Vamos a contar historias de cambio: el valor del Storytelling en un proyecto DFC

¿Cuál es la mejor forma de inspirar a otras personas y conseguir que también pasen a la acción? ¡Contarles vuestra historia de cambio DFC! Para potenciar su efecto, aplica la técnica del Storytelling: el arte de contar historias focalizando en transmitir emociones.

En la fase Comparte de la metodología DFC se recuerda la importancia de registrar el proyecto en formato audiovisual para demostrar a los y las agentes de cambio que la acción que han emprendido es importante, y que con esa historia de cambio pueden inspirar a otras personas. Contar esa historia, es todo un arte. Para trabajar el proceso creativo, desde DFC España lanzamos “Vamos a contar historias de cambio”: una iniciativa que cada semana contará un proyecto DFC utilizando esta estrategia innovadora de aprendizaje, el Storytelling. Así, se demuestra que con DFC el cambio es posible, hasta en las situaciones más extraordinarias y complejas, donde más necesidad de motivación e inspiración existe. Descubre cada post de blog los lunes en la web y las publicaciones en redes sociales los miércoles y los viernes con el hashtag #CuentaCambioDFC

¿Cómo trabajar la técnica del Storytelling para provocar que la información tenga más impacto? ¿Cómo contar historias que sean fáciles de recordar? ¿Cómo conseguir que algo se mueva en el receptor para que también pase a la acción? Al emprender un proceso DFC se desarrollan competencias como la empatía, la creatividad o el trabajo en equipo, esencial para el desarrollo del Storytelling, para contar una historia que resulte atractiva, que cree un vínculo con el público y conecte con sus emociones.

Antes de empezar a contar la historia, es recomendable tener en cuenta ciertos parámetros:

  • Estructura: diseñar el inicio, el desarrollo, el punto álgido (clímax) y el final (introducción, nudo y desenlace).
  • Situación: la historia se narrada desde la objetividad y da respuesta a las “6 w del periodismo”: ¿qué? (what?), ¿quién? (who?), ¿dónde? (where?), ¿cuándo? (when?), ¿por qué? (why?) y ¿cómo? (how?).
  • Duración: el vídeo de un proyecto DFC debería tener una extensión aproximada de 3 minutos.
  • Tipo de narración:
    • en primera persona: permite identificar a quien narra la historia con quien la escucha. Es testimonial, se basa en la empatía.
    • en tercera persona: relata hechos contados como experiencias objetivas. Este tipo de narración es ideal para presentar las soluciones que se han creado.

Una vez definidos estos criterios, ¿cuáles son los aspectos fundamentales para desarrollar el arte del storytelling en cada una de las fases de un proyecto DFC?

FASE SIENTE

  1. Inicio: Elección de un tema (marco de trabajo) que sea relevante, tanto para quienes desarrollan el proyecto como para las personas que se verán beneficiadas por la solución. 

PREGUNTAS QUE OS PODÉIS HACER: ¿Cuál es el objetivo de contar esta historia? ¿Cuál es la esencia? ¿Cuál es el contenido?

  1. Protagonistas: Son quienes cuentan la propia historia y también los beneficiarios de las soluciones, en quienes el público se proyecta para que la historia cobre sentido. Incluir las emociones hace que el público empatice con los protagonistas.

PREGUNTAS QUE OS PODÉIS HACER: ¿Por qué puede o debe interesar a la audiencia? ¿Podemos crear una historia que refleje el “corazón” de los y las protagonistas? 

  1. Información (obtenida en el paso “Gana en Comprensión”): La historia, para ser comprensible para la audiencia, requiere mostrar algunos detalles, así aumenta la autenticidad y aporta certidumbre al contexto. 

PREGUNTAS QUE OS PODÉIS HACER: ¿Cuál es el contexto? ¿Qué experiencias y emociones transmite?

FINAL FASE SIENTE Y PRINCIPIO FASE IMAGINA

  1. Definición del reto (¿Cómo podríamos…?) y Brainstorming: Es el momento de crear intriga y suspense. Se puede utilizar, por ejemplo, la técnica del aplazamiento: gestionar el tiempo para producir emociones en la audiencia.
  2. Prototipado: Espacio de entretenimiento, donde las manos están ocupadas y mente liberada. Con este “soplo de aire fresco” se le concede al público un periodo para relajarse.

FASE ACTÚA

  1. Conflicto o punto álgido: Mostrar el problema que los y las agentes de cambio (protagonistas de la historia) van a resolver y cómo lo hacen.

FASE EVOLÚA

  1. Reflexión:  Los y las protagonistas evalúan su proceso para darle un significado personal desde su propio contexto, experiencia y perspectiva; así, evolucionan. Es útil recoger momentos del proceso que hayan supuesto un cambio y con los que el público pueda identificarse, ya que son parte del patrón común del crecimiento humano.

PREGUNTAS QUE OS PODÉIS HACER: ¿La historia es honesta, coherente y creíble? Frente a la actitud generalizada de esconder el error, en DFC se apuesta por mostrarlo, para extraer los aprendizajes.

FASE COMPARTE

  1. Fin: El relato requiere tener un fin totalmente conectado con el principio de la historia; no solo debe permitir que la audiencia se identifique y se sienta parte de la misma, sino que le invite a recrear su propia historia. 

PREGUNTAS QUE OS PODÉIS HACER: ¿Qué espero conseguir con la historia?

 

Y si queréis seguir enriqueciendo vuestra historia de cambio, algunos recursos extra:  

  1. Al comienzo de la historia tiene que establecerse un estado de equilibrio. Después, incluir un desencadenante que lo rompa, para que poco a poco se vaya complicando la historia y llegue el desenlace. De esta forma, se consigue mantener la atención del espectador. Trabajar el inicio y el final es importante, puesto que son las partes que más se recuerdan.
  2. Los puntos de anclaje: El relato puede estar vinculado a cuentos o refranes, para evocar otras historias o legitimidades sociales que sean reconocidas por la audiencia y reflejen valores universales.
  3. Metáfora: Recurso ideal cuando la idea o concepto es complejo. Así, se acerca la realidad a la audiencia y se facilita su comprensión.

 

Terminado el proceso, la historia de cambio será difundida por varios canales: la plataforma internacional de DFC, la web de la organización educativa, redes sociales, medios de comunicación, etc… ofreciendo una “extensión” del universo creado, que servirá de inspiración a otras personas, que pueden aplicar la solución y mejorarla, adaptarla, escalarla…

¡Anímate a contar historias de cambio para seguir mejorando el mundo!

¡Súmate a #CuentaCambioDFC!


David Chacón y Guillermo Negre o de cómo integrar DFC en el currículo

Decir David Chacón y Guillermo Negre implica mucho más que nombrar a dos profes. Sus acciones abarcan múltiples realidades co-creadas, conectan personas. Su vida profesional camina en paralelo: Proyecto Atlántida, Escuela de Maestros, JustKeyNote… formación al profesorado y docencia en el colegio La Milagrosa de Cullera (Valencia). Es decir, dedicación integral a la educación, por y para el alumnado: participan en la elaboración de documentos curriculares, como unidades didácticas integradas para el Ministerio de Educación y pruebas de evaluación diagnóstica en base a TIMSS y PISA; y crean sus propios Libros digitales para utilizar en el aula, entre otras iniciativas. Será quizá porque ambos son diplomados en Magisterio por Educación Física, porque la verdad es que este tándem todoterreno no parece tener un minuto sin actividad.

La aventura profesional conjunta comenzó cuando David hizo las prácticas en el centro educativo donde estudiaba. Guillermo estaba allí, y aunque se fue a Cataluña a trabajar, a los dos años volvió porque había una vacante. Actualmente, ambos son tutores de 4º de Primaria en el colegio La Milagrosa, además de co-directores (junto con Estefanía Pastor) de la Academia de Preparación de Oposiciones Escuela de Maestros. En 2015, Guillermo se certificó como ADE (Apple Distinguished Educator) y David en 2017. A partir de este impulso, surgió JustKeyNote (junto con tres amigos: Carlos Castillo, Guillermo Toledo y Vicente Estrada).

No es de extrañar que Guillermo y David estén embarcados en tantos proyectos dando lo mejor de sí, ya que se nota a kilómetros la voluntad que ponen en todo lo que hacen, intentando ser lo más rigurosos posible a la vez que implementamos nuevas dinámicas para superar los retos de la educación”, según define David su trabajo, añadiendo que la clave está en “rodearse de compañeros que sientan la educación con el mismo entusiasmo”. Entre estas personas y organizaciones con las que enriquecen el ámbito educativo, en un momento del camino encontraron la metodología Design for Change (DFC), la pusieron en práctica, y decidieron crear un iBook para facilitar proyectos DFC (basado en la “Guía para facilitar proyectos DFC”), que ya cuenta con más de 1.300 descargas.

 

PREGUNTA: ¿Cómo conocisteis Design for Change?

RESPUESTA: Somos personas inquietas: vivimos constantemente buscando cómo conectar con el alumnado. Ya hace muchos años aprendimos cómo elaborar secuencias didácticas competenciales a las que años después añadimos la tecnología como potenciador. Por ejemplo, utilizamos tecnología one-to-one en aula. Tener un dispositivo móvil en clase nos viene muy bien y nos permite recoger evidencias y destrezas de una forma más ágil. Además, creamos libros digitales como el iBook “Design for Change España” y otros como “Mujeres invisibles” o “Aprendizaje & Servicio”, que sirven como ayuda al profesorado para aprender a programar con estas secuencias didácticas. En este sentido, cuando conocimos DFC y decidimos probarlo, nos encantó. En 2017 lo pusimos en práctica en quinto de primaria, implementándolo a modo de unidad didáctica integrada. 

P: ¿Cómo convive DFC con otras metodologías que ponéis en práctica en el aula?

R: La clave es tener un buen modelo de programación, un modelo de unidad didáctica integrada, concreción curricular, un buena trasposición didáctica y evaluación. Así, funciona.

P: ¿Qué feedback estáis recibiendo del iBook de DFC España, este libro multitouch que habéis diseñado para que sea utilizado directamente por el alumnado como complemento a la “Guía para facilitar proyectos DFC” para docentes?

R: Observamos mucha satisfacción en la respuesta del alumnado a este tipo materiales. El producto final siempre tiene un qué y un para qué. Esta forma de trabajar en el aula funciona, porque es aprendizaje activo y obliga al alumnado a poner los contenidos en juego en un contexto real, que es la base del trabajo por competencias. DFC nos permite llevarlo a la máxima expresión. Por mucho que yo trabaje para presentarles una tarea súper interesante, esta puede serlo o no; pero con DFC son ellas y ellos quienes eligen su proyecto, lo implementan, y lo comparten. Hemos detectado mucha ilusión y ganas, se sienten empoderados. De hecho, en los recreos nos preguntan: “¿Puedo seguir trabajando en DFC?”

P: ¿Cómo ha sido el proceso de la adaptación de DFC al currículo? ¿Pensáis que es posible para otras materias?

R: Hemos enganchado la secuencia didáctica de Design for Change de la “Guía para facilitar proyectos DFC” con los referentes curriculares y normativos. Creemos en un aula útil y real, sin perder de vista los criterios de evaluación, que se califican trabajando de esta forma, como el trabajo cooperativo o el diseño de producto, y los referentes a contenidos curriculares puros, como la ortografía, la gramática, la expresión y comprensión oral y escrita…

Concretamente, hemos adaptado DFC para la asignatura de Lengua castellana. Por ejemplo, en la parte del proceso que sirve para ganar en comprensión sobre el tema que el alumnado ha elegido trabajar, hemos introducido la teoría de la entrevista, con transcripción, comprensión oral y escrita. Además, hemos añadido el contenido curricular de concordancia gramatical, presentación de texto revisando gramática y ortografía, criterios de presentación… Hemos observado que contamos con criterios de evaluación muy típicos que se pueden calificar de este modo.

Para la última parte del proceso DFC, la fase Comparte, les pedimos un vídeo reflexión para que narren lo que han hecho. Con ello se trabaja otra rúbrica de indicadores de evaluación propios de la expresión oral: gestos, respetar estructuras, concordancia gramatical, etc.

Nuestro recorrido profesional nos ha ayudado a adaptar la metodología DFC al currículo. Desde el 2008, formamos parte de un grupo de trabajo, Proyecto Atlántida, donde programamos por unidades didácticas integradas, lo que permite introducir cualquier secuencia en la trasposición didáctica, sin perder de vista los criterios elegidos, con los instrumentos de evaluación identificados. Al profesorado que aún no ha probado a adaptar DFC al currículo, le diríamos que, integrado a la programación, DFC no da más trabajo, sino al contrario, porque se integra; no es un extra, porque se califica.

P: ¿Cuál ha sido el mayor aprendizaje que os lleváis de esta experiencia?

R: Me quedo con la ilusión que muestran ellos y ellas cuando trabajan en el proyecto, cuando nos preguntan si pueden seguir trabajando después de clase, cuando ves en sus caras que es algo diferente. Nuestro alumnado está acostumbrado a trabajar por competencias, y en esa línea va DFC, porque eligen su proyecto, y lo sienten suyo, entonces no hay excusas.

 P: De las capacidades que están desarrollando los jóvenes al poner en práctica DFC, ¿cuáles os parecen más relevantes?

R: Realmente, nuestro día a día no es muy tradicional. Consideramos que trabajamos por competencias en todas las áreas del currículum. Con DFC sobre todo se desarrolla una mayor responsabilidad, porque lo que tienen que hacer es lo que han decidido, es decir, “o me pongo manos a la obra o esto no sale”.

P: ¿Qué cambios habéis observado, tanto en el alumnado protagonista del proyecto como en la comunidad educativa?

R: Hemos implementado DFC en todo 4º de Primaria; entre Guillermo, yo y el director, que es referente en el centro, y lo hace también en su asignatura de Valenciano. De hecho, ha reeditado el iBook para esa asignatura. Nos está ayudando muchísimo, ya que las mejoras que propone el alumnado con sus proyectos, en su mayoría van dirigidas al equipo directivo y al equipo de administración. Implementar DFC en el centro es como una bola de nieve, que se va haciendo más y más grande, y cada vez se implica más gente, sin darse realmente cuenta.

P: ¿Cómo hacéis difusión de vuestro trabajo para inspirar a más docentes?

R: En las giras de JustKeyNote ponemos cinco secuencias didácticas diferentes, y una de ellas es DFC. Lo hemos trabajado ya en cinco ciudades, impactando a más de 500 profes. Si mostramos DFC es porque creemos que lo vale. Nuestro modelo es muy amplio porque cabe todo, por eso nos abrimos al mundo y vimos lo que había. Todos los profes deberían experimentar DFC. “Es que David está enamorado de DFC”, termina Guillermo entre risas.

 

Mil gracias a David Chacón, Guillermo Negre, y a toda la comunidad educativa del colegio La Milagrosa de Cullera, por demostrar que es posible integrar la metodología DFC en el currículo, poniendo en marcha a toda la comunidad educativa, porque como ellos mismos dicen, “somos un equipo”. Y es que, como asegura Guillermo en su bio de JustKeyNote, la clave está en que “el que se atreve a enseñar nunca debe dejar de aprender”.


¿Cuál será el Proyecto más Escuchado en RRSS del Reto I CAN 2019?

Compartir es impulsar el I CAN Mindset. Un año más, en el marco del Reto I CAN 2019 lanzamos la Mención especial al Proyecto más Escuchado (anteriormente conocido como más contagioso y más popular) y que reconoce el proyecto más compartido y con mayor número de interacciones en redes sociales. ¿Para qué? Para que los proyectos Design for Change inspiren a cuanta más gente, mejor. Y además, ¡para venir al Festival I CAN a recibir el diploma y galardón!

¿Cómo participar?

Un año más, la Mención especial al Proyecto más Escuchado será para la propuesta que más guste (likes) y más se comparta a través de Facebook y Twitter. De nuevo, identificaremos esta acción como “Compartimos DFC” y añadiremos el presente año para diferenciar los proyectos. El hashtag que utilizaremos será, por tanto, #CompartimosDFC20

¿Cómo lo haremos? Publicando cada proyecto en las cuentas oficiales de Design for Change España en Facebook y Twitter, y sumando las interacciones sociales que obtengan hasta el próximo 26 de marzo.

Compartiremos cada proyecto de la siguiente forma:

  • Por un lado, en la página de Facebook de DFC España estarán todos los proyectos con el hashtag #CompartimosDFC20, a los que se podrá dar a “Me gusta” o compartir.
  • Por otro lado, en el canal de Twitter de DFC España estarán cada uno de los enlaces a los vídeos de los proyectos con el hashtag #CompartimosDFC20. En este caso, se podrá dar a “Me gusta” o retuitear.

Para saber cuál es el Proyecto más Escuchado, tendremos en cuenta la suma de interacciones sociales recibidas; en concreto, los Me gusta / Me encanta y número de veces compartido en Facebook, y los RT y Me gusta (corazón) en Twitter.

Es importante tener en cuenta que para hacer un seguimiento correcto de todas estas interacciones sólo contarán las que se produzcan en los post de DFC España. De esta forma, sólo serán válidas las siguientes interacciones:

  • Los Me gusta / Me encanta que estén en los post originales de la cuenta de Facebook de DFC España, pero no los que estén en las páginas o perfiles de centros o usuarios particulares, que contenga el hashtag de la acción: #CompartimosDFC20
  • Los RT y Me gusta de los tuit originales de la cuenta de Twitter de DFC España, pero no los que estén en las páginas o perfiles de centros o usuarios particulares, que contenga el hashtag de la acción: #CompartimosDFC20

Los centros educativos del Reto I CAN 2019 que quieran participar, tienen que darle máxima difusión a su post (Facebook) y tuit (Twitter). ¿Cómo? Colgándolo en sus redes sociales el enlace al post y al tuit del proyecto, para que sus seguidores puedan colaborar con sus interacciones; dejando claro que tienen que compartir, dar a Me gusta, retuitear, etc., directamente en el post de Facebook y el tuit original de las cuentas de DFC España.

Una vez realizado el recuento, daremos a conocer el Proyecto más Escuchado del Reto I CAN 2019, que vendrán al Festival I CAN a recoger su galardón y compartir con la celebración con los artistas del cambio de los 10 proyectos finalistas, los Teloneros y el Artista invitado.


Los artistas del cambio del Festival I CAN y sus proyectos

¿Quieres conocer los proyectos finalistas del Reto I CAN 2019? ¡Serán presentados por los artistas del cambio en el escenario del Festival I CAN el 30 de marzo! Pero antes… Aquí tienes algunos detalles de cómo han conseguido mejorar su entorno convirtiéndose en agentes de cambio con Design for Change.

 

Colegio San Alfonso Mara de Ligorio: “Queremos leer”

ODS 4: Educación de Calidad

“Observamos que nuestro colegio dispone de un patio pequeño y pocas instalaciones de juego. Allí, casi todos los niños y niñas juegan a fútbol.  Nos preocupaba esta situación, así que nos dispusimos a buscar alternativas para poder disfrutar del tiempo de recreo. Hemos descubierto que a muchos de nuestros compañeros y compañeras les gustaría leer en el recreo, por lo que hemos creado una biblioteca de patio, que gestionamos el alumnado de 6º. Hemos aprendido que organizándonos bien somos capaces de trabajar por un objetivo común, que podemos aportar muchas cosas no solo al colegio sino al mundo, y nos hemos dado cuenta de todos los conocimientos que nos llevamos de Primaria, ya que hemos hecho encuestas, gráficas, hemos redactado y hemos hecho un proyecto nosotros solos. Además, nos ha encantado trabajar en él: a nadie le importaba dedicar su tiempo. Nos hemos sentido mayores y valorados. Todo el mundo a participado, cada cual ha aportado algo. Nunca hubiéramos pensado que seríamos capaces de hacer algo así”.

¿Quieres saber más sobre cómo los artistas del cambio han mejorado el mundo? Mira aquí el vídeo de su proyecto.

 

Colegio Claret Askartza Ikastetxea: “THINK, frente al Bullying y Ciberbullying”

ODS 4: Educación de Calidad

“En este proyecto trabajamos las relaciones personales porque nos preocupaba la situación de falta de respeto entre compañeros/as. Nos centramos en las redes sociales, en concreto Whatsapp, observando el peligro del ciberbullying. Hicimos una campaña viral en Whatsapp, que consiste en enviar una imagen con el texto “Think” cuando alguien ve una situación que podría derivar en un caso de ciberbullying. Hemos aprendido que las relaciones de respeto entre jóvenes no pueden estar fundamentadas en iniciativas externas, sino que somos protagonistas, somos verdaderos agentes de cambio. Hemos sido capaces de reflexionar entorno a un problema muy serio, y darnos cuenta de que para que los problemas se solucionen, sobre todo a nivel relacional, la iniciativa ha de partir de cada cual, desde la implicación personal y la fuerza del grupo”.

¿Quieres saber más sobre cómo los artistas del cambio han mejorado el mundo? Mira aquí el vídeo de su proyecto.

 

Colegio Nuestra Señora de la Victoria: “Súmate. Planta cara al hambre”

ODS 2: Hambre Cero

“El alumnado de 2º y 3º de ESO decidimos sacar a la luz el rostro del hambre sufrido por tantas personas que padecen día tras día esta terrible realidad; y mostrar los rostros de la solidaridad, porque hay grandes héroes de la vida cotidiana que son expertos en compasión, trabajando el ODS 2.  Decidimos hacer un photocall solidario, y cada persona que se hizo una foto aportó a cambio un alimento no perecedero, destinado a la Plataforma Antequera Solidaria; o un donativo destinado a Manos Unidas.  Las fotos se han publicado en esta página. Todo el alumnado coincide en que ha sido una gran lección de vida”.

¿Quieres saber más sobre cómo los artistas del cambio han mejorado el mundo? Mira aquí el vídeo de su proyecto.

 

Colegio Nazaret Mare de Déu dels Àngels: “La bolsa o la vida”

ODS 13: Acción por el clima

“Nos preocupaba la poca conciencia sobre cómo nuestra forma de consumir afecta al medio ambiente, en concreto cómo el consumo de plástico afecta a los animales. Decidimos pasar a la acción, en el marco del ODS 13, concienciando a nuestro entorno con que hay otras alternativas para ir a hacer la compra que no implican bolsas de plástico. Para ello, pintamos unos carteles con nuestro lema “La bolsa o la vida”, elaboramos unas flores a partir de unas bolsas de plástico que reutilizamos de casa, y creamos un vídeo donde explicamos la campaña. Después, salimos al barrio proclamando nuestro lema y concienciando a los vecinos/as para que no usen bolsas de plástico para comprar, ofreciéndoles a cambio una flor hecha con las bolsas. Hemos aprendido que, aunque solo tenemos 4 años, trabajando en equipo con un objetivo común podemos conseguir cambiar el mundo”.

¿Quieres saber más sobre cómo los artistas del cambio han mejorado el mundo? Mira aquí el vídeo de su proyecto.

 

Colegio Madre María Rosa Molas: “Juntos, lo pasamos bien”

ODS 3: Salud y Bienestar

“El alumnado de 4º de ESO queríamos hacer voluntariado, y desde la materia de religión se nos ofreció la posibilidad de colaborar con una de las obras sociales de la Iglesia en la localidad. Visitamos entonces la residencia de mayores y se les planteamos hacer un proyecto DFC. Tras encontrar varios focos de acción, optamos por conseguir que los ancianos estuvieran más alegres y distraídos. Para ellos, nos propusimos conocerles y hacerles una entrevista, jugar con ellas, participar en un bingo musical y aprovechar todos esos momentos para escucharles y conversar con ellos. En nuestra última visita, a modo de despedida, programamos una actuación en la que algunos ancianos también participan como artistas. Varios ancianos nos dijeron que nos esperaban y se lo pasaban muy bien con nosotras. El personal de la residencia estaba muy agradecido, y nuestras propias familias se sentían sorprendidas por lo implicados que estuvimos en el proyecto y las muchas anécdotas que comentamos en casa sobre las personas mayores. Con este proyecto hemos aprendido a valorar, respetar y escuchar a los ancianos, a cuidarlos, nos han transmitido sus valores, ya que tienen más experiencia que nosotros, hemos aprendido a aprovechar el tiempo, a ser más pacientes”.

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Colegio Santa Teresa de Jesús de Vilanova i la Geltrú, “Familias a kilómetros”

ODS 10: Reducción de las Desigualdades

Decidimos hacer un proyecto solidario a favor de los niños y niñas sin familia, por lo que tuvimos que informarnos de dónde y cómo viven, y cómo podríamos ayudarles. Hicimos una campaña en los medios de comunicación para que la ciudadanía les acoja y adopte. También quisimos conocer un centro de acogida y compartir con sus habitantes un rato de charla y juego. Finalmente, también decidimos recaudar dinero a través de una acción solidaria con juguetes y libros de segunda mano. Un menor inmigrante de 16 años nos dijo que nunca olvidaría que en el país que le ha acogido había colegios que se preocupaban por él y por sus problemas. El director del centro se mostró muy satisfecho por todo nuestro trabajo y nos aseguró que el dinero conseguido será muy útil para que puedan hacer actividades que les ayuden a integrarse en la ciudad. Hemos aprendido que podemos trabajar sin la ayuda de los adultos y hacer todas las gestiones necesarias para llevar a cabo un proyecto. Nos ha impresionado mucho oír el testimonio de los chicos y chicas del centro, sobretodo cuando nos contaron cómo llegaron a nuestro país, qué dejaron atrás en su país de origen, y cómo han tenido que espabilarse para sobrevivir aquí hasta que han llegado al centro de acogida.

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Colegio Santa Teresa de Jesús de Las Palmas: “En este centro se colabora poco con las limpiadoras”

ODS 4: Educación de Calidad

Tras un recorrido por el centro para observar y descubrir qué aspectos eran los que más considerábamos que había que cambiar y que fuesemos capaces de hacerlo, descubrimos cómo quedaban los patios después del recreo, las aulas cuando no estábamos en clase, e incluso lo limpio y recogido que estaba el centro cuando el alumnado de secundaria terminaba su jornada. Este aspecto nos llamó mucho la atención y nos dimos cuenta de la importancia del servicio de limpieza del colegio y de lo poco que se colabora con las limpiadoras. Así, decidimos centrar nuestro foco de acción en el servicio de limpieza y lo poco que se colabora con ellas y con su trabajo. Emprendimos una campaña de sensibilización con varias acciones: carteles, un cuento que fuimos representando por las clases, y una fiesta para las limpiadores para celebrar su trabajo y firmar un compromiso de toda la comunidad educativa para colaborar con ellas en el cuidado del colegio. Hemos visto que podemos cambiar todo aquello que consideramos mejorable en nuestro entorno, y nos hemos sentido capaces de hacerlo. La coordinadora del equipo de limpieza, en la fiesta, nos dijo: “Muchísimas gracias por reconocer nuestra labor. Como ven muchas se han emocionado, me imagino que muchos se habrán dado cuenta de que nos ha encantado la sorpresa, muchísimas gracias, de verdad. Se trata de algo muy bonito que nunca nos habían hecho y no lo olvidaremos nunca”.

¿Quieres saber más sobre cómo los artistas del cambio han mejorado el mundo? Mira aquí el vídeo de su proyecto.

 

Colegio Nazaret Oporto: “ConSumo Derroche”

ODS 12: Consumo y Producción Sostenibles

Tras realizar varias entrevistas, descubrimos que el consumo irresponsable de recursos es un tema realmente preocupante (ODS 12). Así que emprendimos una campaña de sensibilización con varias acciones: carteles para concienciar en el colegio sobre el ahorro de luz, agua y energía; creación de videojuegos educativos; enviar correos a supermercados y empresas de comedor escolar solicitando la sustitución de bolsas de plástico por bolsas de papel; cuentos para contar en Infantil; diseñar e imprimir en 3D una hucha solidaria, para que cada vez que se utilicen en el cole vasos desechables, se meta un dinero simbólico para donar a una ONG medioambiental a final de curso; y animar a profesorado y alumnado que tome café en el coleGIO a que traigan sus propias tazas y cucharas para reducir el consumo de plásticos. Visto el éxito de la campaña, algunas de las acciones realizadas se van a incorporar en los próximos años.

 

Colegio Padre Enrique de Ossó de Telde: “Encuentra las diferencias”

ODS 10: Reducción de las Desigualdades

Nuestro proyecto trata de dar visibilidad a las diferencias que existen en el colegio. Queremos conseguir que todos conozcan y ayuden a aquellos alumnos/as que tienen alguna dificultad: ya sea por necesidades educativas especiales o por pasar por un mal momento personal, o que se sienten solos/as o excluidos. ¿Cómo lo hicimos? Los delegados de clase elaboraron un informe para entregar al Equipo Directivo contándoles el proyecto; diseñamos una encuesta que pasamos por todas las clases en la que preguntábamos si sabían si en su clase había alumnado con diferencias, discapacidad, necesidades educativas especiales, con problemas personales, compañeros/as que estaban solos/as… Sin preguntar nombres ni señalar a nadie; sacamos unas conclusiones muy interesantes que nos ayudaron a poner en marcha nuestro plan; elaboramos un documento que entregamos a todos los tutores/as en el que explicábamos que en cada clase recomendábamos la creación de la figura del OP (Ojeador/a de Problemas), un OPR (Ojeador/a de Problemas del Recreo) y un AA (Alumno/a Afectivo), para observar, ayudar y acompañar a los compañeros/as con diferencias; diseñamos carteles que colocamos por todo el colegio, difundiendo mensajes positivos y consejos relacionados con nuestro proyecto; regalamos a cada clase un cartel muy bonito recordando que todos/as somos diferentes. Entre los testimonios que recogimos después de implementar el proyecto, destacan comentarios como: “A partir de ahora voy a dejar de ser invisible, ya se me han acercado varios compañeros, que sin decirme nada han estado conmigo todo el recreo”.

¿Quieres saber más sobre cómo los artistas del cambio han mejorado el mundo? Mira aquí el vídeo de su proyecto.

 

Colegio Santa Teresa de Jesús de Tarragona: “¿Todos somos iguales?”

ODS 5: Igualdad de Género

El alumnado de 4º de Primaria emprendimos un proyecto para trabajar la Igualdad de Género (ODS 5). Para profundizar en el tema, invitamos a una profesora de la Universidad Rovira y Virgili de Tarragona. De esta sesión salieron muchas reflexiones y compromisos de cómo queríamos transformar la escuela para que fuese más igualitaria y que la sociedad fuera más respetuosa. Para ello, decidimos grabar vídeos de la vida cotidiana con nuestras familias, que se implicaron mucho, y también confeccionaron una entrevista para concienciar sobre la Igualdad de Género. Nos dimos cuenta de que todavía existen diferencias pero que se pueden conseguir grandes cambios fomentando el respeto, la educación, la empatía y la voluntad para vivir en un mundo que respete a todas las personas. También preparamos una canción como broche de oro del proyecto y la cantamos en la puerta del colegio, dando así visibilidad a todo lo que hemos aprendido.

¿Quieres saber más sobre cómo los artistas del cambio han mejorado el mundo? Mira aquí el vídeo de su proyecto.


Vicent Català, profesor: “Trabajar y apostar por la metodología DFC para hacer un mundo más justo y mejor”

Momentos increíbles llenos de magia y emoción se trajeron de Roma los representantes del Colegio Esclavas de Alcoy en el Encuentro ¡Yo Puedo! ¡Mil gracias a su profe, Vicent Català, por contarnos la experiencia!

PREGUNTA: Si te digo Roma, ¿qué imagen te viene a la cabeza?

RESPUESTA: Al recordar todo lo vivido en Roma me viene a la cabeza la cara de mis alumnos a la llegada al Palacio de Congresos y ver tantos jóvenes de tantos países diferentes compartiendo un mismo mensaje y un mismo espíritu. Caras con sensaciones diversas: sorpresa, satisfacción y orgullo por representar no solamente a su clase, a su colegio o a su ciudad, sino también a todos los niños, niñas y jóvenes de los colegios de la Fundación Educativa ACI. Un privilegio y una responsabilidad compartida.

 P: ¿Qué parte (o partes) del Encuentro ¡Yo Puedo! has disfrutado más?

R: Las partes del encuentro que más disfruté fueron las galas de presentación de proyectos, en donde pudimos comprobar cómo millones de niños y jóvenes de todo el mundo trabajan por reparar y mejorar nuestro mundo desde diferentes ámbitos; y el acto de clausura en el que el Papa Francisco empoderó tanto a los alumnos y sus familias como también a los profesores para trabajar y apostar por la metodología DFC para hacer un mundo más justo y mejor.

P: ¿Qué ha significado para ti y tu alumnado compartir cuatro días con gente de otras partes de España y del mundo?

R: Para mí ha significado una experiencia única, unos días irrepetibles, unos momentos únicos que han marcado mi labor docente y de los que me llevo un recuerdo inolvidable. Mis alumnos lo han vivido diferente, puesto que más allá de todo lo vivido, visitado y aprendido, ellos se han quedado con los momentos compartidos con personas de otras delegaciones, pero sobretodo del buen ambiente y el clima de convivencia de la delegación de España de la que se han llevado muy buenos amigos.

P: ¿Qué significa para ti Design for Change?

R: Para mí Design for Change es la llave que me permite empoderarles y motivarles para que ellos lleven adelante aquellos retos y metas que se proponen para transformar el mundo.

P: ¿Cuál ha sido el mayor aprendizaje que os lleváis de la experiencia?

R: El mayor aprendizaje ha sido el crecimiento personal, todo lo vivido y aprendido, tanto durante el proyecto como también durante el Encuentro. Para ellos ha sido una vivencia única, tanto para los alumnos representantes en el Encuentro como para el resto de compañeros, que desde la distancia dieron calor y ánimo a sus compañeros, generando un ambiente de unidad y de generosidad muy importante.

P: Como parte de la Delegación DFC España, ¿qué acciones pensáis que podéis emprender en vuestro entorno para extender el espíritu del ¡Yo Puedo! y lograr que el mundo adulto cambie su mirada hacia los más jóvenes?

R: ¿Acciones para extender el espíritu del ¡Yo puedo!? Implicar al alumnado y contagiar a toda la comunidad educativa: profesores, familias, otros alumnos/as…

P: ¿Qué palabra te surge después del Encuentro ¡Yo Puedo!?

R: Gratitud: Reconocer todo lo vivido y compartido, y cómo ha marcado nuestra vida y nuestro día a día. El agradecimiento tanto a la organización como a cada una de las personas con las que hemos pasado estos días tan inolvidables.

P: ¿Algo más que quieras compartir para inspirar a otras personas?

R: “Solo a través del dar se puede alcanzar la felicidad” dijo el Papa Francisco en el acto de clausura del I Can Children’s Global Summit. La solidaridad, el trabajo en equipo y la responsabilidad son valores que la metodología DFC promueve en el alumnado y les hace crecer como personas a través de la entrega. El compromiso de dar una sociedad mejor a nuestro planeta nos ayudará a dar un planeta mejor a la sociedad.

 


Beatriz García: “¿Cómo puede enriquecer la fe los proyectos DFC?”

Columna de opinión, por Beatriz García, responsable de catequesis en la Parroquia Natividad de Nuestra Señora (Madrid), en el contexto de la participación de Design for Change España en las Jornadas de Pastoral Educativa #JP2020, que este sábado tendrán lugar en Madrid. Con las ponencias “Siente, imagina, crea”, Design for Change (DFC) España presenta la metodología DFC al profesorado de la asignatura de Religión, para mostrar cómo los jóvenes pueden convertirse en agentes de cambio para mejorar su entorno. Las ponencias comenzaron a principios de febrero y se desarrollarán en varias ciudades españolas hasta el mes de mayo.

 

Yo puedo cambiar el mundo contigo. ¿Qué quiere decir esto para cada uno de vosotros?

Yo puedo muchas cosas, tú puedes muchas cosas. Hemos nacido con una capacidad infinita de poder. Y de las múltiples acepciones de la RAE, la que nos quedamos es la que dice que poder es “tener la facilidad, facultad o potencia de hacer algo”. Tengo capacidad porque he nacido y he adquirido unos talentos que me hacen poder algunas cosas. Por suerte, no todos tenemos los mismos y eso nos hace complementarios y necesarios para tener un poder superior al poder que tendríamos cada uno de forma aislada. También puedo porque tengo una capacidad de amor que me hace ser parte de una realidad que me importa y para la que yo soy importante. Mi capacidad de amor y mis talentos unidos a los de las personas que tengo cerca, permiten que las posibilidades de ese poder se vean potenciadas y complementadas.

Ese poder puede tener dos objetivos, depende de dónde ponga el foco: en mí misma o en el mundo en el que vivo y viven las personas que quiero y muchas más que no conozco.

DFC hace posible mirar al mundo y tomar conciencia de lo que puedo por mis talentos y de lo que quiero poder por la capacidad de amor que me impulsa a soñar con la posibilidad de transformar lo que me preocupa o no me gusta. DFC permite hacerlo con otros, y así me permite ampliar las posibilidades de transformación que sólo podría imaginar con mi mirada. Varias miradas hacia el mismo lugar, permiten ver más allá y llegar a posibilidades más lejanas. DFC impulsa a que aquello que sueño, ahora ya que sueño con otros, no se quede en ideas, sino que podamos ser parte de ese cambio que deseamos y hacerlo posible gracias a los mismos dones y el amor que nos llevaron a mirar la realidad, haciendo así que también crezcan dentro de mí.

Con los proyectos desde este “yo puedo con otros” ya se ha transformado nuestro mundo. Se ha expandido y se ha compartido y el contagio es ya una realidad que hemos palpado.

A la pregunta: “¿Cómo sería un yo puedo, no sólo con otros, sino con O†ro?

Nuestra capacidad de cambio del mundo también podemos vivirla mirando la vida de Jesús.

Todo empieza SINTIENDO que yo también soy su hija amada y su predilecta. A él le interesa todo lo que pienso y siento, soy motivo de gozo para él y por eso me deja su Espíritu para que se quede conmigo. Mi verdadera identidad es sentirme Hija amada del Padre. Amada con una capacidad para amar que viene de él y con unos talentos y dones que hacen posible entregar ese amor recibido a los otros. El amor y los dones me permiten mirar al mundo y hacerme la pregunta de “¿éste el mundo que Dios sueña para nosotros?”

Si mi identidad es ser Hija, la de las personas que me rodean es la misma, y esto nos convierte en hermanos en el Padre, con los dones y la capacidad de amar que Dios también les ha regalado a cada uno de ellos. Ahora la pregunta: “¿Este es el mundo que Dios sueña para nosotros?” ya no me contempla solo a mí, sino a toda la humanidad.

Y en ese mundo soñado para Dios hay dos elementos fundamentales: los hombres y mujeres que viven en él y la casa común donde vivimos. Mis dones y la capacidad de amar, la de mis hermanos y la casa común son regalos que no vienen ni dependen de nosotros en su origen, nos vienen dados de Dios. Y acogerlos con gratitud nos prepara para la gratuidad. Una gratuidad que nos permite ponernos al servicio de ese sueño de Dios.

¿IMAGINO un mundo diferente?

La pregunta en sí misma ya nos moviliza hacia la realización de ese sueño de Dios para mí y para el mundo. Nos llama a la creatividad y a educar nuestra mirada hacia ese sueño que contempla sobre todo a los que viven más lejos de él por la injusticia, la pobreza, la violencia y la falta de amor, y que necesita que la casa común esté cuidada y respetada porque es de todos, para todos y es reflejo de la belleza y el amor de Dios a sus hijos e hijas. La pregunta moviliza nuestros dones para ponerlos al servicio del sueño de Dios.

¿Serviría de algo preguntarnos y quedarnos parados? ¿Y cuando esa pregunta nos lleva a unos límites en los que brota dentro de nosotros un “no puedo”?  Es verdad que no en pocas ocasiones, nos vemos poco capaces de imaginar que sea posible transformar algunas realidades de nuestro mundo. Si miramos el Evangelio, vemos que a los discípulos les pasó algo parecido en muchas ocasiones, y así dijeron: “¿Cómo vamos a dar de comer a tanta gente si solo tenemos cinco panes y dos peces?” La respuesta de Jesús se centró en preguntarles: “¿Qué tenéis?”, para que miraran sus posibilidades y las entregaran sin guardarse nada para ellos, y en sugerirles: “Dadles vosotros de comer”, dejando claro que confiaba ciegamente en que serían capaces, mientras él dirigía su mirada al Padre para poner en Él lo que estaba ocurriendo en ese momento: una realidad que pedía un cambio porque muchos tenían hambre y unos hombres sensibles a esa realidad, dudando de sus capacidades y acudiendo a quien podía dar un giro a lo que estaba aconteciendo. Y justo aquí, es donde radica la fuerza del “yo puedo contigo y Con†igo” de los cristianos.

ACTUAR como consecuencia de sentirnos hijos, nos lleva a hacerlo sintiendo que somos impulsados por su Espíritu. Esta experiencia, nuestra verdadera identidad y vocación, nos hace personas nuevas y nos convierte en sus instrumentos en el mundo que Él sueña para todos. Y así, nos convierte en sus manos que unidas a las de los otros hacen posible lo que solos jamás podríamos. En sus oídos que escuchan lo que el mundo pide que sea transformado. En sus ojos que miran la posibilidad de una realidad más justa y un mundo cuidado y querido por todos. En sus pies que abren nuevos caminos muchas veces ni imaginados en nuestras cabezas. Y en su boca que anuncia ¡Claro que sí! es posible otro mundo distinto. Dios se fía completamente de cada uno de nosotros y deja en nosotros, y sólo en nosotros, la posibilidad de hacer real su sueño. Sin nosotros, Él nada puede.

Ser parte de este sueño COMPARTIDO da plenitud a nuestra vida y nos hace sentir una alegría que va más allá de los resultados inmediatos, porque estos no siempre llegan como nosotros lo esperamos. Sentirnos parte de un sueño nos permite decir con esperanza que “todo irá bien”. Irá bien, no porque nos dejemos invadir por un optimismo sin fundamento, sino porque si somos fieles a ese sueño, podemos experimentar que “todo está bien” por sabernos parte de ese proyecto de Dios para la humanidad. A veces toca sembrar, otras regar, podar, esperar y otras cosechar; ninguno de esos momentos tiene sentido en sí mismo si no se conciben como parte de un todo, que es el sueño del agricultor.

Por eso es fundamental que, entre tanta actividad, sepamos pararnos y reflexionar sobre qué parte de ese sueño estamos haciendo posible, qué hemos conseguido y qué camino nos queda, incluso a veces tocará plantear cambiar el rumbo… Jesús se retiraba siempre a orar. Pararnos y escucharnos a nosotros mismos y a los que están alrededor nos hará estar en continuo aprendizaje. Pararnos y escuchar a Dios en la oración, nos llevará a reconectar con nuestra verdadera identidad de hijos del Padre, a poner en sus manos lo que ya hemos caminado y a dejar que Dios nos hable sobre ese sueño suyo que estamos haciendo posible. EVOLUAR para seguir dando pasos.

Y esa plenitud hace posible que se transmitan los deseos de cambios a otros, como si no pudiéramos hacer otra cosa que COMPARTIR ese regalo que se nos ha dado de poder cambiar el mundo. Los verdaderos cambios en el corazón de las personas y en el mundo, ocurren siempre por atracciones y seducciones, no por aseveraciones e imposiciones. Las personas cuyas vidas suenan a lo que sueñan y a lo que sueña Dios, irradian una pasión y una esperanza que es fácil dejarse contagiar por ellas.

Si nuestra mirada al mundo se fuera pareciendo cada vez más a la de Jesús, si fuéramos aprendiendo a mirar a los niños, niñas y jóvenes así… podríamos aprender a preguntarles desde la certeza de que las preguntas encierran tesoros, a escuchar sus respuestas como puertas inesperadas que se abren para nosotros, a ser creadores e inventores de caminos con ellos, a poner el foco en todas sus oportunidades y a pedirles que nos dejen entrar su corazón y buscar siempre su deseo más profundo de felicidad.

El niño y el joven son capaces de Dios porque tienen la misma vocación e identidad que nosotros: ser hijos amados de Dios con capacidad para transformar el mundo.

Y así, podríamos cantarles, lo que Jesús les diría y nos diría a cada uno de nosotros:

Ven, no apartes de mí los ojos

te llamo a ti, te necesito

para que se cumpla en el mundo

el sueño de mi Padre

 

Beatriz García

Responsable de catequesis en la Parroquia Natividad de nuestra señora


Irene Membrive, educadora: “Es increíble ver cómo niños y niñas tan pequeños son capaces de hacer cosas tan grandes con Design for Change”

De vuelta de Roma tras la increíble vivencia del Encuentro ¡Yo Puedo!, mil ideas y aprendizajes bullen en la cabeza y en el corazón de la responsable del proyecto de la Asociación Estrella Azahara, Irene Membrive. ¡Mil gracias por compartir con el mundo la experiencia de tu equipo de jóvenes!

PREGUNTA: Si te digo Roma, ¿qué imagen te viene a la cabeza?

RESPUESTA: Mas de 2.000 niños, niñas y jóvenes sonriéndose y bailando juntos en la Fiesta de Bienvenida; y es inevitable acordarme de los cuatro niños y niñas con los que viajé, el ultimo día, al despedirse de los demás grupos, llorando de emoción por la experiencia que ha marcado sus vidas para siempre.

P: ¿Qué parte (o partes) del Encuentro ¡Yo Puedo! has disfrutado más?

R: Hay dos partes que han marcado el Evento para nosotros: La Ceremonia de Clausura, que dio la oportunidad a los niños de estar en el Vaticano y escuchar cómo el Papa Francisco apoyaba sus proyectos, les invitaba a seguir trabajando en ellos, y a contagiar a mas jóvenes con el espíritu de DFC; por otro lado, las galas de presentación de los proyectos, donde los menores se dieron cuenta de que en todas las partes del mundo, los niños y niñas están trabajando por mejorar su entorno. Eso les animó e impulsó, a su regreso, a seguir trabajando con mas proyectos DFC.

P: ¿Qué ha significado para ti y tu alumnado compartir cuatro días con gente de otras partes de España y del mundo?

R: Ha sido una experiencia única, llena de aprendizajes. A nuestro regreso, cuando les preguntan: “Qué es lo que mas les ha gustado”, solo pueden recordar el nombre de todos los niños y niñas que han conocido; y eso que hemos podido hacer turismo por una de la ciudades mas bonitas del mundo, pero ellos no se llevan el recuerdo del Coliseo; si no de todas las conversaciones, juegos y conocimientos que han compartido con los demás.

P: ¿Qué significa para ti Design for Change?

R: Es una nueva forma de trabajo en el aula que fomenta la inclusión, donde los niños y niñas mejoran su autoestima y se empoderan.

P: ¿Cuál ha sido el mayor aprendizaje que os lleváis de la experiencia?

R: El crecimiento personal y la autonomía que han conseguido cada uno de los niños y niñas. Para ellos, todo suponía un aprendizaje: desde salir de sus casas por primera vez y separarse de sus familias, a montarse en un avión y conocer gente de otros sitios y relacionarse con gente que no pertenece a su entorno.

P: Como parte de la Delegación DFC España, ¿qué acciones pensáis que podéis emprender en vuestro entorno para extender el espíritu del ¡Yo Puedo! y lograr que el mundo adulto cambie su mirada hacia los más jóvenes?

R: Seguir haciendo proyectos de diferentes temáticas. En concreto, nosotros seguimos luchando y trabajando para que el cambio de nuestro proyecto sea real y consiga que los niños y niñas tengan una zona de juegos mejor. Estamos convencidos de que los niños del proyecto van a conseguir el cambio, y eso ayudara a que los demás jóvenes también se vean capaces de conseguir lo que se propongan.

P: ¿Qué palabra te surge después del Encuentro ¡Yo Puedo!?

R: Crecimiento y Aprendizaje

P: ¿Algo más que quieras compartir para inspirar a otras personas?

R: Recomiendo trabajar en los centros a través de proyectos DFC. El crecimiento personal de los niños y niñas es enorme; además de la cohesión de grupo que surge y la visión de mejorar su entorno y el mundo por sí mismos. Es increíble ver cómo niños y niñas tan pequeños son capaces de hacer cosas tan grandes con Design for Change.


Montse Moragués, profesora: "DFC hizo que los adolescentes sintieran que lo ajeno puede estar más cerca de lo que pensamos"

¡Última entrevista al profesorado que vivió el Encuentro ¡Yo Puedo! Montse Moragués, profesora del Colegio Santa Teresa de Jesús de Gracia, nos cuenta cómo su clase ha mejorado su entorno poniendo en práctica la metodología DFC. Y para saber más sobre lo que ocurrió en el Encuentro ¡Yo Puedo! pincha aquí

Por Beatriz Alonso

Pregunta: ¿Cómo conociste Design for Change?

Respuesta: El colegio de Sant Josep Teresianas-Gracia de Barcelona pertenece a la Compañía de Santa Teresa de Jesús fundada por San Enrique de Ossó que inspiró a los diferentes colegios que ahora forman la Fundación Teresiana que está presente en Europa, América y África.

La Fundación conoció el proyecto que se había iniciado en India y decidió ofrecerlo a sus colegios y a diferentes niveles porque unos de los ejes de la educación teresiana es fomentar que los niños sean los verdaderos transformadores del mundo y hay que ayudarlos a conseguirlo. Este tipo de proyecto hace que el alumno se sienta el verdadero ejecutor de sus ideas y de su cambio, no solo a nivel individual sino también grupal. La Fundación desde los inicios de DFC ha creído en este tipo de proyectos.

P: ¿Qué aporta DFC en el aula?

R: Tomar decisiones, implicación, emoción, organización, trabajo en equipo, emprendimiento, motivación por un proyecto y una causa para mejorar al alumno, al entorno y al mundo. Este proyecto en concreto ha implicado a toda la comunidad: alumnos, padres, profesores y al barrio. Es un trabajo en red.

P: Después de hacer vuestro proyecto ¿con qué os quedáis?

R: Los inicios del proyecto fueron complicados porque la elección del tema fue muy dispersa, ya que se planteaban muchos proyectos y todos muy interesantes. Pero una vez elegido el tema que coincidía con la semana de actuación, en este caso con el día Internacional del Cáncer infantil (15 de febrero), nos quedamos con la satisfacción de haber ayudado a unos niños que son como nosotros, pero que desgraciadamente se enfrentan a una enfermedad muy grande como es el cáncer a una edad tempana. Ver que el trabajo de una semana con los diferentes talleres elaborados por los alumnos, la sensibilización, implicación y difusión hicieron movilizar a un barrio pequeño como es Gracia, y que a la vez generó un beneficio económico, y sobre todo un crecimiento personal muy grande por parte del alumnado, nos llenó de profunda satisfacción ya que todas las actuaciones ayudaron para que se siga con la investigación. Hizo que lo increíble se convirtiera en creíble y, sobre todo, que nuestros alumnos adolescentes sintieran que lo ajeno puedes estar más cerca de lo que pensamos y que el movimiento genera cambio.

P: De las capacidades que han desarrollado los jóvenes, ¿cuáles te parecen más útiles?

R: Las capacidades que implican las competencias básicas: aprender, comunicar, trabajar la capacidad digital, la capacidad intrapersonal e interpersonal, que se materializan en realización de un proyecto que no se queda en la planificación, sino que se ejecuta y que obtiene resultados, en este caso muy satisfactorios, porque ayudó a la investigación de cáncer infantil.

P: ¿Dónde encuentras dificultades al poner en práctica la metodología DFC en el aula?

R: La dificultad se presenta cuando el grupo no se siente motivado por el proyecto que realiza. Si el proyecto no está muy bien pensado y organizado al milímetro y con el objetivo muy bien definido, teniendo en cuenta que la improvisación y el cambio constante están muy presentes, pueden surgir algunos contratiempos a la hora de llevar a cabo el proyecto.

P: “Los jóvenes no son el futuro, son el presente”, ¿qué te sugiere?

R: Si nuestros alumnos adquieren las máximas competencias y se forman como sujetos de acción, de cambio y con un espíritu crítico definido, tendremos en un futuro adultos comprometidos, con valores que respetan el entorno. Lo que vives es lo que eres, por eso es muy importante formar e implicar constantemente a nuestros alumnos.

P: Cuando escuchas “Mentalidad I CAN”, ¿qué te imaginas?

R: La frase implica que lo que te propongas puedes hacerlo y juntar todos estos I CAN, genera una colectividad que genera el cambio y lo transforma.

P: ¿Has conseguido integrar DFC en el currículo? ¿Cómo?

R: En nuestro colegio hay una semana de proyectos y DFC se planifica para los alumnos de 3º ESO (en primaria también se organiza, pero de otra manera). En la semana de proyectos se realizan las fases Actúa, Evolúa y Comparte. Previamente, en la sesiones de tutoría, se planifican las fases Siente e Imagina.

La implicación del profesorado de la etapa y de la escuela en este caso ha sido fundamental para que el proyecto tuviera una repercusión tan positiva.

P: ¿Qué os lleváis del Encuentro ¡Yo Puedo!?

R: Seguir con el espíritu de transformación local y global que plantea DFC y con las aportaciones de diferentes niños de todo el mundo, despertar conciencia y crear sujetos de cambio que transformen nuestras sociedades en civilizaciones más humanas, que compartan un mismo deseo partiendo de diferentes cambios.


Alicia Nieto, profesora: "DFC aporta un nuevo concepto de aprendizaje en el aula"

Entrevistamos a Alicia Nieto, profesora del Colegio Santa Teresa de Jesús de Valladolid, quien ha viajado a Roma con las dos chicas y los dos chicos que han representado a toda su clase, que ha mejorado su entorno poniendo en práctica la metodología DFC. Y para saber más sobre lo que ocurrió en el Encuentro ¡Yo Puedo! pincha aquí

Por Beatriz Alonso

Pregunta: ¿Cómo conociste Design for Change?

Respuesta: Lo conocí en mi centro educativo hace varios años. Nos presentaron esta metodología y nos plantearon trabajar con ella.

P: ¿Qué aporta DFC en el aula?

R: Aporta un soplo de aire fresco, un nuevo concepto de aprendizaje. Los alumnos pasan a ser los verdaderos protagonistas no solo de su aprendizaje, sino de decisiones con repercusión social.

P: Después de hacer vuestro proyecto ¿con qué os quedáis?

R: Nos quedamos con la repercusión del proyecto, con el cambio de mentalidad tanto en los alumnos como en sus familias respecto al consumo de plásticos.

P: De las capacidades que han desarrollado los jóvenes, ¿cuáles te parecen más útiles?

R: Me parece muy útil el objetivo del proyecto en sí, haber hecho conscientes a los niños del impacto real del consumo indiscriminado de plásticos, que hayan asumido que es una decisión que depende de ellos.

P: ¿Dónde encuentras dificultades al poner en práctica la metodología DFC en el aula?

R: A pesar de haber realizado ya varios proyectos, cada vez que se inicia la metodología DFC con un grupo nuevo, lo que más dificultades plantea es que alumnos de 4º de Primaria (9 años) sean capaces de asumir un pensamiento divergente, ya que tienden a buscar rápidamente una solución sin explorar diferentes posibilidades.

P: “Los jóvenes no son el futuro, son el presente”, ¿qué te sugiere?

R: Me sugiere que hasta hace no muchos años las grandes decisiones correspondían a los adultos. Pero el DFC está cambiando el planteamiento tradicional, empoderando a los niños y jóvenes, y dándoles estrategias para cambiar el mundo que les rodea, comenzando por lo más cercano.

P: Cuando escuchas “Mentalidad I CAN”, ¿qué te imaginas?

R: Imagino una mentalidad basada en el ¡Yo Puedo!, en la capacidad de decisión, en la autonomía, en la responsabilidad, en la colaboración dirigida a un proyecto común.

P: ¿Has conseguido integrar DFC en el currículo? ¿Cómo?

R: Planteando marcos de trabajo relacionados con el currículo e integrando contenidos curriculares de diversas áreas en el desarrollo del proyecto, como expresión escrita, expresión oral, etc.

P: ¿Qué os lleváis del Encuentro ¡Yo Puedo!?

R: Hemos demostrado que nuestros niños son capaces de llegar adonde se propongan, integrados en un movimiento internacional con niños y jóvenes de todo el mundo que comparten un objetivo común: lograr un presente y un futuro mejores.

 

¿Quieres ver cómo trabajan con Design for Change en el Colegio Santa Teresa de Jesús de Valladolid? Descubre en este enlace el proyecto “No desperdiciar ni malgastar” que fue presentado en Roma.


Encuentro ¡Yo Puedo! Dossier de la experiencia en Roma

Jóvenes de más de 40 países de todo el mundo acudieron a Roma a finales de noviembre de 2019 para celebrar por primera vez en la historia el Encuentro ¡Yo Puedo! (I CAN Children’s Global Summit) que reunió a todas las fes y confesiones. Más de 2.500 de estos jóvenes, con edades comprendidas entre los 7 y los 17 años, fueron los protagonistas de este inspirador evento de cuatro días llenos de celebración, creatividad y participación colectiva, que culminó con una audiencia privada especial con el Papa Francisco en el Aula Paolo VI de la Ciudad del Vaticano.

El año 2019 marcó la confluencia de cuatro fuerzas mundiales y presentó el momento perfecto para celebrar el Encuentro ¡Yo Puedo! En primer lugar, respondía a las palabras de la encíclica del Papa Francisco Laudato Si, que sugiere que el propósito de la educación debería ser ayudar a los jóvenes a convertirse en los constructores de un mundo más unido y pacífico. En segundo lugar, se alineó con el compromiso del mundo para el año 2030, que coloca en primer plano la agenda educativa y el bienestar. Tercero, marcó el 150 aniversario del nacimiento de Mahatma Gandhi y su mensaje: “Sé el cambio que quieres ver en el mundo”. Y, como colofón final, celebró el décimo aniversario de Design for Change.

 

¿Quieres saber más? Entra aquí y descárgate el dossier completo del evento.

 

Y para más información, entra en https://www.dfcspain.org/yo_puedo/ y en https://www.dfcworld.com/SITE/iccgs