Por Beatriz Alonso

Evolucionar la educación es un gran reto: ¿hasta dónde quieres llegar para empoderar a niños, niñas y jóvenes? Porque si no eres tú; entonces, ¿quién? Y si no es ahora; entonces, ¿cuándo?

Desde DFC España lanzamos la campaña “La educación es tuya ¡evoluciónala ahora!”.

¿Por qué esta campaña?

Porque creemos que la educación es cosa de todas las personas. Nos afecta directamente, nos influye, nos concierne; y, por lo tanto, nos pertenece. Es nuestra responsabilidad. La responsabilidad de cada persona, ya sea padre, madre, tenga peques a su cargo o sienta que su educación es importante.

¿Para qué?

Para facilitar la participación de todas las personas que se sientan identificadas con la forma de evolucionar la educación que llevamos a cabo en DFC España. Haz de nuestro proyecto, tú proyecto.

Muchas veces queremos poner nuestro granito de arena para mejorar el mundo, para garantizar que se está cambiando aquello que no funciona o que necesita evolucionar. Con la campaña “La educación es tuya ¡evoluciónala ahora!” puedes contribuir a darles a niños, niñas y jóvenes la oportunidad empoderarse y decir Yo Puedo.

¿Qué haremos con las donaciones?

Apoyar al equipo DFC España para que pueda seguir haciendo su trabajo desde cada una de sus áreas para conseguir los fines de la organización y continuar con nuestro compromiso de que cada joven pueda graduarse con el I CAN Mindset.

¿Por qué ahora?

DFC España no está pasando por su mejor momento en cuanto a sostenibilidad económica. A pesar de que nuestros Servicios para el Cambio son remunerados, y de que participamos en un proyecto europeo Horizonte 2020, aún seguimos trabajando para lograr la sostenibilidad que tanto necesitamos.

Por eso hoy te pedimos que contribuyas a seguir extendiendo el I CAN Mindset. Si te identificas con nuestra misión:Evolucionar la realidad empoderando a niños, niñas y jóvenes con el I CAN Mindset”, y quieres ayudarnos a conseguir nuestros objetivos:

  • Lograr que todos los niños, niñas y jóvenes de España tengan la oportunidad de cambiar el mundo.
  • Promover el emprendimiento social dentro y fuera del aula aportando herramientas y procesos

Te invitamos a hacer una donación. Ya sea pequeña o grande en cuantía, servirá para seguir demostrando que los niños, niñas y jóvenes no son el futuro, son el presente. Y es que no podemos olvidar el potencial que ofrecen: con Design for Change, no es que puedan cambiar el mundo; es que están cambiando el mundo. ¿Quieres que más niños y niñas sean capaces de decir ¡Yo Puedo!?

Ya lo sabes: “La educación es tuya ¡evoluciónala ahora!”.

 

Informamos que las donaciones se consideran realizadas con carácter irrevocable. La Asociación Design for Change hará uso de la donación para la realización de las actividades propias y la consecución de los fines de la Asociación. A los efectos previstos en la Ley 49/2002 de 23 de diciembre, la Asociación comunica que no está catalogada como de utilidad pública, no siendo las donaciones desgravables fiscalmente.

LAB I CAN de Design for Change España: El empoderamiento de la comunidad educativa

Por Beatriz Alonso

¿Eres educador/a? ¿Trabajas en el tercer sector? ¿Eres una persona curiosa? ¿Quieres evolucionar la educación y el emprendimiento social? ¡Esta es tu formación!

Un LAB I CAN de 12 horas para experimentar la metodología, los fundamentos y la filosofía Design for Change (DFC); poniéndola en práctica para aprender a facilitar proyectos que empoderan a niños, niñas y jóvenes para que cambien el mundo con sus propias ideas.

Los próximos 18, 19, 20 y 21 de febrero, te esperamos en Impact Hub Madrid para dotarte de herramientas innovadoras, necesarias dentro y fuera del aula, para empoderar a la comunidad, despertando la esencia del I CAN. Usándolas, se crean las condiciones para que el cambio ocurra. DFC es un marco pedagógico donde se pueden integrar otras metodologías: una estructura que provee de recursos para recorrer un proceso definido basado en el Design Thinking. Las personas que reciben la formación lo aplican y adaptan según sus necesidades. Nos centramos en el proceso, no en el resultado; sin embargo, ofrecemos verdaderos resultados demostrables que no solo tienen repercusión en niños y niñas, sino en todo su entorno y en las personas que se relacionan en él.

El LAB I CAN es un espacio para experimentar donde confluyen el Design Thinking y emprendimiento social en el ámbito educativo para demostrar que los niños, niñas y jóvenes no son el futuro, son el presente. ¿Hasta dónde quieres llegar para empoderarles?”

¿Qué hacemos?

Experimentar la metodología DFC: Siente, Imagina, Actúa, Evolúa y Comparte.

Objetivos:

  • Contagiar con el espíritu I CAN
  • Entender las fases de la metodología y los valores que promueve
  • Aportar nuevas herramientas creativas

Estructura:

  • Orígenes y fundamentos de Design for Change
  • Proceso de trabajo: claves del I CAN, capacidades que se desarrollan al integrar el I CAN Mindset, ejemplos reales de proyectos con temáticas dentro del marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas, y dinámicas para generar las condiciones “para que las cosas ocurran”
  • Facilitación de proyectos con la metodología DFC en primera persona
  • Mirando al futuro: primeros pasos para empezar un proyecto DFC

Tras la formación, poniendo en marcha el proceso en una organización educativa, se acerca el mundo al aula y se consigue un cambio real en el entorno. Es nuestra oportunidad para tener un impacto real en la educación; es nuestra responsabilidad demostrar que son el presente.

¿Para quién?

  • Educadores/as
  • Trabajadores/as del tercer sector: ONG, asociaciones, fundaciones, entidades sociales, cooperativas de iniciativa social, empresas sociales o de inserción, RRHH…
  • Personas curiosas interesadas en evolucionar la educación

¿Quieres saber más antes de probar?

¿Se te ha despertado la curiosidad? En este enlace tienes un vídeo resumen de lo que estás a punto de vivir. Y, en este otro, puedes encontrar la crónica de un LAB I CAN con los comentarios de sus participantes.

¿Qué incluye?

– 12 horas de formación

– Recorrido por las plataformas DFC y sus recursos

– Materiales para el prototipado

– Coffee break cada día

Certificado de asistencia Design for Change España

– 30 minutos de asesoramiento telefónico personalizado para la implementación del proceso experimentado

¿Quieres evolucionar la realidad empoderando a niños, niñas y jóvenes con el I CAN Mindset? ¿Quieres lograr que tengan la oportunidad de cambiar el mundo? ¿Quieres que desarrollen la empatía, creatividad, trabajo en equipo, pensamiento crítico y liderazgo compartido?

¡Apúntate ya al LAB I CAN en este enlace! ¿A qué esperas? Las plazas son limitadas 😉 Además, te agradecemos mucho que lo compartas, para llegar a cuanta más gente, mejor.

https://www.ticketea.com/entradas-taller-lab-i-can-febrero-2019/

Por Beatriz Alonso

El 2018 ha sido un año de cambios y evolución en Design for Change España. Y debemos habernos portado muy bien, porque los Reyes Magos nos han traído un estupendo regalo: ¡el nuevo Toolkit!

Esta guía para facilitar proyectos forma parte del marco pedagógico DFC, en el cual se pueden integrar otras metodologías y adaptarlo la programación del aula, ya que se trata de una estructura que provee de herramientas para seguir un proceso definido inspirado en el Design Thinking. Así, se desarrolla un modelo duradero basado en el I CAN: eI CAN Mindset (Mentalidad I CAN).

En este recién estrenado 2019, el objetivo de Design for Change España sigue siendo evolucionar la educación. Tan interiorizado está que, para ser coherentes, todo el equipo aplica la máxima “evolucionar” cada día en el propio marco de trabajo.

¿Cómo hemos materializado esta “evolución” en DFC España?

  • Concretando el marco pedagógico DFC: clarificando la misión, la visión, los objetivos y la filosofía.
  • Simplificando
  • Remodelando la web de arriba abajo: rediseñando la imagen, reorganizando la navegación, actualizando los contenidos…
  • Cambiando los iconos de las fases de la metodología DFC, para alinearnos con Design for Change Global.
  • Organizando las temáticas de los proyectos DFC en el marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas.

Dentro de esta dinámica para enriquecer la innovación educativa y el emprendimiento social, era necesario aportar una herramienta evolucionada: una guía para facilitar proyectos renovada en cuanto a diseño, imagen y algunos contenidos.

¿Para qué es importante solicitar el nuevo Toolkit?

  • Para que toda la familia DFC que emprende proyectos utilice la misma guía, con los mismos conceptos y los mismos iconos de las fases DFC.
  • Para caminar en consonancia hacia la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, con los que ya se está tratando de cambiar el mundo. Con DFC, los niños y niñas, no es que puedan cambiar el mundo, es que están cambiando el mundo. No podemos olvidar el potencial que ofrecen los más jóvenes.

Con este nuevo Toolkit, te animamos a empezar o seguir emprendiendo proyectos DFC con niños, niñas y jóvenes. Hasta 2018, hemos recibido más de 650 proyectos en los que han participado más de 25.000 protagonistas del cambio, gracias a más de 1.400 educadores y educadoras de cientos de organizaciones. En DFC nos centramos en el proceso, no en el resultado; y, sin embargo, ofrecemos verdaderos resultados demostrables que no solo tienen repercusión en niños y niñas, sino en todo su entorno y en las personas que se relacionan en él. En el Reto I CAN 2018, las temáticas más presentes en los proyectos han estado relacionadas con el ODS 3: Salud y bienestar; y el ODS 4: Educación de calidad; seguidas por el ODS 13: Acción por el clima; ODS 10: Reducción de las desigualdades; y ODS 5: Igualdad de género; entre otros. Y es que solo necesitan una oportunidad para cambiar el mundo 😉

Descárgate el nuevo Toolkit sin ningún coste y emprende la aventura de participar en el Reto I CAN 2019. Además, si facilitas un proyecto (o más) y envías vuestra candidatura antes del 29 de abril, entrarás en el proceso de selección del ¡Yo Puedo! para formar parte de la Delegación DFC España que viajará a Roma en noviembre para vivir la experiencia del mayor Encuentro Internacional de Jóvenes en torno a DFC de la historia.

En DFC España estamos a tu disposición para acompañarte en el maravilloso proceso de facilitar proyectos DFC. Además, puedes seguir explorando, experimentando o profundizando en la metodología DFC apuntándote a nuestras formaciones. Ya lo sabes: “La educación es tuya ¡evoluciónala! ¿Hasta dónde quieres llegar para empoderarles?

Entrevista a Mónica Cantón de Celis, CEO de Design for Change Global.

Por Beatriz Alonso.

Su primera toma de contacto con la organización fue reveladora: tras ver un video donde peques de tres años identificaban como un problema que las personas adultas les decían “No tiréis la basura al suelo’, sin darse cuenta de que no llegaban a las papeleras en el parque, Mónica preguntó: “¿Qué necesitáis?”. Y empezó su aventura en Design for Change España como coordinadora. Ahora, siete años después, estrena puesto como CEO de Design for Change Global. El anuncio oficial para las Delegaciones de los países que conforman el movimiento se ha hecho en la reunión anual de Design for Change, la Global Partners Meeting (GPM), este mes de diciembre, en Taiwán. Un regalo de Navidad por adelantado.

Pregunta: ¿Cómo ha sido el recorrido desde ese primer contacto con Design for Change (DFC) hasta tu nuevo puesto como CEO de la organización?

Respuesta: Ha sido un camino largo; o no tan largo, más bien como criar a un hijo: hay veces que piensas “esto no va a pasar nunca” o “esto no avanza”, y de repente tiene 18 años y parece que fue ayer cuando tenía dos y estaba enganchado a mis piernas. Esa es mi sensación: era algo que se movía muy lentamente, íbamos empujándolo y sacándolo adelante; y, de repente, lo tenemos. Es grande, funciona, ofrece un montón de opciones y de oportunidades, de posibilidades, con un montón de gente involucrada, porque ha crecido muchísimo.

P: ¿Cómo aplicas la metodología DFC en tu día a día, en casa con tu hijo…?

R: Bueno, a mi hijo le pilló un poco tarde… Me hubiera gustado que sus colegios hubieran hecho DFC, pero no lo conseguí nunca. No teníamos la fuerza suficiente en aquel momento.

La mayor alegría que me llevé con mi hijo, Álvaro, y DFC, fue en uno de los primeros talleres que hicimos en Impact Hub, cuando todavía estábamos en la calle Gobernador. Habíamos convocado a un montón de profesores y estábamos empezando, éramos cinco: Miguel, Natxo, Pedro, Nuria y yo. Necesitábamos a alguien que hiciera las fotos, y se lo pedí a mi hijo, que no tenía más que trece o catorce años. Vino y se puso al tema, pero al cabo de dos horas, cuando vio cómo bullía el Laboratorio y cómo estaba la gente de involucrada, se acercó y me dijo: “Si no te importa, dejo de hacer fotos y voy a participar”. Al final, terminó él facilitando para diez profesores. Según salimos, me preguntó: “Dónde vamos a comprar post-its”. Ese es un buen síntoma. Se enamoró de la metodología desde el primer día.

P: ¿Cómo conseguir que más centros educativos integren DFC, hasta llegar al espíritu de Riverside School [primer colegio I CAN en India]?

R: Riverside es la obra fundamental de Kiran, con un currículum basado en los niños, que consigue sacar lo mejor de ellos. Es el I CAN Mindset [Mentalidad I CAN] en estado puro. El hecho de que hayan sido capaces de extraer y organizar la información necesaria para crear otros centros como Riverside en cualquier país, es espectacular. A finales de agosto se hizo una formación allí, el I CAN School Training [con representantes de DFC de Jordania, USA, Singapur, Israel y España], y ahora hay que ver quién se lanza a crear colegios I CAN con la metodología DFC.

Los niños en Riverside son capaces de las cosas más sorprendentes. Recuerdo la primera vez que fui. Me enseñaron el colegio tres niños, y el más mayor tenía cinco años. Se iban quitando la palabra los unos a los otros, en inglés. Me asombraron.

P: Desde DFC Global, ¿cómo estáis impulsando el I CAN Mindset?

R: DFC Global es una estructura de soporte para los más de 65 países. Con ella, por ejemplo, conseguimos la capacidad necesaria para sacar adelante eventos de tanta envergadura como el Proyecto Yo Puedo en Roma 2019, que no sería posible que fuese organizado por un solo país.

Y más concretamente, para impulsar el I CAN Mindset, vamos a proporcionar formación. Poco a poco, utilizando la metodología DFC, prototiparemos, puliremos y veremos cómo funciona.

P: ¿Cómo es el día a día en DFC Global?

R: Todavía estamos aterrizando. Se trata, en primer lugar, de ir conociendo en profundidad a los partners de todos los países, ver las relaciones que tienen, cómo están funcionando, qué pueden necesitar, dónde podemos apoyar, qué hay que mejorar.

Por otra parte, se nos ha juntado con el Proyecto Yo Puedo; por lo que, además, tenemos que gestionarlo. Llevamos un año ya preparando el evento, y ahora hay que involucrar a toda la comunidad internacional preocupada por los problemas que existen en educación en el mundo entero. Tenemos el lema Better Together grabado en el ADN: estamos llamando a todo el mundo que pueda estar interesado en colaborar.

Y el día a día consiste en gestionar cualquier asunto que pueda suceder en cada país, mantenerles informados… Y trabajar en todos los eventos globales. Tengo un pequeño equipo en India. Hacemos Skype todas las semanas, actualizaciones todos los lunes, y estamos en permanente comunicación por el teléfono. Además, contamos con el comité ejecutivo formado por cinco personas.

P: ¿Cuáles son las prioridades para DFC Global?

R: Conseguir que Design for Change sea una organización internacionalmente conocida y reconocida por la labor que estamos haciendo: dar voz y visibilidad a lo que están haciendo los niños. Ser su altavoz para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas. Con DFC, los niños se empoderan y cambian lo que está mal de forma activa. Necesitamos que la gente nos apoye.

 A nivel interno, las prioridades son la gestión del conocimiento y la creación de protocolos de actuación que se puedan adaptar al sistema educativo y las idiosincrasias de cada país. Aquí reside uno de los éxitos de Design for Change: su adaptabilidad. DFC Global es el soporte para su enriquecimiento. Vamos a utilizar el conocimiento que tenemos para que donde quiera que surja Design for Change, llegue más fácilmente a cualquier niño. Para eso necesitamos los medios, y conseguirlo es una de las funciones de DFC Global.

P: ¿Cuál es el diferencial de Design for Change?

R: Con esta metodología, los niños de verdad hacen cosas. Me viene a la cabeza un proyecto que me emocionó muchísimo: “Echamos de menos a Ignacio”. Cuando al alumnado de primero de primaria del Colegio Jesús Maestro le preguntaron qué era lo que más les importaba, contestaron que querían volver a ver a su compañero, que se había marchado con su familia a Budapest a causa de la crisis económica. Llevaron a cabo un plan de acción y aprendieron a mandar cartas en la oficina de correos, a hacer Skype… Los proyectos DFC tienen un impacto real.

Además, gracias al componente internacional, se comparten problemas de diferentes países (y cómo los niños los solucionan). Recuerdo, en la celebración internacional de 2014, la Be The Change Celebration, cuando les tocó el turno a las protagonistas del cambio de Benín salir al escenario a mostrar su proyecto: Luchando contra los matrimonios forzados. La adolescente que lo contó había sido víctima de uno. Emprendiendo un proyecto Design for Change, sus compañeros lograron traerla de vuelta y concienciar a la comunidad para terminar con este tipo de violencia. Las niñas del proyecto Representante de la Delegación de España estaban impresionadas por conocer una realidad tan diferente a la suya; y, además, de que ese problema se hubiese solucionado gracias a la misma metodología que ellas habían utilizado en su clase.

Cada vez que se sube un proyecto a la plataforma internacional para participar en el Reto I CAN, no solo se está inspirando al mundo; sino que, además, al ver otros proyectos, nos inspiramos y tomamos conciencia de otras realidades que se pueden cambiar.

¡Tres intensos días en la #BTCTaiwan2018!

Por Beatriz Alonso.

La Delegación de DFC España puso rumbo a Taiwán con un objetivo: compartir con el mundo su proyecto Representante “Qué podemos hacer para pasar más tiempo con nuestros padres”, del FET Santa Teresa de Jesús de Tarragona: una cajita personalizada con mensajes, fotos y un vídeo explicativo, que se entrega a los papás y las mamás para que dejen el móvil dentro y dediquen más tiempo a la familia.

Después de dos vuelos, una escala, casi 20 horas de viaje… Nos encontramos en el otro lado del mundo con más de mil personas (muchas de ellas con su primer sello en el pasaporte): 45 países representando a Design for Change, 24 de ellos presentando proyectos a cargo de sus protagonistas, niños y niñas, por supuesto… Ensayos, fiesta de bienvenida, juegos, risas, talleres, mesas redondas, actuaciones, entrevistas, cenas típicas, momentos mágicos, visitas por Taipei…

En medio de una vorágine de emociones, fuimos testigos de la última fase de la metodología Design for Change: COMPARTE. En el escenario de la Be The Change Celebration, se mostraron las historias de cambio contadas por sus protagonistas, con temáticas muy variadas y de actualidad, alineadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas: Cultura (Singapur), fomento de la lectura (Perú), medio ambiente (Taiwán), antibullying, salud y buena convivencia (Serbia), gestión de residuos (Líbano), seguridad alimentaria (Kenia), bolsas para terremotos (Taiwán), kits de emergencia reciclados para inundaciones (Filipinas), mejorar el colegio con materiales reciclados y un huerto (Chile), “Trash in treasure” (reutilización de desechos, Bután), alimentación saludable (Indonesia), 100 bibliotecas (India), ayuda a los niños más necesitados (“You can always change something”, Dinamarca), reutilización (ropa de segunda mano, Macao), hacer felices a sus “aunties” (Emiratos Árabes Unidos), salvar a la naturaleza (Vietnam), stop transmisión de enfermedades y solidaridad con Kenia (Estados Unidos), Teraphy dog (Australia), “Never feel lonely again” (Israel), convertir caca de cucaracha en abono y cultivar verduras (Taiwán), cambiar bolsas de plástico por tejer cestos con los abuelos (Colombia), alegrar a nuestros mayores (Hong Kong), I see sea (cuidado del mar libre de plástico, Taiwán)…

Justo antes de la última intervención de Taiwán, quien presentó varios proyectos por ser la Delegación anfitriona, salieron a escena los protagonistas del cambio de DFC España: Valeria y Vicente, junto a Olga (mamá de Valeria), y Vicente (papá de Vicente). Desde la grada, les arropábamos con todos nuestros sentidos puestos en ellos, con especial cariño y atención: Miguel Luengo, presidente de DFC España; Noura Blanco, project manager; Beatriz Alonso, responsable de comunicación; y, sobre todo, sus profes, Sonia Ferrer y Cristina Padrell.

Después de tres días de emoción y acción, las entrevistamos:

Pregunta: Lo primero, ¿cómo os sentís?

Sonia: Ahora mismo con una felicidad tremenda por haber vivido esta experiencia, por haber sentido la energía que se mueve en este ambiente, por vibrar en ella y por ver que realmente hay mucha gente que quiere que las cosas funcionen mejor, y que sacan además lo mejor de la gente, no solo de los niños, también de los adultos.

Cristina: Hemos descubierto la gran familia Design for Change. Hace tan solo unos meses descubrimos la Gala I CAN y cómo trabaja el equipo de DFC España; y ahora, con esta oportunidad, vemos las cosas tan grandes que se pueden hacer, la oportunidad que le dais a los niños de conseguir el cambio. Es fenomenal.

P: Sois vosotras quienes les dais la oportunidad. ¿Qué le recomendaríais a los profes que todavía no hacen DFC; o que lo conocen, pero no se atreven a hacerlo?

Sonia: Que lo prueben. No conoces una cosa hasta que la pruebas, y no sabes cómo va a salir hasta que la experimentas. Que se lancen, que se arriesguen; que si se equivocan, siempre se puede cambiar: simplemente, un paso detrás de otro, que es lo que te lleva a conseguir los grandes objetivos. Ah, y que cada paso, lo disfruten.

Cristina: Muchas veces los adultos se piensan que son ellos los que tienen que dirigir a los niños, y no; los niños tienen buenas ideas y ven dónde hay posibles cambios en los que pueden colaborar. Si no les damos esta oportunidad… [la emoción le corta las palabras].

¿Ya estáis pensando en el nuevo proyecto de este año?

Sonia: Sí. Le estamos dando vueltas, siempre esperando las ideas de los niños, y sobre esa base, ver qué podemos hacer y cómo, y estar ahí para guiarlos en los momentos que ellos lo necesiten, dejándonos sorprender por ellos.

Cristina: Este curso tenemos unos chicos y chicas muy creativos, y estamos seguras de que saldrá un proyecto muy especial.

P: El proyecto que acabáis de presentar, ¿tendrá continuidad?

Sonia: Vamos a sentarnos después de esta experiencia aquí en Taiwán para reflexionar y ver cómo podemos extender esta idea, que creo que es básica para los niños: la convivencia, las relaciones, la comunicación con sus familias, poder expresarles sus sentimientos, poder decir qué te gusta y qué no de ellos; para ver qué podemos ir cambiando. Vamos a pensar a qué colegios podemos ir a contarlo, qué familias nos quieren escuchar, para poder realmente hacerlo más extensivo. Y no solo colegios: a quien se preste a querer cambiar su vida.

Cristina: En la fase COMPARTE, este proyecto ha llegado a muchísima gente, y ahora con las redes sociales, todavía más. Estoy segura de que muchos docentes estarán interesados en ello.

P: ¿Qué capacidad o competencia podríais destacar que se desarrolla haciendo proyectos DFC?

Sonia: Empatía.

Cristina: Valorar lo que tenemos, luchar por lograr el cambio.

P: ¿Para vosotras, qué significa DFC?

Sonia: Significa ser humano, y convivir con humanos, cuidando de todos.

Cristina: Llegar a los alumnos de manera diferente y tocarles el corazón. Creo que Design For Change es lo mejor, no solo como profe, sino además, como madre. Este año, a mi hijo le toca con Sonia, y estoy tan feliz, porque es una profesora excelente y saca lo mejor de él.

Sonia: Me sonríen hasta los huesos… [en este punto, se ahogan las palabras y las lágrimas se abren paso entre abrazos].

¿Y cuál es la visión de la familia que ha acompañado a los protagonistas del cambio? Les preguntamos a Olga (mamá de Valeria) y a Vicente (papá de Vicente).

P: ¿Cómo empezó todo?

Olga: Al principio de curso nos convocaron para la reunión de padres como todos los años, pero esta vez teníamos una gran sorpresa: el proyecto que habían hecho nuestros hijos había quedado finalista, y había que ir a Madrid a defenderlo. Nos emocionamos porque se habían esforzado mucho y lo habíamos trabajado colaborando en familia.

P: ¿Cómo fue el momento en el que os dan la caja?

Vicente: Nos convocaron para una ‘actividad especial’ que habían hecho los niños, y nos dijeron que nosotros teníamos algo que ver con ella.

Olga: Cuando vimos el vídeo… la verdad es que nos llegó, porque lo habían hecho ellos, y su emoción contactó con la nuestra, y nos puso los pelos de punta. Es algo suyo y también nuestro.

P: ¿Estáis utilizando la caja?

Olga: Aunque yo no soy muy adicta al móvil, es cierto que el trabajo nos absorbe mucho tiempo. Por mi parte, he intentado ser consciente de que cuando estoy con mis hijos, es un tiempo de calidad: lo aparto todo para estar con mi hijo y mi hija, viviendo el presente, no pensando en lo que tengo que hacer después. Porque se lo merecen, y porque nos necesitan.

P: ¿Qué actividades soléis hacer en familia?

Vicente: Deporte, viajar, salir a la montaña, planes al aire libre, acompañarlos a sus actividades; en definitiva, pasar el máximo tiempo posible con ellos.

P: Desde luego, ahí no entra el móvil. ¿Qué les diríais a los padres y madres que no conocen la cajita?

Vicente: Quizá deberían pensar en cómo priorizar su tiempo.

Olga: Es difícil aconsejar porque nadie tiene la varita mágica; pero sí que, por lo menos, reflexionen sobre si el tiempo que pasan con sus hijos es mucho o poco, y cómo lo pasan.

P: ¿Cuál ha sido el momento más especial del viaje?

Olga: El momento de la presentación. Aunque todavía no la he visto, porque estábamos en el escenario con ellos, pero estoy deseando ver qué caras han puesto, porque nosotros estábamos detrás suyo; ver qué han transmitido. Ese es el motivo por el que estamos aquí, en Taiwán.

Y, por supuesto, las personas más importantes de la Delegación de DFC España, los protagonistas del cambio del FET Santa Teresa de Jesús de Tarragona, Valeria y Vicente, en representación del alumnado de 5º A y B de primaria.

P: ¿Cómo os sentís con toda esta experiencia?

Vicente: Los padres han cambiado como nosotros queríamos; y, además, soy muy afortunado por haber venido a Taiwán a vivir esta experiencia única.

Valeria: Me he sentido muy feliz al ver que los padres han recapacitado, porque nosotros hemos estado durante meses haciendo este proyecto, y al final ha valido la pena. Me siento muy orgullosa de estar en Taiwán representando a DFC España. Les vamos a contar a nuestros compañeros del cole que nos lo hemos pasado muy bien –y que no hay ganador, añade Vicente– y que hemos venido para representarles a todos ellos, porque el proyecto lo hemos hecho todos. Hemos aprendido que tenemos que tener paciencia para encontrar lo que nosotros queremos.

Vicente:  Y que tenemos que estar atentos al exterior y relacionarnos y ver lo que pasa y lo que no pasa.

P: ¿Qué les diríais a los niños y las niñas que todavía no hacen proyectos DFC?

Vicente: ¡Apúntate y piensa en algo que quieres cambiar y que quieres hacer! Y hazlo, aunque no quedes finalista, lo importante es que la gente lo sepa. Hay que explicar los proyectos: no hace falta que sea por la tele, se lo puedes ir contando a todo el mundo con quien te encuentres.

Valeria: Los proyectos DFC no son como proyectos normales. Son diferentes, más divertidos de explicar. Lo importante es que te llegue al corazón y que el proyecto funcione para ti.

P: ¿Qué les pueden decir los niños y las niñas a sus profes que todavía no hacen proyectos DFC?

Valeria: Que lo hagan, porque van a ver cómo todo cambia.

Vicente: Que lo prueben; si no les gusta, da igual, pero que lo prueben.

(Foto: Samuel Bregolin)

¡Ya estamos de vuelta! Hace unos días compartimos la experiencia vivida durante el I CAN Weekend, un fin de semana en el que catorce alumnos y ocho educadores de ocho centros diferentes se reunieron en Madrid para enfrentarse a un reto. Un fin de semana lleno de momentos verdaderamente únicos en torno a un único objetivo: “evolucionar la educación”. Aquí os traemos la segunda parte de la experiencia, la vivida por los chicos y chicas que asistieron al I CAN Weekend durante estos dos días. Un fin de semana en el que jóvenes de distintos colegios, de distintas edades y etapas educativas, se reunieron en torno a un reto común.

El fin de semana empezó con fuerza para alumnos y educadores. Tras escuchar a Miguel Luengo, presidente de DFC España, salieron a la calle a hacerse selfies con los elementos más peculiares de la ciudad de Madrid en el #SELFIEICAN. Un señor con bigote, un buceador o una caca de perro fueron solo algunos de los locos elementos que tuvieron que encontrar para superar esta prueba. Estas y otras dinámicas nos ayudaron a conocernos un poquito mejor.

Después de esto, los jóvenes estaban más que preparados para enfrentarse al reto. ¡Allá vamos!

Se organizaron en dos grupos, en torno a una cualidad común que les definía. Esas cualidades fueron la empatía y la pasión. Ambos grupos comenzaron a trabajar en la fase SIENTE de manera conjunta, en la que surgieron muchas conversaciones. Además, aprovechando que nos encontrábamos en Impact Hub Madrid, pudimos experimentar la metodología DFC en espacios muy distintos: utilizando post-its, pintando sobre una pared, en un cristal, en un sofá, alrededor de una silla o de un sofá.

Finalmente, el foco elegido como prioritario fue: “Evolucionar y crear futuro”. Los jóvenes estaban de acuerdo en que para evolucionar la educación, ellos eran los agentes de cambio y, por tanto, estaba en sus manos “crear el futuro”. Así, el reto que nos planteamos fue: “¿Cómo podríamos evolucionar y crear futuro?”.

En la fase IMAGINA, se aportaron muchas ideas para dar respuesta a este reto. La mayor parte respondía a soluciones que podía ofrecer la escuela para permitirles ser verdaderos “creadores de futuro”. Tras aportar todo tipo de ideas, se identificó una que para los jóvenes era clave: “tener colegios libres de machismo”. El debate posterior con los educadores sirvió para reforzar la idea de los alumnos. 

Cada uno de los grupos prototipó una solución para aterrizar esta idea. Para esto, nos ayudó mucho el “pensar con las manos”. En tan solo unos momentos, la sala se llenó de globos con lemas como “machismo no” y de serpentinas de todos los colores. De esta manera, las soluciones y las ideas fueron aflorando. De todas las propuestas, hubo dos que tuvieron especial calado en cada uno de los grupos: dar charlas en institutos y colegios y pegar carteles por la ciudad de Madrid en contra del machismo.

En la fase ACTÚA, prepararon todo lo necesario para llevar a cabo su propuesta. Un grupo trabajó en el plan para dar las charlas y comenzó a preparar algunas de ellas, y el otro grupo comenzó a preparar globos y carteles para pegarlos por la ciudad. Ver a los jóvenes trabajando en este tema con tanta ilusión fue realmente emotivo y permitió a todos los adultos presentes ver en primera persona lo que siempre decimos: “los niños no son el futuro, son el presente”. Una vez preparado, los dos grupos presentaron su trabajo a los educadores. Un grupo realizó la charla que querían dar en institutos y colegios y el otro hizo una pequeña manifestación.

Antes de finalizar el I CAN Weekend, decidimos que el mejor sitio para EVOLUAR sería el parque de El Retiro, donde después de comer, los alumnos contaron anécdotas de lo vivido durante el fin de semana. En ese momento, se hizo patente que habían surgido lazos muy importantes entre chicos y chicas que, hasta un día antes, no se conocían. Después de este momento, dibujaron en una caja lo que se había experimentado en cada fase. Esto les permitió interiorizar el proceso y reflexionar sobre el trabajo realizado durante los dos días. De vuelta a Impact Hub Madrid, uno de los grupos decidió pegar los carteles en contra del machismo que habían preparado.

En la fase COMPARTE, se ensayó cómo se iba a presentar lo vivido durante el fin de semana en la GALA I CAN 2018. El resultado fue todo un éxito y durante la Gala fueron capaces de transmitir todo lo vivido durante estos dos días.

Ver a los jóvenes que habían compartido la experiencia tan unidos durante la gala nos reafirma en la convicción de que DFC es capaz de hacer que la magia ocurra. Esto es no solo gracias al proceso, sino también a las personas que forman el equipo y aquellos educadores y alumnos valientes que deciden sumarse a esta aventura.

Adrián Gollerizo, practitioner y Responsable del Proyecto COMnPLAY Science en Design for Change España

(Foto: Jesús Alegría)

El I CAN Weekend: un fin de semana, catorce alumnos y ocho educadores de ocho centros diferentes. La única premisa: una invitación a enfrentarse a un reto que, para darle más emoción al tema, desconocían. Para hacerlo incluso más misterioso, tampoco se conocían entre ellos (salvo alguna excepción). Siete de esos educadores vinieron acompañados de uno o dos alumnos con los que habían compartido un proyecto DFC. ¿Y cuál era ese reto? “La educación es tuya ¡evoluciónala!

Primera parte de la crónica del I CAN Weekend: el reto de los profes.

La idea del I CAN Weekend surgió de la experiencia que ya llevan haciendo tres años en DFC Brasil, donde durante cuatro días conviven educadores y alumnos de los 10 proyectos finalistas como reconocimiento a su trabajo. En España era la primera vez, y la idea se había fraguado unas cinco semanas antes, así que se ha tratado de un proceso exprés en cuanto a diseño y resolución de aspectos logísticos; si bien, cuando se cuenta con un gran equipo, todo es posible.

El lugar era importante, y por eso decidimos llevarlo a cabo en el Impact Hub Madrid, un espacio inspirador y que facilita que las cosas ocurran; y es que ya se sabe: “Not by chance, by design”.

¡A por el reto! Tanto alumnos como educadores se enfrentaban a “La Educación es tuya, ¡evoluciónala!

En la fase SIENTE, surgieron diferentes focos:

  • El alumno une y desune: educador-familia
  • Falta de vínculo realidad-escuela
  • Nos hemos convertido en jueces de las Redes Sociales
  • Falta apoyo emocional y gestión del estrés*
  • En los educadores, hay falta de apertura para escuchar nuevas propuestas
  • El Marco Legal está desadaptado de la realidad
  • Falta motivación en la comunidad educativa*
  • Falta de vínculo afectivo educador-alumno*

* Focos identificados como los prioritarios.

Finalmente, el foco seleccionado fue: Falta apoyo emocional y gestión del estrés. Así, el reto que nos planteamos fue: “¿Cómo podríamos lograr apoyo emocional y gestionar el estrés?”

En la fase IMAGINA, se aportaron muchas ideas, y las que tomaron más fuerza respondían a:

  • Educación emocional para docentes (enfocada a los docentes, no a los alumnos)
    • Que estuviera más presente
    • Más viva
    • Que llevase a un liderazgo más humano
    • Con profesionales adaptados al contexto educativo
  • Erasmus:
    • Para globalizar la educación
    • Como aspecto motivacional
    • Para enriquecer las experiencias
  • Reconocimiento
    • A nivel social sobre la labor que se está llevando a cabo
    • Dar a conocer lo que se está haciendo bien para lograr extenderlo
    • Ser tenidos en cuenta para las decisiones en el ámbito de la educación

Tras mucho debatir entre los educadores y escuchar lo que los alumnos tenían que aportar, algunos de los insights que surgieron fruto de este feedback fueron: “Os comportáis de forma diferente fuera de clase que en clase”, “Muchas veces venís ya enfadados y la tomáis con nosotros”, “Nosotros os trasladamos nuestro estrés”… Fue un momento precioso de conversación entre personas, sin tener en cuenta quien era adulto y quien menor. Los educadores decidieron que se iban a centrar en la idea en “Educación emocional para docentes”.

Cada uno de los presentes prototipó una solución y luego la presentó. Aunque al principio la idea de pensar con las manos parecía que no iba a funcionar, muy rápido se pusieron todos a manipular el material que estaba preparado y las ideas fueron tomando forma:

  • Nuevos roles: una mesa redonda en clase con delegados, animadores… y en el que se hace visible qué es lo que hace falta en cada momento
  • Perder el miedo, sintiendo apoyo por parte del resto del equipo docente, a una clase divertida y variada
  • Hacer un documental: “Érase una vez un gran profe”, en el que se vería todo lo que hace un profe
  • Disponer de un microscopio que me permita ver cómo me encuentro emocionalmente y disponer de un diario en el que ir dejando lo que voy observando y así chequear que mi estado emocional no interfiere en mi trabajo
  • Un muñeco que me ayude a saber cómo me encuentro emocionalmente
  • Mostrar lo que no se ve de la labor del docente: excursiones, redes sociales, cambio de leyes, situaciones familiares, y la necesidad de gestionar todas estas situaciones
  • Empatizo conmigo en función de cómo me encuentro, aceptando los malos momentos
  • Semáforo emocional en la sala de profesores
  • Roles rotativos entre los maestros y con sesión DFC al final para buscar soluciones
  • Ayudar a tomar conciencia emocional, integrando la vida y escuchando al corazón (incluidos los nudos que van surgiendo), con profesionales que acompañan para que el docente sea competente a la hora de gestionar las emociones

De todas estas ideas, la que tuvo más fuerza fue realizar un documental (seguramente contar con David Fernández, director del documental educativo ‘Searching for Superman’, tuvo algo que ver), así que se pusieron manos a la obra para ver lo que necesitaban para poder hacerlo.

En la fase ACTÚA, llevaron a cabo un prototipo de lo que sería el documental. Algunos de ellos tomaron el rol de alumno, y les preguntaban sobre su día a día fuera del colegio, para que cada uno fuera respondiendo. Un punto muy emotivo fue cuando se preguntó sobre lo que suponía para ellos ver que entre los alumnos se hacían daño. Así se puso de manifiesto que las emociones están a la orden del día entre los educadores.

El fin de semana iba llegando a su final, si bien antes había que EVOLUAR; y esta vez lo hicimos de una forma un poco diferente. Empezamos apuntando cada uno una anécdota de lo que habíamos vivido, y para recordar mejor el proceso, dibujamos en cada cara de una caja un dibujo que representaba lo vivido en cada una de las fases. Luego llevamos a cabo el “difícil, diferente y aprendido”: una forma diferente que nos permitió aprovechar el espacio que para esta ocasión habíamos elegido, el madrileño parque de El Retiro (siempre es importante aprovechar todo lo que está a nuestro alrededor).

Ya solo faltaba la fase COMPARTE, así que de vuelta en al Impact Hub, presentaron ante los alumnos cómo pensaban compartirlo en la Gala I CAN 2018, porque ese era un factor importante y que sí conocían desde el principio: presentar en la Gala lo que hubiesen ideado durante el I CAN Weekend era parte del reto. Sabido es que DFC no se trata de certidumbres, sino de confiar en las personas y en el proceso.

Utilizando las cajas que habían preparado en El Retiro, explicaron a los alumnos el proceso que habían vivido y lo que destacaban del mismo. Fue un momento de celebración en el que disfrutar del gran fin de semana que habíamos vivido juntos.

El I CAN Weekend: un fin de semana, conversaciones, dinámicas, convivencia…  Sin duda, ha superado con creces las expectativas que teníamos cuando lo diseñamos.

Miguel Luengo, presidente de Design for Change España

PD: Y esto solo es la mitad de la experiencia del I CAN Weekend… La otra mitad es el mismo reto, ¡vivido por los alumnos! Seguid de cerca nuestros post de blog, compartiremos la segunda parte muy pronto 😉

(Foto: Samuel Bregolin)

La Gala I CAN es la culminación del Reto I CAN, un momento para disfrutar y celebrar que, un año más, la idea que comenzó en 2011 al traer Design for Change a España, tiene sentido y se alimenta.

Este año, el reto que supone organizar una celebración de este tipo ha sido renovado. Por una parte, además de que viniesen los integrantes de los proyectos finalistas a presentar sus historias de cambio, y anunciar el proyecto que nos va a representar en la Be the Change Celebration; hemos querido crear un espacio para compartir con el mundo la propuesta: “La Educación es tuya ¡Evoluciónala!”; y, por otra parte, dar cabida a otras iniciativas que estuviesen alineadas con la filosofía I CAN Mindset. Es la primera vez que hacemos una Gala por los integrantes de los proyectos finalistas, y para el mundo. Agradecemos de corazón a todas las personas que asistieron su cariño por la iniciativa, y especialmente a las que no conocían Design for Change y vinieron a la Gala a descubrir y compartir.

Como sabéis, la Gala constó de dos partes. Una primera para honrar a los proyectos DFC, con la presentación de los 10 proyectos finalistas. Volvimos a probar que, si se ofrece la posibilidad de hacer representaciones creativas, todo es posible. Así tuvimos un rap, un cuento, un testimonio en primera persona, una presentación interactiva, una canción… Diferentes formas de hacer ver que los niños, niñas y jóvenes no son el futuro, sino el presente. Es verdad que tuvimos algunos imprevistos, como en cualquier evento creado con mucha ilusión y poco tiempo y efectivos; si bien la magia de la celebración, el I CAN Mindset, quedó patente.

En cuanto a la segunda parte, la presentación del reto “La Educación es tuya ¡evoluciónala!, más importante que la propia presentación, fue lo que se hubo experimentado dos días antes durante el I CAN Weekend. Ocho educadores, trece alumnos, y dos referentes en innovación educativa, se encontraban por primera vez; con una única consigna: “enfrentarse a un reto y presentarlo durante la Gala”. Se trata de la constatación de la confianza en el potencial de las personas, y en que no solo los más jóvenes son el presente, sino que los educadores también lo son. Además, se vuelve a confirmar cómo un proceso (Not by chance by design) facilita que la magia ocurra. Tal vez el mensaje no quedó del todo claro durante la presentación en la Gala, si bien la intención era cristalina: los educadores se encuentran sin los recursos necesarios para poder gestionar emocionalmente las situaciones que les provoca el día a día; y su tarea, más allá de dar clase y corregir trabajos y exámenes, es muy desconocida. El alumnado, por su parte, también expuso un mensaje muy claro: queremos una educación pensando en el futuro. Así, “Escuelas libres de machismo” fue el slogan clave, vinculado a la necesidad de conectar la educación con los asuntos importantes que están ocurriendo en la sociedad. No es posible una educación encerrada en el aula y ajena a lo que está ocurriendo, ya no en el mundo, sino en el entorno cercano del alumnado.

Se trata de abrir horizontes, que nos permitan además encontrar iniciativas afines, como durante este año que en DFC España hemos empezado a trabajar desde el #BetterTogetherEducacion. En la Gala, tuvimos la oportunidad de seguir poniéndolo en práctica, gracias a David Fernández, quien después de haber vivido la apasionante aventura de recorrer diversos centros educativos por Asia (donde visitó Riverside School, el colegio fundado por Kiran Bir Sethi y modelo de enseñanza Design for Change, y quedó maravillado por la magia del centro), quiso unirse a la Gala y presentar el documental ‘Searching for Superman’ donde plasma toda su vivencia. Además, tras participar en el I CAN Weekend, nos desveló que la experiencia le había inspirado para su próxima aventura que ya está en curso: visitar diferentes centros educativos por toda Europa. Otra iniciativa afín que se unió a la Gala fue Meredith O’Connor, artista internacional contra el bullying, que compartió la experiencia de acoso escolar que sufrió de pequeña y aseguró que con iniciativas como Design for Change, un mundo mejor es posible.

Fue una Gala muy intensa que no habría sido posible sin el increíble equipo que compone DFC España, con la ayuda de los voluntarios y de nuestros colaboradores: La Nave, Impact Hub Madrid, COMnPLAY SCIENCE, La Fontana Imaginaria, Walker&Flaneur, Grupo Spcie Films, Dinamusic, y Samuel Bregolin Photojournalist.

Y la próxima Gala… tendrá que esperar, ya que cambiamos la estructura del Reto de año escolar a año natural (en breve os daremos más detalles). Así que, hasta 2020 no volveremos a disfrutar de una Gala I CAN; si bien estoy seguro de que algo nos inventaremos para que en 2019 también tengamos un evento nacional en el que poner de manifiesto la fuerza del I CAN Mindset.

Miguel Luengo, presidente de Design for Change España

(Foto: Samuel Bregolin)

Por Beatriz Alonso.

Meredith O’Connor, contó en la Gala I CAN 2018 su historia tremendamente inspiradora y cantó su mensaje en contra de la intimidación y el acoso escolar, basado en su propia historia personal de perseverancia y superación. Además, a la mañana siguiente, el alumnado del Colegio SEK Santa Isabel, y del Colegio Cardenal Spínola de Madrid, recibió su visita para escuchar sus palabras y disfrutar de su música. ¡Mil gracias, Meredith, por compartir tu experiencia y recordarnos que ninguna persona está sola, que es posible sentir el Yo Puedo y llegar hasta el WE CAN!

A Meredith le hubiera encantado visitar más centros educativos; sin embargo, solo pudo quedarse una mañana más en Madrid… Así que, para que puedas disfrutar de su valiente y emotivo mensaje, compartimos su discurso por escrito y traducido, para que sus palabras tan necesarias se queden grabadas igual que su música.

 

Hola, ¿cómo estáis? Es un honor estar aquí apoyando a Design for Change.

Como algunos sabéis, estoy lanzando un mensaje en contra de la intimidación a mis fans y a los jóvenes de todo el mundo, así como de la necesidad de ocuparnos de nuestra salud emocional. Lo que tal vez no sepáis es que antes de defender a las víctimas del bullying, yo misma tenía miedo de hablar, sobre todo cuando me estaba pasando a mí siendo niña. Me enfrenté a la intimidación física, verbal y de cualquier otra forma imaginable. Hoy, a menudo me preguntan en entrevistas de televisión o radio por qué nunca hablé.

Me sentí tan sola, que no me daba cuenta de que pedir ayuda era algo que merecía la pena, o incluso que era posible. Yo era más alta, delgada y destacaba entre la mayoría; pero todo eso me hizo ser quien soy ahora. Yo no estaba mal, ni era rara.

No fue hasta los 15 años cuando mi manager me descubrió y tuve la oportunidad de mi vida. Una oportunidad que ni en mis mejores sueños habría esperado tener. Todo lo que me mantuvo en pie: mi voz, mi amor por el canto y el teatro… me ayudó a conseguir un contrato que me llevó hasta mi primera canción, Celebrity; y a salir en la radio. En el pueblo donde vivía, fue algo tan grande que mi vida cambió por completo. Pasé de ser intimidada a ser reconocida en la calle. Nunca me habría imaginado algo así. Mi manager me sugirió entonces que siguiera a mis nuevos fans para compartir un buen mensaje. Aunque todavía tenía miedo de compartir cómo fui acosada, no podía evitar preguntarme qué pasaría si aprovechaba esta oportunidad para contarle a mis fans cosas que a mí me hubiera gustado escuchar al respecto. Pasé de tener miedo a contar mi historia -incluso a mi propia madre- a contárselo a todo el mundo. Cuando lo compartí a través de mi canción The Game, mi miedo a revelar lo que una vez me hizo sentir sola, me desveló todo lo contrario. Después de que escribí esa canción, cientos de miles de fans y gente de todo el mundo respondieron diciendo que también a ellos les pasaba, y que se sentían solos. Mi misión se convirtió en algo más que escribir canciones, o ir a programas y recibir premios, o lo que yo creía que significaba ser una cantante de pop. Entonces me di cuenta de lo importante que es compartir con los fans que he ido conociendo, y ahora con vosotros, que estas personas pensaban que ellos también estaban solos. Design for Change es la prueba de que nunca estamos solos, sino que compartimos un sueño común de futuro.

Muchas veces también me he preguntado, y me lo preguntan a menudo en las entrevistas, por qué ocurre el acoso, la exclusión, la violencia y cualquier forma de odio, especialmente en edades tempranas, como los 6, 7 u 8 años. No fue hasta uno de mis conciertos, cuando terminé de cantar, que una chica joven habló de cómo era ser maltratada, concretamente llamada “fea” por otras chicas. El personal de seguridad nos dijo que ya se había acabado el tiempo y no pude seguir hablando con ella, pero le pedí que me escribiera por Instagram. Esa noche, leí su mensaje y vi cómo se llegó a creer todas las cosas que le dijeron. Me sorprendió aún más ver que había llegado a ser modelo en revistas y desfiles de moda. Fue entonces cuando me di cuenta del porqué nos enfrentamos a la intimidación. La razón es que cualquier forma de intimidación surge porque la gente que la lleva a cabo tiene problemas en los que necesita trabajar, pero no tiene nada que ver con la persona que está siendo intimidada. Se trata de un concepto muy simple; y sin embargo me tomó mucho tiempo darme cuenta, porque no es fácil de entender cuando somos pequeños, especialmente cuando perdemos la confianza y la autoestima. Me gustaría dar las gracias a Design for Change España por reunir a tantas de las personas que nos hemos sentido así, que queríamos resolver un problema, y ayudar a realizar un cambio positivo gracias a ello. Las diferencias son algo que hay que celebrar, no dejar de lado.

La razón por la que estamos aquí esta noche es lo que me inspira a hacer lo que hago todos los días: crear un cambio que permite que la gente sepa que no está sola en las luchas que enfrentamos a diario. Y nuestras luchas marcan la diferencia. Como cantante y activista, me siento honrada y orgullosa de poder usar mi voz y cualquier influencia que pueda tener para apoyar el trabajo de Design for Change, con el objetivo de enseñar a los jóvenes de todo el mundo cosas que me habría gustado saber cuando era niña. No estás solo, hay herramientas y personas con ideas parecidas aquí esta noche que diseñan para provocar el cambio.

Estoy muy emocionada por cantar esta noche, y si has escuchado estas canciones en la radio o conoces la letra, por favor, canta conmigo.

¡Bienvenidos a la Gala I CAN 2018! ¡Yo Puedo!

 

Por su labor social, Meredith O’Connor ha sido reconocida como icono adolescente por Naciones Unidas. La presencia de su discurso ya se ha hecho eco cuatro veces en la Asamblea General de Naciones Unidas por la potencia de su mensaje e influencia.

Si quieres saber más sobre esta gran artista y mejor persona, entra en: https://meredithoconnormusic.com/

(Foto: Samuel Bregolin)

Por Beatriz Alonso.

Se abrieron las puertas a las 15:15 y ya se respiraba juego en cada rincón. No era de extrañar, los niños y niñas de los 10 proyectos finalistas de Design for Change España llevaban toda la mañana ensayando su presentación en el escenario de La Nave. En realidad, mucho más tiempo, desde que se les comunicó que vendrían a Madrid a contarle al mundo su historia de cambio. Y es que emprender un proceso DFC es una aventura apasionante que merece ser compartida.

Después de disfrutar de actividades en el exterior del auditorio, se invitó al público a empezar a entrar, porque con peques y no tan peques ya ubicados en sus asientos (no por mucho tiempo, porque prometía ser una Gala muy dinámica), Miguel Luengo, presidente de Design for Change España, dio una calurosa bienvenida a los asistentes. Tras agradecer el paso que dieron por el emprendimiento social acercándose una tarde de lunes hacia La Nave, comenzó a desvelar algunos de los momentos que el público estaba a punto de vivir a través de la metodología DFC. Como facilitador principal de DFC España, conoce el proceso por el que les iba a guiar como la palma de su mano. Aunque el público quedó avisado, a Miguel el pensamiento lineal no le cuadra, así que hubo mucho de divergencia, de convergencia y de síntesis; que es la base del proceso DFC, que consta de 5 fases que se recorrieron durante la Gala: SIENTE, IMAGINA, ACTÚA, EVOLÚA y COMPARTE. De hecho, para esta última fase, se invitó a seguir en redes sociales a @dfcspain y a utilizar el hashtag #GalaICAN2018 para contarle al mundo lo vivido.

Sobre todo, ver la Gala a través de los ojos de niños y niñas, porque este evento fue concebido por y para ellos; y hecho por ellos, por eso, además, los presentadores de la Gala fueron alumnado de secundaria del Colegio Cardenal Espínola, que explicaron cómo los peques están cambiando el mundo; y lo más importante, que hay que escucharlos. Los niños pueden cambiar el mundo, ¡escúchalos! fue uno de los lemas de la tarde. Si ya decían que estamos perdiendo el 50% del potencial del mundo si no escuchamos a las mujeres, ¿cuánto estaremos desaprovechando si no escuchamos a los niños y las niñas? Por eso, la razón de esta Gala es reconocer todos los proyectos recibidos; honrar a todos los proyectos que han participado.

¿Para qué? Para celebrar que niñas, niños y jóvenes están cambiando el mundo, en todo el mundo. El movimiento internacional sin ánimo de lucro Design for Change está presente en 66 países. En España, todos los años se lleva a cabo un reto donde se recogen todos los proyectos realizados con la metodología DFC. Y la Gala I CAN es la culminación del Reto I CAN, que celebra que cada peque que emprende un proyecto DFC es importante. ¿Por qué? Porque les empodera, y los lleva desde el Yo Puedo, hasta el WE CAN.

Durante la Gala, alumnado y profesorado de 10 proyectos finalistas venidos de diferentes puntos de España presentaron sus historias de cambio en torno a un elemento clave, el Tangram, que representa una oportunidad, es decir: “Tu oportunidad de cambiar el mundo como tú quieras. El Tangram es como la vida, te da unas piezas y tú decides lo que haces con ellas, tú eliges cómo montarla, cómo ir encajando una a una las piezas que irán marcando tu camino: puedes seguir modelos, puedes inventar nuevas formas siguiendo tu propio instinto, puedes romper con todo y empezar de 0… Con el proceso DFC es igual: coges la metodología y la utilizas como quieras. Los presentadores recordaron entonces a lxs protagonistas del cambio que se dejasen llevar por la creatividad que enriquece el juego y utilizasen el Tangram gigante del escenario para representar su historia.

Además de conocer más en detalle a los diez finalistas, habría sido maravilloso dar voz a todos los proyectos… como el tiempo es finito, es posible encontrarlos todos en la lista de distribución del canal de Youtube, y desde ahí acceder al detalle para ver las fichas en la plataforma internacional.

Este año, como novedad, los proyectos se englobaron en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, con lo que ya se está tratando de cambiar el mundo. Con DFC, los niños y niñas, no es que puedan cambiar el mundo, es que están cambiando el mundo. Concretamente, la Gala se centró en el ODS 4: garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todas las personas. Desde Design for Change España se reformuló en “La educación es tuya ¡evoluciónala!”

Y sin más dilación, se dio paso a los proyectos finalistas. Este año, los proyectos versaron sobre temáticas tan de actualidad como violencia de género, medio ambiente, convivencia, diversidad funcional e inclusión, maltrato animal, comunicación intergeneracional, y salud, entre otros.

ODS 3: Salud y Bienestar

  1. Meraki: del FET Santa Teresa de Jesús Salamanca (@TeresianasSala), cuyo alumnado ha acompañado, apoyado y trabajado para “alargar la sonrisa de lxs niñxs con cáncer”. Nos emocionaron con testimonios de las personas para las que habían diseñado.
  2. En todo momento estoy luchando contigo: del FET Padre Enrique de Ossó Zaragoza (@EOssoZ), quienes han recaudado fondos para la asociación @aspanoa que ayuda a lxs niñxs con cáncer, además de hacer una fiesta solidaria y un mural en el patio para que perdure la sensibilización.

ODS 5: Igualdad de género

  1. Paremos la violencia de Género: del FET Santa Teresa Calahorra (@TeresaCalahorra). El proyecto fue presentado a través de historias reales y una manifestación con mensajes muy potentes.
  2. No MORE: Comunidad de mujeres: seis chicas del SEK International School Ciudalcampo (@SEKCiudalcampo @institucionsek) han creado la @AppNomore con el objetivo de evitar cualquier tipo de agresión contra las mujeres gracias a la creación de una red de apoyo y ayuda.

ODS 6: Agua limpia y saneamiento

  1. Las toallitas a la papelera: lxs protagonistas del cambio de solo 5 años del FET Santa Teresa de Jesús Oviedo (@FET_Oviedo) nos cantaron una canción para concienciarnos sobre el medio ambiente y la necesidad de usar menos toallitas (y tirarlas a la papelera) y más agua y jabón, ¡lo han conseguido en muchas casas en Oviedo!

ODS 10: Reducción de las desigualdades

  1. Amigos para siempre: del Colegio Madre María Rosa Molas (@ConsolacionOnda) nos cuenta cómo fomentaron la inclusión social de personas con diversidad funcional acercándose al Centro Ocupacional El Molí a conocer su día a día, e invitándoles después a su cole, ¡y presentaron el proyecto todxs juntxs en el escenario!
  2. Un recreo en Paz y Bien: Las representantes del cambio y representantes de sus compañerxs del proyecto, Marta y Silvia, del Colegio Nuestra Señora de la Victoria (@NtraSraVictoria) contaron con mucho arte su proyecto para tener un patio donde ya no caben las peleas, y después regalaron al auditorio unas estupendas sevillanas.
  3. Abuela Pepa: Ánxela y Antía, como representantes del proyecto del Colegio Santa Apolonia @CPRStaApolonia, mostraron la obra de teatro que habían elaborado para explicar cómo su proyecto acerca a lxs niñxs a lxs más mayores, y así facilitar la comunicación intergeneracional.

ODS 15: Vida de ecosistemas terrestres

  1. Trátame con cariño: Marc y Art, representantes del proyecto del Colegio Nazaret Mare de Déu dels Àngels (@_mdangels @dfcMDAanimals), rapearon la historia sobre cómo han concienciado contra el maltrato animal.

ODS 3: Salud y Bienestar

  1. ¿Qué podemos hacer para estar más tiempo con nuestros padres?: un proyecto del FET Santa Teresa de Jesús Tarragona (@TeresianesTGN) que invita a padres y madres a dejar el móvil en una caja personalizada y pasar más tiempo juntxs. ¿Cómo lo contaron? ¡Cantando!

Antes de que se bajasen del escenario lxs protagonistas de este último proyecto, los presentadores aprovecharon la oportunidad, porque… ¡El alumnado de 5º de primaria del FET Santa Teresa de Jesús Tarragona fue elegido por el jurado como Representante para la Celebración Internacional de Design for Change, que este año será en Taiwán!

¡Enhorabuena! El mundo está cambiando gracias a todxs. Estamos cambiando el mundo juntxs. El I CAN evoluciona hasta el WE CAN.

A la vuelta del break, y quedándose los más peques fuera con un facilitador DFC para permitirles un espacio para jugar, se retomó la línea del evento. Los presentadores lanzaron la reflexión sobre la primera fase del proceso Design for Change, SIENTE: ¿qué habéis sentido al escuchar las historias de cambio? Fue el momento de la inspiración. Después, llegó la hora de imaginar.

Teniendo en cuenta que estamos continuamente aprendiendo, por lo tanto, la educación es clave en nuestras vidas. La Educación es cuestión de todas las personas. Por eso, durante el fin de semana previo a la Gala, Design for Change España decidió dar la oportunidad de venir a Madrid a un profe y dos alumnxs de los 10 proyectos finalistas, para proponerles trabajar en un reto durante el primer I CAN Weekend de la historia de la organización: un espacio de creatividad para compartir y crear en torno al lema “La educación es tuya ¡evoluciónala!”

Este reto ha sido enmarcado como parte del proyecto europeo COMnPLAY SCIENCE (programa de investigación e innovación Horizonte 2020 de la Unión Europea) que pretende fomentar en Europa la comprensión en las nuevas formas de aprendizaje informal en ciencias; gracias a la codificación, creación y juego. ¿Quieres saber más? ¡Entra en http://comnplayscience.eu/ y encuentra toda la información sobre el proyecto!

Y es que Design for Change es completamente internacional. Por eso, también se invitó a participar en el I CAN Weekend a David Fernández, autor del documental “Searching for Superman” de @ikaiaeducacion, sobre la búsqueda de las claves de la educación, cuyo tráiler también fue presentado durante la Gala, ya que una de sus fuentes de inspiración fue el primer colegio Design for Change en India, el Riverside School, fundado por Kiran Bir Sethi

¡Así empezó la fase ACTÚA en la Gala I CAN! La educación es tuya ¡evoluciónala! Primero presentaron el resultado del trabajo del I CAN Weekend lxs alumnxs, con una manifestación y una charla, ya que estaban convencidos de que, para evolucionar la educación, lo primero que hay que hacer es desterrar el machismo de las escuelas.

Una vez que los peques mostraron su reto, se lanzó la pregunta al público: ¿Cómo podríamos hacer para ayudarnos a evolucionar? Co-creación. Y para ello, pidieron feedback al público utilizando la fórmula “Sí, y además…”. Se propuso al auditorio que completase la frase: “Lo que me gusta de esta idea es…”, primero juntándose por grupos de tres, discutiendo unos minutos, y finalmente compartiendo la reflexión. Después, llegó el turno de lxs profes que han facilitado cada proyecto finalista, y que también han tenido la oportunidad de trabajar en el I CAN Weekend: representaron un sneak peek del minidocumental que se rodó durante el fin de semana, que también se proyectó, cuya clave residía en acercar el alumnado al profesorado, y viceversa, partiendo de la empatía y la comprensión.

Hasta ahora, la metodología DFC se ha estado aplicando en centros educativos, orientada a ser una herramienta de innovación educativa… ¿Y si, además, se usase en otros aspectos de la vida? ¿En todos los ámbitos? ¡Claro que sí!

Y como cualquier celebración, tiene que haber música. Meredith O’Connor, artista internacional contra el bullying, cantó su mensaje en contra de la intimidación, rodeada de niños y niñas emocionados con su música. Y no es para menos: por su labor social, ha sido reconocida como icono adolescente por Naciones Unidas. Desbordó el escenario contando su historia inspiradora y cantando su mensaje antibullying. ¿Queréis saber más sobre su impresionante experiencia de superación? Esperad al artículo de la semana que viene con su discurso íntegro, además de la crónica de las visitas de la mañana siguiente a varios colegios de Madrid para dar charlas de sensibilización contra el acoso escolar.

Llegando ya casi al final, se hizo una recopilación de lo vivido (EVOLÚA) y se le pidió al público: “De lo que os hayáis llevado, construid una figura con el tangram que os daremos a la salida, basada en vuestra evaluación más evolución, y compartidlo en redes sociales con el hashtag #GalaICAN2018 como práctica de la fase COMPARTE”.

¡Gracias por compartir la Gala del cambio! ¡Gracias por impulsar el I CAN Mindset! La educación es tuya ¡evoluciónala!

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