo? ¿Cómo?

R: Yo imparto las asignaturas de Música y Geografía e Historia. Ambas asignaturas me han permitido que los proyectos DFC que los chicos están haciendo estén presentes en nuestras clases. ¿De qué manera? Pues desde Música hemos podido utilizar la música como vehículo para el encuentro con las personas destinatarias de nuestros proyectos. El proyecto DFC fue el medio ideal para aplicar los contenidos teóricos musicales que trabajábamos en clase componiendo canciones, diseñando un lipdub o editando vídeos. En cuanto a la asignatura de Geografía e Historia, voy a poner un ejemplo concreto: la semana pasada hemos trabajado en 3º ESO  la clasificación actual de países en nuestro mundo. Para ello, y como estábamos en la fase siente del proyecto DFC que estamos empezando, hemos estado hablando de qué son los Objetivos de Desarrollo Sostenible y de cómo estos objetivos pueden dar respuesta a las causas que dividen los diferentes países desde unas razones injustas y carentes de ética. Podríamos decir que la fase Siente la hemos amplificado a nuestra realidad mundial a través de la asignatura de Geografía e Historia.

Por otro lado, la metodología de DFC la solemos combinar con otros proyectos como los ApS o resolución de conflictos, porque nos abre la puerta a una participación más amplia por parte del alumno en su propio aprendizaje y crecimiento personal. DFC puede ayudarnos a hacer a nuestros alumnos más competentes y nos ayuda a trabajar con ellos todas las inteligencias múltiples.

P: ¿Qué esperáis del Encuentro ¡Yo Puedo!?

R: Pues estoy segura de que vivir este encuentro va a llenar nuestros corazones de esperanza. Esperanza en que los niños y jóvenes van a conseguir hacer un Mundo mejor, en que la educación está evolucionando y haciéndose más humana y en que todos, independientemente de nuestra procedencia, raza o religión, estamos unidos por el cuidado de la vida y el amor. Lo que espero es que todos regresemos a casa con el corazón lleno e inquieto para contagiar a muchas personas del espíritu I CAN.

 

¿Quieres ver cómo trabajan con Design for Change en el colegio Santa Teresa de Jesús FET Salamanca? Descubre en este enlace el proyecto que fue Representante de DFC España en el Encuentro Internacional (BTC) 2017: Sín Límites

Y si quieres apoyar a su alumnado que forma parte de la Delegación DFC España, entra en: https://www.gofundme.com/f/caravana-del-cambio

María Jurado, profesora: “Llevo cuatro cursos integrando DFC en el currículo”

Una entrevista más a docentes de la Delegación DFC España, esta vez con María Jurado, profesora del colegio Carlos V de Águilas (Murcia), y tutora que acompañará al alumnado del  centro que ha sido seleccionado para participar del 26 al 30 de noviembre en el Encuentro ¡Yo Puedo! en Roma.

Por Beatriz Alonso

Pregunta: ¿Cómo conociste Design for Change?

Respuesta: Recuerdo hace cuatro veranos cuando un miembro del colegio donde trabajo me propuso llevar a cabo una nueva materia que se pondría en marcha en septiembre (en el curso escolar 2016-17) denominada “Iniciación a la Investigación”. Me dijo: “María, no te preocupes, que con la metodología Design for Change no tendrás ningún problema en esta materia”. Todo me sonaba a novedad, a cambio, a miedo, a incertidumbre… Al mismo tiempo, había algo que me impulsaba a ponerme manos a la obra, a investigar en qué consistía esta metodología para diseñar el cambio. La verdad es que desde el primer momento sentí que podía llevarla a cabo con mis alumnos.

P: ¿Qué aporta DFC en el aula?

R: Frescura, creatividad, empatía, trabajo en equipo, pensamiento crítico y, sobre todo, ofrece la oportunidad a los alumnos de desarrollar sus capacidades, llevando a cabo un cambio real en su mundo.

P: Después de hacer vuestro proyecto ¿con qué os quedáis?

R: Después de hacer nuestro proyecto de “Ellos también sienten. No al maltrato animal”, nos quedamos con las palabras: mereció el esfuerzo. Fueron muchas horas de preparación y concienciación. Ojalá todos los colegios lanzaran campañas de concienciación sobre este tema, porque es muy sensible y se debe que abordar desde edades muy tempranas. Un animal no es un juguete, hay que adquirir un compromiso para toda la vida del animal, por lo tanto, antes de adquirir, se debe valorar si se puede tener. Con esta campaña pretendimos concienciar sobre la necesidad de cuidar a los animales domésticos. Los animales son seres vivos, por lo que tenemos que garantizar un bienestar para ellos.

P: De las capacidades que han desarrollado los jóvenes, ¿cuáles te parecen más útiles?

R: Tras la experiencia de implementar DFC en el aula, me quedo con tres grandes capacidades que han podido desarrollar los alumnos gracias a DFC:

  • Motivación de los estudiantes y poder comunicarme con ellos sobre temas relevantes.
  • Cambio de mentalidad de los estudiantes hacia la Mentalidad del ¡Yo Puedo!: donde algunos no se veían capaces de mostrar sus propias habilidades, ahora sí pueden.
  • Pensamiento crítico, saber escuchar y ponerse en el lugar del otro.

P: ¿Dónde encuentras dificultades al poner en práctica la metodología DFC en el aula?

R: Las primeras sesiones de clase son complicadas hasta que el alumno entiende de qué se trata. Hay que explicarles bien en qué consiste la metodología Design for Change, donde el profesor es facilitador y que ellos son los agentes del cambio. En clase diseñan soluciones y las implementan gracias a cinco fases: Siente, Imagina, Actúa, Evolúa y Comparte.

P: “Los jóvenes no son el futuro, son el presente”, ¿qué te sugiere?

R: Los jóvenes son el presente y es por ello que nosotros tenemos que abrirles la puerta para que vean que sus aportaciones, con trabajo e ilusión, pueden estar en el presente, ya que el alumno es el demandante de la innovación.

P: Cuando escuchas “Mentalidad I CAN”, ¿qué te imaginas?

R: Me imagino algo con superpoderes, una mentalidad del ¡Yo Puedo! y ¡Tú Puedes! Es una filosofía que siempre hay que tener en mente para poder empoderar al alumnado, dándole la oportunidad de poner en práctica sus propias ideas para cambiar el mundo partiendo siempre de su propio interés y entorno.

P: ¿Has conseguido integrar DFC en el currículo? ¿Cómo?

R: DFC se puede integrar en el currículo. Yo llevo cuatro cursos escolares integrando DFC en mis clases. Sí que es verdad que todos los años al inicio de curso pienso: “Qué nos deparará DFC en clase”, ya que es el propio alumnado el que propone y desarrolla sus propios proyectos. Nosotros partimos de esa preocupación que les mueve y les motiva a desarrollar ideas y soluciones para mejorar la realidad que les rodea, transmitiendo el espíritu I CAN.

P: ¿Qué esperáis del Encuentro ¡Yo Puedo!?

R: Es sinónimo de oportunidad, experiencia y una gran ocasión de vivir un gran acontecimiento que si no se nos hubiera dado la oportunidad desde DFC, quizá no lo hubiésemos vivido en la vida.  Los alumnos están muy entusiasmados, al igual que sus familiares. Desde el primer momento han estado ilusionados con su viaje a Roma y poder experimentar grandes momentos de convivencia con otros centros de España y del mundo.

 

¿Quieres ver cómo trabajan con Design for Change en el colegio Carlos V? Descubre aquí el vídeo de su proyecto.

Y si quieres apoyar a su alumnado que forma parte de la Delegación DFC España, entra en: https://www.gofundme.com/f/caravana-del-cambio

Virginia Orcos, profesora: “DFC aporta al aula reflexión, acción y creatividad”

Foto: Samuel Bregolin.

Continuamos la serie de entrevistas a docentes de la Delegación DFC España con Virginia Orcos, profesora del colegio Santa Teresa de Jesús FET Calahorra, y tutora que acompañará al alumnado del  centro que ha sido seleccionado para participar del 26 al 30 de noviembre en el Encuentro ¡Yo Puedo! en Roma.

Por Beatriz Alonso

Pregunta: ¿Cómo conociste Design for Change?

Respuesta: Cuando entré al colegio hace 3 años como tutora de 1º ESO, tanto desde Dirección como mi cotutor me comentaron que uno de los proyectos que se llevaban a cabo en el colegio en ese curso era el DFC.

P: ¿Qué aporta DFC en el aula?

R: Reflexión, acción y creatividad.

P: Después de hacer vuestro proyecto ¿con qué os quedáis?

R: Con que algo que parecía muy alocado y difícil de llevar a cabo en un principio, ha sido posible con trabajo, esfuerzo e ilusión.

P: De las capacidades que han desarrollado los jóvenes, ¿cuáles te parecen más útiles?

R: La reflexión y el trabajo en equipo.

P: ¿Dónde encuentras dificultades al poner en práctica la metodología DFC en el aula?

R: Cuando los proyectos son tan ambiciosos que muchas veces no pueden hacerlos solos y es necesario que los profesores les ayudemos bastante.

Y también que, muchas veces, no todos los alumnos se implican del mismo modo, y es un grupo de toda la clase el que lleva a cabo el proyecto a cabo.

P: “Los jóvenes no son el futuro, son el presente”, ¿qué te sugiere?

R: Que son los jóvenes de ahora, de hoy, los que se tienen que dar cuenta de lo que está mal en la sociedad actual en la que vivimos para, a partir de ello, poder cambiar el futuro.

P: Cuando escuchas “Mentalidad I CAN”, ¿qué te imaginas?

R: La misma frase lo dice, mentalidad de “YO PUEDO”, de poder transformar el mundo.

P: ¿Has conseguido integrar DFC en el currículo? ¿Cómo?

R: No, la verdad que a modo de currículo no lo he podido llevar a cabo.

P: ¿Qué esperáis del Encuentro ¡Yo Puedo!?

R: Una experiencia inolvidable, una oportunidad para conocer a gente nueva, ver lo que hacen otros, tanto a nivel nacional como internacional. Apertura al mundo, aprendizaje de los demás. Y, por su puesto, poder conocer al Papa.

 

¿Quieres ver cómo trabajan con Design for Change en el colegio Santa Teresa de Jesús FET Calahorra? Descubre en este enlace el proyecto que fue finalista en la Gala I CAN 2018: Paremos la violencia de género

Y si quieres apoyar a su alumnado que forma parte de la Delegación DFC España, entra en: https://www.gofundme.com/f/caravana-del-cambio

Natividad Piñero, directora del colegio María Reina: “El Encuentro ¡Yo Puedo! es una recompensa: ver la repercusión internacional que tiene lo que haces en tu barrio”

Empezamos la serie de entrevistas a docentes de la Delegación DFC España con Natividad Piñero, directora del colegio Jesuitinas María Reina de Madrid, y tutora que acompañará al alumnado del  centro que ha sido seleccionado para participar del 26 al 30 de noviembre en el Encuentro ¡Yo Puedo! en Roma.

 

Por Beatriz Alonso

Pregunta: ¿Cómo conociste Design for Change?

Respuesta: Hará unos tres años. Unos compañeros del colegio participaban en unas jornadas de Buenas Prácticas organizadas por FERE-CECA. Allí hubo una ponencia de un centro, no recuerdo el nombre, que había puesto en práctica la metodología Design for Change. El interés que despertó en nuestros profesores se transmitió a todo nuestro colegio y ese mismo año realizamos el curso preparatorio varios profes. Al año siguiente lo implantamos en toda la ESO.

P: ¿Qué aporta Design for Change en el aula?

R: Un vuelco. Los alumnos pasan a tomar sus propias decisiones con un objetivo común que ellos mismos eligen. Esto crea en el aula cohesión, madurez, entusiasmo y responsabilidad entre los alumnos, y una relación más próxima con el tutor-facilitador.

P: Después de vuestro proyecto “Érase una vez un aula” (ODS 4) que será presentado en Roma, ¿con qué os quedáis?

R: Hay muchos aspectos positivos y todos se refieren al fondo de las personas. Me quedo con todos… Quizás el entusiasmo que les genera el descubrirse en un papel protagonista al que no están acostumbrados. Bueno, en realidad me quedo con el entusiasmo que me produce a mí ver su entusiasmo y su compromiso.

P: De las capacidades que han desarrollado los jóvenes, ¿cuáles te parecen más útiles?

R: Su capacidad para el compromiso, para pensar en los demás; para preocuparse por los problemas de otros y buscar soluciones entre todos.

P: ¿Dónde encuentras dificultades al poner en práctica la metodología DFC en el aula?

R: El tiempo y su desarrollo dentro del funcionamiento “normal” del centro. Todo el tiempo necesario resulta, al final, un tiempo muy bien aprovechado para la formación de las personas, que es a lo que nos dedicamos, pero resulta difícil acomodarlo al desarrollo del currículo oficial de cada asignatura.

P: “Los jóvenes no son el futuro, son el presente”, ¿qué te sugiere?

R: Los jóvenes son el presente porque ya, ahora, pueden y necesitan buscar sus propias responsabilidades y pueden y necesitan aportar algo al grupo, a todos nosotros.

P: Cuando escuchas “Mentalidad I CAN”, ¿qué te imaginas?

R: Personas ilusionadas construyendo juntas su futuro.

P: ¿Has conseguido integrar DFC en el currículo? ¿Cómo?

R: Realmente nunca ha sido ése nuestro objetivo. Es cierto que los procesos y logros de Design for Change están dentro de las competencias a conseguir por los alumnos, pero no lo hemos incluido dentro de la evaluación; sería un tema interesante el investigar cómo integrarlo.

P: ¿Qué esperáis del Encuentro ¡Yo Puedo! en Roma?

R: En primer lugar, es una recompensa. Que los chicos se sientan respaldados y vean la repercusión internacional que puede tener lo que haces en tu barrio. En segundo lugar, esperamos que sea el inicio de una colaboración; de un compromiso entre jóvenes de todo el mundo, docentes, colectivos sociales…con una mentalidad y un espíritu más ilusionante y generoso.

 

¿Quieres ver cómo trabajan con Design for Change en el colegio María Reina? Descubre en este enlace el proyecto en el que están trabajando este año.

Y si quieres apoyar a su alumnado que forma parte de la Delegación DFC España, entra en: https://www.gofundme.com/f/caravana-del-cambio

Juan Pedro Castellano, F. Edelvives: “Design for Change le da pistas a las empresas con los proyectos que ya han emprendido los más jóvenes”

Entrevistamos a Juan Pedro Castellano, director de la Fundación Edelvives, patrocinador de la Delegación DFC España en el Encuentro ¡Yo Puedo! en Roma y profundizamos sobre las claves educativas en común con Design for Change España y los proyectos que ya están en marcha entre las dos organizaciones.

Por Beatriz Alonso

Pregunta: Cuéntanos de dónde viene tu pasión por la educación y cómo llegas a Fundación Edelvives

Respuesta: Por mi formación, siempre he estado vinculado a los jóvenes. He viajado mucho fuera de España en misiones evangélicas relacionadas con ellos. Di clases de religión en un barrio de inserción cuando era muy joven, y esta fue mi primera inmersión en la Educación Pública.

Por otra parte, también he estado vinculado a la educación no formal. A los 23 años, me contrató Edebé con el objetivo de fomentar la lectura entre los jóvenes y los papás. También he trabajado en la diócesis de Alcalá de Henares, dando cursos para profesores. Y en la universidad enseñando pedagogía didáctica. En ese momento me llamó Edelvives para poner en marcha la parte de religión de la Editorial, y hace dos años empezamos a rodar con la Fundación.

P: Uno de los objetivos generales de Fundación Edelvives es: “Emprender acciones pertinentes para dotar al mundo de la educación de los materiales y recursos que demandan los cambios económicos, tecnológicos, científicos y sociales”, y Design for Change España propone un cambio educativo, ¿cómo crean sinergias a partir de esta premisa las dos organizaciones?

R: Design for Change (DFC) es apasionante por el recorrido que ya ha hecho con respecto al empoderamiento, desde su nacimientos, en el contexto de la India. Cuando estuve con el santo padre hace dos años por un proyecto de Scholas Ocurrentes, coincidí con Kiran Bir Sethi [fundadora del movimiento]. Hubo un momento que nos sentamos y me contó el proyecto. Entonces me entró el gusanillo. Y ahora, vamos de la mano.

Además, nosotros ponemos el foco en el educador. Por ejemplo, hicimos un proyecto con Fundación Botín en esta línea, y también tenemos la Universidad de Padres. Creo que la parte del movimiento global que está anclada aquí, Design for Change España, tiene que ir a más, puesto que la finalidad es dotar de recursos materiales a educadores y profesorado.

P: ¿Qué destacarías del Encuentro ¡Yo Puedo! en Roma? ¿Qué os ha motivado a patrocinar a la Delegación DFC España?

R: Cuando conocí a Miguel Luengo [presidente de DFC España] y vi la pasión que pone en lo que hace, no tuve dudas. El movimiento es vida. DFC España está basado en el trabajo que hacen un montón de chicos, y reunirse allí en Roma con otros países será una experiencia inolvidable. De las grandes hazañas salen cosas preciosas, y este Encuentro les da la posibilidad de transmitir su potencial y ser altavoz de todos los jóvenes que han hecho proyectos para mejorar su entorno. Además, ser recibidos por el Papa es un gran reconocimiento.

P: El lema de Fundación Edelvives es: «Acompañamos procesos, transformamos realidades» ¿Qué destacarías del proceso DFC a través del cual los jóvenes ya están cambiando el mundo? ¿Qué aporta la metodología DFC que no aportan otras metodologías innovadoras?

R: La metodología DFC significa transformación de muchas claves, innovación para el cambio. El educador pone el punto de pasión y el niño se engancha. Las personas que ponen en práctica la metodología imprimen mucha coherencia en el proceso, que va más allá de la formación académica. Se trata de cambiar la forma de mirar. En el momento en que eres protagonista de tu historia, algo cambia en ti. Y te conviertes en agente de cambio. Design for Change es pionero, por ejemplo, en los centros de bajos recursos, donde vuestro impacto transforma el entorno y lo mejora. Transformar es vida.

Además, Design for Change le da pistas a muchas empresas, que tienen que observar los proyectos que ya han emprendido los más jóvenes como recursos a tener en cuenta. [Para más información, visitar la web del Marketplace en Roma en el marco de los ODS].

P: ¿Qué aporta DFC al currículo y por qué habéis decidido incluirlo en el libro de Educación para la Ciudadanía para 5º de primaria?

R: Cuando contactamos con los autores del currículo de Andalucía [Proyecto KOAN] vimos la oportunidad, ya que ellos estaban formados en DFC. Así que fue muy sencillo adecuarlo e integrar DFC como base de la propuesta. Además, creemos que es muy necesaria la formación previa y permanente del profesorado en DFC. En nuestro caso, todo el equipo de Fundación Edelvives nos hemos formado en la metodología DFC para poder entender las claves. Tenemos una apuesta fuerte para caminar juntos.

P: ¿Qué capacidades crees que se fomentan con DFC para desarrollar una actitud emprendedora?

R: Muchísimas, cada capacidad es una potencialidad. Si empiezo algo es que soy capaz de hacerlo. Es la actitud del “Yo sí Puedo” cambiar, desarrollando la empatía, la creatividad, el trabajo en equipo, el pensamiento crítico y el liderazgo compartido, y todo ello en grupo. Entonces se pone el foco en el diseño y en la implementación, por lo que las capacidades se multiplican. Los participantes confían en sus posibilidades y ven que sus capacidades son infinitas. Y todos son diferentes, y todos se pueden expresar como quieran y puedan.

P: “Los niños no son el futuro, son el presente”, ¿qué te sugiere?

R: Son presente, también parte del pasado. Y tienen que mirar al futuro que van a heredar. Son presente activo.

P: Cuando escuchas “Mentalidad I CAN”, ¿qué te imaginas?

R: Me sorprendió. Veo al niño en concreto, que forma parte del grupo: del I CAN al WE CAN. Normalmente los niños están orientados a ser los mejores en aprender de memoria, y es un error; están preparados para cosas mucho más grandes.

P: ¿Cuál es la necesidad número uno ahora mismo en Educación?

R: Son muchas. Hay muchas dicotomías. Necesitamos un pacto educativo real que no esté orientado ni guiado por los políticos. Los actores, que son muchos (patronales, alumnos, familia, escuela, fundaciones, organizaciones, profesionales del sector educativo) deben ser agentes activos, y los políticos deben legislarlo. Me entristece cómo se cambian los sistemas educativos, cuando el foco tiene que estar en las familias, los centros educativos y los niños.

 

Cuando hay que dejar pasar un sueño… para que otro brille

CARTA DEL PRESIDENTE

Por Miguel Luengo

Los porqués del fin de la Caravana del Cambio y el enfoque total hacia el Encuentro ¡Yo Puedo! Design for Change en estado puro: aprendizajes

Para un Despertador de Sueños, hablar de sueños es una cosa muy seria. La Caravana del Cambio empezó a gestarse hace más de un año, cuando supimos que el encuentro internacional anual de Design for Change (DFC) del 2019 tendría lugar en el Vaticano. Desde DFC España identificamos la necesidad de aprovechar este Encuentro ¡Yo Puedo! (desde DFC Global se ha llamado I CAN Children’s Global Summit) para crear una historia que nos ayudase a contar cómo en DFC España entendemos la educación. Así, creamos la Caravana del Cambio, que nos permitió ilusionarnos con la idea de vivir un encuentro increíble en Roma y, además, aprovechar el trayecto hasta allí para materializar nuestro ideal de educación a través de la experiencia de vida compartida con 100 jóvenes y 25 educadores/as.

El sueño de la Caravana fue evolucionando y planificamos un gran proyecto que pudiese atraer la atención de las grandes organizaciones patrocinadoras y que lograse un gran impacto mediático. La idea fue bien recibida, aunque, en el momento de concretar acuerdos para financiarla, no se terminaron de cerrar en su gran mayoría. Todo el equipo DFC España al completo hemos luchado hasta no poder más: llamando a todas las puertas a las que teníamos acceso y a las que no, imaginando nuevos enfoques y mensajes y… el resultado no cambió. Involucramos a los centros participantes y a todos nuestros círculos en la búsqueda de los recursos necesarios para hacer que el sueño se hiciese realidad y… tampoco fue suficiente. En ese instante, reflexionamos una vez más y llegamos a la conclusión de que no era el momento de que la Caravana del Cambio se cristalizase tal y como la habíamos soñado.

Así que nos encaminamos hacia una Caravana del Cambio igual de atractiva y con el mismo sentido, aunque mucho más modesta. Como todo sueño, necesitaba una fecha en la que revisar si era factible o no, porque este sueño se sueña con 100 jóvenes y 25 educadores que estaban pendientes de conocer la forma final que tendría.

Esta revisión se llevó a cabo la segunda semana de octubre, para tener el tiempo suficiente de reacción y gestión para abordar un nuevo posible enfoque. El día anterior a tomar la decisión, yo tenía claro –porque este artículo está escrito desde la perspectiva personal de cómo he vivido el proceso–, que había que seguir apostando por la Caravana, que nos costaría lograr encontrar los fondos para hacerlo realidad, si bien que lo lograríamos. A pesar de ello, me conecté con algunas de las premisas de DFC:

  • Lo importante no es la idea de una persona, sino la que se genera en el grupo.
  • Si preguntas, tienes que estar dispuesto a escuchar la contestación, en caso contrario… no preguntes.

Así, afronté la reunión con el equipo DFC España para evaluar la decisión, y me encontré con una realidad que me costaba asumir. El sueño de la Caravana del Cambio había llegado a su fin: el nivel de estrés del equipo y el grado de incertidumbre de los destinatarios finales, los 100 jóvenes y los 25 educadores, no justificaba seguir luchando por ese sueño.

Fue un momento duro de digerir. Renunciar a un sueño desde luego no es fácil; si bien se sobrelleva cuando eres consciente de lo importante:

  • Los niños, niñas y jóvenes no son el futuro son el presente, y tenemos que escucharlos.
  • Las personas son más importantes que los proyectos.

De esta manera, todo es mucho más fácil. Veo cómo dejando pasar este sueño por el momento (quién sabe qué podremos hacer en el futuro), nos centramos en que otro sueño brille con más fuerza: el Encuentro ¡Yo Puedo! en Roma.

¿Y los aprendizajes? Son muchos. Aunque si tuviera que destacar uno, sería la importancia de revisar y contrastar cómo de conectado está el sueño con aquello que es lo importante.

Y esta es la historia de cómo un sueño, la Caravana del Cambio, da paso a otro sueño, que siempre ha estado ahí, y que permitirá que los 100 jóvenes y los 25 educadores/as se unan a los 2.000 jóvenes de 40 países en Roma. Allí, se pondrá de manifiesto no solo el potencial que tienen cuando se les da la oportunidad, sino las soluciones que logran cuando les dejamos hacer.

Un buen amigo me decía: “En ocasiones, hay que dejar pasar la belleza”. Sí, la Caravana del Cambio era un sueño bello que ha sido muy estimulante (y también extenuante) mientras ha durado. Ahora, da paso a un sueño que siempre ha estado ahí y que dará visibilidad a nuestra máxima: “Los niños, niñas y jóvenes no son el futuro, son el presente”. Para ello, seguimos necesitando ayuda (si quieres apoyar a la Delegación DFC España, pincha aquí), porque un sueño compartido es siempre más mejor.

Por supuesto, no podría terminar de otra forma que con un gran agradecimiento a todas las personas que, de una u otro forma, han hecho y hacen posible que los sueños sigan vivos.

 

Miguel Luengo

Presidente de Design for Change España

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