Una escuela donde el contenido sea la excusa para desarrollarse en plenitud

29 junio 2018,   Categorías: ,   Por ,   0 Comentarios,  

¡Nueva entrevista en el marco del #BetterTogetherEducacion! Tenemos el placer de entrevistar a Chema Lázaro, maestro de Educación Primaria, profesor en la Universidad Rey Juan Carlos, y co fundador CEO en Niuco, quien comparte una prometedora visión del ámbito educativo.

Pregunta: Cuéntanos de dónde viene tu pasión por la educación y cómo llegas a Niuco.

Respuesta: Al finalizar la carrera, estuve trabajando varios años en un cole, y observé que tenía poca formación, así que decidí estudiar Psicopedagogía. Después, trabajé en centros de educación no formal, educación de calle, centros penitenciarios… De vuelta a mi trabajo en el cole, solía tener conversaciones con mis alumnxs sobre cómo mejorar en el aula. Entonces se cruzó en mi camino, en un curso de Neurodidáctica, José Ramón Gamo, y empecé a leer y a descubrir nuevos intereses. Comencé a dar clase en la Universidad. Y después fundamos Niuco como una forma de acompañamiento para profes. A lo largo del tiempo, se han ido sumando diferentes amigos al proyecto con los que tenemos intereses comunes.

P: Has mencionado la Neurodidáctica, ¿podrías darnos unas pinceladas sobre el tema?

Creemos en la heterogeneidad del aula. La diferencia es aprendizaje. Todo el mundo tiene capacidad para mejorar. Empezamos con la motivación inicial extrínseca, hasta la intrínseca, para llegar a la motivación de logro pasando por diferentes tipos de memoria. Se trata de un enfoque multicompetencial, que mezclamos con metodologías activas, y cada centro lo implementa como considera.

Los pedagogos del s. XIX ya lo anunciaron: se valora lo que funciona. Son procesos de cambio que tienen que vivir desde los equipos directivos hasta las familias. Educar es un acto en el que se implica toda la comunidad. La escuela es sistémica, intervienen un montón de factores. ¿Como les gusta aprender a lxs alumnxs? Lxs niñxs tienen derecho a jugar y a que se respeten sus intereses.

P: ¿Cómo trabajáis en Niuco? ¿Cómo lleváis a la práctica ese “cambio de cultura” en el entorno educativo?

R: Utilizamos una metodología basada en el design thinking, porque creemos que no puedes hacer ningún trabajo si no conoces la realidad que quieres cambiar. Identificamos qué quieren hacer, hacemos un análisis de la documentación del cole, reformulamos el proyecto educativo, y establecemos un proyecto de salida. ¿Qué alumnado queremos? ¿que profes queremos? ¿de dónde partimos? ¿cómo les queremos formar? Para dar respuestas, hacemos observaciones en el aula y empezamos un proyecto de sistematización de la estructura de aprendizaje ligado a cómo el cerebro aprende forma natural, y pensamos qué debe ocurrir en una clase para que sea eficiente. Planteamos los objetivos de trabajo y evaluamos.

P: ¿Qué significa para ti #BetterTogetherEducacion?

R: Es importantísimo. En últimos tiempos, con la innovación educativa, parece que vamos a un modelo de soluciones únicas. Y no es verdad. Hay que sumar fuerzas con un marco común de valores para construir juntxs. Consideramos que hay que empoderar al alumnado para que emerjan procesos propios. Simboliza que estamos bajo el mismo paraguas debajo de este aguacero: tenemos que ayudarnos, complementarnos. La solución ante todos los problemas está en la cooperación.

Así es Niuco: nos representamos con una enredadera porque quien trabaja aquí está como una regadera. Aprender viene de ‘prendere’, que significa enganchar, enredar. Niuco consigue tejer esa parte de la enredadera. De esta manera, todo suma. Creemos en la utopía y regamos para que la enredadera se forme.

P: ¿Qué os demandan más? ¿Cuál es vuestro producto estrella?

R: Formación en el marco de la Neurodidáctica. Ahora tenemos un nuevo proyecto: Leap year, para alumnos de 4º de la ESO que acaban de terminar y necesitan orientación: les acompañamos a través de la filosofía (aprender a pensar a través de la reflexión sobre lo que ocurre), el ejercicio físico, la enseñanza de idiomas, los proyectos individuales y grupales, y la asistencia profesional.

P: ¿Cuáles son los inconvenientes que os encontráis en el día a día?

R: A veces hay que echarle chocolate al brócoli [ríe]. Me explico: Se hacen cambios, pero no con la profundidad que se necesita. Entonces podemos preguntarnos, ¿realmente es necesario el brócoli o podemos sustituirlo por coliflor? Hay que profundizar, conceptualizar las ideas. Tenemos claro qué queremos, pero no cómo. ¿Cómo vamos a medir el cambio? No hay respuestas únicas. Vivimos una condena de lo urgente frente a lo importante, y las organizaciones están sumergidas en esta inercia. Hay que volver a leer Pedagogía. Hay que recuperar a quienes ya han pensado cómo hacer esto.

P: Y ya casi para terminar, ¿podrías contarnos alguna de tus experiencias más emotivas?

R: Vi a un alumnado de segundo de primaria construir una ópera, con todo lo que conlleva, con toda la vinculación emocional. Los he visto evolucionar durante dos años: la forma que tienen de comprender las relaciones sociales, cómo afrontan los retos en base a lo que han sido capaces de hacer… Realmente, es otra liga.

P: ¿Cómo ves el futuro de la Educación?

R: Soy profundamente positivo y optimista. No soy de la cofradía de la queja. Construyo sobre lo positivo. Sopla aire de cambio, que cada vez sopla más fuerte. Escuela por y para lxs ñiñxs. Una escuela que cuida su juego, sus intereses emocionales; que les pregunta, que los escucha; que arquitectónicamente esta adaptada, integrada con el mundo, quizás hasta sin muros; natural y con naturaleza. Un espacio donde lxs niñxs se junten por capacidades y competencias, no por edades; basándose en el respeto mutuo. Un lugar donde predomine el arte en su expresión más compleja, con una relevancia absoluta, porque provoca emociones. Una escuela donde el contenido sea la excusa para desarrollarse en plenitud. Y donde lxs profes sean quienes más ilusionadxs estén, porque esxs son lxs que se recuerdan, quienes tienen pasión por la docencia.