Los artistas del cambio del Festival I CAN y sus proyectos

¿Quieres conocer los proyectos finalistas del Reto I CAN 2019? ¡Serán presentados por los artistas del cambio en el escenario del Festival I CAN el 30 de marzo! Pero antes… Aquí tienes algunos detalles de cómo han conseguido mejorar su entorno convirtiéndose en agentes de cambio con Design for Change.

 

Colegio San Alfonso Mara de Ligorio: “Queremos leer”

ODS 4: Educación de Calidad

“Observamos que nuestro colegio dispone de un patio pequeño y pocas instalaciones de juego. Allí, casi todos los niños y niñas juegan a fútbol.  Nos preocupaba esta situación, así que nos dispusimos a buscar alternativas para poder disfrutar del tiempo de recreo. Hemos descubierto que a muchos de nuestros compañeros y compañeras les gustaría leer en el recreo, por lo que hemos creado una biblioteca de patio, que gestionamos el alumnado de 6º. Hemos aprendido que organizándonos bien somos capaces de trabajar por un objetivo común, que podemos aportar muchas cosas no solo al colegio sino al mundo, y nos hemos dado cuenta de todos los conocimientos que nos llevamos de Primaria, ya que hemos hecho encuestas, gráficas, hemos redactado y hemos hecho un proyecto nosotros solos. Además, nos ha encantado trabajar en él: a nadie le importaba dedicar su tiempo. Nos hemos sentido mayores y valorados. Todo el mundo a participado, cada cual ha aportado algo. Nunca hubiéramos pensado que seríamos capaces de hacer algo así”.

¿Quieres saber más sobre cómo los artistas del cambio han mejorado el mundo? Mira aquí el vídeo de su proyecto.

 

Colegio Claret Askartza Ikastetxea: “THINK, frente al Bullying y Ciberbullying”

ODS 4: Educación de Calidad

“En este proyecto trabajamos las relaciones personales porque nos preocupaba la situación de falta de respeto entre compañeros/as. Nos centramos en las redes sociales, en concreto Whatsapp, observando el peligro del ciberbullying. Hicimos una campaña viral en Whatsapp, que consiste en enviar una imagen con el texto “Think” cuando alguien ve una situación que podría derivar en un caso de ciberbullying. Hemos aprendido que las relaciones de respeto entre jóvenes no pueden estar fundamentadas en iniciativas externas, sino que somos protagonistas, somos verdaderos agentes de cambio. Hemos sido capaces de reflexionar entorno a un problema muy serio, y darnos cuenta de que para que los problemas se solucionen, sobre todo a nivel relacional, la iniciativa ha de partir de cada cual, desde la implicación personal y la fuerza del grupo”.

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Colegio Nuestra Señora de la Victoria: “Súmate. Planta cara al hambre”

ODS 2: Hambre Cero

“El alumnado de 2º y 3º de ESO decidimos sacar a la luz el rostro del hambre sufrido por tantas personas que padecen día tras día esta terrible realidad; y mostrar los rostros de la solidaridad, porque hay grandes héroes de la vida cotidiana que son expertos en compasión, trabajando el ODS 2.  Decidimos hacer un photocall solidario, y cada persona que se hizo una foto aportó a cambio un alimento no perecedero, destinado a la Plataforma Antequera Solidaria; o un donativo destinado a Manos Unidas.  Las fotos se han publicado en esta página. Todo el alumnado coincide en que ha sido una gran lección de vida”.

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Colegio Nazaret Mare de Déu dels Àngels: “La bolsa o la vida”

ODS 13: Acción por el clima

“Nos preocupaba la poca conciencia sobre cómo nuestra forma de consumir afecta al medio ambiente, en concreto cómo el consumo de plástico afecta a los animales. Decidimos pasar a la acción, en el marco del ODS 13, concienciando a nuestro entorno con que hay otras alternativas para ir a hacer la compra que no implican bolsas de plástico. Para ello, pintamos unos carteles con nuestro lema “La bolsa o la vida”, elaboramos unas flores a partir de unas bolsas de plástico que reutilizamos de casa, y creamos un vídeo donde explicamos la campaña. Después, salimos al barrio proclamando nuestro lema y concienciando a los vecinos/as para que no usen bolsas de plástico para comprar, ofreciéndoles a cambio una flor hecha con las bolsas. Hemos aprendido que, aunque solo tenemos 4 años, trabajando en equipo con un objetivo común podemos conseguir cambiar el mundo”.

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Colegio Madre María Rosa Molas: “Juntos, lo pasamos bien”

ODS 3: Salud y Bienestar

“El alumnado de 4º de ESO queríamos hacer voluntariado, y desde la materia de religión se nos ofreció la posibilidad de colaborar con una de las obras sociales de la Iglesia en la localidad. Visitamos entonces la residencia de mayores y se les planteamos hacer un proyecto DFC. Tras encontrar varios focos de acción, optamos por conseguir que los ancianos estuvieran más alegres y distraídos. Para ellos, nos propusimos conocerles y hacerles una entrevista, jugar con ellas, participar en un bingo musical y aprovechar todos esos momentos para escucharles y conversar con ellos. En nuestra última visita, a modo de despedida, programamos una actuación en la que algunos ancianos también participan como artistas. Varios ancianos nos dijeron que nos esperaban y se lo pasaban muy bien con nosotras. El personal de la residencia estaba muy agradecido, y nuestras propias familias se sentían sorprendidas por lo implicados que estuvimos en el proyecto y las muchas anécdotas que comentamos en casa sobre las personas mayores. Con este proyecto hemos aprendido a valorar, respetar y escuchar a los ancianos, a cuidarlos, nos han transmitido sus valores, ya que tienen más experiencia que nosotros, hemos aprendido a aprovechar el tiempo, a ser más pacientes”.

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Colegio Santa Teresa de Jesús de Vilanova i la Geltrú, “Familias a kilómetros”

ODS 10: Reducción de las Desigualdades

Decidimos hacer un proyecto solidario a favor de los niños y niñas sin familia, por lo que tuvimos que informarnos de dónde y cómo viven, y cómo podríamos ayudarles. Hicimos una campaña en los medios de comunicación para que la ciudadanía les acoja y adopte. También quisimos conocer un centro de acogida y compartir con sus habitantes un rato de charla y juego. Finalmente, también decidimos recaudar dinero a través de una acción solidaria con juguetes y libros de segunda mano. Un menor inmigrante de 16 años nos dijo que nunca olvidaría que en el país que le ha acogido había colegios que se preocupaban por él y por sus problemas. El director del centro se mostró muy satisfecho por todo nuestro trabajo y nos aseguró que el dinero conseguido será muy útil para que puedan hacer actividades que les ayuden a integrarse en la ciudad. Hemos aprendido que podemos trabajar sin la ayuda de los adultos y hacer todas las gestiones necesarias para llevar a cabo un proyecto. Nos ha impresionado mucho oír el testimonio de los chicos y chicas del centro, sobretodo cuando nos contaron cómo llegaron a nuestro país, qué dejaron atrás en su país de origen, y cómo han tenido que espabilarse para sobrevivir aquí hasta que han llegado al centro de acogida.

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Colegio Santa Teresa de Jesús de Las Palmas: “En este centro se colabora poco con las limpiadoras”

ODS 4: Educación de Calidad

Tras un recorrido por el centro para observar y descubrir qué aspectos eran los que más considerábamos que había que cambiar y que fuesemos capaces de hacerlo, descubrimos cómo quedaban los patios después del recreo, las aulas cuando no estábamos en clase, e incluso lo limpio y recogido que estaba el centro cuando el alumnado de secundaria terminaba su jornada. Este aspecto nos llamó mucho la atención y nos dimos cuenta de la importancia del servicio de limpieza del colegio y de lo poco que se colabora con las limpiadoras. Así, decidimos centrar nuestro foco de acción en el servicio de limpieza y lo poco que se colabora con ellas y con su trabajo. Emprendimos una campaña de sensibilización con varias acciones: carteles, un cuento que fuimos representando por las clases, y una fiesta para las limpiadores para celebrar su trabajo y firmar un compromiso de toda la comunidad educativa para colaborar con ellas en el cuidado del colegio. Hemos visto que podemos cambiar todo aquello que consideramos mejorable en nuestro entorno, y nos hemos sentido capaces de hacerlo. La coordinadora del equipo de limpieza, en la fiesta, nos dijo: “Muchísimas gracias por reconocer nuestra labor. Como ven muchas se han emocionado, me imagino que muchos se habrán dado cuenta de que nos ha encantado la sorpresa, muchísimas gracias, de verdad. Se trata de algo muy bonito que nunca nos habían hecho y no lo olvidaremos nunca”.

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Colegio Nazaret Oporto: “ConSumo Derroche”

ODS 12: Consumo y Producción Sostenibles

Tras realizar varias entrevistas, descubrimos que el consumo irresponsable de recursos es un tema realmente preocupante (ODS 12). Así que emprendimos una campaña de sensibilización con varias acciones: carteles para concienciar en el colegio sobre el ahorro de luz, agua y energía; creación de videojuegos educativos; enviar correos a supermercados y empresas de comedor escolar solicitando la sustitución de bolsas de plástico por bolsas de papel; cuentos para contar en Infantil; diseñar e imprimir en 3D una hucha solidaria, para que cada vez que se utilicen en el cole vasos desechables, se meta un dinero simbólico para donar a una ONG medioambiental a final de curso; y animar a profesorado y alumnado que tome café en el coleGIO a que traigan sus propias tazas y cucharas para reducir el consumo de plásticos. Visto el éxito de la campaña, algunas de las acciones realizadas se van a incorporar en los próximos años.

 

Colegio Padre Enrique de Ossó de Telde: “Encuentra las diferencias”

ODS 10: Reducción de las Desigualdades

Nuestro proyecto trata de dar visibilidad a las diferencias que existen en el colegio. Queremos conseguir que todos conozcan y ayuden a aquellos alumnos/as que tienen alguna dificultad: ya sea por necesidades educativas especiales o por pasar por un mal momento personal, o que se sienten solos/as o excluidos. ¿Cómo lo hicimos? Los delegados de clase elaboraron un informe para entregar al Equipo Directivo contándoles el proyecto; diseñamos una encuesta que pasamos por todas las clases en la que preguntábamos si sabían si en su clase había alumnado con diferencias, discapacidad, necesidades educativas especiales, con problemas personales, compañeros/as que estaban solos/as… Sin preguntar nombres ni señalar a nadie; sacamos unas conclusiones muy interesantes que nos ayudaron a poner en marcha nuestro plan; elaboramos un documento que entregamos a todos los tutores/as en el que explicábamos que en cada clase recomendábamos la creación de la figura del OP (Ojeador/a de Problemas), un OPR (Ojeador/a de Problemas del Recreo) y un AA (Alumno/a Afectivo), para observar, ayudar y acompañar a los compañeros/as con diferencias; diseñamos carteles que colocamos por todo el colegio, difundiendo mensajes positivos y consejos relacionados con nuestro proyecto; regalamos a cada clase un cartel muy bonito recordando que todos/as somos diferentes. Entre los testimonios que recogimos después de implementar el proyecto, destacan comentarios como: “A partir de ahora voy a dejar de ser invisible, ya se me han acercado varios compañeros, que sin decirme nada han estado conmigo todo el recreo”.

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Colegio Santa Teresa de Jesús de Tarragona: “¿Todos somos iguales?”

ODS 5: Igualdad de Género

El alumnado de 4º de Primaria emprendimos un proyecto para trabajar la Igualdad de Género (ODS 5). Para profundizar en el tema, invitamos a una profesora de la Universidad Rovira y Virgili de Tarragona. De esta sesión salieron muchas reflexiones y compromisos de cómo queríamos transformar la escuela para que fuese más igualitaria y que la sociedad fuera más respetuosa. Para ello, decidimos grabar vídeos de la vida cotidiana con nuestras familias, que se implicaron mucho, y también confeccionaron una entrevista para concienciar sobre la Igualdad de Género. Nos dimos cuenta de que todavía existen diferencias pero que se pueden conseguir grandes cambios fomentando el respeto, la educación, la empatía y la voluntad para vivir en un mundo que respete a todas las personas. También preparamos una canción como broche de oro del proyecto y la cantamos en la puerta del colegio, dando así visibilidad a todo lo que hemos aprendido.

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Vicent Català, profesor: “Trabajar y apostar por la metodología DFC para hacer un mundo más justo y mejor”

Momentos increíbles llenos de magia y emoción se trajeron de Roma los representantes del Colegio Esclavas de Alcoy en el Encuentro ¡Yo Puedo! ¡Mil gracias a su profe, Vicent Català, por contarnos la experiencia!

PREGUNTA: Si te digo Roma, ¿qué imagen te viene a la cabeza?

RESPUESTA: Al recordar todo lo vivido en Roma me viene a la cabeza la cara de mis alumnos a la llegada al Palacio de Congresos y ver tantos jóvenes de tantos países diferentes compartiendo un mismo mensaje y un mismo espíritu. Caras con sensaciones diversas: sorpresa, satisfacción y orgullo por representar no solamente a su clase, a su colegio o a su ciudad, sino también a todos los niños, niñas y jóvenes de los colegios de la Fundación Educativa ACI. Un privilegio y una responsabilidad compartida.

 P: ¿Qué parte (o partes) del Encuentro ¡Yo Puedo! has disfrutado más?

R: Las partes del encuentro que más disfruté fueron las galas de presentación de proyectos, en donde pudimos comprobar cómo millones de niños y jóvenes de todo el mundo trabajan por reparar y mejorar nuestro mundo desde diferentes ámbitos; y el acto de clausura en el que el Papa Francisco empoderó tanto a los alumnos y sus familias como también a los profesores para trabajar y apostar por la metodología DFC para hacer un mundo más justo y mejor.

P: ¿Qué ha significado para ti y tu alumnado compartir cuatro días con gente de otras partes de España y del mundo?

R: Para mí ha significado una experiencia única, unos días irrepetibles, unos momentos únicos que han marcado mi labor docente y de los que me llevo un recuerdo inolvidable. Mis alumnos lo han vivido diferente, puesto que más allá de todo lo vivido, visitado y aprendido, ellos se han quedado con los momentos compartidos con personas de otras delegaciones, pero sobretodo del buen ambiente y el clima de convivencia de la delegación de España de la que se han llevado muy buenos amigos.

P: ¿Qué significa para ti Design for Change?

R: Para mí Design for Change es la llave que me permite empoderarles y motivarles para que ellos lleven adelante aquellos retos y metas que se proponen para transformar el mundo.

P: ¿Cuál ha sido el mayor aprendizaje que os lleváis de la experiencia?

R: El mayor aprendizaje ha sido el crecimiento personal, todo lo vivido y aprendido, tanto durante el proyecto como también durante el Encuentro. Para ellos ha sido una vivencia única, tanto para los alumnos representantes en el Encuentro como para el resto de compañeros, que desde la distancia dieron calor y ánimo a sus compañeros, generando un ambiente de unidad y de generosidad muy importante.

P: Como parte de la Delegación DFC España, ¿qué acciones pensáis que podéis emprender en vuestro entorno para extender el espíritu del ¡Yo Puedo! y lograr que el mundo adulto cambie su mirada hacia los más jóvenes?

R: ¿Acciones para extender el espíritu del ¡Yo puedo!? Implicar al alumnado y contagiar a toda la comunidad educativa: profesores, familias, otros alumnos/as…

P: ¿Qué palabra te surge después del Encuentro ¡Yo Puedo!?

R: Gratitud: Reconocer todo lo vivido y compartido, y cómo ha marcado nuestra vida y nuestro día a día. El agradecimiento tanto a la organización como a cada una de las personas con las que hemos pasado estos días tan inolvidables.

P: ¿Algo más que quieras compartir para inspirar a otras personas?

R: “Solo a través del dar se puede alcanzar la felicidad” dijo el Papa Francisco en el acto de clausura del I Can Children’s Global Summit. La solidaridad, el trabajo en equipo y la responsabilidad son valores que la metodología DFC promueve en el alumnado y les hace crecer como personas a través de la entrega. El compromiso de dar una sociedad mejor a nuestro planeta nos ayudará a dar un planeta mejor a la sociedad.

 


Beatriz García: “¿Cómo puede enriquecer la fe los proyectos DFC?”

Columna de opinión, por Beatriz García, responsable de catequesis en la Parroquia Natividad de Nuestra Señora (Madrid), en el contexto de la participación de Design for Change España en las Jornadas de Pastoral Educativa #JP2020, que este sábado tendrán lugar en Madrid. Con las ponencias “Siente, imagina, crea”, Design for Change (DFC) España presenta la metodología DFC al profesorado de la asignatura de Religión, para mostrar cómo los jóvenes pueden convertirse en agentes de cambio para mejorar su entorno. Las ponencias comenzaron a principios de febrero y se desarrollarán en varias ciudades españolas hasta el mes de mayo.

 

Yo puedo cambiar el mundo contigo. ¿Qué quiere decir esto para cada uno de vosotros?

Yo puedo muchas cosas, tú puedes muchas cosas. Hemos nacido con una capacidad infinita de poder. Y de las múltiples acepciones de la RAE, la que nos quedamos es la que dice que poder es “tener la facilidad, facultad o potencia de hacer algo”. Tengo capacidad porque he nacido y he adquirido unos talentos que me hacen poder algunas cosas. Por suerte, no todos tenemos los mismos y eso nos hace complementarios y necesarios para tener un poder superior al poder que tendríamos cada uno de forma aislada. También puedo porque tengo una capacidad de amor que me hace ser parte de una realidad que me importa y para la que yo soy importante. Mi capacidad de amor y mis talentos unidos a los de las personas que tengo cerca, permiten que las posibilidades de ese poder se vean potenciadas y complementadas.

Ese poder puede tener dos objetivos, depende de dónde ponga el foco: en mí misma o en el mundo en el que vivo y viven las personas que quiero y muchas más que no conozco.

DFC hace posible mirar al mundo y tomar conciencia de lo que puedo por mis talentos y de lo que quiero poder por la capacidad de amor que me impulsa a soñar con la posibilidad de transformar lo que me preocupa o no me gusta. DFC permite hacerlo con otros, y así me permite ampliar las posibilidades de transformación que sólo podría imaginar con mi mirada. Varias miradas hacia el mismo lugar, permiten ver más allá y llegar a posibilidades más lejanas. DFC impulsa a que aquello que sueño, ahora ya que sueño con otros, no se quede en ideas, sino que podamos ser parte de ese cambio que deseamos y hacerlo posible gracias a los mismos dones y el amor que nos llevaron a mirar la realidad, haciendo así que también crezcan dentro de mí.

Con los proyectos desde este “yo puedo con otros” ya se ha transformado nuestro mundo. Se ha expandido y se ha compartido y el contagio es ya una realidad que hemos palpado.

A la pregunta: “¿Cómo sería un yo puedo, no sólo con otros, sino con O†ro?

Nuestra capacidad de cambio del mundo también podemos vivirla mirando la vida de Jesús.

Todo empieza SINTIENDO que yo también soy su hija amada y su predilecta. A él le interesa todo lo que pienso y siento, soy motivo de gozo para él y por eso me deja su Espíritu para que se quede conmigo. Mi verdadera identidad es sentirme Hija amada del Padre. Amada con una capacidad para amar que viene de él y con unos talentos y dones que hacen posible entregar ese amor recibido a los otros. El amor y los dones me permiten mirar al mundo y hacerme la pregunta de “¿éste el mundo que Dios sueña para nosotros?”

Si mi identidad es ser Hija, la de las personas que me rodean es la misma, y esto nos convierte en hermanos en el Padre, con los dones y la capacidad de amar que Dios también les ha regalado a cada uno de ellos. Ahora la pregunta: “¿Este es el mundo que Dios sueña para nosotros?” ya no me contempla solo a mí, sino a toda la humanidad.

Y en ese mundo soñado para Dios hay dos elementos fundamentales: los hombres y mujeres que viven en él y la casa común donde vivimos. Mis dones y la capacidad de amar, la de mis hermanos y la casa común son regalos que no vienen ni dependen de nosotros en su origen, nos vienen dados de Dios. Y acogerlos con gratitud nos prepara para la gratuidad. Una gratuidad que nos permite ponernos al servicio de ese sueño de Dios.

¿IMAGINO un mundo diferente?

La pregunta en sí misma ya nos moviliza hacia la realización de ese sueño de Dios para mí y para el mundo. Nos llama a la creatividad y a educar nuestra mirada hacia ese sueño que contempla sobre todo a los que viven más lejos de él por la injusticia, la pobreza, la violencia y la falta de amor, y que necesita que la casa común esté cuidada y respetada porque es de todos, para todos y es reflejo de la belleza y el amor de Dios a sus hijos e hijas. La pregunta moviliza nuestros dones para ponerlos al servicio del sueño de Dios.

¿Serviría de algo preguntarnos y quedarnos parados? ¿Y cuando esa pregunta nos lleva a unos límites en los que brota dentro de nosotros un “no puedo”?  Es verdad que no en pocas ocasiones, nos vemos poco capaces de imaginar que sea posible transformar algunas realidades de nuestro mundo. Si miramos el Evangelio, vemos que a los discípulos les pasó algo parecido en muchas ocasiones, y así dijeron: “¿Cómo vamos a dar de comer a tanta gente si solo tenemos cinco panes y dos peces?” La respuesta de Jesús se centró en preguntarles: “¿Qué tenéis?”, para que miraran sus posibilidades y las entregaran sin guardarse nada para ellos, y en sugerirles: “Dadles vosotros de comer”, dejando claro que confiaba ciegamente en que serían capaces, mientras él dirigía su mirada al Padre para poner en Él lo que estaba ocurriendo en ese momento: una realidad que pedía un cambio porque muchos tenían hambre y unos hombres sensibles a esa realidad, dudando de sus capacidades y acudiendo a quien podía dar un giro a lo que estaba aconteciendo. Y justo aquí, es donde radica la fuerza del “yo puedo contigo y Con†igo” de los cristianos.

ACTUAR como consecuencia de sentirnos hijos, nos lleva a hacerlo sintiendo que somos impulsados por su Espíritu. Esta experiencia, nuestra verdadera identidad y vocación, nos hace personas nuevas y nos convierte en sus instrumentos en el mundo que Él sueña para todos. Y así, nos convierte en sus manos que unidas a las de los otros hacen posible lo que solos jamás podríamos. En sus oídos que escuchan lo que el mundo pide que sea transformado. En sus ojos que miran la posibilidad de una realidad más justa y un mundo cuidado y querido por todos. En sus pies que abren nuevos caminos muchas veces ni imaginados en nuestras cabezas. Y en su boca que anuncia ¡Claro que sí! es posible otro mundo distinto. Dios se fía completamente de cada uno de nosotros y deja en nosotros, y sólo en nosotros, la posibilidad de hacer real su sueño. Sin nosotros, Él nada puede.

Ser parte de este sueño COMPARTIDO da plenitud a nuestra vida y nos hace sentir una alegría que va más allá de los resultados inmediatos, porque estos no siempre llegan como nosotros lo esperamos. Sentirnos parte de un sueño nos permite decir con esperanza que “todo irá bien”. Irá bien, no porque nos dejemos invadir por un optimismo sin fundamento, sino porque si somos fieles a ese sueño, podemos experimentar que “todo está bien” por sabernos parte de ese proyecto de Dios para la humanidad. A veces toca sembrar, otras regar, podar, esperar y otras cosechar; ninguno de esos momentos tiene sentido en sí mismo si no se conciben como parte de un todo, que es el sueño del agricultor.

Por eso es fundamental que, entre tanta actividad, sepamos pararnos y reflexionar sobre qué parte de ese sueño estamos haciendo posible, qué hemos conseguido y qué camino nos queda, incluso a veces tocará plantear cambiar el rumbo… Jesús se retiraba siempre a orar. Pararnos y escucharnos a nosotros mismos y a los que están alrededor nos hará estar en continuo aprendizaje. Pararnos y escuchar a Dios en la oración, nos llevará a reconectar con nuestra verdadera identidad de hijos del Padre, a poner en sus manos lo que ya hemos caminado y a dejar que Dios nos hable sobre ese sueño suyo que estamos haciendo posible. EVOLUAR para seguir dando pasos.

Y esa plenitud hace posible que se transmitan los deseos de cambios a otros, como si no pudiéramos hacer otra cosa que COMPARTIR ese regalo que se nos ha dado de poder cambiar el mundo. Los verdaderos cambios en el corazón de las personas y en el mundo, ocurren siempre por atracciones y seducciones, no por aseveraciones e imposiciones. Las personas cuyas vidas suenan a lo que sueñan y a lo que sueña Dios, irradian una pasión y una esperanza que es fácil dejarse contagiar por ellas.

Si nuestra mirada al mundo se fuera pareciendo cada vez más a la de Jesús, si fuéramos aprendiendo a mirar a los niños, niñas y jóvenes así… podríamos aprender a preguntarles desde la certeza de que las preguntas encierran tesoros, a escuchar sus respuestas como puertas inesperadas que se abren para nosotros, a ser creadores e inventores de caminos con ellos, a poner el foco en todas sus oportunidades y a pedirles que nos dejen entrar su corazón y buscar siempre su deseo más profundo de felicidad.

El niño y el joven son capaces de Dios porque tienen la misma vocación e identidad que nosotros: ser hijos amados de Dios con capacidad para transformar el mundo.

Y así, podríamos cantarles, lo que Jesús les diría y nos diría a cada uno de nosotros:

Ven, no apartes de mí los ojos

te llamo a ti, te necesito

para que se cumpla en el mundo

el sueño de mi Padre

 

Beatriz García

Responsable de catequesis en la Parroquia Natividad de nuestra señora


Charla I CAN en Madrid Design Festival 2020

Foto Credits: Sebastian Bejarano

Qué: Una Charla inspiradora a cargo del presidente de Design for Change España, Miguel Luengo, en un entorno privilegiado, el Madrid Design Festival: un encuentro que reivindica el valor del diseño como transformador de la sociedad. Un festival anual que durante el mes de febrero convierte a la capital de España en el gran escaparate del diseño internacional.

Cuándo: 15 de febrero, de 17:00 a 17:45.

Dónde: La Fabrica, calle Alameda 9, Madrid.

Organiza: Madrid Design Festival 2020


Irene Membrive, educadora: “Es increíble ver cómo niños y niñas tan pequeños son capaces de hacer cosas tan grandes con Design for Change”

De vuelta de Roma tras la increíble vivencia del Encuentro ¡Yo Puedo!, mil ideas y aprendizajes bullen en la cabeza y en el corazón de la responsable del proyecto de la Asociación Estrella Azahara, Irene Membrive. ¡Mil gracias por compartir con el mundo la experiencia de tu equipo de jóvenes!

PREGUNTA: Si te digo Roma, ¿qué imagen te viene a la cabeza?

RESPUESTA: Mas de 2.000 niños, niñas y jóvenes sonriéndose y bailando juntos en la Fiesta de Bienvenida; y es inevitable acordarme de los cuatro niños y niñas con los que viajé, el ultimo día, al despedirse de los demás grupos, llorando de emoción por la experiencia que ha marcado sus vidas para siempre.

P: ¿Qué parte (o partes) del Encuentro ¡Yo Puedo! has disfrutado más?

R: Hay dos partes que han marcado el Evento para nosotros: La Ceremonia de Clausura, que dio la oportunidad a los niños de estar en el Vaticano y escuchar cómo el Papa Francisco apoyaba sus proyectos, les invitaba a seguir trabajando en ellos, y a contagiar a mas jóvenes con el espíritu de DFC; por otro lado, las galas de presentación de los proyectos, donde los menores se dieron cuenta de que en todas las partes del mundo, los niños y niñas están trabajando por mejorar su entorno. Eso les animó e impulsó, a su regreso, a seguir trabajando con mas proyectos DFC.

P: ¿Qué ha significado para ti y tu alumnado compartir cuatro días con gente de otras partes de España y del mundo?

R: Ha sido una experiencia única, llena de aprendizajes. A nuestro regreso, cuando les preguntan: “Qué es lo que mas les ha gustado”, solo pueden recordar el nombre de todos los niños y niñas que han conocido; y eso que hemos podido hacer turismo por una de la ciudades mas bonitas del mundo, pero ellos no se llevan el recuerdo del Coliseo; si no de todas las conversaciones, juegos y conocimientos que han compartido con los demás.

P: ¿Qué significa para ti Design for Change?

R: Es una nueva forma de trabajo en el aula que fomenta la inclusión, donde los niños y niñas mejoran su autoestima y se empoderan.

P: ¿Cuál ha sido el mayor aprendizaje que os lleváis de la experiencia?

R: El crecimiento personal y la autonomía que han conseguido cada uno de los niños y niñas. Para ellos, todo suponía un aprendizaje: desde salir de sus casas por primera vez y separarse de sus familias, a montarse en un avión y conocer gente de otros sitios y relacionarse con gente que no pertenece a su entorno.

P: Como parte de la Delegación DFC España, ¿qué acciones pensáis que podéis emprender en vuestro entorno para extender el espíritu del ¡Yo Puedo! y lograr que el mundo adulto cambie su mirada hacia los más jóvenes?

R: Seguir haciendo proyectos de diferentes temáticas. En concreto, nosotros seguimos luchando y trabajando para que el cambio de nuestro proyecto sea real y consiga que los niños y niñas tengan una zona de juegos mejor. Estamos convencidos de que los niños del proyecto van a conseguir el cambio, y eso ayudara a que los demás jóvenes también se vean capaces de conseguir lo que se propongan.

P: ¿Qué palabra te surge después del Encuentro ¡Yo Puedo!?

R: Crecimiento y Aprendizaje

P: ¿Algo más que quieras compartir para inspirar a otras personas?

R: Recomiendo trabajar en los centros a través de proyectos DFC. El crecimiento personal de los niños y niñas es enorme; además de la cohesión de grupo que surge y la visión de mejorar su entorno y el mundo por sí mismos. Es increíble ver cómo niños y niñas tan pequeños son capaces de hacer cosas tan grandes con Design for Change.


II Formación Activista LOVE con Orange

¿Te afecta cómo usas la tecnología? ¡Conviértete en agente de cambio para usarla con consciencia!

Qué: Cyberbullying, Grooming, Niños ciberacosadores… ¿Tienes problemas usando la tecnología? Si te afecta o te preocupa, descubre qué puedes hacer “Por un uso responsable de la tecnología”. En este divertido taller aprenderás a ser consciente de la repercusión de tus acciones y te convertirás en agente de cambio para mejorar el uso de la tecnología con Orange y Design for Change.

Cuándo: del 25 al 28 de febrero

Dónde: YOMO

Cómo apuntarse: https://www.mwcyomo.com/es/

Patrocina: Orange #PorUnUsoLoveDeLaTecnología


LAB I CAN en URJC

Qué: Una formación de 12 horas para experimentar la metodología DFC: Siente, Imagina, Actúa, Evolúa y Comparte. Objetivos:

  • Contagiar con el espíritu I CAN
  • Entender las fases de la metodología y los valores que promueve
  • Aportar nuevas herramientas creativas

Cuándo: 7 de febrero, de 10:00 a 14:00 y de 15:30 a 19:30; y 8 de febrero, de 10:00 a 14:00

Dónde: Universidad Rey Juan Carlos de Madrid (evento cerrado)

Organiza: Universidad Rey Juan Carlos


Formación Activista LOVE con Orange

¿Te afecta cómo usas la tecnología? ¡Conviértete en agente de cambio para usarla con consciencia!

Qué: Cyberbullying, Grooming, Niños ciberacosadores… ¿Tienes problemas usando la tecnología? Si te afecta o te preocupa, descubre qué puedes hacer “Por un uso responsable de la tecnología”. En este divertido taller aprenderás a ser consciente de la repercusión de tus acciones y te convertirás en agente de cambio para mejorar el uso de la tecnología con Orange y Design for Change.

Cuándo: del 25 al 28 de febrero

Dónde: YOMO

Cómo apuntarse: https://www.mwcyomo.com/es/

Patrocina: Orange #PorUnUsoLoveDeLaTecnología


Montse Moragués, profesora: "DFC hizo que los adolescentes sintieran que lo ajeno puede estar más cerca de lo que pensamos"

¡Última entrevista al profesorado que vivió el Encuentro ¡Yo Puedo! Montse Moragués, profesora del Colegio Santa Teresa de Jesús de Gracia, nos cuenta cómo su clase ha mejorado su entorno poniendo en práctica la metodología DFC. Y para saber más sobre lo que ocurrió en el Encuentro ¡Yo Puedo! pincha aquí

Por Beatriz Alonso

Pregunta: ¿Cómo conociste Design for Change?

Respuesta: El colegio de Sant Josep Teresianas-Gracia de Barcelona pertenece a la Compañía de Santa Teresa de Jesús fundada por San Enrique de Ossó que inspiró a los diferentes colegios que ahora forman la Fundación Teresiana que está presente en Europa, América y África.

La Fundación conoció el proyecto que se había iniciado en India y decidió ofrecerlo a sus colegios y a diferentes niveles porque unos de los ejes de la educación teresiana es fomentar que los niños sean los verdaderos transformadores del mundo y hay que ayudarlos a conseguirlo. Este tipo de proyecto hace que el alumno se sienta el verdadero ejecutor de sus ideas y de su cambio, no solo a nivel individual sino también grupal. La Fundación desde los inicios de DFC ha creído en este tipo de proyectos.

P: ¿Qué aporta DFC en el aula?

R: Tomar decisiones, implicación, emoción, organización, trabajo en equipo, emprendimiento, motivación por un proyecto y una causa para mejorar al alumno, al entorno y al mundo. Este proyecto en concreto ha implicado a toda la comunidad: alumnos, padres, profesores y al barrio. Es un trabajo en red.

P: Después de hacer vuestro proyecto ¿con qué os quedáis?

R: Los inicios del proyecto fueron complicados porque la elección del tema fue muy dispersa, ya que se planteaban muchos proyectos y todos muy interesantes. Pero una vez elegido el tema que coincidía con la semana de actuación, en este caso con el día Internacional del Cáncer infantil (15 de febrero), nos quedamos con la satisfacción de haber ayudado a unos niños que son como nosotros, pero que desgraciadamente se enfrentan a una enfermedad muy grande como es el cáncer a una edad tempana. Ver que el trabajo de una semana con los diferentes talleres elaborados por los alumnos, la sensibilización, implicación y difusión hicieron movilizar a un barrio pequeño como es Gracia, y que a la vez generó un beneficio económico, y sobre todo un crecimiento personal muy grande por parte del alumnado, nos llenó de profunda satisfacción ya que todas las actuaciones ayudaron para que se siga con la investigación. Hizo que lo increíble se convirtiera en creíble y, sobre todo, que nuestros alumnos adolescentes sintieran que lo ajeno puedes estar más cerca de lo que pensamos y que el movimiento genera cambio.

P: De las capacidades que han desarrollado los jóvenes, ¿cuáles te parecen más útiles?

R: Las capacidades que implican las competencias básicas: aprender, comunicar, trabajar la capacidad digital, la capacidad intrapersonal e interpersonal, que se materializan en realización de un proyecto que no se queda en la planificación, sino que se ejecuta y que obtiene resultados, en este caso muy satisfactorios, porque ayudó a la investigación de cáncer infantil.

P: ¿Dónde encuentras dificultades al poner en práctica la metodología DFC en el aula?

R: La dificultad se presenta cuando el grupo no se siente motivado por el proyecto que realiza. Si el proyecto no está muy bien pensado y organizado al milímetro y con el objetivo muy bien definido, teniendo en cuenta que la improvisación y el cambio constante están muy presentes, pueden surgir algunos contratiempos a la hora de llevar a cabo el proyecto.

P: “Los jóvenes no son el futuro, son el presente”, ¿qué te sugiere?

R: Si nuestros alumnos adquieren las máximas competencias y se forman como sujetos de acción, de cambio y con un espíritu crítico definido, tendremos en un futuro adultos comprometidos, con valores que respetan el entorno. Lo que vives es lo que eres, por eso es muy importante formar e implicar constantemente a nuestros alumnos.

P: Cuando escuchas “Mentalidad I CAN”, ¿qué te imaginas?

R: La frase implica que lo que te propongas puedes hacerlo y juntar todos estos I CAN, genera una colectividad que genera el cambio y lo transforma.

P: ¿Has conseguido integrar DFC en el currículo? ¿Cómo?

R: En nuestro colegio hay una semana de proyectos y DFC se planifica para los alumnos de 3º ESO (en primaria también se organiza, pero de otra manera). En la semana de proyectos se realizan las fases Actúa, Evolúa y Comparte. Previamente, en la sesiones de tutoría, se planifican las fases Siente e Imagina.

La implicación del profesorado de la etapa y de la escuela en este caso ha sido fundamental para que el proyecto tuviera una repercusión tan positiva.

P: ¿Qué os lleváis del Encuentro ¡Yo Puedo!?

R: Seguir con el espíritu de transformación local y global que plantea DFC y con las aportaciones de diferentes niños de todo el mundo, despertar conciencia y crear sujetos de cambio que transformen nuestras sociedades en civilizaciones más humanas, que compartan un mismo deseo partiendo de diferentes cambios.


Alicia Nieto, profesora: "DFC aporta un nuevo concepto de aprendizaje en el aula"

Entrevistamos a Alicia Nieto, profesora del Colegio Santa Teresa de Jesús de Valladolid, quien ha viajado a Roma con las dos chicas y los dos chicos que han representado a toda su clase, que ha mejorado su entorno poniendo en práctica la metodología DFC. Y para saber más sobre lo que ocurrió en el Encuentro ¡Yo Puedo! pincha aquí

Por Beatriz Alonso

Pregunta: ¿Cómo conociste Design for Change?

Respuesta: Lo conocí en mi centro educativo hace varios años. Nos presentaron esta metodología y nos plantearon trabajar con ella.

P: ¿Qué aporta DFC en el aula?

R: Aporta un soplo de aire fresco, un nuevo concepto de aprendizaje. Los alumnos pasan a ser los verdaderos protagonistas no solo de su aprendizaje, sino de decisiones con repercusión social.

P: Después de hacer vuestro proyecto ¿con qué os quedáis?

R: Nos quedamos con la repercusión del proyecto, con el cambio de mentalidad tanto en los alumnos como en sus familias respecto al consumo de plásticos.

P: De las capacidades que han desarrollado los jóvenes, ¿cuáles te parecen más útiles?

R: Me parece muy útil el objetivo del proyecto en sí, haber hecho conscientes a los niños del impacto real del consumo indiscriminado de plásticos, que hayan asumido que es una decisión que depende de ellos.

P: ¿Dónde encuentras dificultades al poner en práctica la metodología DFC en el aula?

R: A pesar de haber realizado ya varios proyectos, cada vez que se inicia la metodología DFC con un grupo nuevo, lo que más dificultades plantea es que alumnos de 4º de Primaria (9 años) sean capaces de asumir un pensamiento divergente, ya que tienden a buscar rápidamente una solución sin explorar diferentes posibilidades.

P: “Los jóvenes no son el futuro, son el presente”, ¿qué te sugiere?

R: Me sugiere que hasta hace no muchos años las grandes decisiones correspondían a los adultos. Pero el DFC está cambiando el planteamiento tradicional, empoderando a los niños y jóvenes, y dándoles estrategias para cambiar el mundo que les rodea, comenzando por lo más cercano.

P: Cuando escuchas “Mentalidad I CAN”, ¿qué te imaginas?

R: Imagino una mentalidad basada en el ¡Yo Puedo!, en la capacidad de decisión, en la autonomía, en la responsabilidad, en la colaboración dirigida a un proyecto común.

P: ¿Has conseguido integrar DFC en el currículo? ¿Cómo?

R: Planteando marcos de trabajo relacionados con el currículo e integrando contenidos curriculares de diversas áreas en el desarrollo del proyecto, como expresión escrita, expresión oral, etc.

P: ¿Qué os lleváis del Encuentro ¡Yo Puedo!?

R: Hemos demostrado que nuestros niños son capaces de llegar adonde se propongan, integrados en un movimiento internacional con niños y jóvenes de todo el mundo que comparten un objetivo común: lograr un presente y un futuro mejores.

 

¿Quieres ver cómo trabajan con Design for Change en el Colegio Santa Teresa de Jesús de Valladolid? Descubre en este enlace el proyecto “No desperdiciar ni malgastar” que fue presentado en Roma.