¿COVID19? Las respuestas desde varios países con Design for Change

Cambio es el poder de hacer algo mejor por alguien”, respondía Kiran Bir Sethi, fundadora de Design for Change, a la pregunta del moderador esta misma tarde durante un Facebook Live sobre ‘Futuros paisajes de aprendizaje’, organizado por a2i - Access to Information, en colaboración con el Ministerio de Educación de Bangladesh. “Espero que no olvidemos las lecciones que hemos aprendido sobre conexión, colaboración, empatía; sobre el sentir y el imaginar... Todo lo que hemos reflexionado y hecho de bueno, debe permanecer. Es lo que necesitamos ahora”, concretaba desde su casa en India, mientras termino de escribir estas líneas desde mi casa en Madrid.

Esta semana, el equipo de DFC España hemos tenido una reunión muy especial con los partners de algunos de los más de 70 países donde está presente Design for Change. En esta llamada multitudinaria, el equipo de DFC Global, capitaneado por Kiran, nos contó de primera mano las iniciativas que se están llevando a cabo para dar respuesta a la pandemia en otros países. Y es que sabemos que está época de confinamiento no significa aislamiento: somos una familia, la gran familia DFC, porque trabajamos bajo una misma filosofía con la firme convicción de que los niños, niñas y jóvenes solo necesitan una oportunidad para cambiar el mundo. Teniendo este propósito presente, Kiran nos recordó que este es un “tiempo para reflexionar y sacar conclusiones”, además de para aportar desde cada país nuestro granito de arena, ya que “todo el mundo en está pidiendo planes para hacer en casa contra la pandemia de COVID19”.

 

¿Qué acciones se están emprendiendo en otros países?

 

Estados Unidos: #Do GoodFromHome

Haz una foto o un vídeo, compártelo en redes sociales usando #Do GoodFromHome y ¡desafía a los demás! Usa la compasión y la creatividad para hacer buenas acciones desde casa. Por cada buena obra compartida con #DoGoodFromHome,

Hasbro donará un juguete a las organizaciones que asisten a los hijos e hijas de los trabajadores esenciales COVID-19 (hasta 25.000 juguetes y juegos).

Más información: https://www.dogoodfromhome.com/

 

Singapur: #DFCConnect

Conectar para escuchar, compartir e inspirarse: la situación actual nos hace sentir ansiedad e incertidumbre; mientras los países se cierran, el mundo parece limitarse para los niños y niñas. ¡Abrámoslo a través de conversaciones y conexiones humanas! Permitamos que tengan la oportunidad de expresar sus puntos de vista, desarrollar su creatividad y compartir su optimismo con los demás y con el mundo, utilizando la metodología DFC para crear sus propias conversaciones y conexiones significativas.

#DFCConnect trata de dar a los niños, niñas y jóvenes la oportunidad de:

- reconocer y expresar sus pensamientos y sentimientos

- conocer a niños y niñas de otras partes del mundo

- explorar e imaginar posibilidades creativas en equipo

- compartir mensajes de positividad y optimismo

- conectar dentro de su país y con los niños de otros países

Más información: https://dfcsingapore.com/dfc-connect/

 

Sudáfrica, Sudán y Filipinas: #climatecareathome

El 10 de mayo se lanzó la campaña #climatecareathome para que niños, niñas y adultos emprendan medidas en el marco de la acción por el clima. ¡Únete como centro educativo u organización y prepara tus propias campañas! Sólo tienes que rellenar un formulario para recibir tu kit de herramientas #climatecareathome, que contiene un conjunto de siete indicaciones para niños, niñas y adultos, así como una hoja de seguimiento mensual.

Más información: http://www.edusoil.com/climate-care-at-home.html

 

India: #unlockyourmind

En estos tiempos de crisis donde los niños y niñas están aprendiendo desde casa, la comunidad de Riverside School ofrece cinco retos alucinantes que combinan pensamiento crítico, reflexión, observación con actividades prácticas para el aprendizaje. ¡Descárgalos aquí!: https://www.dfcworld.com/SITE

 

Kenia: Fun & Education

"Fun & Education" Learn @ Home es una iniciativa que reúne a estudiantes de todo el mundo para compartir retos científicos en tiempo real y cocrear soluciones, guiados por profesorado especializado y profesionales del ámbito científico. ¡Apúntate!

Más información: http://www.fegne.org/

 

Malasia: Ways of Wellbeing

En 2008, la NEF (New Economics Foundation) elaboró un marco con las cinco maneras para lograr bienestar: conecta, mantente activo/a, presta atención, sigue aprendiendo y da. Dentro de este marco, DFC Malasia lleva a cabo talleres para educadores/as, niños, niñas y jóvenes, con el objetivo de concienciar y educar sobre cómo pueden mejorar su propio bienestar.

Más información: https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSeeiO958vug7IJxb-nsYQVhLw_LS5Y47TXtcBHV2cGhs3lhEw/viewform

 

Irlanda: #YSIOpenCall

¡Una llamada abierta a los adolescentes! Buscamos las ideas de los y las jóvenes sobre cómo abordar los problemas que han surgido en nuestras comunidades a partir del coronavirus. Ninguna idea es demasiado grande o demasiado pequeña. Enfermeras, dependientas, médicas, limpiadores, cuidadores; empresas, comunidades y familias, se están reuniendo en toda Irlanda para hacer todo lo que esté en su mano frente al coronavirus. Ahora estamos pidiendo a los jóvenes que aporten ideas sobre cómo hacer frente a los desafíos del coronavirus en su comunidad. Mira alrededor de tu casa, en tu familia, tu comunidad y observa lo que ha cambiado a causa del coronavirus. ¿Qué es lo que funciona? ¿Qué es lo que no funciona? ¿Qué es lo que te preocupa? ¿Qué puedes hacer tú para ayudar?

Fecha límite para participar: 31 de mayo de 2020

Más información: https://www.youngsocialinnovators.ie/ysi-open-call/

 

¿Y en España? #ImpulsaCambio

Una comunidad online de jóvenes diversa, inclusiva, autogestionada y regida por valores comunes, donde identificar focos de acción, cocrear soluciones y compartirlas para dar respuesta a las necesidades que surgen en crisis como la actual, u otras que supongan un reto, y promover el paso a la acción. Es una iniciativa que, en lugar de generar ruido, aporta soluciones: una llamada para aglutinar a los y las jóvenes impulsores del cambio en un espacio común sencillo y claro, donde se rompe la brecha generacional, pues los adultos facilitan el proceso de trabajo que los jóvenes protagonizan. El objetivo es conectar a los y las jóvenes construyendo una comunidad viva en crecimiento, proporcionándoles las herramientas necesarias para que puedan aportar soluciones que sirvan para generar cambio, aprovechando que no pueden ir a su centro educativo. Las soluciones y las claves identificadas se compartirán en una web creada por los propios jóvenes.

Más información: https://www.dfcspain.org/surge-impulsacambio-la-comunidad-online-de-jovenes-de-diferentes-puntos-de-espana-para-dar-respuesta-a-la-crisis-del-coronavirus/

 

Ya casi estaba terminando el Facebook Live de esta tarde con Kiran, cuando ha destacado que “muchos niños están afrontando ansiedad, miedo y pérdidas estos días. La palabra ‘alegría’ parece que ya no tiene cabida en nuestro vocabulario, y la necesitamos. Tenemos que ser bondadosos con nosotros mismos, ocuparnos de lo que necesita nuestro corazón, y eso será bueno para los niños y podremos escucharlos. Todo lo que hagamos de bueno por nosotros, lo estaremos haciendo por ellos. La lección que podemos llevarnos es: estamos todos en el mismo equipo”.


Talento para el futuro

Talento para el Futuro: Una iniciativa para proteger y defender a los jóvenes frente a la inminente crisis económica post-Covid19

Sabemos que los y las jóvenes de todo el mundo fueron los más perjudicados por la crisis económica de 2008. Ahora, a las puertas de otra gran crisis, la situación se está volviendo a repetir: en España, la mitad de la población parada por el coronavirus tiene menos de 34 años. En un país que ocupa el último puesto de toda la Unión Europea en empleo joven, esta crisis puede suponer el golpe definitivo para dos generaciones.

Por eso se ha creado Talento para el Futuro, una plataforma apoyada por DFC España, entre otras organizaciones, para que la voz de los y las jóvenes esté presente en los procesos de toma de decisiones. El planteamiento es sencillo: unir a la mayor cantidad de jóvenes posible, desarrollar medidas concretas para hacer frente a la crisis y reconstruir la sociedad, y reunirse con líderes e instituciones para que esas medidas se tengan en cuenta. En pocos meses ha reunido a más de 700 jóvenes y apoyan la iniciativa más de 20 grandes organizaciones de la sociedad civil.

¿Cuáles son los objetivos que persigue?

  • Que la voz de los y las jóvenes sea escuchada en los procesos de toma de decisiones.
  • Defender sus intereses ante la crisis económica que se avecina.
  • Canalizar sus propuestas para construir la sociedad del futuro.
  • Reducir su desafección hacia los líderes y las instituciones mediante la participación y el diálogo.

Es la primera vez que los y las jóvenes reaccionan ante la amenaza con una iniciativa de esta envergadura, basada en el diálogo y la cooperación, y queremos que sirva como ejemplo para que jóvenes de todo el mundo se unan y luchen por que su voz se escuche.

¿Qué tienen en común los y las jóvenes de Talento para el futuro? Lo explican en primera persona:

  • Somos plurales y heterogéneos, con perfiles muy diversos demográfica, sociológica e ideológicamente, y una perspectiva global. Nos une nuestra voluntad de que podemos construir una sociedad mejor.
  • Estamos hartos de ser siempre los más afectados cuando vienen mal dadas.
  • Frente a la cultura del “zasca” y la confrontación, abogamos por el diálogo constructivo y las propuestas.
  • Estamos convencidos de que no se puede construir la sociedad del futuro sin los jóvenes, dejando que estos se vayan desconectando de los líderes, las instituciones y el sistema.
  • Somos autocríticos, conscientes de que no ha sido fácil establecer un diálogo estructurado, coordinado y constructivo con nosotros, y que no nos hemos organizado, hasta ahora, para defender nuestros intereses.

¿Cuáles son los pilares de la iniciativa?

  • La conexión y el diálogo, construyendo un ecosistema de redes y alianzas mediante el diálogo con actores clave: jóvenes, organizaciones de la sociedad civil, instituciones y líderes.
  • Generación de conocimiento
  • Incidencia política e impacto

 

¿Quieres conocer más sobre Talento para el futuro? Encuentra más información aquí.

¿Te apuntas? www.talentoparaelfuturo.com

 

 

 

 

 

 

Iniciativa Talento para el futuro


¿Cuál será el Proyecto más Escuchado en RRSS del Reto I CAN 2019?

Compartir es impulsar el I CAN Mindset. Un año más, en el marco del Reto I CAN 2019 lanzamos la Mención especial al Proyecto más Escuchado (anteriormente conocido como más contagioso y más popular) y que reconoce el proyecto más compartido y con mayor número de interacciones en redes sociales. ¿Para qué? Para que los proyectos Design for Change inspiren a cuanta más gente, mejor. Y además, ¡para venir al Festival I CAN a recibir el diploma y galardón!

¿Cómo participar?

Un año más, la Mención especial al Proyecto más Escuchado será para la propuesta que más guste (likes) y más se comparta a través de Facebook y Twitter. De nuevo, identificaremos esta acción como “Compartimos DFC” y añadiremos el presente año para diferenciar los proyectos. El hashtag que utilizaremos será, por tanto, #CompartimosDFC20

¿Cómo lo haremos? Publicando cada proyecto en las cuentas oficiales de Design for Change España en Facebook y Twitter, y sumando las interacciones sociales que obtengan hasta el próximo 26 de marzo.

Compartiremos cada proyecto de la siguiente forma:

  • Por un lado, en la página de Facebook de DFC España estarán todos los proyectos con el hashtag #CompartimosDFC20, a los que se podrá dar a “Me gusta” o compartir.
  • Por otro lado, en el canal de Twitter de DFC España estarán cada uno de los enlaces a los vídeos de los proyectos con el hashtag #CompartimosDFC20. En este caso, se podrá dar a “Me gusta” o retuitear.

Para saber cuál es el Proyecto más Escuchado, tendremos en cuenta la suma de interacciones sociales recibidas; en concreto, los Me gusta / Me encanta y número de veces compartido en Facebook, y los RT y Me gusta (corazón) en Twitter.

Es importante tener en cuenta que para hacer un seguimiento correcto de todas estas interacciones sólo contarán las que se produzcan en los post de DFC España. De esta forma, sólo serán válidas las siguientes interacciones:

  • Los Me gusta / Me encanta que estén en los post originales de la cuenta de Facebook de DFC España, pero no los que estén en las páginas o perfiles de centros o usuarios particulares, que contenga el hashtag de la acción: #CompartimosDFC20
  • Los RT y Me gusta de los tuit originales de la cuenta de Twitter de DFC España, pero no los que estén en las páginas o perfiles de centros o usuarios particulares, que contenga el hashtag de la acción: #CompartimosDFC20

Los centros educativos del Reto I CAN 2019 que quieran participar, tienen que darle máxima difusión a su post (Facebook) y tuit (Twitter). ¿Cómo? Colgándolo en sus redes sociales el enlace al post y al tuit del proyecto, para que sus seguidores puedan colaborar con sus interacciones; dejando claro que tienen que compartir, dar a Me gusta, retuitear, etc., directamente en el post de Facebook y el tuit original de las cuentas de DFC España.

Una vez realizado el recuento, daremos a conocer el Proyecto más Escuchado del Reto I CAN 2019, que vendrán al Festival I CAN a recoger su galardón y compartir con la celebración con los artistas del cambio de los 10 proyectos finalistas, los Teloneros y el Artista invitado.


Vicent Català, profesor: “Trabajar y apostar por la metodología DFC para hacer un mundo más justo y mejor”

Momentos increíbles llenos de magia y emoción se trajeron de Roma los representantes del Colegio Esclavas de Alcoy en el Encuentro ¡Yo Puedo! ¡Mil gracias a su profe, Vicent Català, por contarnos la experiencia!

PREGUNTA: Si te digo Roma, ¿qué imagen te viene a la cabeza?

RESPUESTA: Al recordar todo lo vivido en Roma me viene a la cabeza la cara de mis alumnos a la llegada al Palacio de Congresos y ver tantos jóvenes de tantos países diferentes compartiendo un mismo mensaje y un mismo espíritu. Caras con sensaciones diversas: sorpresa, satisfacción y orgullo por representar no solamente a su clase, a su colegio o a su ciudad, sino también a todos los niños, niñas y jóvenes de los colegios de la Fundación Educativa ACI. Un privilegio y una responsabilidad compartida.

 P: ¿Qué parte (o partes) del Encuentro ¡Yo Puedo! has disfrutado más?

R: Las partes del encuentro que más disfruté fueron las galas de presentación de proyectos, en donde pudimos comprobar cómo millones de niños y jóvenes de todo el mundo trabajan por reparar y mejorar nuestro mundo desde diferentes ámbitos; y el acto de clausura en el que el Papa Francisco empoderó tanto a los alumnos y sus familias como también a los profesores para trabajar y apostar por la metodología DFC para hacer un mundo más justo y mejor.

P: ¿Qué ha significado para ti y tu alumnado compartir cuatro días con gente de otras partes de España y del mundo?

R: Para mí ha significado una experiencia única, unos días irrepetibles, unos momentos únicos que han marcado mi labor docente y de los que me llevo un recuerdo inolvidable. Mis alumnos lo han vivido diferente, puesto que más allá de todo lo vivido, visitado y aprendido, ellos se han quedado con los momentos compartidos con personas de otras delegaciones, pero sobretodo del buen ambiente y el clima de convivencia de la delegación de España de la que se han llevado muy buenos amigos.

P: ¿Qué significa para ti Design for Change?

R: Para mí Design for Change es la llave que me permite empoderarles y motivarles para que ellos lleven adelante aquellos retos y metas que se proponen para transformar el mundo.

P: ¿Cuál ha sido el mayor aprendizaje que os lleváis de la experiencia?

R: El mayor aprendizaje ha sido el crecimiento personal, todo lo vivido y aprendido, tanto durante el proyecto como también durante el Encuentro. Para ellos ha sido una vivencia única, tanto para los alumnos representantes en el Encuentro como para el resto de compañeros, que desde la distancia dieron calor y ánimo a sus compañeros, generando un ambiente de unidad y de generosidad muy importante.

P: Como parte de la Delegación DFC España, ¿qué acciones pensáis que podéis emprender en vuestro entorno para extender el espíritu del ¡Yo Puedo! y lograr que el mundo adulto cambie su mirada hacia los más jóvenes?

R: ¿Acciones para extender el espíritu del ¡Yo puedo!? Implicar al alumnado y contagiar a toda la comunidad educativa: profesores, familias, otros alumnos/as…

P: ¿Qué palabra te surge después del Encuentro ¡Yo Puedo!?

R: Gratitud: Reconocer todo lo vivido y compartido, y cómo ha marcado nuestra vida y nuestro día a día. El agradecimiento tanto a la organización como a cada una de las personas con las que hemos pasado estos días tan inolvidables.

P: ¿Algo más que quieras compartir para inspirar a otras personas?

R: “Solo a través del dar se puede alcanzar la felicidad” dijo el Papa Francisco en el acto de clausura del I Can Children’s Global Summit. La solidaridad, el trabajo en equipo y la responsabilidad son valores que la metodología DFC promueve en el alumnado y les hace crecer como personas a través de la entrega. El compromiso de dar una sociedad mejor a nuestro planeta nos ayudará a dar un planeta mejor a la sociedad.

 


Beatriz García: “¿Cómo puede enriquecer la fe los proyectos DFC?”

Columna de opinión, por Beatriz García, responsable de catequesis en la Parroquia Natividad de Nuestra Señora (Madrid), en el contexto de la participación de Design for Change España en las Jornadas de Pastoral Educativa #JP2020, que este sábado tendrán lugar en Madrid. Con las ponencias “Siente, imagina, crea”, Design for Change (DFC) España presenta la metodología DFC al profesorado de la asignatura de Religión, para mostrar cómo los jóvenes pueden convertirse en agentes de cambio para mejorar su entorno. Las ponencias comenzaron a principios de febrero y se desarrollarán en varias ciudades españolas hasta el mes de mayo.

 

Yo puedo cambiar el mundo contigo. ¿Qué quiere decir esto para cada uno de vosotros?

Yo puedo muchas cosas, tú puedes muchas cosas. Hemos nacido con una capacidad infinita de poder. Y de las múltiples acepciones de la RAE, la que nos quedamos es la que dice que poder es “tener la facilidad, facultad o potencia de hacer algo”. Tengo capacidad porque he nacido y he adquirido unos talentos que me hacen poder algunas cosas. Por suerte, no todos tenemos los mismos y eso nos hace complementarios y necesarios para tener un poder superior al poder que tendríamos cada uno de forma aislada. También puedo porque tengo una capacidad de amor que me hace ser parte de una realidad que me importa y para la que yo soy importante. Mi capacidad de amor y mis talentos unidos a los de las personas que tengo cerca, permiten que las posibilidades de ese poder se vean potenciadas y complementadas.

Ese poder puede tener dos objetivos, depende de dónde ponga el foco: en mí misma o en el mundo en el que vivo y viven las personas que quiero y muchas más que no conozco.

DFC hace posible mirar al mundo y tomar conciencia de lo que puedo por mis talentos y de lo que quiero poder por la capacidad de amor que me impulsa a soñar con la posibilidad de transformar lo que me preocupa o no me gusta. DFC permite hacerlo con otros, y así me permite ampliar las posibilidades de transformación que sólo podría imaginar con mi mirada. Varias miradas hacia el mismo lugar, permiten ver más allá y llegar a posibilidades más lejanas. DFC impulsa a que aquello que sueño, ahora ya que sueño con otros, no se quede en ideas, sino que podamos ser parte de ese cambio que deseamos y hacerlo posible gracias a los mismos dones y el amor que nos llevaron a mirar la realidad, haciendo así que también crezcan dentro de mí.

Con los proyectos desde este “yo puedo con otros” ya se ha transformado nuestro mundo. Se ha expandido y se ha compartido y el contagio es ya una realidad que hemos palpado.

A la pregunta: “¿Cómo sería un yo puedo, no sólo con otros, sino con O†ro?

Nuestra capacidad de cambio del mundo también podemos vivirla mirando la vida de Jesús.

Todo empieza SINTIENDO que yo también soy su hija amada y su predilecta. A él le interesa todo lo que pienso y siento, soy motivo de gozo para él y por eso me deja su Espíritu para que se quede conmigo. Mi verdadera identidad es sentirme Hija amada del Padre. Amada con una capacidad para amar que viene de él y con unos talentos y dones que hacen posible entregar ese amor recibido a los otros. El amor y los dones me permiten mirar al mundo y hacerme la pregunta de “¿éste el mundo que Dios sueña para nosotros?”

Si mi identidad es ser Hija, la de las personas que me rodean es la misma, y esto nos convierte en hermanos en el Padre, con los dones y la capacidad de amar que Dios también les ha regalado a cada uno de ellos. Ahora la pregunta: “¿Este es el mundo que Dios sueña para nosotros?” ya no me contempla solo a mí, sino a toda la humanidad.

Y en ese mundo soñado para Dios hay dos elementos fundamentales: los hombres y mujeres que viven en él y la casa común donde vivimos. Mis dones y la capacidad de amar, la de mis hermanos y la casa común son regalos que no vienen ni dependen de nosotros en su origen, nos vienen dados de Dios. Y acogerlos con gratitud nos prepara para la gratuidad. Una gratuidad que nos permite ponernos al servicio de ese sueño de Dios.

¿IMAGINO un mundo diferente?

La pregunta en sí misma ya nos moviliza hacia la realización de ese sueño de Dios para mí y para el mundo. Nos llama a la creatividad y a educar nuestra mirada hacia ese sueño que contempla sobre todo a los que viven más lejos de él por la injusticia, la pobreza, la violencia y la falta de amor, y que necesita que la casa común esté cuidada y respetada porque es de todos, para todos y es reflejo de la belleza y el amor de Dios a sus hijos e hijas. La pregunta moviliza nuestros dones para ponerlos al servicio del sueño de Dios.

¿Serviría de algo preguntarnos y quedarnos parados? ¿Y cuando esa pregunta nos lleva a unos límites en los que brota dentro de nosotros un “no puedo”?  Es verdad que no en pocas ocasiones, nos vemos poco capaces de imaginar que sea posible transformar algunas realidades de nuestro mundo. Si miramos el Evangelio, vemos que a los discípulos les pasó algo parecido en muchas ocasiones, y así dijeron: “¿Cómo vamos a dar de comer a tanta gente si solo tenemos cinco panes y dos peces?” La respuesta de Jesús se centró en preguntarles: “¿Qué tenéis?”, para que miraran sus posibilidades y las entregaran sin guardarse nada para ellos, y en sugerirles: “Dadles vosotros de comer”, dejando claro que confiaba ciegamente en que serían capaces, mientras él dirigía su mirada al Padre para poner en Él lo que estaba ocurriendo en ese momento: una realidad que pedía un cambio porque muchos tenían hambre y unos hombres sensibles a esa realidad, dudando de sus capacidades y acudiendo a quien podía dar un giro a lo que estaba aconteciendo. Y justo aquí, es donde radica la fuerza del “yo puedo contigo y Con†igo” de los cristianos.

ACTUAR como consecuencia de sentirnos hijos, nos lleva a hacerlo sintiendo que somos impulsados por su Espíritu. Esta experiencia, nuestra verdadera identidad y vocación, nos hace personas nuevas y nos convierte en sus instrumentos en el mundo que Él sueña para todos. Y así, nos convierte en sus manos que unidas a las de los otros hacen posible lo que solos jamás podríamos. En sus oídos que escuchan lo que el mundo pide que sea transformado. En sus ojos que miran la posibilidad de una realidad más justa y un mundo cuidado y querido por todos. En sus pies que abren nuevos caminos muchas veces ni imaginados en nuestras cabezas. Y en su boca que anuncia ¡Claro que sí! es posible otro mundo distinto. Dios se fía completamente de cada uno de nosotros y deja en nosotros, y sólo en nosotros, la posibilidad de hacer real su sueño. Sin nosotros, Él nada puede.

Ser parte de este sueño COMPARTIDO da plenitud a nuestra vida y nos hace sentir una alegría que va más allá de los resultados inmediatos, porque estos no siempre llegan como nosotros lo esperamos. Sentirnos parte de un sueño nos permite decir con esperanza que “todo irá bien”. Irá bien, no porque nos dejemos invadir por un optimismo sin fundamento, sino porque si somos fieles a ese sueño, podemos experimentar que “todo está bien” por sabernos parte de ese proyecto de Dios para la humanidad. A veces toca sembrar, otras regar, podar, esperar y otras cosechar; ninguno de esos momentos tiene sentido en sí mismo si no se conciben como parte de un todo, que es el sueño del agricultor.

Por eso es fundamental que, entre tanta actividad, sepamos pararnos y reflexionar sobre qué parte de ese sueño estamos haciendo posible, qué hemos conseguido y qué camino nos queda, incluso a veces tocará plantear cambiar el rumbo… Jesús se retiraba siempre a orar. Pararnos y escucharnos a nosotros mismos y a los que están alrededor nos hará estar en continuo aprendizaje. Pararnos y escuchar a Dios en la oración, nos llevará a reconectar con nuestra verdadera identidad de hijos del Padre, a poner en sus manos lo que ya hemos caminado y a dejar que Dios nos hable sobre ese sueño suyo que estamos haciendo posible. EVOLUAR para seguir dando pasos.

Y esa plenitud hace posible que se transmitan los deseos de cambios a otros, como si no pudiéramos hacer otra cosa que COMPARTIR ese regalo que se nos ha dado de poder cambiar el mundo. Los verdaderos cambios en el corazón de las personas y en el mundo, ocurren siempre por atracciones y seducciones, no por aseveraciones e imposiciones. Las personas cuyas vidas suenan a lo que sueñan y a lo que sueña Dios, irradian una pasión y una esperanza que es fácil dejarse contagiar por ellas.

Si nuestra mirada al mundo se fuera pareciendo cada vez más a la de Jesús, si fuéramos aprendiendo a mirar a los niños, niñas y jóvenes así… podríamos aprender a preguntarles desde la certeza de que las preguntas encierran tesoros, a escuchar sus respuestas como puertas inesperadas que se abren para nosotros, a ser creadores e inventores de caminos con ellos, a poner el foco en todas sus oportunidades y a pedirles que nos dejen entrar su corazón y buscar siempre su deseo más profundo de felicidad.

El niño y el joven son capaces de Dios porque tienen la misma vocación e identidad que nosotros: ser hijos amados de Dios con capacidad para transformar el mundo.

Y así, podríamos cantarles, lo que Jesús les diría y nos diría a cada uno de nosotros:

Ven, no apartes de mí los ojos

te llamo a ti, te necesito

para que se cumpla en el mundo

el sueño de mi Padre

 

Beatriz García

Responsable de catequesis en la Parroquia Natividad de nuestra señora


Irene Membrive, educadora: “Es increíble ver cómo niños y niñas tan pequeños son capaces de hacer cosas tan grandes con Design for Change”

De vuelta de Roma tras la increíble vivencia del Encuentro ¡Yo Puedo!, mil ideas y aprendizajes bullen en la cabeza y en el corazón de la responsable del proyecto de la Asociación Estrella Azahara, Irene Membrive. ¡Mil gracias por compartir con el mundo la experiencia de tu equipo de jóvenes!

PREGUNTA: Si te digo Roma, ¿qué imagen te viene a la cabeza?

RESPUESTA: Mas de 2.000 niños, niñas y jóvenes sonriéndose y bailando juntos en la Fiesta de Bienvenida; y es inevitable acordarme de los cuatro niños y niñas con los que viajé, el ultimo día, al despedirse de los demás grupos, llorando de emoción por la experiencia que ha marcado sus vidas para siempre.

P: ¿Qué parte (o partes) del Encuentro ¡Yo Puedo! has disfrutado más?

R: Hay dos partes que han marcado el Evento para nosotros: La Ceremonia de Clausura, que dio la oportunidad a los niños de estar en el Vaticano y escuchar cómo el Papa Francisco apoyaba sus proyectos, les invitaba a seguir trabajando en ellos, y a contagiar a mas jóvenes con el espíritu de DFC; por otro lado, las galas de presentación de los proyectos, donde los menores se dieron cuenta de que en todas las partes del mundo, los niños y niñas están trabajando por mejorar su entorno. Eso les animó e impulsó, a su regreso, a seguir trabajando con mas proyectos DFC.

P: ¿Qué ha significado para ti y tu alumnado compartir cuatro días con gente de otras partes de España y del mundo?

R: Ha sido una experiencia única, llena de aprendizajes. A nuestro regreso, cuando les preguntan: “Qué es lo que mas les ha gustado”, solo pueden recordar el nombre de todos los niños y niñas que han conocido; y eso que hemos podido hacer turismo por una de la ciudades mas bonitas del mundo, pero ellos no se llevan el recuerdo del Coliseo; si no de todas las conversaciones, juegos y conocimientos que han compartido con los demás.

P: ¿Qué significa para ti Design for Change?

R: Es una nueva forma de trabajo en el aula que fomenta la inclusión, donde los niños y niñas mejoran su autoestima y se empoderan.

P: ¿Cuál ha sido el mayor aprendizaje que os lleváis de la experiencia?

R: El crecimiento personal y la autonomía que han conseguido cada uno de los niños y niñas. Para ellos, todo suponía un aprendizaje: desde salir de sus casas por primera vez y separarse de sus familias, a montarse en un avión y conocer gente de otros sitios y relacionarse con gente que no pertenece a su entorno.

P: Como parte de la Delegación DFC España, ¿qué acciones pensáis que podéis emprender en vuestro entorno para extender el espíritu del ¡Yo Puedo! y lograr que el mundo adulto cambie su mirada hacia los más jóvenes?

R: Seguir haciendo proyectos de diferentes temáticas. En concreto, nosotros seguimos luchando y trabajando para que el cambio de nuestro proyecto sea real y consiga que los niños y niñas tengan una zona de juegos mejor. Estamos convencidos de que los niños del proyecto van a conseguir el cambio, y eso ayudara a que los demás jóvenes también se vean capaces de conseguir lo que se propongan.

P: ¿Qué palabra te surge después del Encuentro ¡Yo Puedo!?

R: Crecimiento y Aprendizaje

P: ¿Algo más que quieras compartir para inspirar a otras personas?

R: Recomiendo trabajar en los centros a través de proyectos DFC. El crecimiento personal de los niños y niñas es enorme; además de la cohesión de grupo que surge y la visión de mejorar su entorno y el mundo por sí mismos. Es increíble ver cómo niños y niñas tan pequeños son capaces de hacer cosas tan grandes con Design for Change.


Montse Moragués, profesora: "DFC hizo que los adolescentes sintieran que lo ajeno puede estar más cerca de lo que pensamos"

¡Última entrevista al profesorado que vivió el Encuentro ¡Yo Puedo! Montse Moragués, profesora del Colegio Santa Teresa de Jesús de Gracia, nos cuenta cómo su clase ha mejorado su entorno poniendo en práctica la metodología DFC. Y para saber más sobre lo que ocurrió en el Encuentro ¡Yo Puedo! pincha aquí

Por Beatriz Alonso

Pregunta: ¿Cómo conociste Design for Change?

Respuesta: El colegio de Sant Josep Teresianas-Gracia de Barcelona pertenece a la Compañía de Santa Teresa de Jesús fundada por San Enrique de Ossó que inspiró a los diferentes colegios que ahora forman la Fundación Teresiana que está presente en Europa, América y África.

La Fundación conoció el proyecto que se había iniciado en India y decidió ofrecerlo a sus colegios y a diferentes niveles porque unos de los ejes de la educación teresiana es fomentar que los niños sean los verdaderos transformadores del mundo y hay que ayudarlos a conseguirlo. Este tipo de proyecto hace que el alumno se sienta el verdadero ejecutor de sus ideas y de su cambio, no solo a nivel individual sino también grupal. La Fundación desde los inicios de DFC ha creído en este tipo de proyectos.

P: ¿Qué aporta DFC en el aula?

R: Tomar decisiones, implicación, emoción, organización, trabajo en equipo, emprendimiento, motivación por un proyecto y una causa para mejorar al alumno, al entorno y al mundo. Este proyecto en concreto ha implicado a toda la comunidad: alumnos, padres, profesores y al barrio. Es un trabajo en red.

P: Después de hacer vuestro proyecto ¿con qué os quedáis?

R: Los inicios del proyecto fueron complicados porque la elección del tema fue muy dispersa, ya que se planteaban muchos proyectos y todos muy interesantes. Pero una vez elegido el tema que coincidía con la semana de actuación, en este caso con el día Internacional del Cáncer infantil (15 de febrero), nos quedamos con la satisfacción de haber ayudado a unos niños que son como nosotros, pero que desgraciadamente se enfrentan a una enfermedad muy grande como es el cáncer a una edad tempana. Ver que el trabajo de una semana con los diferentes talleres elaborados por los alumnos, la sensibilización, implicación y difusión hicieron movilizar a un barrio pequeño como es Gracia, y que a la vez generó un beneficio económico, y sobre todo un crecimiento personal muy grande por parte del alumnado, nos llenó de profunda satisfacción ya que todas las actuaciones ayudaron para que se siga con la investigación. Hizo que lo increíble se convirtiera en creíble y, sobre todo, que nuestros alumnos adolescentes sintieran que lo ajeno puedes estar más cerca de lo que pensamos y que el movimiento genera cambio.

P: De las capacidades que han desarrollado los jóvenes, ¿cuáles te parecen más útiles?

R: Las capacidades que implican las competencias básicas: aprender, comunicar, trabajar la capacidad digital, la capacidad intrapersonal e interpersonal, que se materializan en realización de un proyecto que no se queda en la planificación, sino que se ejecuta y que obtiene resultados, en este caso muy satisfactorios, porque ayudó a la investigación de cáncer infantil.

P: ¿Dónde encuentras dificultades al poner en práctica la metodología DFC en el aula?

R: La dificultad se presenta cuando el grupo no se siente motivado por el proyecto que realiza. Si el proyecto no está muy bien pensado y organizado al milímetro y con el objetivo muy bien definido, teniendo en cuenta que la improvisación y el cambio constante están muy presentes, pueden surgir algunos contratiempos a la hora de llevar a cabo el proyecto.

P: “Los jóvenes no son el futuro, son el presente”, ¿qué te sugiere?

R: Si nuestros alumnos adquieren las máximas competencias y se forman como sujetos de acción, de cambio y con un espíritu crítico definido, tendremos en un futuro adultos comprometidos, con valores que respetan el entorno. Lo que vives es lo que eres, por eso es muy importante formar e implicar constantemente a nuestros alumnos.

P: Cuando escuchas “Mentalidad I CAN”, ¿qué te imaginas?

R: La frase implica que lo que te propongas puedes hacerlo y juntar todos estos I CAN, genera una colectividad que genera el cambio y lo transforma.

P: ¿Has conseguido integrar DFC en el currículo? ¿Cómo?

R: En nuestro colegio hay una semana de proyectos y DFC se planifica para los alumnos de 3º ESO (en primaria también se organiza, pero de otra manera). En la semana de proyectos se realizan las fases Actúa, Evolúa y Comparte. Previamente, en la sesiones de tutoría, se planifican las fases Siente e Imagina.

La implicación del profesorado de la etapa y de la escuela en este caso ha sido fundamental para que el proyecto tuviera una repercusión tan positiva.

P: ¿Qué os lleváis del Encuentro ¡Yo Puedo!?

R: Seguir con el espíritu de transformación local y global que plantea DFC y con las aportaciones de diferentes niños de todo el mundo, despertar conciencia y crear sujetos de cambio que transformen nuestras sociedades en civilizaciones más humanas, que compartan un mismo deseo partiendo de diferentes cambios.


Alicia Nieto, profesora: "DFC aporta un nuevo concepto de aprendizaje en el aula"

Entrevistamos a Alicia Nieto, profesora del Colegio Santa Teresa de Jesús de Valladolid, quien ha viajado a Roma con las dos chicas y los dos chicos que han representado a toda su clase, que ha mejorado su entorno poniendo en práctica la metodología DFC. Y para saber más sobre lo que ocurrió en el Encuentro ¡Yo Puedo! pincha aquí

Por Beatriz Alonso

Pregunta: ¿Cómo conociste Design for Change?

Respuesta: Lo conocí en mi centro educativo hace varios años. Nos presentaron esta metodología y nos plantearon trabajar con ella.

P: ¿Qué aporta DFC en el aula?

R: Aporta un soplo de aire fresco, un nuevo concepto de aprendizaje. Los alumnos pasan a ser los verdaderos protagonistas no solo de su aprendizaje, sino de decisiones con repercusión social.

P: Después de hacer vuestro proyecto ¿con qué os quedáis?

R: Nos quedamos con la repercusión del proyecto, con el cambio de mentalidad tanto en los alumnos como en sus familias respecto al consumo de plásticos.

P: De las capacidades que han desarrollado los jóvenes, ¿cuáles te parecen más útiles?

R: Me parece muy útil el objetivo del proyecto en sí, haber hecho conscientes a los niños del impacto real del consumo indiscriminado de plásticos, que hayan asumido que es una decisión que depende de ellos.

P: ¿Dónde encuentras dificultades al poner en práctica la metodología DFC en el aula?

R: A pesar de haber realizado ya varios proyectos, cada vez que se inicia la metodología DFC con un grupo nuevo, lo que más dificultades plantea es que alumnos de 4º de Primaria (9 años) sean capaces de asumir un pensamiento divergente, ya que tienden a buscar rápidamente una solución sin explorar diferentes posibilidades.

P: “Los jóvenes no son el futuro, son el presente”, ¿qué te sugiere?

R: Me sugiere que hasta hace no muchos años las grandes decisiones correspondían a los adultos. Pero el DFC está cambiando el planteamiento tradicional, empoderando a los niños y jóvenes, y dándoles estrategias para cambiar el mundo que les rodea, comenzando por lo más cercano.

P: Cuando escuchas “Mentalidad I CAN”, ¿qué te imaginas?

R: Imagino una mentalidad basada en el ¡Yo Puedo!, en la capacidad de decisión, en la autonomía, en la responsabilidad, en la colaboración dirigida a un proyecto común.

P: ¿Has conseguido integrar DFC en el currículo? ¿Cómo?

R: Planteando marcos de trabajo relacionados con el currículo e integrando contenidos curriculares de diversas áreas en el desarrollo del proyecto, como expresión escrita, expresión oral, etc.

P: ¿Qué os lleváis del Encuentro ¡Yo Puedo!?

R: Hemos demostrado que nuestros niños son capaces de llegar adonde se propongan, integrados en un movimiento internacional con niños y jóvenes de todo el mundo que comparten un objetivo común: lograr un presente y un futuro mejores.

 

¿Quieres ver cómo trabajan con Design for Change en el Colegio Santa Teresa de Jesús de Valladolid? Descubre en este enlace el proyecto “No desperdiciar ni malgastar” que fue presentado en Roma.


Encuentro ¡Yo Puedo! Dossier de la experiencia en Roma

Jóvenes de más de 40 países de todo el mundo acudieron a Roma a finales de noviembre de 2019 para celebrar por primera vez en la historia el Encuentro ¡Yo Puedo! (I CAN Children’s Global Summit) que reunió a todas las fes y confesiones. Más de 2.500 de estos jóvenes, con edades comprendidas entre los 7 y los 17 años, fueron los protagonistas de este inspirador evento de cuatro días llenos de celebración, creatividad y participación colectiva, que culminó con una audiencia privada especial con el Papa Francisco en el Aula Paolo VI de la Ciudad del Vaticano.

El año 2019 marcó la confluencia de cuatro fuerzas mundiales y presentó el momento perfecto para celebrar el Encuentro ¡Yo Puedo! En primer lugar, respondía a las palabras de la encíclica del Papa Francisco Laudato Si, que sugiere que el propósito de la educación debería ser ayudar a los jóvenes a convertirse en los constructores de un mundo más unido y pacífico. En segundo lugar, se alineó con el compromiso del mundo para el año 2030, que coloca en primer plano la agenda educativa y el bienestar. Tercero, marcó el 150 aniversario del nacimiento de Mahatma Gandhi y su mensaje: “Sé el cambio que quieres ver en el mundo”. Y, como colofón final, celebró el décimo aniversario de Design for Change.

 

¿Quieres saber más? Entra aquí y descárgate el dossier completo del evento.

 

Y para más información, entra en https://www.dfcspain.org/yo_puedo/ y en https://www.dfcworld.com/SITE/iccgs


¡Sube vuestro proyecto Design for Change y participa en el Reto I CAN 2019 antes del 31 de diciembre!

Foto: Samuel Bregolin

¿Has subido ya vuestro proyecto Design for Change? El 31 de diciembre cerramos el Reto I CAN 2019… ¡Comparte vuestro proyecto en https://challenge.dfcworld.com/ para optar a ser finalista de la Gala I CAN 2020! ¡Mucha suerte!

 

Design for Change España recibe todos los proyectos que hayan sido realizados en una organización educativa en España hasta el 31 de diciembre de cada año. Desde aquí, podrás acceder a todas las historias de DFC, tanto de España como del resto del mundo.

Después, con el objetivo de reconocer el esfuerzo y celebrar el proceso, cada protagonista del cambio recibe el sello DFC y una invitación muy especial para reunirse con el resto de protagonistas en la Gala I CAN, de nivel nacional. Finalmente, un proyecto seleccionado entre diez finalistas viaja a la Gala Internacional Be the Change Celebration (Gala BTC). De esta manera, creamos espacios para compartir las historias de cambio impulsadas por niños, niñas y jóvenes.

¿CÓMO ENTRAR EN EL RETO I CAN?

¿Has hecho un proyecto utilizando la metodología DFC? Entonces tienes una historia que compartir, ¡participa! Muéstrale al mundo la historia de cambio contada por sus protagonistas.

En el Reto I CAN puede participar el alumnado de cualquier grado educativo, desde Infantil a Bachillerato; incluyendo Formación Profesional y Educación Especial; así́ como otros centros de formación, instituciones y entidades en las que participen niñas, niños y jóvenes.

Con sus proyectos se ofrecen soluciones relacionadas con cuestiones sociales, como, por ejemplo: acción por el clima, la escuela, la educación o la salud en el marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas, ya que DFC está reconocida como organización impulsora. Lejos de ser una competición, es una fuente de inspiración que les empodera, les conciencia, y les demuestra que cambiar la realidad sí es posible.

¡Entra en la Plataforma Internacional y regístralo! Para ayudarte, aquí puedes descargar el Tutorial para compartir proyectos; y si lo necesitas, contáctanos en spain@dfcworld.com y te asistiremos en el proceso.

¡Los niños, niñas y jóvenes solo necesitan una oportunidad para cambiar el mundo!