Por fin, ¡la entrevista prometida con Kiran Bir Sethi!

Por supuesto, no nos habíamos olvidado de poner sobre el papel las maravillosas palabras que nos regaló la fundadora de Design for Change, Kiran Bir Sethi, durante su viaje a Madrid, el pasado octubre, para ser ponente en el #EnlightED en el marco del #SouthSummit18.

En dos semanas tendremos la suerte de estar de nuevo con ella en Taiwán, en la celebración internacional del movimiento, la Be The Change Celebration, donde se presentará el proyecto Representante de España: “¿Qué podemos hacer para estar más tiempo con nuestros padres?”, del FET Santa Teresa de Jesús Tarragona (@TeresianesTGN). Mientras tanto, recordamos el entusiasmo que se genera gracias a sus palabras tremendamente inspiradoras.

Lo primero que le preguntamos es cómo está: “Feliz. Muy contenta de estar aquí”. Y es que allá donde vaya, Kiran siempre viene acompañada de su contagiosa sonrisa y su dulzura. Lleva desde 2001 recorriendo el mundo, contando las maravillosas historias de cambio que ya han empoderado a más de 25 millones de niños y niñas en todo el mundo. ¿Cómo lo han hecho? Utilizando la metodología Design for Change, basada en el Design Thinking, creada en India de la mano de esta inspiradora mujer.

Pregunta: ¿Qué tal la experiencia en Madrid?

Respuesta: Me encanta. Creo que nos vamos a venir a vivir aquí, así que imagínate [risas]. En Madrid siempre conozco a gente que le encanta el proyecto. Y yo les digo “gracias”, y me siento muy agradecida por la magia que todo el mundo está generando. Realmente, siempre que viajo encuentro este tipo de experiencias. Lo que hacéis en España es fantástico. Gracias.

P: ¿Cómo haces para mantener siempre esa estupenda sonrisa?

R: Creo que sigo diciéndome a mí misma hasta que punto he sido bendecida, lo afortunada que soy, lo agradecida que me siento. Y entonces siento a las personas que tenemos esta percepción de la vida, y sé que tengo que seguir moviendo la energía. Cada vez que veo cómo se apoya a las personas, cómo se mejoran sus vidas, solo puedo llorar de felicidad y decir “gracias”. Creo que con la gratitud viene mi energía.

P: En tu trabajo y en tu vida personal apoyas a un montón de gente y, ¿en quién te apoyas tú?

R: En mi marido [a quien señala, puesto que ha venido a Madrid con ella]. Y en mis niños, por supuesto. De hecho, no solo en mis hijos, sino en todos los niños de mi escuela en Riverside School, mis profes, mi equipo… Me dan toda la energía.

P: Cuéntanos más sobre Riverside School en India

R: Es precioso. Un lugar adorable. Tiene un equipo educativo espectacular. Para mí es muy, muy especial. Todo el mundo quiere venir al colegio. No es que tengan que venir, es que quieren estar. Y cuando están dentro, quieren quedarse. Cuando tienes un lugar al que la gente quiere venir y ves cómo se convierte en oro, entonces tienes la magia. Gente corriente haciendo un trabajo extraordinarias. Para mí, realmente siento la energía del lugar, todo el poder que tiene, me mantiene focalizada en el trabajo que hago. Creo que es muy especial, algo que debe ser preservado, algo por lo que tenemos que trabajar cada día para estar seguras de que se mantiene.

P: ¿Cómo es un día de trabajo normal en ese lugar extraordinario?

R: El alumnado llega a las 8:00 y está hasta las 16:30. Durante el día entero todo sucede de manera orgánica. Profes y peques colaboran al principio de la mañana y se decide cómo irá el día. Y deciden cómo quieren hacer lo que van a hacer. Al final, se vuelve la mirada al principio y se reflexiona sobre si se consiguió hacer una buena gestión para tener un buen día; sobre si se aprendió bien; sobre si mejoramos nuestra forma de aprender, de escuchar; sobre si aprendimos matemáticas… Siempre conseguimos las claves sobre el contenido y la naturaleza de las semillas que plantamos, y nos aseguramos de que estamos haciendo algo importante con las personas que tenemos entre manos.

P: ¿Cuáles son las dificultades que encontráis?

R: Es difícil hacer esto todos los días. Porque puede llegar a ser fácil solo enseñar; pero es bastante difícil enriquecer a la gente. Me he dado cuenta de que tenemos que seguir recordándonos a nosotras mismas que tenemos que hacer las dos cosas. Enseñar contenido es fácil: hago mis investigaciones, las cuento y ya está. Pero enseñar a ser amable, a escuchar a alguien… eso es otra cosa. Como colegio, como equipo, tenemos que seguir recordándonos que constantemente estamos en este camino. Hacer esto todos los días es un gran reto.

P: ¿Qué puedes decirles a los profes que ya no pueden hacerlo todos los días, que ya no encuentran la motivación?

R: Tienes solo hoy para hacerlo. No tenemos ayer, no tenemos mañana. Solo hoy. Hagamos que el día de hoy sea un poco mejor que el de ayer. Si lo haces solo por hoy, es más fácil hacerlo.

 

¿Quieres saber más sobre cómo aplicar la metodología Design for Change en tu centro educativo? Entra en http://www.dfcspain.org/metodologia_dfc/ y echa un vistazo a nuestras formaciones. ¡Te esperamos!

(Fragmentos del texto de Julie DeNeen)

Como reza el refrán: “Dale a una persona un pez y comerá un día. Enséñale a pescar y se alimentará toda la vida”.

¿Qué diferencia a los buenos educadores de los excelentes? Los excelentes reparten cañas de pescar, creando en el aula un modelo de independencia y autonomía. El alumnado no solo recita temarios, además ha aprendido a aprender. Saben que, si no encuentran la respuesta directamente, tienen las herramientas para investigar todo lo necesario hasta llegar a la solución.

Entonces, ¿Cómo impulsar el Yo Puedo en clase?

  1. Convierte tu aula en un lugar seguro para fracasar

Cuanto más estudio educación y psicología, más convencida estoy de que el fracaso es una de las herramientas más importantes para aprender. De niños, tratamos de poner en equilibrio un bloque sobre una pelota y cuando cae al suelo, ese fracaso nos enseña sobre la naturaleza de las formas. La próxima vez, sabremos que primero se pone el bloque y luego la pelota.

El fracaso puede ser la puerta de entrada para grandes inventos que surgen “por accidente”. Debemos darles a nuestros peques y estudiantes espacio para que fracasen. El miedo al fracaso paraliza la capacidad de una persona para arriesgarse, para esforzarse e intentar algo nuevo. Dales mucho espacio para que se equivoquen y cometan errores. Muéstrales que el fracaso no es fatal.

  1. Fomenta la curiosidad

La curiosidad es lo que impulsa a un niño pequeño a aventurarse a explorar el mundo lejos de la seguridad que le aporta su familia. Cuando somos adolescentes, mucha de esa curiosidad innata es aplastada a través de exámenes y calificaciones rigurosas. En la medida de lo posible, permite que la curiosidad de tu alumnado los lleve a nuevos lugares. A la hora de asignar proyectos, ¿es necesario imponer limitaciones sobre los temas o puedes confiar en que su curiosidad encontrará algo que valga la pena investigar?

  1. Dale voz a tu alumnado

Las personas que tienen un espacio para expresarse, se sienten más capacitadas que quienes no la tienen. Imagínate una situación en el trabajo donde no tuvieses la capacidad de decir lo que piensas o incluso de estar en desacuerdo con un compañero o con tu jefe. ¿Te sentirías empoderado para ejecutar con éxito un gran proyecto o te sentirías condenado a fracasar porque no podrías hablar de tus miedos, preocupaciones, etc.?

Enseñar a tu alumnado a expresar su desacuerdo y a debatir con respeto, les ayuda a desarrollar su propia voz interna (…).

  1. Responsabilidad escalonada

(…) En primer lugar, el profesor debe presentar el concepto, luego ayudar al alumnado con el concepto, y después dejar que el estudiante trabaje de forma autónoma. Cada paso es fundamental para permitir la oportunidad de confiar en su habilidad.

  1. Apoyo entre compañeros

(…) En el aula, las personas que sienten el Yo Puedo suelen apoyarse en sus amigos cuando las cosas se ponen difíciles. Hay un tipo de “presión de grupo” que beneficia al alumnado para que completen sus tareas. Trata de fomentar ese tipo de estímulo.

  1. Usar consecuencias naturales

¿Recuerdas la última vez que tocaste un horno caliente? Seguro que no lo volviste a hacer. (…) Para aprovechar las consecuencias naturales, es necesario crear un lugar seguro para el ensayo-error. (…) Así el alumnado será consciente de las consecuencias de sus actos gracias a tu ayuda y apoyo.

  1. Construyendo confianza

Ofrece periódicamente actividades que aumenten la confianza, (…) que ayuden a reforzar sus fortalezas y habilidades únicas. (…) Cada estudiante tiene un talento particular que debe ser celebrado.

  1. Sé un modelo de cómo aprender

A los alumnos les encanta ver a su maestro aprender. (…) Intenta explorar con ellos un tema del que no sepáis nada. Ellos observarán cuidadosamente cómo tú estás aprendiendo a sacar ideas sobre cómo hacer las cosas (…).

  1. No impongas limitaciones

A veces la tarea limita las posibilidades de un estudiante. En lugar de decir: “Escribe cinco páginas sobre…”, pídeles que escriban todo lo que puedan sobre su tema. En efecto, algunos estarán muy por debajo de lo que esperabas, pero te sorprenderá ver lo lejos que llegan otros cuando no hay ninguna limitación (…).

  1. Usa ejemplos de perseverancia de la vida real

Saca tiempo para estudiar a otras personas que también aplican la filosofía de la perseverancia. Busca a quienes salieron de circunstancias difíciles, a las personas con discapacidad que aún así se superaron a sí mismas, a quienes fracasaron repetidamente antes de lograr el éxito (…).

  1. Enséñales cómo establecer metas manejables

Cuando una tarea se percibe como abrumadora, el Yo Puedo se desmorona rápidamente. Enseña el arte de establecer metas, es decir, cómo dividir un gran proyecto en pequeños pasos. Los objetivos no están pensados para ser puntos de referencia de éxito, sino más bien son una hoja de ruta para mantenerte en el camino correcto.

  1. Enséñales cómo superar la decepción

La decepción es una de las mayores razones por las que la gente se rinde. A nadie le gusta la sensación de decepción. Simplemente duele. Pero también es la vida real. (…) Superar la decepción es la base de una actitud de Yo todavía Puedo. Cuando tu alumnado se enfrente a una pérdida, enséñales a dar un paso atrás y ver el panorama general, sentir la pérdida, hablar de ella y luego seguir adelante.

  1. Actitud de recompensa, no sólo de aptitud

(…) La vida es 90% actitud, 10% habilidad. En la escuela lo tenemos al revés. Como profesor, puedes crear un aula llena de buena actitud, incluso cuando estéis obligados a producir “resultados”.

  1. Cree en sus habilidades

En última instancia, un niño debe llegar a creer en sí mismo. Pero antes de que eso pueda suceder, alguien mayor y más sabio debe apostar por él. A medida que conozcas a cada uno de tus alumnos, aporta más confianza en sus habilidades para desarrollarse (…).

Se trata de inculcar en ellos la creencia de que pueden superar cualquier cosa, independientemente de la nota o el resultado. Mientras se esfuercen al máximo, nada más importa.

  1. Acepta el “Desorden”.

(…) Aprender es complicado. La infancia es un constante aprendizaje basado en fracasos, que al final termina en a una persona adulta con habilidades y conocimientos para tener éxito en algún área de la vida. Nuestras aulas no deben ser fábricas en cadena. Deberían ser como viveros. Hay crecimiento, pero en desorden. Las cosas no siempre están ordenadas o en el lugar adecuado, pero está bien.

  1. Reflexiona cuando el proyecto haya terminado

Después de un fracaso o un éxito, la autorreflexión es crucial. Haz preguntas como:

¿Qué parte te resultó más fácil?

¿Y más difícil?

¿Dónde crees que podrías haber trabajado más?

¿Crees que podrías haberte preocupado menos por…?

¿Cómo esperas que vaya la próxima vez?

¿Hay algo que te gustaría haberte dicho a ti mismo al principio de este proyecto?

¿Estás orgulloso de tu trabajo? ¿Por qué?

  1. Feed back inmediato

Las notas vienen al final de una tarea, ¿verdad? Pero en ese momento, ¡es demasiado tarde para arreglarla! La calificación actúa como un barómetro de cómo fue. ¿Por qué no calificar el progreso todos los días? (…) La retroalimentación diaria ayuda a mantener al alumnado en el buen camino.

  1. Tareas a corto y largo plazo

(…) Tanto los atletas de velocidad como los de maratón son corredores, pero el entrenamiento es diferente. Lo mismo se aplica a las tareas a largo y corto plazo. El alumnado necesita usar los “músculos” de la paciencia y la perseverancia en proyectos largos. Para los cortos, necesitan concentración y focalización.

Mantén tareas variadas para que practiquen los “músculos emocionales” necesarios para cada tipo de proyecto.

  1. Identifica obstáculos y creencias negativas

Cuando un estudiante está atascado, actúa como psicólogo para ayudarle a ver las creencias negativas y los patrones de pensamiento que bloquean el éxito. A menudo queremos culpar a nuestras circunstancias, nuestra falta de habilidad, falta de tiempo, etc. pero el verdadero problema es nuestra mentalidad. Los mayores obstáculos están en nuestra cabeza.

  1. Deja de lado la idea de que el éxito de tu alumno se refleja en ti

Es mucho más fácil facilitar el aprendizaje cuando no estás involucrado en el resultado. Sé que es mucho más fácil decirlo que hacerlo, tanto en la enseñanza como en la crianza de los hijos (…).

Los maestros que están “emocionalmente” menos involucrados en el fracaso de un estudiante, no se frustrarán tanto cuando las cosas no salgan según lo planeado. Es más fácil desarrollar un ambiente seguro para fracasar cuando eres neutral (pero compasivo), en lugar de estar aguantando la respiración a la hora de ver el resultado del proyecto. Se trata de encontrar el equilibrio entre el cuidado y el desapego sano, que te mantenga libre de tu propia preocupación y estrés.

Julie DeNeen

Licenciada en Psicología Clínica por la Universidad de New Haven. Ha pasado varios años trabajando para una escuela de Connecticut, implementando las nuevas tecnologías para ayudar al alumnado y los docentes en el aula. También impartió talleres a los profesores sobre la importancia de la competencia digital, diseñado un proceso para mantener al alumnado, profesorado y familias conectados en el proceso de aprendizaje.

(Fragmentos. Traducción del inglés de Beatriz Alonso).

Texto original: DeNeen, Julie (2013): “How To Develop a Culture of “Can” In Your Classroom”, en Open Colleges, 30 de enero. URL: https://www.opencolleges.edu.au/informed/features/how-to-develop-a-culture-of-can-in-your-classroom/

Finales de agosto. Un verano de desconexión: divertido, apasionante, relajado… Y de repente te das cuenta de que solo queda una semana para volver al cole (si eres docente; si eres papá o mamá, te quedan dos) y empiezas a… ¿Entrar en pánico? ¡Claro que no!

Seguro que este verano también ha sido inspirador, y ya tienes algunas ideas trasteando en la cabeza; quizás este nuevo curso quieras dar un giro a tus clases, enriquecer tu método, conseguir que tu alumnado tenga más autonomía; quizá te has propuesto participar más activamente en la educación de tu peque, implicarte más en actividades culturales y pasar más tiempo en familia… ¿Cómo? Desde Design for Change te traemos algunas sugerencias refrescantes para hacer de este año el mejor de la aventura de ser responsable del aprendizaje de niños, niñas y jóvenes. La educación es tuya ¡evoluciónala!

Somos muchas las personas que hemos crecido en un centro educativo donde se valoraba muy positivamente el hecho de estar en silencio. Parecía la única manera de prestar atención y asimilar conocimientos que luego debíamos plasmar en una retahíla de ejercicios alienantes. En el caso de que se nos permitiese hablar, mejor que fuera para contestar una pregunta o repetir temarios inoculados con calzador. La retroactividad en lugar de la proactividad era la tónica general.

¿Alguna vez has escuchado decir a un niño o niña la triste y demoledora frase: “el cole es como una cárcel”?

Peques de todo el mundo pueden llegar a sentirse encerrados en un sistema educativo que no les permite expresarse y desarrollar su creatividad tanto como necesitarían para llegar a ser las personas autónomas y llenas de recursos que se espera de ellas. Dentro de los sistemas tradicionales, muchos docentes enseñan de la manera en la que aprendieron en su propia piel. Y, a veces, se puede llegar a imponer la máxima: “Tú, calladito, estás más bonito”. Sin embargo, portarse bien no es estar en silencio. Cada ser humano tiene emociones, sentimientos e ideas increíbles que deben ser expresadas para crecer de forma sana y feliz.

El mundo actual cambia muy deprisa y cada peque tiene unas necesidades y unas demandas concretas que satisfacer. Como bien explica la fundadora de Design for Change, Kiran Bir Sethi: “Si nosotros enseñamos siempre a partir de nuestra propia experiencia, y no sobre lo que nuestros hijos van a necesitar, entonces habrá poca probabilidad para el cambio. (…) siempre olvidamos que no solo es el contenido lo que habrá que cambiar, sino que también el usuario del contenido ha cambiado (…) lo más importante es que habrá que pensar en quiénes son los que aprenden y para qué y cómo va a resultarles útil el tiempo pasado en la escuela[1].

Dicho esto, ahora viene la gran pregunta: ¿Cómo lo hago? Todo el mundo sabe que en países como Finlandia el modelo educativo triunfa en los Informes Pisa, gracias a ciertas características como que los docentes son profesionales muy valorados ya que la educación es una profesión con prestigio, fruto de una titulación complicada, exigente y larga, que forma profesionales muy bien preparados y vocacionales. En España, en muchos casos, el equipo educativo se encuentra falto de recursos y desbordado frente a un alumnado demandante de innovación, demasiadas horas lectivas, correcciones de exámenes infinitas y exigencias por todas partes.

¿Y si el día a día pudiese ser más fácil y satisfactorio? El primer paso es conseguir las herramientas. Según avala el informe The Good Project, de Harvard Graduate School of Education, se confirma el impacto de la metodología DFC en el desarrollo de habilidades como la colaboración, el pensamiento creativo, la empatía y la resolución de problemas. La confianza que genera en el alumnado ver aumentadas sus capacidades, repercute directamente en la mejora de sus notas.

Desde Design for Change sabemos que puede llegar a ser una utopía conseguir motivar a otras personas; sin embargo, la motivación se transmite muy fácilmente. Si partimos de la convicción de que “Portarse bien no es estar en silencio”, lo primero que debemos plantear son los porqués y los para qué de la comunicación. En nuestras formaciones, siempre decimos que la metodología DFC prepara las condiciones para que las cosas ocurran… ¿Qué cosas? ¿Es magia? En cierto modo metafórico sí: se trata de la magia de generar conversaciones, para encontrar un foco de acción, que necesita ideas debatidas entre las personas que se encargarán de ejecutar el plan, que irremisiblemente llevará a mejorar el entorno y, sobre todo, a desarrollar sus capacidades. Compartiendo sus ideas y llegando a ponerse de acuerdo, emprendiendo acciones conjuntas y coordinadas, estarán desarrollando empatía, creatividad, pensamiento crítico, trabajo en equipo y liderazgo compartido (competencias muy valoradas en el siglo XXI). De esta forma, se reducen competitividades, discriminaciones y conflictos, ya que el proceso DFC fomenta la escucha tanto entre el grupo como con la persona que facilita la metodología, que pasa a dirigir menos y facilitar más.

¡Déjate sorprender cuando se acabe el preguntar: “¿Puedo?”, y lleguen a afirmar: “¡Yo puedo!”. Asimilar el I Can Mindset garantiza un aprendizaje basado en un proceso ‘Not by chance by Design’, es decir, a través de un programa diseñado a partir de unas actividades y dinámicas de trabajo enfocadas a generar las conversaciones y la cohesión de grupo que desarrolla el potencial tanto individual como colectivo.

Si te atreves, hazlo; si te atreves, DFC.

De esta manera, aplicando la metodología DFC, la educación se personaliza. Al tratarse de un método tan sencillo que hasta peques de tres años pueden utilizarlo, desde los primeros cursos se puede facilitar el apoyo y la integración de quienes tienen necesidades especiales, para evitar que sus dificultades aumenten con los años. Así se pueden minimizar los porcentajes de fracaso escolar. Además, el ritmo de aprendizaje se respeta y el alumnado se siente parte protagonista del proyecto, ya que es libre de dar lo mejor de sí en cada momento. Al tratarse de un proceso abierto y creativo, contamos con experiencias maravillosas de peques y jóvenes faltos de motivación que, en algún momento del proceso, hicieron un clic y se unieron como parte tremendamente activa del proyecto, lo que conllevó una toma de conciencia y el impulso para el desarrollo de sus capacidades.

Como ya habrás deducido, la metodología DFC fomenta la curiosidad y la participación. Siente, imagina, actúa, evolúa y comparte son las fases que desarrollan la capacidad de emprendimiento social, tan valorada actualmente, y que consigue empoderar a los niños, niñas y jóvenes. Llegados a este punto, experimentar y colaborar resultan más atractivos y productivos que memorizar y atender a lecciones magistrales.

Y aún hay más: la metodología DFC puede aplicarse en muchas materias, incluso en la vida diaria. El I Can Mindset es finalmente una filosofía de vida, al integrarla con la intención de mejorar tu entorno, te das la oportunidad de crecer personalmente. Así, el cambio es real. Desde Design for Change sabemos que todos los niños, niñas y jóvenes solo necesitan una oportunidad para cambiar el mundo. Dásela, dátela. 

¿Ya te han entrado ganas de empezar a preparar tus clases incorporando el I CAN Mindset? Entra en nuestra web, descárgate la guía para facilitar proyectos (Toolkit), inspírate viendo los vídeos que hemos seleccionado para ti, utiliza los recursos que tenemos a tu disposición, y consúltanos todo lo que necesites a través de spain@dfcworld.com, será un placer charlar contigo y acompañarte en el proceso. Recuerda: la educación es tuya ¡evoluciónala!

[1] Sethi, Kiran Bir (2017): “Conversando con Kiran BIr Sethi”, en Sonia Cáliz (ed.), Design for Change, Un movimiento educativo para cambiar el mundo, España, SM.

En nuestro último artículo del #BetterTogetherEducacion de la temporada, entrevistamos a Juan Diego López Giraldo, licenciado en Ciencias ambientales, especializado en gestión ambiental y diplomado en Educación. Por supuesto, este combo de formación le ha llevado a dedicarse a la Educación Ambiental, hasta llegar a ser el responsable del proyecto Emprendedores Verdes Europeos. Él mismo se define como un ejemplo de emprendedor porque además ha tenido que aprender a gestionar una empresa.

Una entrevista naturalmente fresca y verde para cerrar la temporada veraniega 😉

Pregunta: ¿Cómo nace Emprendedores Verdes Europeos?

Respuesta: Todo nace de un proyecto anterior, Lecciones de la naturaleza, creado con socios internacionales, para poner a la naturaleza como maestra. En este programa se ofrecían recursos educativos abiertos, publicaciones… A partir de aquí vemos la oportunidad de presentar algo más concreto en el plano emprendedor, siempre con la naturaleza como maestra, en el marco de la Unión Europea (UE), y las competencias del s.XXI que se desarrollan a través de módulos educativos y además educan en valores.

P: Danos algunos detalles del proyecto. ¿Cómo prepara a los jóvenes para adquirir responsabilidades sobre sus elecciones en la vida, sobre su entorno y cómo contribuyen a mejorarlo? ¿Qué resultados observáis según se desarrollan?

R: Nos preguntamos cómo podríamos cambiar el futuro aprendiendo de las lecciones de la naturaleza. Y es ahí donde buscamos las respuestas: ¿cómo trabaja la naturaleza? Así surgen ideas emprendedoras. Pensar en un cambio necesario. Un cambio de pensamiento. ¿Qué puedo cambiar? Se trata de un modelo cíclico en constante cuestionamiento de sí mismo.

En cada uno de los módulos se trabaja un reconocimiento de los principios y sistemas de la naturaleza, centrándose en las energías alternativas, en mirar a los residuos como recursos, etc. Creemos que la diversidad proporciona fortaleza y que la naturaleza siempre piensa en beneficios. Hemos salido a buscar emprendedores locales y nacionales, para que quienes quieran sacar adelante su proyecto emprendedor puedan utilizar estos principios. Vinculamos los módulos a casos reales para que se vea que es posible y sirvan de inspiración.

P: ¿Cómo lleváis a cabo acciones de sensibilización?

R: Hemos trabajado en institutos en Murcia (como en la fotografía de portada, reunido con un par de docentes en el IES Miguel Hernández, de Alhama de Murcia). Han probado los módulos y nos han sugerido ajustes. Realmente son recursos educativos abiertos, se usan para que los chavales presenten su plan de empresa verde. La siguiente fase sería presentarlo a concursos para conseguir financiación. Estamos pendientes de este paso.

Nuestro compromiso viene del apoyo desde la web, de los docentes, de la motivación de que el plan de acción puede ser realizado, como se observa en los casos de éxitos. Sabemos que el cambio es posible para transformar el futuro.

P: ¿Qué cambios habéis observado en el alumnado después de poner en práctica las lecciones de la naturaleza? ¿Cuáles son las competencias que se adquieren? ¿Y a nivel curricular?

R: Competencias básicas de la UE: comunicación, uso de la lengua extranjera, entender otra cultura como apertura mental, competencia matemática de ciencia y tecnología, competencia digital, aprender a aprender (lecciones de la naturaleza), como desaprender.

También competencias personales, competencias sociales y ciudadanas: control emocional, creatividad, manejar la incertidumbre, expresión cultural y artística, conocer la historia a través de la naturaleza, reconocer lo que tenemos, de dónde venimos y a dónde vamos… Todo se trabaja en la naturaleza: en los parques naturales, en las zonas verdes o en los huertos del colegio. Así se ve la naturaleza con otros ojos.

P: ¿Cómo enlaza Emprendedores Verdes Europeos con Design for Change? ¿Cómo crees que puedes incorporar el I CAN Mindset? ¿Por qué son importantes este tipo de metodologías?

R: Estas metodologías fomentan el desarrollo de la persona y pueden ofrecer novedades transformadoras del sistema actual, en la parte de innovación educativa. En concreto, me llamaron mucho la atención las fases Evolúa y Comparte. En lecciones de la naturaleza tenemos una inspiración circular expansiva que conecta muy bien con la metodología DFC: Descubre,  inspira, comparte… Imagina cómo transformar el mundo.

P: Y siguiendo esa línea, ¿qué significa para ti ‘cambio’? ¿Cómo hay que observarlo?

R: Transformación, es decir, hacer las cosas de otra manera. Introducir el concepto de novedad, de alternativa en el camino. Hay que hacer un análisis desde muchos aspectos: humano, que valores mueve, impacto que puede tener en la comunidad, viabilidad en el tiempo; y después está la parte económica: si es factible, qué recursos se necesitan, financiación…

P: ¿Qué significa para ti ‘Better Together’?

R: Creo que cada persona tiene una valía en sí misma, tenemos que ponerla en común y tratar que el impacto se multiplique, para poder transformar la realidad. ¿Cómo? A partir de momentos de encuentro para establecer estrategias y planes de acción comunes, para compartir, en vez de ir cada uno por su lado; compartir camino y aprovecharnos de lo que hacemos cada uno, enriqueciéndonos. Nosotros, en concreto, por ejemplo, a través del contacto con escuelas rurales.

P: ¿Qué consideras prioritario en vuestra actividad?

R: Hacer algo concreto, llevar a cabo una iniciativa que sea real, para que lo que se lleve a cabo pueda servir.

P: ¿Cuáles son los inconvenientes que os encontráis en el día a día?

R: A todo esto hay que ponerle mucha ilusión, porque no es fácil; pero es posible, requiere esfuerzo y motivación personal.

Al principio hasta la propia familia puede ser un inconveniente, por temas de viabilidad. Y esto nos sirve de aprendizaje: la familia debe apoyar y creer en la transformación, en que se puede generar algo nuevo, que existe un reto que hay que conseguir gracias al desarrollo de las propias ideas. Así se demuestra que es viable.

Y buscar financiación. Con este tema desarrollas perseverancia, habilidades, competencias, abres la mente, fomentas la escucha, la capacidad de lucha; aprendes a hablar en publico, a aceptar tus limitaciones, a redactar de una determinada manera, a comunicar, en definitiva, a observar la diversidad. Requiere mucha motivación y creer en lo que haces. Es un aprendizaje constante.

P: ¿Nos puedes contar una experiencia emotiva?

R: Cuando éramos pequeños, el director del colegio nos decía: “Hay que ver con los ojos de ver y con oír con las orejas de escuchar”.

P: ¿Cómo ves el futuro de la educación?

R:  Tiene que cambiar mucho, porque si no, va a ser un fracaso. Estamos anclados en la educación de la era post industrial. Seguimos pensando que la gente puede trabajar en serie, sentados en el aula sin moverse. El sistema está muy acomodado y cambiarlo es complicado. Hay experiencias de cambio interesantes, con múltiples profesores, en Cataluña, por ejemplo, donde el estudiante es el protagonista, adaptándose a las necesidades nuevas y a los nuevos aspectos sociales, tecnológicos, y emocionales. La clave está en que el profesorado necesita formación y reciclaje.

 

 

 

 

 

En nuestro viernes de blog, entrevistamos a Beatriz Iranzo, CEO de Fully Creative Aglaia, además de maestra de Educación Primaria, en la especialidad de Inglés, habilitada por la Comunidad de Madrid. Gracias a sus respuestas, se confirma que nos encontramos ante una apasionada del uso de metodologías activas en el diseño de experiencias de enseñanza- aprendizaje.

P: He leído sobre ti que descubres “los puntos de enfoque y desarrollo con una utilidad extraordinaria” y que tu “método de saltar en vez de andar se convierte en una extraordinaria herramienta de innovación y desempeño”. ¿Cómo lo haces?

R: Soy un caos. Primero veo la imagen final de cada desarrollo de un proyecto. Después, trato de combinar la experiencia de los trabajan conmigo. Me encanta hacer mapas mentales. Creo que se me puede definir como visionaria en el sentido de que sé interpretar lo que encuentro a mi alrededor de forma intuitiva. Cultura, tecnología y educación son mis pilares. Compartir con un objetivo común. Por último, lo que no sé hacer, lo visualizo, y busco quien me ayude. 

P: Háblanos de Fully Creative Aglaia y de los cursos que impartes basados en el Visual Thinking y el pensamiento crítico y creativo. ¿Qué nexos encuentras con el Design Thinking?

R: La palabra es Factoría cultural. Aglaia es una nueva forma de entender la educación. Fully Creative se basa en el diseño de experiencias para el ámbito educativo y empresarial, para así desarrollar sus competencias.

Utilizamos mapas mentales como herramientas para generar procesos dentro de las aulas. No solo enseño a hacerlos y dibujarlos, sino que pongo plantillas a su disposición, para desarrollar las competencias esenciales integradas en los contenidos curriculares.

En las empresas, diseño un marco en el desarrollo de la creatividad y liderazgo. Diseño e interacción me permiten crear mi propio marco pedagógico. Tenemos que ser sensatos en el cambio en educación: cómo lo aplicamos en el diseño de experiencias.

P: ¿Cómo utilizas Desing for Change (DFC)? ¿Qué herramientas consideras que son más útiles?

R: Existe una necesidad de diseñar dentro del ámbito curricular, y se puede resolver a partir de las competencias que se desarrollan aplicando las cinco fases DFC. Es una metodología formidable. Personalmente, veo los marcos pedagógicos de la metodología y me enriquezco.

Me parecen muy útiles las fases que se van marcando, partiendo de la motivación intrínseca del alumnado. Ves lo que no te gusta y cómo lo vas a cambiar llevando a cabo un estudio real. Te permite que seas tú quien da la respuesta, trabajando desde un conjunto: en clase, en la escuela, en tu entorno. Fomenta el desarrollo de la creatividad.

P: “Los niños no son el futuro, son el presente”, ¿qué te sugiere?

R: Estamos equivocados en seguir manteniendo el muro que separa al adulto del niño. Son estados evolutivos en los que es fundamental permitir escuchar diferentes voces. Si se impone una voz, para qué van a pensar.

P: Cuando escuchas “I CAN Mindset”, ¿qué te imaginas?

R: Un mundo de posibilidades compartidas. Un proyecto de proyectos. No estás solo en tu cambio, conoces otros ejemplos y ves que todo el mundo va unido.

P: En Design for Change decimos que ser una persona creativa es una persona que propone ideas. ¿Qué significa para ti?

R: Dar una respuesta diferente. Me gusta hacer y pensar, desde el pensamiento critico. Veo, pienso, pregunto y hago.

P: Volviendo a Fully Creative Aglaia, hemos visto que establecéis sinergias con otras organizaciones, de hecho, contáis con una comunidad de FullyChangeMakers (colaboradores expertos) ¿Qué significa para ti #BetterTogetherEducacion?

R: No solo una posibilidad de cambiar, sino un cambio real. Da igual tu filosofía siempre y cuando tenga un objetivo común.

P: ¿Cuáles son las alternativas en las que estáis trabajando que se pueden englobar en el #BetterTogetherEducacion?

R: El diseño de proyectos y experiencias mejoradoras.

P: ¿Cuáles son las oportunidades en el sector?

R: Posibilidad de aprendizaje mediante el trabajo que fomenta el desarrollo desde el apoyo mutuo.

P: ¿Cuál es el objetivo de los programas que ofrecéis?

R: Básicamente hay una necesidad de formación al profesorado que respete la tradición. La innovación está supeditada al régimen curricular y ministerial. Creamos espacios alternativos a la propia escuela. Diferentes tipos de universos.

P: ¿Cuáles son los inconvenientes que os encontráis en el día a día?

R: Las escuelas a veces no están preparadas en desarrollo tecnológico, pero el alumnado sí. Queremos que sea vea lo que estamos haciendo. Que se abran para utilizar estas herramientas. Lo importante es cómo vamos a llegar a ese objetivo. Esto lo hace muy bien DFC: prototipando. Hay que equivocarse rápido y barato, abrir posibilidades futuras. Nosotros respetamos y escuchamos, intentamos entender a las instituciones para que nos escuchen y poder aportar.

También la financiación es un tema siempre presente. Ahora la estamos buscando para la creación de un videojuego.

P: Y ya casi para terminar, ¿podrías contarnos alguna de tus experiencias más emotivas?

R: Por ejemplo, del ultimo cole donde trabajé. Siempre que vuelvo, salen a buscarme, ¡y hace ya tres años! En realidad, lo que mejor sé hacer es maestra. Los chavales de este cole en concreto viven en situaciones desfavorecidas, así que agradecen mucho más todo. Rompes el bache entre unos y otros, y llegas a ellos.                                                                   

P: ¿Cómo ves el futuro de la Educación?

R: Apasionante.

 

 

 

 

 

¡Nueva entrevista en el marco del #BetterTogetherEducacion! Tenemos el placer de entrevistar a Chema Lázaro, maestro de Educación Primaria, profesor en la Universidad Rey Juan Carlos, y co fundador CEO en Niuco, quien comparte una prometedora visión del ámbito educativo.

Pregunta: Cuéntanos de dónde viene tu pasión por la educación y cómo llegas a Niuco.

Respuesta: Al finalizar la carrera, estuve trabajando varios años en un cole, y observé que tenía poca formación, así que decidí estudiar Psicopedagogía. Después, trabajé en centros de educación no formal, educación de calle, centros penitenciarios… De vuelta a mi trabajo en el cole, solía tener conversaciones con mis alumnxs sobre cómo mejorar en el aula. Entonces se cruzó en mi camino, en un curso de Neurodidáctica, José Ramón Gamo, y empecé a leer y a descubrir nuevos intereses. Comencé a dar clase en la Universidad. Y después fundamos Niuco como una forma de acompañamiento para profes. A lo largo del tiempo, se han ido sumando diferentes amigos al proyecto con los que tenemos intereses comunes.

P: Has mencionado la Neurodidáctica, ¿podrías darnos unas pinceladas sobre el tema?

Creemos en la heterogeneidad del aula. La diferencia es aprendizaje. Todo el mundo tiene capacidad para mejorar. Empezamos con la motivación inicial extrínseca, hasta la intrínseca, para llegar a la motivación de logro pasando por diferentes tipos de memoria. Se trata de un enfoque multicompetencial, que mezclamos con metodologías activas, y cada centro lo implementa como considera.

Los pedagogos del s. XIX ya lo anunciaron: se valora lo que funciona. Son procesos de cambio que tienen que vivir desde los equipos directivos hasta las familias. Educar es un acto en el que se implica toda la comunidad. La escuela es sistémica, intervienen un montón de factores. ¿Como les gusta aprender a lxs alumnxs? Lxs niñxs tienen derecho a jugar y a que se respeten sus intereses.

P: ¿Cómo trabajáis en Niuco? ¿Cómo lleváis a la práctica ese “cambio de cultura” en el entorno educativo?

R: Utilizamos una metodología basada en el design thinking, porque creemos que no puedes hacer ningún trabajo si no conoces la realidad que quieres cambiar. Identificamos qué quieren hacer, hacemos un análisis de la documentación del cole, reformulamos el proyecto educativo, y establecemos un proyecto de salida. ¿Qué alumnado queremos? ¿que profes queremos? ¿de dónde partimos? ¿cómo les queremos formar? Para dar respuestas, hacemos observaciones en el aula y empezamos un proyecto de sistematización de la estructura de aprendizaje ligado a cómo el cerebro aprende forma natural, y pensamos qué debe ocurrir en una clase para que sea eficiente. Planteamos los objetivos de trabajo y evaluamos.

P: ¿Qué significa para ti #BetterTogetherEducacion?

R: Es importantísimo. En últimos tiempos, con la innovación educativa, parece que vamos a un modelo de soluciones únicas. Y no es verdad. Hay que sumar fuerzas con un marco común de valores para construir juntxs. Consideramos que hay que empoderar al alumnado para que emerjan procesos propios. Simboliza que estamos bajo el mismo paraguas debajo de este aguacero: tenemos que ayudarnos, complementarnos. La solución ante todos los problemas está en la cooperación.

Así es Niuco: nos representamos con una enredadera porque quien trabaja aquí está como una regadera. Aprender viene de ‘prendere’, que significa enganchar, enredar. Niuco consigue tejer esa parte de la enredadera. De esta manera, todo suma. Creemos en la utopía y regamos para que la enredadera se forme.

P: ¿Qué os demandan más? ¿Cuál es vuestro producto estrella?

R: Formación en el marco de la Neurodidáctica. Ahora tenemos un nuevo proyecto: Leap year, para alumnos de 4º de la ESO que acaban de terminar y necesitan orientación: les acompañamos a través de la filosofía (aprender a pensar a través de la reflexión sobre lo que ocurre), el ejercicio físico, la enseñanza de idiomas, los proyectos individuales y grupales, y la asistencia profesional.

P: ¿Cuáles son los inconvenientes que os encontráis en el día a día?

R: A veces hay que echarle chocolate al brócoli [ríe]. Me explico: Se hacen cambios, pero no con la profundidad que se necesita. Entonces podemos preguntarnos, ¿realmente es necesario el brócoli o podemos sustituirlo por coliflor? Hay que profundizar, conceptualizar las ideas. Tenemos claro qué queremos, pero no cómo. ¿Cómo vamos a medir el cambio? No hay respuestas únicas. Vivimos una condena de lo urgente frente a lo importante, y las organizaciones están sumergidas en esta inercia. Hay que volver a leer Pedagogía. Hay que recuperar a quienes ya han pensado cómo hacer esto.

P: Y ya casi para terminar, ¿podrías contarnos alguna de tus experiencias más emotivas?

R: Vi a un alumnado de segundo de primaria construir una ópera, con todo lo que conlleva, con toda la vinculación emocional. Los he visto evolucionar durante dos años: la forma que tienen de comprender las relaciones sociales, cómo afrontan los retos en base a lo que han sido capaces de hacer… Realmente, es otra liga.

P: ¿Cómo ves el futuro de la Educación?

R: Soy profundamente positivo y optimista. No soy de la cofradía de la queja. Construyo sobre lo positivo. Sopla aire de cambio, que cada vez sopla más fuerte. Escuela por y para lxs ñiñxs. Una escuela que cuida su juego, sus intereses emocionales; que les pregunta, que los escucha; que arquitectónicamente esta adaptada, integrada con el mundo, quizás hasta sin muros; natural y con naturaleza. Un espacio donde lxs niñxs se junten por capacidades y competencias, no por edades; basándose en el respeto mutuo. Un lugar donde predomine el arte en su expresión más compleja, con una relevancia absoluta, porque provoca emociones. Una escuela donde el contenido sea la excusa para desarrollarse en plenitud. Y donde lxs profes sean quienes más ilusionadxs estén, porque esxs son lxs que se recuerdan, quienes tienen pasión por la docencia.

 

Todo empieza con una semilla y una consecución de conexiones. María Jurado, profesora de primaria y secundaria, pedagoga, orientadora y embajadora de la metodología Design for Change (DFC), lleva años haciendo proyectos DFC en su centro educativo, el Colegio Carlos V de Águilas, Murcia. En abril viajamos a dar un Taller ¡Yo Puedo! a Murcia para la Unión de Cooperativas de Enseñanza Región de Murcia (UCOERM) y se conocieron Benito Mateo, presidente del colegio; y Miguel Luengo, presidente de Design for Change España. Después de un par de meses, de algunas llamadas y emails, de inquietudes en común y mucha motivación por integrar el I Can Mindset en todo el centro escolar, hemos pasado dos días en el colegio de Águilas.

Tres colectivos. Tres actores clave en el sector educativo. Tres posibles agentes del cambio. La educación es tuya ¡evoluciónala!

¿Qué tienen que aportarse entre sí las familias, el alumnado y el personal docente? ¿Cómo se establecen las sinergias? ¿Cuáles son las claves para trabajar en equipo? ¿Qué necesidades tiene cada colectivo? ¿Cómo se escuchan entre ellos? ¿Cuáles son sus necesidades? ¿Con qué herramientas cuentan y qué necesitan?

Tres charlas inspiradoras. Un objetivo común: evolucionar la educación.

“¿Qué educación soñáis?” Así empieza la primera de las charlas inspiradoras a las familias y al equipo docente a cargo de Miguel Luengo, en un ambiente más que distendido: la fiesta de fin de curso. Entre baile y baile, se hacen un par de paréntesis para expandir el I Can Mindset.

“Yo os puedo decir lo que soñamos en DFC para la educación. Soñamos con unas familias y unos educadores que acompañen a los niños y niñas para sacar todo su potencial. Imaginad por un momento que no son el futuro, que son el presente; y que tenéis la posibilidad de guiarles para que tengan la oportunidad de cambiar el mundo”, explica Miguel.

¿Cómo? Aplicando la metodología Design for Change para integrar el I Can Mindset. Una metodología que desarrolla competencias del siglo XXI como la empatía, el trabajo en equipo o el pensamiento crítico. Una metodología que desarrolla globalidad mostrando historias reales que están ocurriendo a través del mundo. Una metodología presente en más de 60 países que conecta a personas de diferentes culturas. Una metodología que hace que las cosas ocurran ‘Not by chance, by design’, gracias a las 5 fases: Siente, Imagina, Actúa, Evolúa y Comparte. Así, poco a poco, se trabaja el I Can Mindset.

¿Y qué os lleváis los docentes? Una nueva posibilidad de conectar con vuestro alumnado y con vuestro propio potencial. Integrar la metodología DFC en tu asignatura no implica más carga curricular; al contrario, hace más sencillo tu trabajo.

Con DFC, las niñas, niños y jóvenes adquieren un nivel de confianza que mejora sus resultados curriculares, según avala el último estudio de Harvard Graduate School of Education. Los docentes les observáis, les escucháis y les guiais en el proceso, y los resultados tangibles os reportan seguridad. Todos los niños y niñas tienen derecho a graduarse con el I Can Mindset. No es un lujo, es un derecho. Es nuestra responsabilidad. Citando las palabras de la fundadora de DFC, Kiran Bir Sethi: “Si no sois vosotros, entonces quién; y si no es ahora, entonces cuando”.

“¿Y se puede aplicar en mis clases de idiomas?”, pregunta un profe al día siguiente, en la charla al equipo docente. “¡Por supuesto!”, responde Miguel. Se han hecho proyectos de todas las asignaturas. Por ejemplo, en un centro se explicó la Generación del 27 con un proyecto DFC. Para acercar la metodología al equipo docente, se llevan a cabo dos dinámicas que muestran un simulacro del proceso, para empezar a despertar el interés, y el curso que viene profundizar en la metodología para emprender proyectos con el alumnado.

¿Y la charla con los protagonistas del cambio? Para ellos, Miguel empieza con una dinámica integradora a través del juego, que les muestra que juntos es más fácil. Después, les invita a imaginar cómo mejorar la educación partiendo de la base de sus intereses, es decir, de lo que más les guste hacer o de lo que mejor se les dé. Se trata de hacer visible el paso del ¿puedo hacer? o del ¡tienes que hacer!, al ¡Yo Puedo! Para empoderarles y darles parte de responsabilidad en su educación, les lanza la pregunta: ¿Mola que los adultos os digan siempre lo que tenéis que hacer? ¡Vosotras sois las protagonistas!

A través de unas prácticas que fomentan la escucha y generan conversaciones que enriquecen, el alumnado toma conciencia de sus capacidades y observa que sus ideas sí importan, y que, aterrizadas para que sean realizables, pueden llevarse a la práctica y cambiar el mundo.

La educación nos compete a todas las personas, por lo tanto, tenemos la responsabilidad de involucrarnos, trabajando en equipo y creando en positivo a través de la observación y la escucha; desarrollando la empatía y el pensamiento crítico. La educación es tuya ¡evoluciónala!

¿Quieres aprender la metodología y empezar el curso que viene con el I Can Mindset integrado? ¡Apúntate al Taller LAB I Can de 12 horas en Madrid el 25, 26 y 27 de junio! Te esperamos para cambiar el mundo 😉

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¡Último post de la trilogía del LAB I CAN de Valencia!

Mientras los y las participantes hacían las ‘prácticas de facilitadores’ se podían escuchar frases como: “Nos cuesta aceptar nuestras limitaciones porque nos sentimos solos ¡Juntos es mejor!”, “Es importante controlar el método DFC para poder centrarte en el alumnado”, “Ellos preguntan y entre todos construimos la respuesta”, “Hay que escuchar lo que dice el grupo y tú ser un altavoz”… Todas estas aportaciones nos resultaron tan enriquecedoras, que decidimos profundizar.

ENTREVISTA a Pilar Goterris, organizadora de la formación y directora del Equipo de Titularidad Educativo de @hnsconsolacion para la coordinación de centros educativos. Del LAB I CAN, lo primero que nos comenta es que “todo ha sido satisfacción. Las valoraciones son todas positivas. Están muy contentos”.

Y para recoger también la visión del profesorado, preguntamos a dos participantes veteranas de los proyectos DFC: Montse y Lucía, del colegio María Rosa Molas, de Onda (Castellón).

  • ¿Cómo conocisteis DFC?

“La dirección del colegio nos hizo llegar la información, pensando que podría encajar dentro de la innovación del centro. Después solicitamos a DFC España las guías. Además, ver proyectos de otros colegios nos animó a sumarnos al movimiento DFC y cambiar el ritmo habitual de las clases. ¡Dedicamos cuatro días seguidos a los proyectos DFC!”, explican Montse y Lucía. “Y fue el colegio de Onda quien nos habló a nosotros de Design for Change, y creímos que la metodología podía venirnos bien”, añade Pilar.

  • Pilar, ¿Qué puede aportar DFC a la red de centros educativos?

Muchísimo. Intentamos conectar más y mejor la escuela con la realidad, para que el alumnado se comprometa con ella y aprenda a mirar de manera critica. Así podrán cambiar lo que no les gusta. Es muy educativo. La organización de la metodología es clara, sencilla y nos lleva alcanzar nuestros objetivos. Todos buscamos un cambio en la educación para que dejemos mejor lo que nos hemos encontrado. Los profes me preguntan cómo pueden seguir profundizando. Así todo suma y enriquece.

  • ¿Después del LAB, ¿con qué os quedáis?

La metodología DFC es estimulante, divertida y motivadora. Y además con ella podemos trabajar contenido curricular”, explican Montse y Lucía; mientras Pilar recuerda como:A lo largo de la experiencia se fueron creando lazos entre los compañeros unidos por un objetivo. ¡Queremos repetir! Fue muy enriquecedor. El esquema es muy claro. Quiero seguir profundizando. Los facilitadores son fantásticos, le ponen mucha pasión; todo el mundo lo dice”.

  • De las herramientas que habéis recibido en el LAB, ¿cuáles os parecen más útiles?

Pilar: El conjunto es muy interesante. Se necesita paciencia, dejar el tiempo necesario entre una fase y otra para que el alumnado entre en ellas. Así, se conectan unas con otras. Por otra parte, las dinámicas para romper el hielo crean vínculos y nos despiertan. La forma en la que está organizado es muy novedosa. Juegos como la “Balsa” para equilibrarnos o “Mirarse a los ojos” crean conexión.

Lucía y Montse: La escucha activa como actitud imprescindible del facilitador. Así les damos a todos los alumnos la oportunidad de participar constantemente. Hemos aprendido que todas las ideas son buenas: no hay que cortar las alas con “peros”; hay que utilizar el “sí, y además…”. Después, que observen, que miren donde les interese o piensen que es necesario. Nuestra labor está en reconducirlos hacia ese objetivo cuando les interese un marco concreto. En esencia se trata de cambiar los roles: el profesor se convierte en el facilitador del aprendizaje y el alumno es el protagonista durante todo el proceso.

  • ¿Dónde encontráis dificultades al poner en práctica el método DFC en el aula?

Principalmente en las etapas #SIENTE e #IMAGINA. En los grupos en los que hay líderes, es más complicado que se llegue a un consenso o acuerdo sin tener conflicto. [En estos casos, la votación a mano alzada es la técnica más eficiente para desbloquear los bucles].

  •  “Los niños no son el futuro, son el presente”, ¿qué os sugiere?

Pilar: Solo tenemos el presente, y con él creamos futuro. Ellos son el ahora; no sabemos qué pasará después. El niño lo es todo, es bueno y perfecto. Siendo lo que tiene que ser ahora, también lo será después.

Lucía y Montse: Vemos y preparamos a los niños siempre pensando en el mañana, en lo que podrán llegar a ser… Y se nos olvida que ahora, siendo niños, tienen muchas potencialidades. Pueden llegar a hacer lo que se propongan cuando están motivados. La visión de futuro que tiene un adulto, ellos no la tienen. Ven el aquí y ahora.

  • Cuando escucháis “Mentalidad I CAN”, ¿qué os imagináis?

Pilar: El futuro de la educación. Hay que trabajar rompiendo muros, con las herramientas que tenemos. Conectando con la realidad y con los espacios, en las relaciones. Todo nos educa, estamos en crecimiento continuo. DFC supone una renovación de la actitud del profesorado, estando atentos a la realidad y escuchando a los niños.

Lucía y Montse: Significa que cuando uno quiere, puede. Si nos proponemos hacer las cosas, se pueden hacer. Los profesores hemos de apostar por el cambio y la forma de mirar a los alumnos. Es necesario salir de nuestra zona de confort para darles nuevas oportunidades. En cuanto a ellos, tienen que tomar conciencia de que el mundo es de todos y por ello implica una responsabilidad de cuidarlo y mejorarlo. Aunque sean niños tienen mucho que aportar.

  • Y para terminar, Lucía y Montse, ¿cuál es el proyecto DFC que recordáis con más cariño, o que consideráis que ha tenido más impacto?

Quizá sea el primero que hicimos, hace dos cursos, con los alumnos de 4º de primaria. Al principio parecía un poco caótico, acostumbrados al orden, al silencio, a la rutina… ¡Y resultó estimulante, divertido e innovador! Nos dimos cuenta de que la imaginación y la creatividad de los niños va más allá de lo que nosotros podemos imaginar: son capaces de aportar y hacer lo que se propongan, solo tenemos que darles la oportunidad.

En este proyecto los alumnos sintieron que el patio del cole se quedaba sucio después de los recreos. Imaginaron qué podrían hacer para mejorarlo: decidieron hacer patrullas de vigilancia por grupos en el patio, para que todos tirasen los papeles a las papeleras; y colgaron carteles en las aulas, pasillos y patios, para recordarlo. Llamaron a su proyecto: “Por un patio más limpio”.

 

Si quieres experimentar la metodología DFC en primera persona, ¡apúntate al próximo LAB I CAN el 26, 27 y 28 de junio en Madrid! Más info e inscripciones.

Se puede contar, pero hay que vivirlo 😉

¿Qué hay tras un LAB I CAN? Preguntamos a los facilitadores ;)

Después de un LAB I CAN, en nuestras cabezas bulle mucha información y, también, muchas ideas. Una de las cinco fases del método #DesignForChange es #EVOLUA  (Evaluar+evolucionar). En el último post compartimos las valoraciones de los participantes, pero… ¿Cuál es la experiencia de los facilitadores del LAB I CAN de Valencia?

  • Antes de terminar el LAB, les pedís feedback a los participantes. Y vosotros, ¿qué os lleváis?

“Muchas cosas. En general siempre se aprende en todos los LABS. Al final no hay tanta distancia entre las personas que facilitan y las que participan. Este grupo en particular era súper majo, alegre y participativo”.

“La gente fue súper maja, muy entregada, se implicaba un montón y así es más enriquecedor. Ha habido un buen rollo muy guay”.

“Una buenísima sensación de equipo de trabajo, tanto con los facilitadores como con la gente que viene. La gente se va contenta y entusiasmada. Y también cansada, porque la formación es intensa ”.

“En otra formación, una profe de Cáceres me dijo: ‘No puedo soportar llegar a una clase y que mis alumnos me digan que no quieren estar ahí’. Lo más interesante es que la gente joven en general muestra poco interés por muchas cosas. Pero no es real, a la gente le gusta motivarse e implicarse. No tiene sentido hacer pellas, el cole debe ser un sitio para compartir, para descubrirte a ti mismo y al resto, para descubrir la vida. Estoy completamente de acuerdo con ella, y DFC te da las herramientas”.

“Aquí los niños y niñas toman parte, son protagonistas del proceso. Es muy diferente a lo que están acostumbrados. Así crecen de forma diferente.  Está muy bien estructurado”.

“En el aula he visto cómo marca la diferencia: en las clases que se abren a las propuestas encontramos ilusión, atención, sentimiento de ‘piña’, magia…;  en las clases en las que se juzgan las propuestas, los alumnos tienden a molestar más, y se estancan en una actitud sumisa hacia el profesor”.

“Cada fase de la metodología tiene sus bondades. SIENTE es mi preferida. Es la que nos ayuda a entender y a proponer soluciones a medida [cuando llega el momento]. Normalmente, empezamos a dar ideas sin saber qué está pasando. IMAGINA te hace pensar fuera de la caja. Para no acabar haciendo siempre lo mismo, ayuda a innovar. Así, las cosas no son siempre iguales. Es el despertar de la creatividad. ACTÚA: Hay muchísimos proyectos súper bien diseñados metidos en un cajón. A través de la practica, pruebas, y así mejoras. Te da mucho poder llevarlo a la práctica. Pierdes el miedo. EVOLÚA: sin reflexión no hay aprendizaje. Cuántas veces llevamos algo a cabo sin reflexionar acerca de lo que ha pasado, y volvemos a los mismos errores. COMPARTE: cuántas buenas prácticas no se comparten. Estamos en la época de compartir la info para enriquecernos. Así contagiamos a otros. Cuando ponemos los videos en los LABs la gente llega a tener claro en qué consiste. Te haces una idea más completa, es una forma de prototipar. La metodología es súper rica porque pasa por todas estas fases. Todas son necesarias”.

  • “Los niños no son el futuro, son el presente”, ¿qué significa para vosotros?

“Que necesitan la fuerza. También una persona que les acompañe, pillarles en el momento apropiado… Y un método”.

“Ellos pueden cambiar el mundo ahora. Son niños ahora y no hay porqué menospreciarles. Se puede cambiar el mundo siempre. Tienen una perspectiva del mundo distinta por su condición, que no debemos desaprovechar. Son el presente porque valen tanto como los adultos. Son importantes por su naturaleza”.

“Pone el foco en los peques para que puedan llegar, con las herramientas que se les da, a conseguir que sean en cada momento los que generan el cambio. En cada pequeña parte de esta metodología ya hay un aprendizaje. Estas herramientas fundamentales para el crecimiento personal las podrán usar durante toda su vida”.

“Nuestros niños son los adultos del mañana. Eso que se lleva la sociedad si les capacitamos”.

  • En el toolkit, en la parte EVOLÚA, hay un apartado “recupera anécdotas”. ¡Contadnos alguna que hayáis vivido en las formaciones!

“Son momentos que yo flipo porque no soy profe y no estoy en el día a día en una clase. Una profe que no tenía apoyo en su cole, preparaba los proyectos en verano, en su tiempo libre… Veo cómo la gente se motiva. En una formación llegaron a subir a hombros a la persona que ganó en uno de los juegos”.

“Lo que más me llega son las cosas que me dicen después de las formaciones. Por ejemplo: ‘Soy una persona diferente porque me he atrevido a hacer muchísimas cosas (gracias a las dinámicas y a las herramientas metodológicas) que antes no me atrevía a hacer’, o ‘ya sé cómo poner esto en práctica’. ¿Sabes ese momento en el que sientes que la cabeza empieza a generar la manera de implementar algo, cuando empieza a dar soluciones desde el minuto uno? Es entonces cuando se está generando esa la oportunidad de cambio”.

“En uno de los LABs, una asistente dijo: ‘algo se ha movido y volveré’. ¡Y ya lleva cuatro!”.

 

Si quieres experimentar la metodología DFC en primera persona, ¡apúntate al próximo LAB I CAN el 13, 14 y 15 de junio en Madrid! Más info e inscripciones.

Se puede contar, pero hay que vivirlo 😉

Más decir y hacer: apuesta por el aprendizaje ‘activo’

¡DFC puede ser la alternativa!

(Fragmentos del texto de Chih-Cheng, Cheng).

(…) No importa cuánto se prepare un maestro la clase. Basado en el Cono de la Teoría del Aprendizaje (Edgar Dale, 1946), los estudiantes probablemente solo podrán asimilar entre un 10% y un 30% del contenido; mientras que el profesor, que fue quien diseñó toda la presentación, recordará el 90%. Incluso si los estudiantes estuviesen prestando atención durante toda la clase, no podrían retener más que una pequeña parte. Entonces, ¿significa que es una actividad ineficiente la que se lleva a cabo? ¿Es a la vez desperdiciar los recursos, el tiempo y la energía del profesor?

Let’s Design for Change!

Elegimos, por ejemplo, “Seguridad de la información” como tema de nuestro proyecto DFC. Primero, invitamos a nuestro alumnado a pensar sobre qué SIENTEN con respecto al tema. Los profesores también podemos hacer uso de la información para concienciarles sobre la importancia del tema escogido. (…) Para ello utilizamos diferentes herramientas. Niños y niñas deben reflexionar y observar los posibles razonamientos, y hacer encuestas simples basadas en lo que inicialmente supusieron. Esto permite que sientan el tema como suyo y lleguen a hacerse una idea general de lo que está sucediendo en ese momento. Así no se correrá el riesgo de deformar los hechos en la primera fase.

En la fase IMAGINA, las soluciones más fáciles que podrían ocurrírseles a los niños y las niñas podrían pasar por pegar carteles, repartir flyers, presentar el tema durante una asamblea, o cualquier acción de sensibilización para dar a conocer el tema. (…) Con la elección de un público objetivo, la preparación de materiales adecuados, la creación de carteles, diapositivas, medios interactivos, organización de tiempos y espacios, etc.; se presupone que los niños deben experimentar cómo asignar el trabajo correctamente, además de aprender cosas nuevas. Quienes participen no sólo entenderán el valor esencial del tema (Aprendizaje Primario), visto que las diapositivas y los carteles son Aprendizaje Asociado (…); sino que también aprenderán a gestionar tiempos y horarios (Aprendizaje Concomitante). ¡Esto nos recuerda el principio del aprendizaje simultáneo planteado por William Heard Kilpatrick!

¿Y qué podemos hacer los facilitadores? Suministrar ordenadores, impresoras, materiales didácticos y toda la información necesaria. Si las actividades de promoción estuviesen divididas en grupos de niños y niñas con diferentes objetivos, el profesor también podría invitarles a intercambiar experiencias e ideas entre grupos y, finalmente, realizar una sesión de reflexión en grupo (…).

Necesitamos aceptar que habrá un cambio en el aprendizaje, para que así nuestros estudiantes puedan dar lo mejor de sí mismos. ¡Este es el primer paso que debemos dar para salir de las zonas de confort centradas en el profesor!

Chih-Cheng, Cheng

Actualmente trabaja en la Escuela Primaria Ruey Tarng, Ciudad de Taoyuan, Taiwán. Líder de la Sección de Servicios de Información.

(Fragmentos. Traducción del inglés de Beatriz Alonso).

Si queréis convertiros en facilitadores del método DFC… ¡Apuntáos al próximo LAB I CAN el 13, 14 y 15 de junio en Madrid! (Más info e inscripciones). Así podréis participar en el I CAN School Challenge. ¡El proyecto ganador irá a representar a España este año en la BTC en Taiwán!

Se puede contar, pero hay que vivirlo 😉

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