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En el marco del #BetterTogetherEducacion y con el plan educativo basado en competencias digitales en el candelero informativo, entrevistamos a Johanna Pérez Strand, responsable de Transformación Digital Educativa en Innedu. Psicóloga de formación, aunque nunca ha ejercido como tal, Johanna irradia ese background por el mundo. Y su trabajo la ha llevado lejos:  Smithsonian Institution, British Museum… Y es que Johanna está centrada en la Psicología aplicada al aprendizaje. Para ella es “un superpoder”, nos explica, porque significa “capacidad de adaptación”. Especializada en educación informal, utilizaba el arte como herramienta para enseñar en los museos. Se define como educadora con niños y formadora para profesores porque es consciente de que cuando las personas trabajan juntas, todo es más fácil.

Pregunta: ¿Qué significa para ti #BetterTogetherEducacion?

Respuesta: Conexión. Con tu entorno, con los demás, contigo mismo. Con tu realidad. Con tus padres, con la gente que es diferente a ti… Con quien sea que está a tu alrededor y con quien al final logras conectar. En realidad, conectas contigo, con la mejor parte de ti, con tu parte emprendedora.

P: Uno de vuestros valores en Innedu es ‘espíritu de equipo’, ¿de qué manera lo enlazáis con el Better Together?

R: Desde el ser consciente de lo importante que es el equipo y lo mucho que lo puedes llegar a disfrutar. Nos mimamos mucho. Hay momentos duros, pero hay que ser consciente de lo importe que es cuidarse, preguntar qué tal estás… todo lo que hacemos tienen impacto. Lo importante es la actitud.

P: ¿Con qué otras organizaciones establecéis sinergias?

R: ¡Con Design for Change (DFC)! Es un tipo de organización que ha decidido hacer una propuesta de valor aportando flexibilidad, horizontalidad, adaptabilidad…

P: ¿Cuáles son las alternativas en las que estáis trabajando que se pueden englobar en el #BetterTogetherEducacion?

R: El dialogo esta en marcha desde hace tiempo. Estamos investigando otras vías. Yo me dedico a formar en metodologías activas. Utilizamos la metodología DFC en nuestras reuniones, nos hemos mimetizado con ella. Así he entendido el proceso creativo y lo puedo concretar en una propuesta. Lo hemos adoptado de forma natural. Está integrado.

P: ¿Cuáles son las oportunidades en el sector?

R: Están ocurriendo dos cosas: por una parte, hay una conciencia generalizada y una voluntad de cambio; por otra, existe la necesidad. La transformación ya ocurre en otros sectores y países. Hay que buscar la manera de cada uno, pero hay que hacerlo. Van a acudir a nosotros porque ya tenemos experiencia. Es una oportunidad enorme. El mundo está más abierto a las iniciativas. En general, no solo nosotros y vosotros.

P: ¿Qué os demandan más?

R: Proyectos de transformación digital. La tecnología no es el punto de partida ni la clave de transformación, son las personas a las que hay que formar. Nos centramos en competencia digital docente. No es solo técnico, se trata de conocer bien los recursos para hacer más atractivo el contenido. Ayudamos a hacer el click mental para que ocurra el cambio cultural, el cambio en la manera de hacer las cosas.

Formamos a equipos directivos, stakeholders, centros educativos, colegios, empresas que cuentan con procesos educativos de Responsabilidad Social Corporativa, academias, museos… ¡quien lo necesite!

P: ¿Cuáles son los inconvenientes que os encontráis en el día a día?

R: Resistencia al cambio. No me refiero a una actitud reflexiva y critica; sino a no querer salir de la zona de confort, es decir, a estar instalado en el no.

También nos encontramos con falta de medios, de financiación. Pero el top 1 es la resistencia al cambio. Todo lo demás es salvable. ¿Quieres un ejemplo de como lo salvamos? En la universidad tenemos un grupo que funciona como palanca inicial: formamos al profesorado. Son los ‘Impulsores’ (nombre del grupo que con su buena voluntad ha impulsado el proyecto). Les damos herramientas, les hemos organizado en tribus, cada uno con una misión. Mi labor es llevarlo a cabo en el día a día. Organizan talleres para contagiar y compartir el conocimiento.

P: Y ya casi para terminar, ¿podrías contarnos alguna de tus experiencias más emotivas?

R: Cuando volví de Londres, al principio de trabajar en Innedu (incluso nos llamábamos de otra manera) hice un proyecto con el ministerio de Educación, que me llevo a formar a profesores por colegios rurales de toda España. Fue la primera vez que vi un cierto tipo de resistencia al cambio tan brutal. La formación fue contundente y sólida. Pasaron de 0 a 100. Se convirtieron en generadores de actividades una vez que entendieron las herramientas. Se desarrolló mucha creatividad e iniciativa. A día de hoy, el proyecto sigue adelante; y eso que a veces nos faltaba no solo el wifi, sino también la electricidad.

P: ¿Cómo ves el futuro de la Educación?

R: Muy diferente a lo que yo he vivido como alumna. A mí me gustaría, siendo optimista, una educación que nos permita a cada uno sacar el talento que llevamos dentro. Una educación motivadora, que atienda a las necesidades especiales que todos tenemos. Veo una educación que dura toda la vida y que combina educaciones formal e informal (la barrea no tiene sentido). Una educación mas abierta, que se disfruta más; más útil y eficiente, y que llega a todo. La tecnología bien entendida puede ayudar a que se llegue a todo el mundo, gracias a los analitics, al big data… Que hagamos cosas que hasta ahora no podíamos hacer. No digo que haya que estar conectados todo el día. También hay que fomentar el juego libre, estar fuera del aula… Una educación integral.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El viernes fue el #DíaMundialDeLosOcéanos, y en Design for Change ¡lo ampliamos a una semana para poner como colofón el Taller ¡Yo Puedo! en Formentera el 13 de junio, gracias a Rocío Moreno, directora de la plataforma educativa GreenBubbleWorld, perteneciente a BlueBubbleWorld. A partir de una entrevista telefónica Formentera-Madrid, descubrimos que para esta ingeniera de Telecomunicaciones las claves de vida son “armonía, apertura y buena intención; porque así, con todas las personas unidas y colaborando a gusto, siempre surge lo mejor”. ¡Perfecto ejemplo de #BetterTogetherEducacion en un entorno privilegiado! Brillante y positiva, Rocío nos explica su trabajo de concienciación con peques para enseñarles a cuidarse a sí mismos y a su entorno, en concreto protegiendo la posidonia oceánica. Para llevar a cabo su labor, una de las herramientas que utiliza es la metodología Design For Change.

Pregunta: ¿Dónde nace tu pasión por la protección del ámbito marino?

Respuesta: Me viene desde pequeñita la conexión con la naturaleza y con el mar. Mis estudios y mi manera de vivir estaban en Madrid, pero siempre que podía me escapaba al mar. Llegué a Formentera de rebote de un viaje a Ibiza, conecté con la isla y la naturaleza, escribí un cuento, y empecé a contarlo en las escuelas de la isla. ¡Y hasta me llevó a una escuela verde de Bali! Estuve en Indonesia como profesora de conexión con el medio marino. A la vuelta, me surgió un nexo con la posidonia, uno de los principales pulmones del planeta: el ser vivo más antiguo, más longevo y más extenso. Fíjate, en realidad, todo se crea por conexiones. Yo trabajaba como ingeniera en France Telecom, pero mi pasión es el mar de esta isla. Y me surge la idea de crear una asociación para protegerlo. Y es muy necesario, porque el mar es invisible si no nos adentramos. Es mágico porque te conectas contigo, con tu respiración; cuando buceas, te maravillas de la grandeza tanto propia como del mar. Mi idea es transmitírselo a más gente, para que conozcan y amen lo que hay debajo del agua, para que el paso siguiente sea quererlo proteger.

P: Proteger a través de Save Posidonia Project, ejemplo de Educación no formal en el entorno marino; creado, financiado y patrocinado por el Consell Insular de Formentera, la Fundació para la Conservació d’Eivissa i Formentera, Trasmapi y la Fundación Abel Matutes. ¿Puedes contarnos de qué se trata?

R: Personalmente, siempre me he dedicado a la educación en paralelo. Y la posidonia es muy importante, es necesario protegerla: ya ha retrocedido un 40%. Imagínate un ancla que arranca metros y metros, cuando ella solo crece un centímetro al año. Y luego están las aguas residuales, el cambio climático… Save Posidonia Project nace de una conexión: me contactaron para hacer un festival para protegerla y divulgarlo en todos los ámbitos y todas las culturas que compartimos el Mediterráneo, porque es un patrimonio común.

Y a raíz de este festival surgen iniciativas diferentes. Su objetivo era unir los diferentes colectivos de muchos lugares del planeta a través de foros, actividades culturales, artísticas… Se unieron educadores, científicos, divulgadores, diseñadores, modelos, personalidades y personas anónimas. Cualquiera puede apadrinar un metro de posidonia por 1 euro. Se hizo un concurso de proyectos. Y hemos tenido el apoyo de muchas asociaciones sin animo de lucro para conseguir financiación.

También hacemos talleres educativos de sensibilización que incluyen el contacto directo con la posidonia.

P: Conociste Design for Change en un Micro Taller ¡Yo Puedo!? ¿Cómo incorporas el I CAN Mindset? ¿Por qué son importantes este tipo de metodologías?

R: Una frase: Diseñar el cambio para proteger la naturaleza. Para mí, el contacto con la metodología DFC fue muy natural. Siempre trabajo con mucha escucha y veo qué puedo hacer. Así, los proyectos crecen; y las conexiones vuelven como si fueran olas. Y evolucionan, cada vez son más grandes y globales. Con el #BetterTogetherEducacion se suma y se inspira a más gente.

P: ¿Qué significa para ti #BetterTogetherEducacion?

R: La unión entre todos te lleva a hacer cambios muy positivos en el mundo. Juntos es mucho más fácil, más bonito, mas motivador y más inspirador. Así los proyectos toman alas y crecen solos. Te llevan a lugares insospechados, suceden cosas que ni te imaginarias.

P: ¿Cuáles son los inconvenientes que os encontráis en el día a día?

R: Principalmente bloqueos, que se desbloquean con escucha, transmitiendo pasión. Hay que pararse y contarlo, y sale solo. A veces es por un tema de desconocimiento. 

Por otra parte, conseguir financiación. Aunque se salva con constancia, escucha, y con estar en el momento adecuado y en el lugar adecuado. Son muchas horas y mucho trabajo para poder conectar con mucha gente. Parece que estas sembrando y no sale nada; entonces lo dejas ir, y luego vuelve y sale. Lo que importa es el proceso, no el resultado. Esta conciencia te da libertad porque permite la fluidez, como cuando somos niños, que todo vale. Con creatividad, ilusión y buena intención, así conectas con tu niña interior y el proyecto sale adelante.

P: Todo esto suena muy a Design for Change. Darle más importancia al proceso que al resultado crea experiencias muy emotivas… ¿Podrías compartir alguna personal?

R: Acabar en la agencia espacial europea supervisando la posidonia por satélite, con el proyecto educativo-tecnológico de divulgación de uso de la tecnología avanzada de monitorización y seguimiento por satélite con la ESA. Yo trabajaba en una oficina con un ordenador como teleco, y acabar observando el mar desde el espacio fue muy especial, pura magia. Me acuerdo de que hasta estaba Pedro Duque. Aquí se unen mis pasiones: la tecnología (en el espacio) y el mar. Es muy emocionante unir estos dos mundos. La sensación es muy parecida: Flotar, respirar de otra manera… Bucear es como estar en el espacio. Caer en el medio del azul…

P: ¿Cómo ves el futuro de la educación si se enriquece con iniciativas no formales?

R:  En la educación actual, en su evolución, se puede aprender y conectar con lo que inspira y motiva de manera libre. Cuando los niños aprenden conectados con la naturaleza, desarrollan sus habilidades innatas y su potencial al máximo. En las aulas se corta el movimiento, las temáticas están muy estructuradas, y limitan la creatividad y la libertad. Se puede hacer de otra manera: la naturaleza es estructura y matemática pura; y el diseño del universo y del alma humana, es estructura matemática. Hay que reconectar con la sabiduría de la naturaleza.

Foto de Diran Devletian Carrasco

 

 

 

 

 

 

 

En el marco del #DíaMundialDeLosOcéanos ¡Iniciativa de un Taller ¡Yo Puedo! con niños y niñas de 8 y 9 años en el mar en Formentera! Nos transmiten su emoción, su sentir, su imaginar, ¡y en unos días compartirán la fase Actúa! Al regresar del agua, comparten y reviven sensaciones.

Rocío Moreno, directora de la plataforma educativa GreenBubbleWorld, perteneciente a BlueBubbleWorld, es la encargada de facilitar el Taller en el centro de buceo Vell Marí, financiado y patrocinado por el Consell Insular de Formentera, la Fundació para la Conservació d’Eivissa i Formentera, Trasmapi y la Fundación Abel Matutes. Antes de llevarlos al agua, les explica que la posidonia no es un alga; es una planta con raíces, tallo, hojas y flores. Además, les conciencia sobre la importancia de protegerla a través del Save Posidonia Project. Les hace observarla, se la pone entre las manos. Entonces preguntan:

  • ¿Por qué está Posidonia en trozos? ¿cómo ha llegado aquí?
  • Porque llega en trozos a la playa – les aclara Rocío.
  • ¿Cuáles son los motivos?
  • Por el temporal que rompe la posidonia y por los barcos que le echan el ancla encima y la rompen. El ancla debería echarse en arena.

Después de algunas explicaciones más necesarias para la actividad, llega el momento de vivirlo en primera persona. ¡Al agua!

Imagínate de nuevo en el agua, ¿qué has sentido?

Un poquito de miedo.

Tensión, pero que luego se ha ido.

Estaba viviendo la mejor excursión de toda mi vida.

Curiosidad, mucha curiosidad por seguir viendo aquello que me rodeaba.

Cansancio al moverme, parecía que me faltaba fuerza; pero luego ya feliz.

Me he vuelto del barco porque tenía miedo, pero quiero contarlo, y también hacer la ficha con los otros.

Emoción, mucha emoción y magia.

Frío, alegría y felicidad.

Miedo y luego alegría.

Silencio y alegría.

Tranquilidad.

Vida.

Quiero cuidar el mar.

Quería aprender del mar.

Me sentía como un pato: no sabía moverme.

Miedo, me daba mucho miedo, al principio, pero luego bien.

Una vez que los y las peques empiezan a expresarse, las profesoras se emocionan al ver que no paraban de hablar y comentar; incluso los que no suelen participar y que les cuesta hablar en clase, estaban compartiendo.

¿Qué es lo más bonito que has visto debajo del agua?

  • Un caballito de mar con forma de coma, parecía una hoja de posidonia.
  • Una estrella de mar, un caballito y un pepino de mar, que es la primera vez que los veo.
  • Solo he visto posidonia, no he visto nada más. Me ha gustado mirar cómo se movía suavemente. He visto el hogar de los animales; pero no a los animales.
  • No he visto nada porque no bajé debajo del agua. Tenía miedo.
  • Solo vi el agua desde arriba, pero no puedo saber lo que hay debajo.
  • Antes, me daban asco las plantas y algas dentro del agua, pero ahora ya no. Nunca más me dará miedo y asco. Ahora sé lo que es la posidonia y es buena.
  • He visto cómo se movía la posidonia, como si fuera una ola.
  • Me he quedado enganchando en la posidonia, y no me soltaba. He visto cómo viven muchos animales dentro.
  • Un pepino de mar. Y me ha hecho ilusión porque nunca había visto uno.

Contando con esta información, los y las niñas pasarán en clase a la siguiente fase de la metodología Design For Change, Imagina, donde se les invitará a que propongan ideas para protegerla.

Al terminar, todavía resuenan las palabras de estos niños y niñas en Rocío:

“Quiero volver a bajar al agua cuanto antes y si es ahora mismo, mejor… Me ha encantado y quiero cuidar a los animales y plantas del mar… Ha sido maravilloso y muy emocionante… ¿Puedes venir otro día a clase?… Quiero hacer algo para cuidar la posidonia…”

Para concluir, nos quedamos con la reflexión de Rocío: La naturaleza es sabia compañera y el contacto con el agua nos lleva a estados de conexión con nuestro más puro ser. En paz, en armonía y en integración con los otros.

Aprendizaje, emoción, conexión van unidos para grabar para siempre en nuestras vidas la relación más bonita que podemos vivir: la relación con nosotros mismos y nuestro más puro ser, a través de la conexión con la naturaleza que nos lleva a querer PROTEGER y seguir PROTEGIENDO.

Si quieres vivir la experiencia en primera persona y aprender la metodología Design For Change, ¡apúntate al Micro Taller ¡Yo Puedo! en Formentera el 13 de junio en un entorno innolvidable: el Aula Natura – Aula Mar en el Gecko Hotel & Beach Club!

 

 

 

 

 

¡Segunda entrega de las entrevistas en torno al #BetterTogetherEducacion!

Siempre creativa y apasionada, María Moreno Sierra, Jefe de Servicio de Innovación Educativa y Formación del Profesorado de la Junta de Extremadura, nos explica su visión sobre la Educación actual y nos regala una mirada hacia el futuro después de la primera reunión #BetterTogetherEducacion¡Seguimos creciendo! ¿Quieres formar parte? La educación es tuya ¡evoluciónala!

P: María, comentabas en la reunión que, ante todo, eres docente. ¿Cuál es tu motivación para trabajar en Educación?

R: La Educación es la base. Educando a los peques desde bien pequeños se construyen valores que garantizan el futuro. Si lo piensas, te ahorras quebraderos de cabeza. Transmitir el conocimiento es muy importante.

P: También decías que habías ejercido como docente en Finlandia, ¿cómo fue la experiencia?

R: Retomando la línea de la pregunta anterior, allí la sociedad es muy respetuosa. Te reciben con los brazos abiertos. Tratan a los niños en sus clases como si estuvieran en casa, con el mismo cariño. Fomenta la creatividad y les dan alas.

P: ¿Podrías contarnos alguna anécdota?

R: En un concierto de música clásica, vi que en el descanso los músicos se ponían en fila y los niños se acercaban a tocar los instrumentos con sus manitas. Son instrumentos que cuestan miles de euros, y los ponen a disposición de los niños para que experimenten, guiados por los propios músicos. Esos instrumentos son muy valiosos, pero los niños lo son más: son diamantes, y como tales los consideran y los tratan.

P: ¿Qué significa para ti #BetterTogetherEducacion?

R: Compartir es fundamental en todos los ámbitos, e incluir a otras organizaciones enriquece el proyecto educativo. Es muy productivo añadir voluntades, perspectivas, conocimientos… He sentido una actitud muy positiva y abierta en la reunión. Hay que coordinarse, conectarse, unirse… la solución siempre pasa por intentarlo. Si nunca lo intentas, nunca puedes saber que pasará. Hay esperanza porque hay proyectos que ya se realizan y se pueden tomar de referencia, como por ejemplo los basados en el Aprendizaje-Servicio (APS). Hay proyectos en marcha maravillosos y nos dirigimos hacia esa concepción.

P: Hablábamos en la reunión sobre la importancia de que el educador sea una persona equilibrada, ¿crees que habría que integrar formaciones ‘alternativas’ (mindfulness, yoga, etc.) en el Grado de Magisterio y en el Máster Universitario en Formación del profesorado?

R: Sería estupendo para así integrarlo en los centros. Cuando estuve trabajando en EEUU, en Houston, había un programa, Health and Wellness, basado en yoga y buena alimentación, y era estupendo. Está demostrado que así los niños focalizan más, es fundamental para el desarrollo del ser humano. Nos permite ser conscientes de lo que hacemos y de lo que vivimos. El hecho de integrarlo en la formación de Magisterio sería muy bueno, junto con vivencias prácticas que tengan más peso que la teoría.

P: ¿Qué urge más Educación? ¿Puedes darnos unas pinceladas sobre el Plan de Innovación Educativa en el marco de la Consejería de Educación de Extremadura?

R: Lo más urgente y en lo que más estamos trabajando es en la formación inicial del profesorado, focalizando en dar visibilidad a las buenas prácticas. Es decir, visibilizar al docente proactivo que trabaja en el aula consiguiendo que los alumnos estén motivados. Para ello, les damos reconocimiento en los concursos; se les da difusión; se crean programas como Muévete, donde un docente puede ir a ver a otro; en otras palabras, se le da alas a quien quiere aprender. Así, hemos observado que se crea mucha conexión entre ellos: a través de la escucha, de saber qué quieren, de reflexionar sobre hacia dónde va la educación.

Hay que hacer proyectos que envuelvan a toda la comunidad y al centro educativo, porque así se mantiene a los estudiantes motivados. Demuestra el espíritu y la capacidad de aprender y renovarse del docente. Estamos convencidos de que hay docentes muy buenos, no hay que irse fuera del país. Hay que sacarlos a la luz y reconocer su trabajo.

P: ¿Cuáles son los inconvenientes que os encontráis en el día a día?

R: La inercia. Después de muchos años como docente, al final cierras la puerta y nadie sabe más de ti. Se tiende al aislacionismo. Hay muchos docentes que ni están conectados ni quieren conectarse. Es cuestión de actitud.

Y, por otra parte, la Administración, que tiene que cumplir trámites y plazos que llevan su tiempo. Va despacio, pero segura.

P: Y ya casi para terminar, ¿podrías contarnos alguna de tus experiencias más emotivas?

R: Hay personas muy valiosas, estoy rodeada de un equipo muy válido con muchas ganas de trabajar. Creen en los proyectos, en el reconocimiento de docentes. Esto es lo bueno. Ven que la educación se está transformando y que hay que darle soporte.

Como docente, cada vez que un alumno te sonríe y te pide más, ya lo tienes. Es maravilloso.

P: ¿Cómo ves el futuro de la Educación?

R: Positivo, pero tiene que surgir de un esfuerzo de todos, no va a venir regalado. Se están cambiando los paradigmas y ese cambio viene de la mano de todos. Saldrán niños bien educados y la escuela será un buen referente. No es fácil, lleva su tiempo adaptarse al nuevo estilo de vida, al nuevo pensamiento y a la inercia. Y aún así, lo veo en positivo.

 

 

 

 

¿Qué tienen en común Reinventa tu Educación, AIPC Pandora, H2i Institute, María Moreno Sierra y Javier Domínguez Velilla con Design for Change? Las ganas, la convicción y la esperanza de que el cambio, la mejora de la Educación, es posible. 

¡Empieza la serie de retratos del #BetterTogetherEducacion! Durante varias semanas, desvelaremos las inquietudes y los deseos de algunos de los rostros motores del cambio en estas y otras organizaciones. ¡Estamos en pleno crecimiento! ¿Quieres formar parte? La educación es tuya ¡Evoluciónala!

Comenzamos la aventura con Javier Domínguez Velilla, asesor del Centro de Innovación y Formación Educativa (CIFE) María de Ávila, de Zaragoza.

Pregunta: Javier, me parece que tu descripción de Twitter La mejor metodología en educación es mirar al alumnado y sus familias desde el corazón”, ya desvela mucho sobre las necesidades educativas actuales. ¿De dónde nace tu motivación para trabajar en innovación y formación?

Respuesta: Actualmente hay una tendencia a hablar de metodologías educativas, transformación de espacios, etc… Pero hay que cambiar la mirada hacia el alumnado si queremos potenciar su crecimiento personal. Así transformaremos el sistema educativo: mirándoles desde el corazón.

P: En tu web se observa que tienes varios proyectos educativos en marcha. Háblanos del “Cooking educativo”. Veo que tiene puntos en común con la metodología DFC (lluvia de ideas, investigación, hacer posible lo que parece imposible, pasar a la acción, reflexión…). ¿Qué aceptación estáis teniendo? ¿Cómo lo estáis implantando?

R: El “Cooking educativo” nace de la necesidad de asociar el sistema educativo con algo que todos hayamos vivido. Todo el mundo que ha pasado por un centro educativo puede opinar de él. Pero no todo el mundo ha pasado por otras profesiones… por eso las tenemos más respeto. En la escuela todo lo hemos vivido en primera persona. Y también todo el mundo ha vivido el paso por una cocina. De ahí surge asociar la cocina con el mundo educativo. Hago formaciones dando herramientas: en la cocina las usamos para cocinar, y aquí las doy para que los docentes lleven mejor a cabo su profesión.

Este proyecto, “Escuelas Creativas”, lo llevamos a cabo con Ferran Adrià, que es un maestro. De hecho, se crea la conexión a través de Miguel Luengo, presidente de Design for Change. Este proyecto amplía la visión sobre cómo los dos mundo tienen muchas similitudes: se necesitan herramientas, existe una mejora constante… Y así creamos este “Cooking para Equipos Directivos”. El sonido lo pone el conservatorio nacional de música, hay una imagen especial, un aroma para darle entidad propia…

P: Veo que cuidas todos los detalles, y para conseguirlo emprendes sinergias con otros colectivos ¿Qué significa para ti #BetterTogetherEducacion?

R: Compartir. Esto crece si compartimos; si no, se queda vacío. En los centros educativos habría que quitar las puertas para poder compartir mejor.

P: La base de compartir es la comunicación. ¿Podrías sintetizar en un par de frases qué entiendes por comunicación “eficaz”? Me encanta esta frase tuya que he encontrado: “La capacidad de comunicarse determina en gran parte la felicidad de las personas”. ¿Podrías desarrollar esta preciosa afirmación? También afirmas que “todos somos capaces de comunicar”, pero para hacerlo de forma sana necesitamos las herramientas apropiadas, ¿cómo las conseguimos?

R: Desde la naturalidad, así se llega más fácil al resto de personas. Desde la capacidad de hacer que se contagien las cosas. En las formaciones que damos lo que se vive es muy bonito, pero hay que ser capaz de transmitirlo fuera. Hay que sentirse acompañado, acompañar, mostrar interés por el otro y sentir el suyo. Un sencillo ¿qué tal estás? (pero que sea de verdad, de que espera respuesta), un ¿cómo te has sentido?, ¿qué necesitas para llevar a cabo tu proyecto?…

Al final, la forma más sencilla de comunicar es ser tú mismo, sin máscaras ni miedos. Así eres capaz de establecer esa conexión especial de forma eficaz.

P: Este tipo de actitud seguro que marca la diferencia. Hablábamos en la reunión #BetterTogetherEducacion sobre la importancia de que el educador sea una persona equilibrada, ¿crees que habría que integrar las formaciones ‘alternativas’ (Mindfulness, yoga, etc.) en el Grado de Magisterio y en el Máster Universitario en Formación del profesorado?

R: Últimamente estamos integrando muchas cosas alternativas, pero seguimos teniendo mucha carga curricular. Y si como educador quiero seguir teniendo resultados óptimos, me estreso porque no tengo tiempo suficiente para dar la materia. ¿Cuál es la solución? Que mientras demos matemáticas, el alumnado esté tranquilo. ¿Y cómo consigo que sean divertidas? Estando yo bien, transmitiendo esa paz, sin sentir la presión.

P: ¿Cómo lidiar con las reticencias de las familias a aplicar nuevos métodos de aprendizaje en las asignaturas de siempre?

R: Si les explicas bien tu proyecto y, sobre todo, que el alumnado va a estar feliz, confiarán. A mí jamás un inspector me ha pedido una programación. La normativa es lo suficientemente amplia para que entren muchas cosas.

Y volviendo al perfil del educador: no todo el mundo puede ser docente, es un hecho. Se necesitan habilidades especiales de empatía, saber cómo acercarse al alumnado… Si tienes estas capacidades, quiere decir que estás equilibrado. Con herramientas propias, es mucho más sencillo; pero también es fácil aprenderlas. Hay que estar dispuesto a desaprender muchas cosas. Y partir de unas capacidades y una inteligencia emocional suficientes.

P: ¿Hacia dónde se está orientando la innovación educativa?

R: Está pasando por transformar espacios que se supone que van a cambiar la metodología, pero hay que cambiar la mirada hacia el alumnado. Hay que transformar la esencia de la enseñanza, el ‘uno a uno’ y el ‘uno al grupo’. Me preocupa un poco que se piense que las nuevas metodologías van a transformar la educación sin cambiar la mirada. Solo así sí va a funcionar.

P: Leo en tu biografía que tratas de “mejorar de una forma humilde y sencilla los modelos formativos y de aprendizaje global”. Supongo que en el día a día encontrarás muchos inconvenientes. ¿Cuáles son?

R: Básicamente, personas que, inmersas en su desequilibrio, piensan que tienen muchos enemigos. Hay dos ópticas: se puede mirar desde un ‘todos aportamos’, o desde ‘somos enemigos’. Por ejemplo: ‘Los alumnos son malos, las familias están despreocupadas… y por eso no traen los deberes’; o bien preguntarnos qué estamos haciendo mal para que no los traigan. La capacidad de auto evaluación y de mejora son muy necesarias.

P: Y ya casi para terminar, ¿podrías contarnos alguna de tus experiencias más emotivas?

R: Cuando conoces a otras personas, conectas. Y conectas a esas personas con otras personas. Ahí está la clave que genera la emoción. Con María, por ejemplo, habíamos intercambiado documentos para mejorar proyectos, y nos conocíamos solo de una vez. Y esta esta es la segunda vez que nos vemos, en la reunión #BetterTogetherEducacion. Este compartir es lo más enriquecedor.

Te cuento otra de mi época como jefe de Estudios: cada vez que había un problema de comportamiento, me buscaban para solucionarlo. Una vez me tuve que ir, y le pedí disculpas al alumnado. Me dijeron que no pasaba nada, y me emocioné, así de simple. A los niños y niñas hay que darles explicaciones igual, como se las darías a un adulto, así las relaciones personales cambian. Son personas igual.

P: ¿Cómo ves el futuro de la educación?

Esperanzador, mucho. Creo que cada vez las personas llegamos al mundo educativo con más herramientas. La gente está intentando transformar las cosas. Hay movimiento. Veo que no estamos tan lejos de países como Finlandia. He estado allí y no tenemos mucho que envidiar. Pero hay que cambiar la mentalidad de la queja al progreso.

 

 

 

¡Último post de la trilogía del LAB I CAN de Valencia!

Mientras los y las participantes hacían las ‘prácticas de facilitadores’ se podían escuchar frases como: “Nos cuesta aceptar nuestras limitaciones porque nos sentimos solos ¡Juntos es mejor!”, “Es importante controlar el método DFC para poder centrarte en el alumnado”, “Ellos preguntan y entre todos construimos la respuesta”, “Hay que escuchar lo que dice el grupo y tú ser un altavoz”… Todas estas aportaciones nos resultaron tan enriquecedoras, que decidimos profundizar.

ENTREVISTA a Pilar Goterris, organizadora de la formación y directora del Equipo de Titularidad Educativo de @hnsconsolacion para la coordinación de centros educativos. Del LAB I CAN, lo primero que nos comenta es que “todo ha sido satisfacción. Las valoraciones son todas positivas. Están muy contentos”.

Y para recoger también la visión del profesorado, preguntamos a dos participantes veteranas de los proyectos DFC: Montse y Lucía, del colegio María Rosa Molas, de Onda (Castellón).

  • ¿Cómo conocisteis DFC?

“La dirección del colegio nos hizo llegar la información, pensando que podría encajar dentro de la innovación del centro. Después solicitamos a DFC España las guías. Además, ver proyectos de otros colegios nos animó a sumarnos al movimiento DFC y cambiar el ritmo habitual de las clases. ¡Dedicamos cuatro días seguidos a los proyectos DFC!”, explican Montse y Lucía. “Y fue el colegio de Onda quien nos habló a nosotros de Design for Change, y creímos que la metodología podía venirnos bien”, añade Pilar.

  • Pilar, ¿Qué puede aportar DFC a la red de centros educativos?

Muchísimo. Intentamos conectar más y mejor la escuela con la realidad, para que el alumnado se comprometa con ella y aprenda a mirar de manera critica. Así podrán cambiar lo que no les gusta. Es muy educativo. La organización de la metodología es clara, sencilla y nos lleva alcanzar nuestros objetivos. Todos buscamos un cambio en la educación para que dejemos mejor lo que nos hemos encontrado. Los profes me preguntan cómo pueden seguir profundizando. Así todo suma y enriquece.

  • ¿Después del LAB, ¿con qué os quedáis?

La metodología DFC es estimulante, divertida y motivadora. Y además con ella podemos trabajar contenido curricular”, explican Montse y Lucía; mientras Pilar recuerda como:A lo largo de la experiencia se fueron creando lazos entre los compañeros unidos por un objetivo. ¡Queremos repetir! Fue muy enriquecedor. El esquema es muy claro. Quiero seguir profundizando. Los facilitadores son fantásticos, le ponen mucha pasión; todo el mundo lo dice”.

  • De las herramientas que habéis recibido en el LAB, ¿cuáles os parecen más útiles?

Pilar: El conjunto es muy interesante. Se necesita paciencia, dejar el tiempo necesario entre una fase y otra para que el alumnado entre en ellas. Así, se conectan unas con otras. Por otra parte, las dinámicas para romper el hielo crean vínculos y nos despiertan. La forma en la que está organizado es muy novedosa. Juegos como la “Balsa” para equilibrarnos o “Mirarse a los ojos” crean conexión.

Lucía y Montse: La escucha activa como actitud imprescindible del facilitador. Así les damos a todos los alumnos la oportunidad de participar constantemente. Hemos aprendido que todas las ideas son buenas: no hay que cortar las alas con “peros”; hay que utilizar el “sí, y además…”. Después, que observen, que miren donde les interese o piensen que es necesario. Nuestra labor está en reconducirlos hacia ese objetivo cuando les interese un marco concreto. En esencia se trata de cambiar los roles: el profesor se convierte en el facilitador del aprendizaje y el alumno es el protagonista durante todo el proceso.

  • ¿Dónde encontráis dificultades al poner en práctica el método DFC en el aula?

Principalmente en las etapas #SIENTE e #IMAGINA. En los grupos en los que hay líderes, es más complicado que se llegue a un consenso o acuerdo sin tener conflicto. [En estos casos, la votación a mano alzada es la técnica más eficiente para desbloquear los bucles].

  •  “Los niños no son el futuro, son el presente”, ¿qué os sugiere?

Pilar: Solo tenemos el presente, y con él creamos futuro. Ellos son el ahora; no sabemos qué pasará después. El niño lo es todo, es bueno y perfecto. Siendo lo que tiene que ser ahora, también lo será después.

Lucía y Montse: Vemos y preparamos a los niños siempre pensando en el mañana, en lo que podrán llegar a ser… Y se nos olvida que ahora, siendo niños, tienen muchas potencialidades. Pueden llegar a hacer lo que se propongan cuando están motivados. La visión de futuro que tiene un adulto, ellos no la tienen. Ven el aquí y ahora.

  • Cuando escucháis “Mentalidad I CAN”, ¿qué os imagináis?

Pilar: El futuro de la educación. Hay que trabajar rompiendo muros, con las herramientas que tenemos. Conectando con la realidad y con los espacios, en las relaciones. Todo nos educa, estamos en crecimiento continuo. DFC supone una renovación de la actitud del profesorado, estando atentos a la realidad y escuchando a los niños.

Lucía y Montse: Significa que cuando uno quiere, puede. Si nos proponemos hacer las cosas, se pueden hacer. Los profesores hemos de apostar por el cambio y la forma de mirar a los alumnos. Es necesario salir de nuestra zona de confort para darles nuevas oportunidades. En cuanto a ellos, tienen que tomar conciencia de que el mundo es de todos y por ello implica una responsabilidad de cuidarlo y mejorarlo. Aunque sean niños tienen mucho que aportar.

  • Y para terminar, Lucía y Montse, ¿cuál es el proyecto DFC que recordáis con más cariño, o que consideráis que ha tenido más impacto?

Quizá sea el primero que hicimos, hace dos cursos, con los alumnos de 4º de primaria. Al principio parecía un poco caótico, acostumbrados al orden, al silencio, a la rutina… ¡Y resultó estimulante, divertido e innovador! Nos dimos cuenta de que la imaginación y la creatividad de los niños va más allá de lo que nosotros podemos imaginar: son capaces de aportar y hacer lo que se propongan, solo tenemos que darles la oportunidad.

En este proyecto los alumnos sintieron que el patio del cole se quedaba sucio después de los recreos. Imaginaron qué podrían hacer para mejorarlo: decidieron hacer patrullas de vigilancia por grupos en el patio, para que todos tirasen los papeles a las papeleras; y colgaron carteles en las aulas, pasillos y patios, para recordarlo. Llamaron a su proyecto: “Por un patio más limpio”.

 

Si quieres experimentar la metodología DFC en primera persona, ¡apúntate al próximo LAB I CAN el 26, 27 y 28 de junio en Madrid! Más info e inscripciones.

Se puede contar, pero hay que vivirlo 😉

¿Qué hay tras un LAB I CAN? Preguntamos a los facilitadores ;)

Después de un LAB I CAN, en nuestras cabezas bulle mucha información y, también, muchas ideas. Una de las cinco fases del método #DesignForChange es #EVOLUA  (Evaluar+evolucionar). En el último post compartimos las valoraciones de los participantes, pero… ¿Cuál es la experiencia de los facilitadores del LAB I CAN de Valencia?

  • Antes de terminar el LAB, les pedís feedback a los participantes. Y vosotros, ¿qué os lleváis?

“Muchas cosas. En general siempre se aprende en todos los LABS. Al final no hay tanta distancia entre las personas que facilitan y las que participan. Este grupo en particular era súper majo, alegre y participativo”.

“La gente fue súper maja, muy entregada, se implicaba un montón y así es más enriquecedor. Ha habido un buen rollo muy guay”.

“Una buenísima sensación de equipo de trabajo, tanto con los facilitadores como con la gente que viene. La gente se va contenta y entusiasmada. Y también cansada, porque la formación es intensa ”.

“En otra formación, una profe de Cáceres me dijo: ‘No puedo soportar llegar a una clase y que mis alumnos me digan que no quieren estar ahí’. Lo más interesante es que la gente joven en general muestra poco interés por muchas cosas. Pero no es real, a la gente le gusta motivarse e implicarse. No tiene sentido hacer pellas, el cole debe ser un sitio para compartir, para descubrirte a ti mismo y al resto, para descubrir la vida. Estoy completamente de acuerdo con ella, y DFC te da las herramientas”.

“Aquí los niños y niñas toman parte, son protagonistas del proceso. Es muy diferente a lo que están acostumbrados. Así crecen de forma diferente.  Está muy bien estructurado”.

“En el aula he visto cómo marca la diferencia: en las clases que se abren a las propuestas encontramos ilusión, atención, sentimiento de ‘piña’, magia…;  en las clases en las que se juzgan las propuestas, los alumnos tienden a molestar más, y se estancan en una actitud sumisa hacia el profesor”.

“Cada fase de la metodología tiene sus bondades. SIENTE es mi preferida. Es la que nos ayuda a entender y a proponer soluciones a medida [cuando llega el momento]. Normalmente, empezamos a dar ideas sin saber qué está pasando. IMAGINA te hace pensar fuera de la caja. Para no acabar haciendo siempre lo mismo, ayuda a innovar. Así, las cosas no son siempre iguales. Es el despertar de la creatividad. ACTÚA: Hay muchísimos proyectos súper bien diseñados metidos en un cajón. A través de la practica, pruebas, y así mejoras. Te da mucho poder llevarlo a la práctica. Pierdes el miedo. EVOLÚA: sin reflexión no hay aprendizaje. Cuántas veces llevamos algo a cabo sin reflexionar acerca de lo que ha pasado, y volvemos a los mismos errores. COMPARTE: cuántas buenas prácticas no se comparten. Estamos en la época de compartir la info para enriquecernos. Así contagiamos a otros. Cuando ponemos los videos en los LABs la gente llega a tener claro en qué consiste. Te haces una idea más completa, es una forma de prototipar. La metodología es súper rica porque pasa por todas estas fases. Todas son necesarias”.

  • “Los niños no son el futuro, son el presente”, ¿qué significa para vosotros?

“Que necesitan la fuerza. También una persona que les acompañe, pillarles en el momento apropiado… Y un método”.

“Ellos pueden cambiar el mundo ahora. Son niños ahora y no hay porqué menospreciarles. Se puede cambiar el mundo siempre. Tienen una perspectiva del mundo distinta por su condición, que no debemos desaprovechar. Son el presente porque valen tanto como los adultos. Son importantes por su naturaleza”.

“Pone el foco en los peques para que puedan llegar, con las herramientas que se les da, a conseguir que sean en cada momento los que generan el cambio. En cada pequeña parte de esta metodología ya hay un aprendizaje. Estas herramientas fundamentales para el crecimiento personal las podrán usar durante toda su vida”.

“Nuestros niños son los adultos del mañana. Eso que se lleva la sociedad si les capacitamos”.

  • En el toolkit, en la parte EVOLÚA, hay un apartado “recupera anécdotas”. ¡Contadnos alguna que hayáis vivido en las formaciones!

“Son momentos que yo flipo porque no soy profe y no estoy en el día a día en una clase. Una profe que no tenía apoyo en su cole, preparaba los proyectos en verano, en su tiempo libre… Veo cómo la gente se motiva. En una formación llegaron a subir a hombros a la persona que ganó en uno de los juegos”.

“Lo que más me llega son las cosas que me dicen después de las formaciones. Por ejemplo: ‘Soy una persona diferente porque me he atrevido a hacer muchísimas cosas (gracias a las dinámicas y a las herramientas metodológicas) que antes no me atrevía a hacer’, o ‘ya sé cómo poner esto en práctica’. ¿Sabes ese momento en el que sientes que la cabeza empieza a generar la manera de implementar algo, cuando empieza a dar soluciones desde el minuto uno? Es entonces cuando se está generando esa la oportunidad de cambio”.

“En uno de los LABs, una asistente dijo: ‘algo se ha movido y volveré’. ¡Y ya lleva cuatro!”.

 

Si quieres experimentar la metodología DFC en primera persona, ¡apúntate al próximo LAB I CAN el 13, 14 y 15 de junio en Madrid! Más info e inscripciones.

Se puede contar, pero hay que vivirlo 😉

Más decir y hacer: apuesta por el aprendizaje ‘activo’

¡DFC puede ser la alternativa!

(Fragmentos del texto de Chih-Cheng, Cheng).

(…) No importa cuánto se prepare un maestro la clase. Basado en el Cono de la Teoría del Aprendizaje (Edgar Dale, 1946), los estudiantes probablemente solo podrán asimilar entre un 10% y un 30% del contenido; mientras que el profesor, que fue quien diseñó toda la presentación, recordará el 90%. Incluso si los estudiantes estuviesen prestando atención durante toda la clase, no podrían retener más que una pequeña parte. Entonces, ¿significa que es una actividad ineficiente la que se lleva a cabo? ¿Es a la vez desperdiciar los recursos, el tiempo y la energía del profesor?

Let’s Design for Change!

Elegimos, por ejemplo, “Seguridad de la información” como tema de nuestro proyecto DFC. Primero, invitamos a nuestro alumnado a pensar sobre qué SIENTEN con respecto al tema. Los profesores también podemos hacer uso de la información para concienciarles sobre la importancia del tema escogido. (…) Para ello utilizamos diferentes herramientas. Niños y niñas deben reflexionar y observar los posibles razonamientos, y hacer encuestas simples basadas en lo que inicialmente supusieron. Esto permite que sientan el tema como suyo y lleguen a hacerse una idea general de lo que está sucediendo en ese momento. Así no se correrá el riesgo de deformar los hechos en la primera fase.

En la fase IMAGINA, las soluciones más fáciles que podrían ocurrírseles a los niños y las niñas podrían pasar por pegar carteles, repartir flyers, presentar el tema durante una asamblea, o cualquier acción de sensibilización para dar a conocer el tema. (…) Con la elección de un público objetivo, la preparación de materiales adecuados, la creación de carteles, diapositivas, medios interactivos, organización de tiempos y espacios, etc.; se presupone que los niños deben experimentar cómo asignar el trabajo correctamente, además de aprender cosas nuevas. Quienes participen no sólo entenderán el valor esencial del tema (Aprendizaje Primario), visto que las diapositivas y los carteles son Aprendizaje Asociado (…); sino que también aprenderán a gestionar tiempos y horarios (Aprendizaje Concomitante). ¡Esto nos recuerda el principio del aprendizaje simultáneo planteado por William Heard Kilpatrick!

¿Y qué podemos hacer los facilitadores? Suministrar ordenadores, impresoras, materiales didácticos y toda la información necesaria. Si las actividades de promoción estuviesen divididas en grupos de niños y niñas con diferentes objetivos, el profesor también podría invitarles a intercambiar experiencias e ideas entre grupos y, finalmente, realizar una sesión de reflexión en grupo (…).

Necesitamos aceptar que habrá un cambio en el aprendizaje, para que así nuestros estudiantes puedan dar lo mejor de sí mismos. ¡Este es el primer paso que debemos dar para salir de las zonas de confort centradas en el profesor!

Chih-Cheng, Cheng

Actualmente trabaja en la Escuela Primaria Ruey Tarng, Ciudad de Taoyuan, Taiwán. Líder de la Sección de Servicios de Información.

(Fragmentos. Traducción del inglés de Beatriz Alonso).

Si queréis convertiros en facilitadores del método DFC… ¡Apuntáos al próximo LAB I CAN el 13, 14 y 15 de junio en Madrid! (Más info e inscripciones). Así podréis participar en el I CAN School Challenge. ¡El proyecto ganador irá a representar a España este año en la BTC en Taiwán!

Se puede contar, pero hay que vivirlo 😉

LAB I CAN en Valencia: “Me burbujean mil ideas para aplicar”

Dos grupos. Cuatro facilitadores. 24 educadores. 12 horas. Y ganas infinitas de transmitir el espíritu Design for Change. ¡Empezamos el LAB I CAN en Valencia!

¿Qué es lo que buscamos al implementar la metodología DFC de las 5 fases? ¡Empoderar a niños y niñas! Para ello, empecemos por el principio: los y las educadoras. Para hacer visibles los superpoderes que cada persona lleva dentro, se reparten papelitos, se agrupan los superhéroes y se prepara la “representación muda”. Risas aseguradas. Este es solo el primero de los muchos juegos pensados para activar el cuerpo y la mente, conectarlos; y potenciar nuestras capacidades. ¿Y qué hemos aprendido? A romper el hielo, a cooperar, a perder la vergüenza… ¡Empieza la diversión!

Al objetivo DFC se llega a través de la co-creación. Es decir, hay que pasar del “yo” al “nosotros”. ¿Y cómo lo hacemos? Incorporando el espíritu del proyecto, entendiendo su funcionamiento y los valores que promueve, descubriendo nuevas herramientas… Y lo mejor es que todo se aprende a través de la experimentación. Decimos que “Los niños solo necesitan una oportunidad para cambiar el mundo”, y para ello necesitan a una persona formada que les acompañe.

Durante las 12 horas que dura el LAB (repartido en dos días), los facilitadores explican y guían a los educadores a través del trabajo de las 5 fases (SIENTE, IMAGINA, ACTÚA, EVOLÚA y COMPARTE). Una vez completado el proceso, tendrán la oportunidad de repetirlo adoptando por sí mismos el rol de facilitadores, para practicar antes de llevarlo a cabo en su aula. Y como se trata de una metodología intuitiva basada en el design thinking, nada mejor que intercalar cada fase del proceso con juegos que despiertan el ingenio, permiten mirar desde otra óptica; y fomentan la creatividad, la escucha, el respeto y la paciencia.

Para motivar más si cabe a los educadores, también se muestran algunos vídeos de proyectos ya realizados, y los resultados son una maravilla. Además, se explica más profundamente la metodología y se dedica un tiempo de reflexión y ronda de preguntas para que los facilitadores resuelvan dudas. ¡No hay que irse con la sensación de “podría haber preguntado…”!

¿Y por qué es tan innovador este método? ¿Qué tiene de especial? Las opiniones de los asistentes son el mejor indicador:

  • Isabel: Me ha gustado porque me encanta intercambiar ideas, iniciativas y contactar con gente.
  • Kandra: Ha sido muy dinámico. Las facilitadoras eran muy activas y cercanas. La metodología es atractiva y se fomenta el trabajo en equipo.
  • Ángela: muy dinámico. No lo conocía y me ha atraído bastante. Nos habéis hecho sentir genial. Ha sido muy ameno, nada pesado. No es como un curso normal.
  • Raquel: dinámico y divertido. ¡Se me ha pasado muy rápido! A ver cómo lo aplico ahora en el aula. El primer día fue todo motivación, y ahora hay que aterrizarlo con las definiciones.
  • Juanma: entretenido, se pasa muy rápido. Tengo muy buenas expectativas. Ya le estoy dando vueltas a ver cómo lo haré yo en clase…
  • Ana: quiero seguir profundizando. Me lo estoy pasando muy bien.
  • Antonio: las expectativas son muy buenas. Nos lo estamos pasando genial. Es un método muy activo y dinámico. Además, nos estamos encontrando con gente de otros centros y da mucha alegría. Apostar por innovación siempre es bueno. ¡Ahora a aplicarlo en el aula!
  • Susana: me divertí un montón, no he mirado el reloj ni una sola vez y mira que veníamos cansadas del viaje. Me burbujean mil ideas para aplicar. Renovarse es fundamental.
  • David: muy dinámico. Creo que cuanto antes nos metamos en ‘harina’, mejor. La forma de trabajar la metodología DFC es genial. Como mejor se explica es haciendo, igual que hemos hecho creando el proyecto. Hay que jugar.
  • Inma: muy divertido y ameno.
  • Iván: interesante y participativo.
  • Toni: alucinante.
  • Ana: se me está pasando el tiempo volando.
  • Aida: lo vives. Eso es la participación. Me encantan estas técnicas. Me gustaría poder probar muchas más. Es muy enriquecedor.
  • Ana: entretenido y ameno, y eso que venía cansada.
  • Raquel: dinámico. Pasa muy rápido. Todos estamos involucrados, nadie se ha quedado excluido. Al trabajar en grupo, lo ponemos todo en común: cómo trabajamos en otros centros… así aprendemos un montón. La formación interna es fundamental.
  • Carmen: entretenido. Al ser práctico, se te quedan muy bien las cosas. Haces jugar a los demás y juegas tú. Sacar esa parte de cada uno es muy importante.
  • Ana: divertido.
  • Lourdes: me encanta. Es tan divertido, y dinámico. Llegué pensando que no debía venir y me lo estoy pasando genial.
  • Mais: una formación de categoría.
  • Marta: se me está pasando el tiempo volando.
  • Elena: fenomenal.
  • Mariano: esto me encanta y lo pienso poner en práctica en mi clase.

El tiempo para recibir más feedback es limitado, y el espacio también… Esperamos al próximo post para conocer las reflexiones de los facilitadores. Mientras tanto… ¿se os han despertado las ganas de probar? ¡Apuntáos al próximo LAB el 13, 14 y 15 de junio en Madrid! Más info e inscripciones.

Se puede contar, pero hay que vivirlo 😉

Parar para crear. Claves Design for Change en los Talleres Yo Puedo

Jugar con una pelota lanzándola de unas manos a otras en la sala solo puede ser el preludio de algo divertido. Miguel Luengo invita a los y las asistentes a terminar la frase “Yo puedo…”: hacer lo que me propongo, realizar mis sueños, inspirarme esta tarde, cuidarme y cuidar a los demás… Empieza el Taller.

Una de las primeras preguntas que surge es “pero y esto del design thinking, ¿qué es?”.  Sencillo ejemplo: siempre que usamos un post it queda doblado hacia arriba ¿cómo despegarlo para que quede plano? Hay que tirar de forma lateral. Es cierto, pequeños cambios marcan la diferencia, solo necesitamos los conocimientos y las herramientas. Pero no siempre las tenemos para, por ejemplo, dar la voz a todo el mundo en el aula. ¿Cómo lo hacemos entonces? Miguel, facilitador del taller, empieza a dar las claves de la escucha para facilitar el proceso Design for Change y hacer que las cosas ocurran. Así, la relación con el alumnado cambia: se trata de escuchar más; de dirigir menos. “Cada vez los educadores nos demandan más herramientas. Y es que cambiando la forma en la que educas, cambias el mundo”, confirma Miguel.

Después de la presentación de la asociación y de la metodología, la explicación es práctica, para optimizar el tiempo y el aprendizaje. Se forman grupos de trabajo y se elige un tema. ¿Qué es lo relevante? ¿Qué hay en tu cabeza detrás de esa idea? Lo que buscamos son hechos, fruto de la observación. Entramos en la primera fase SIENTE con un brainstorming. Se trata de un proceso de convergencia-divergencia-síntesis para pasar del post it individual (donde se han apuntado las ideas en nubes) a la conversación grupal. “¡A compartir! ¡Que cada persona lo exprese como quiera! ¡Dejaos sorprender!”, les anima Miguel.

En ese momento los grupos comienzan a emocionarse, algunos se levantan de las sillas para explicarse mejor. Se trata de identificar realidades, pero todavía no hay que buscar soluciones; sino observar los matices para ver qué engancha con el grupo: eso es lo importante, elegir el foco que tiene más potencial para generar el cambio. ¡Compartiendo nuestras ideas inspiramos al resto y nos enriquecemos! En la fase IMAGINA los miedos se quedan fuera y se da rienda suelta a la creatividad. Después, en la fase ACTÚA se ‘aterrizan’ las propuestas, por muy ‘locas’ que sean. “Partir de lo general a lo particular ayuda a aterrizar lo que nos preocupa: de la guerra al bullying, por ejemplo. Design for Change es una metodología inclusiva porque cada niño o niña se va enganchando en cada una de las fases”, confirma Miguel.

¿Qué aprendizaje nos llevamos del proceso? Empieza la fase EVOLÚA (evaluación+evolución) que lleva a la última fase, COMPARTE. Es decir, hacer visible lo invisible:

  • Parar para crear. Parar para transformar una situación
  • Salir de las “cajas mentales”. Todo es posible
  • Favorecer la escucha activa, el debate y la interacción, el pensamiento convergente y divergente
  • Respetar las fases del proceso
  • Fomentar una mentalidad flexible y abierta
  • Colaborar
  • Aceptar e integrar las intensidades de cada persona
  • Co-construir
  • Respetar todas las ideas
  • Participar activamente
  • Comunicarse sin conocerse previamente
  • Ser conscientes de que tener una estructura facilita alcanzar un objetivo
  • Escucharse e incluir las opiniones de todo el mundo
  • Valorar la importancia de las ideas “locas”
  • Compartir ideas que se enriquecen con las aportaciones del resto
  • Saber que cuando definimos un problema, estamos encontrando también la solución. Hay que escribirlo y ordenar las ideas
  • Motivar a otros grupos o comunidades
  • Conocer una metodología que también se puede implementar en la empresa o en solitario

“Hacer un proyecto DFC es la excusa, lo importante no es el resultado. Lo enriquecedor es el proceso, la reflexión. Esto va de crecer”, termina asegurando Miguel. Al final, se lanza de nuevo la pelota y la pregunta “Yo puedo…”: pensar en positivo, imaginar… Las respuestas muestran el antes y el después, la conexión con una misma y con las personas del grupo que se ha producido y cómo las ha empoderado.

Un taller solo son dos horas, una aproximación a la metodología. Para profundizar en ella, ¡os esperamos en el LAB de doce horas el 13, 14 y 15 de junio en Madrid! ¡Animaos a disfrutar del proceso completo! https://www.ticketea.com/entradas-curso-dfc-espana-lab-i-can-madrid-junio-2018/

Se puede contar, pero hay que vivirlo 😉

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