En un lugar de Castilla, de cuyo nombre no quiero acordarme, [sí, acuérdate, fue en Valladolid, en el colegio Santa Teresa de Jesús], no ha mucho tiempo [bueno, hace ya seis años, que esta historia de cambio es de 2014] que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor [que… ¿qué? No, de eso nada. Vivían unos alumnos y alumnas de 5º de Primaria que querían cambiar el mundo]. ¿Cómo lo consiguieron?

En un momento en el que todo el mundo hablaba del Medio Ambiente, este grupo de niños y niñas, después de observar su entorno escolar, decidió centrar su atención en las necesidades del agua de su colegio y utilizar la metodología Design for Change para encontrar soluciones. ¡A por la fase Siente! Tras investigar, identificaron el foco de trabajo sobre el que querían trabajar: el ahorro del agua. Tenían muy claro su objetivo: ¿Cómo podemos ahorrar agua?

Se pusieron manos a la obra, ¡y de lleno a la fase Imagina! Atreviéndose a derrochar creatividad, la inspiración les llegó de la famosa figura de Don Quijote, quien les parecía “un hombre muy imaginativo, así que nosotros también hemos querido serlo y soñar utopías para transformar realidades”.

¿Y qué soluciones aportaron a su entorno? ¡Vamos con la fase Actúa! Habiendo diseñado y prototipado en la fase anterior unas actividades encaminadas a concienciar sobre la necesidad de ahorrar agua de forma divertida, llegó el momento de pasar a la acción: construyeron un banco para que el alumnado de infantil pudiese alcanzar a los grifos y cerrarlos bien, crearon una gymkana, un trivial para aprender cómo ahorrar agua de forma divertida y jugaron con el alumnado de infantil, y colocaron recipientes para recuperar agua y luego regar las plantas y el huerto de infantil. Además, hicieron estudio con una hoja de datos para contabilizar el ahorro de agua entre el alumnado de la clase y asegurarse de que el tema continuase presente. Y la actividad estrella: ¡un mercadillo solidario sobre la temática del agua! Los y las estudiantes diseñaron todo tipo de artículos y, más tarde, con el debido permiso, comenzaron a venderlos en la escuela. Con los fondos que se obtuvieron… ¡lograron cambiar los grifos de las aulas del tercer ciclo! Viendo la implicación de los participantes en las actividades, la concienciación se logró. ¡Misión cumplida!

¿Y qué aprendizajes se llevaron? ¡Fase Evolúa! Con la reflexión final, lo dicen todo: “Por todo lo vivido… queremos seguir siendo… transformadores sociales”.

“Design for Change me ha renovado las ganas de ser docente”.

Porque los niños y niñas solo necesitan una oportunidad para cambiar el mundo. Tal y como contaba la directora del colegio, Blanca Pajares: “Ha sido un proyecto en el que ha participado mucha gente, tantos cursos y tantos profes… Más allá de los de 5º, porque todos lo sentían como propio y creían en ello. Ha sido una experiencia fantástica. Sobre todo, se ha trabajado mucho de otra manera y con mucho entusiasmo por parte de todos. Se han roto barreras entre profesores y alumnos, y seguro que muchas más cosas. Y es que con Design for Change se crea vida en los colegios, porque se cree en todas las potencialidades que tienen sus profesores y sus alumnos, que se tienen que lanzar sin miedo a vivir estas experiencias rompiendo roles y barreras: somos capaces de hacer muchas cosas juntos”.

En esta historia de cambio, los y las protagonistas se ocuparon de llevar su proyecto tan lejos como les fue posible (fase Comparte). Así se lo contaron a todo el colegio y les involucraron, a las familias, y… ¡sorpresa! ¡A niños y niñas de 24 países en la celebración internacional de Design for Change de 2014 (Be The Change, BTC)!  Representando a DFC España y a todo el alumnado de 5º de Primaria, Laura y Sara, de 11 años, viajaron a India a contar su historia de cambio. Para conseguir los fondos para costear esta aventura, se organizó la feria “Todos Viajamos a la India” en su colegio, con la colaboración de la Casa de la India. Hicieron diferentes actividades y colocaron stands, donde el alumnado tuvo la oportunidad de explicar más sobre sus proyectos y sobre Design for Change. Además, se grabaron mensajes para compartir en la estancia en India.

En la feria, la familia de Sara destacó que Design for Change es “un mensaje que transmiten los niños a los padres: que se pueden hacer cosas. Si queremos cambiar algo, tenemos que hacerlo en nuestro entorno, y esto es vital para que ganen en capacidad de hacer. No hay que pedir cosas inalcanzables, como el fin de la violencia o de la guerra, hay que empezar por el propio entorno y no sólo pensarlo, hay que hacerlo.

¿Quieres saber más sobre la historia de cambio “Ahorrando Agua” y sus protagonistas? ¡Disfruta aquí del vídeo del proyecto!

¡Anímate a contar historias de cambio para seguir mejorando el mundo! Si quieres utilizar la guía en la que nos hemos basado para narrar este proyecto, échale un vistazo a este post de blog.

¡Súmate a #CuentaCambioDFC!