Desde la familia Design for Change lanzamos un reto a todas las familias del mundo: “21 días de bondad” para encontrar qué puedes hacer de bueno por ti y por tu entorno.

Se dice que se necesitan 21 días como mínimo para crear un hábito. En tiempos de coronavirus, el equipo de Design for Change te invita a pasar los próximos 21 días haciendo algo bueno en familia, cuidándote a ti y a tus seres queridos, recordándote el ¡Yo Puedo! Como no es posible salir fuera, te retamos a mirar hacia dentro e identificar buenas acciones que puedes hacer por ti y por tu entorno.

Design for Change ha creado 21 sencillos mini retos diarios para poner en práctica individualmente o en familia, y convertirlos en hábito. Además, en este enlace puedes descargar el I CAN Journal, para que los niños y niñas se diviertan en casa, a la vez que se inspiran y pasan a la acción para mejorar su entorno. ¡Y todo en inglés!

¿Cómo funciona la creación de hábitos duraderos?

El cerebro tiende a generar hábitos para ahorrar esfuerzos. Su repetición instaura una rutina, que se desencadena cuando aparece la señal apropiada. La puesta en práctica permite conseguir una recompensa, que actúa como reforzador. En Neurociencia, señal, rutina y recompensa son las tres claves para crear un hábito.

¿Por qué algunas señales y recompensas son más poderosas que otras?

Conexión. Para llegar a instaurar un hábito, debe estar conectado con una motivación y unos valores propios, con una pasión o un objetivo que tenga sentido. Es decir, que responda a la pregunta: “¿Para qué lo hago?”, y no “¿por qué lo hago?”.

Los valores de Design for Change son: respeto, optimismo (porque sabemos que el mundo puede ser un lugar mejor y que el cambio es posible), responsabilidad (porque si no somos nosotros/as; entonces, ¿quién? Y si no es ahora; entonces, ¿cuándo?), colaboración (empoderando a niñas y niños para que formen parte de una ciudadanía comprometida con la sociedad) y confianza en la capacidad de los niños, niñas y jóvenes para cambiar el mundo si tienen la oportunidad: no son el futuro, son el presente. ¿Te resuenan estos valores?

Los valores son los responsables de guiarnos a la hora de tomar decisiones, son nuestro GPS interno, la esencia por la que nos movemos y actuamos. Son las cualidades intrínsecas que son más importantes para cada persona y que nos guían en las más mínimas elecciones diarias. A la hora de tomar una decisión, la pregunta que surge es: “¿Esta acción está alineada con alguno de mis valores, o los traiciona?”. Si encontramos el nexo entre el nuevo hábito y un valor importante, no nos costará esfuerzo convertirlo en rutina.

Finalmente, para incluir un hábito en nuestro día a día, hay que tener en cuenta, y revisar si fuera necesario, el propio sistema de creencias. Es decir, creer que la situación va a mejorar ayuda a reemplazar los hábitos perjudiciales por otros nuevos. En este punto, el apoyo de nuestro entorno, de un grupo concreto, de la familia o de las amistades aporta el soporte necesario para convertir la acción en hábito.

¡Haz de “21 días de bondad” tu rutina de vida!

Gracias a Design for Change por esta maravillosa iniciativa #21dayswithDFC. ¡Cada día, un nuevo mini reto! ¡Bondad contra el #covid19!