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En nuestro último artículo del #BetterTogetherEducacion de la temporada, entrevistamos a Juan Diego López Giraldo, licenciado en Ciencias ambientales, especializado en gestión ambiental y diplomado en Educación. Por supuesto, este combo de formación le ha llevado a dedicarse a la Educación Ambiental, hasta llegar a ser el responsable del proyecto Emprendedores Verdes Europeos. Él mismo se define como un ejemplo de emprendedor porque además ha tenido que aprender a gestionar una empresa.

Una entrevista naturalmente fresca y verde para cerrar la temporada veraniega 😉

Pregunta: ¿Cómo nace Emprendedores Verdes Europeos?

Respuesta: Todo nace de un proyecto anterior, Lecciones de la naturaleza, creado con socios internacionales, para poner a la naturaleza como maestra. En este programa se ofrecían recursos educativos abiertos, publicaciones… A partir de aquí vemos la oportunidad de presentar algo más concreto en el plano emprendedor, siempre con la naturaleza como maestra, en el marco de la Unión Europea (UE), y las competencias del s.XXI que se desarrollan a través de módulos educativos y además educan en valores.

P: Danos algunos detalles del proyecto. ¿Cómo prepara a los jóvenes para adquirir responsabilidades sobre sus elecciones en la vida, sobre su entorno y cómo contribuyen a mejorarlo? ¿Qué resultados observáis según se desarrollan?

R: Nos preguntamos cómo podríamos cambiar el futuro aprendiendo de las lecciones de la naturaleza. Y es ahí donde buscamos las respuestas: ¿cómo trabaja la naturaleza? Así surgen ideas emprendedoras. Pensar en un cambio necesario. Un cambio de pensamiento. ¿Qué puedo cambiar? Se trata de un modelo cíclico en constante cuestionamiento de sí mismo.

En cada uno de los módulos se trabaja un reconocimiento de los principios y sistemas de la naturaleza, centrándose en las energías alternativas, en mirar a los residuos como recursos, etc. Creemos que la diversidad proporciona fortaleza y que la naturaleza siempre piensa en beneficios. Hemos salido a buscar emprendedores locales y nacionales, para que quienes quieran sacar adelante su proyecto emprendedor puedan utilizar estos principios. Vinculamos los módulos a casos reales para que se vea que es posible y sirvan de inspiración.

P: ¿Cómo lleváis a cabo acciones de sensibilización?

R: Hemos trabajado en institutos en Murcia (como en la fotografía de portada, reunido con un par de docentes en el IES Miguel Hernández, de Alhama de Murcia). Han probado los módulos y nos han sugerido ajustes. Realmente son recursos educativos abiertos, se usan para que los chavales presenten su plan de empresa verde. La siguiente fase sería presentarlo a concursos para conseguir financiación. Estamos pendientes de este paso.

Nuestro compromiso viene del apoyo desde la web, de los docentes, de la motivación de que el plan de acción puede ser realizado, como se observa en los casos de éxitos. Sabemos que el cambio es posible para transformar el futuro.

P: ¿Qué cambios habéis observado en el alumnado después de poner en práctica las lecciones de la naturaleza? ¿Cuáles son las competencias que se adquieren? ¿Y a nivel curricular?

R: Competencias básicas de la UE: comunicación, uso de la lengua extranjera, entender otra cultura como apertura mental, competencia matemática de ciencia y tecnología, competencia digital, aprender a aprender (lecciones de la naturaleza), como desaprender.

También competencias personales, competencias sociales y ciudadanas: control emocional, creatividad, manejar la incertidumbre, expresión cultural y artística, conocer la historia a través de la naturaleza, reconocer lo que tenemos, de dónde venimos y a dónde vamos… Todo se trabaja en la naturaleza: en los parques naturales, en las zonas verdes o en los huertos del colegio. Así se ve la naturaleza con otros ojos.

P: ¿Cómo enlaza Emprendedores Verdes Europeos con Design for Change? ¿Cómo crees que puedes incorporar el I CAN Mindset? ¿Por qué son importantes este tipo de metodologías?

R: Estas metodologías fomentan el desarrollo de la persona y pueden ofrecer novedades transformadoras del sistema actual, en la parte de innovación educativa. En concreto, me llamaron mucho la atención las fases Evolúa y Comparte. En lecciones de la naturaleza tenemos una inspiración circular expansiva que conecta muy bien con la metodología DFC: Descubre,  inspira, comparte… Imagina cómo transformar el mundo.

P: Y siguiendo esa línea, ¿qué significa para ti ‘cambio’? ¿Cómo hay que observarlo?

R: Transformación, es decir, hacer las cosas de otra manera. Introducir el concepto de novedad, de alternativa en el camino. Hay que hacer un análisis desde muchos aspectos: humano, que valores mueve, impacto que puede tener en la comunidad, viabilidad en el tiempo; y después está la parte económica: si es factible, qué recursos se necesitan, financiación…

P: ¿Qué significa para ti ‘Better Together’?

R: Creo que cada persona tiene una valía en sí misma, tenemos que ponerla en común y tratar que el impacto se multiplique, para poder transformar la realidad. ¿Cómo? A partir de momentos de encuentro para establecer estrategias y planes de acción comunes, para compartir, en vez de ir cada uno por su lado; compartir camino y aprovecharnos de lo que hacemos cada uno, enriqueciéndonos. Nosotros, en concreto, por ejemplo, a través del contacto con escuelas rurales.

P: ¿Qué consideras prioritario en vuestra actividad?

R: Hacer algo concreto, llevar a cabo una iniciativa que sea real, para que lo que se lleve a cabo pueda servir.

P: ¿Cuáles son los inconvenientes que os encontráis en el día a día?

R: A todo esto hay que ponerle mucha ilusión, porque no es fácil; pero es posible, requiere esfuerzo y motivación personal.

Al principio hasta la propia familia puede ser un inconveniente, por temas de viabilidad. Y esto nos sirve de aprendizaje: la familia debe apoyar y creer en la transformación, en que se puede generar algo nuevo, que existe un reto que hay que conseguir gracias al desarrollo de las propias ideas. Así se demuestra que es viable.

Y buscar financiación. Con este tema desarrollas perseverancia, habilidades, competencias, abres la mente, fomentas la escucha, la capacidad de lucha; aprendes a hablar en publico, a aceptar tus limitaciones, a redactar de una determinada manera, a comunicar, en definitiva, a observar la diversidad. Requiere mucha motivación y creer en lo que haces. Es un aprendizaje constante.

P: ¿Nos puedes contar una experiencia emotiva?

R: Cuando éramos pequeños, el director del colegio nos decía: “Hay que ver con los ojos de ver y con oír con las orejas de escuchar”.

P: ¿Cómo ves el futuro de la educación?

R:  Tiene que cambiar mucho, porque si no, va a ser un fracaso. Estamos anclados en la educación de la era post industrial. Seguimos pensando que la gente puede trabajar en serie, sentados en el aula sin moverse. El sistema está muy acomodado y cambiarlo es complicado. Hay experiencias de cambio interesantes, con múltiples profesores, en Cataluña, por ejemplo, donde el estudiante es el protagonista, adaptándose a las necesidades nuevas y a los nuevos aspectos sociales, tecnológicos, y emocionales. La clave está en que el profesorado necesita formación y reciclaje.

 

 

 

 

 

En nuestro viernes de blog, entrevistamos a Beatriz Iranzo, CEO de Fully Creative Aglaia, además de maestra de Educación Primaria, en la especialidad de Inglés, habilitada por la Comunidad de Madrid. Gracias a sus respuestas, se confirma que nos encontramos ante una apasionada del uso de metodologías activas en el diseño de experiencias de enseñanza- aprendizaje.

P: He leído sobre ti que descubres “los puntos de enfoque y desarrollo con una utilidad extraordinaria” y que tu “método de saltar en vez de andar se convierte en una extraordinaria herramienta de innovación y desempeño”. ¿Cómo lo haces?

R: Soy un caos. Primero veo la imagen final de cada desarrollo de un proyecto. Después, trato de combinar la experiencia de los trabajan conmigo. Me encanta hacer mapas mentales. Creo que se me puede definir como visionaria en el sentido de que sé interpretar lo que encuentro a mi alrededor de forma intuitiva. Cultura, tecnología y educación son mis pilares. Compartir con un objetivo común. Por último, lo que no sé hacer, lo visualizo, y busco quien me ayude. 

P: Háblanos de Fully Creative Aglaia y de los cursos que impartes basados en el Visual Thinking y el pensamiento crítico y creativo. ¿Qué nexos encuentras con el Design Thinking?

R: La palabra es Factoría cultural. Aglaia es una nueva forma de entender la educación. Fully Creative se basa en el diseño de experiencias para el ámbito educativo y empresarial, para así desarrollar sus competencias.

Utilizamos mapas mentales como herramientas para generar procesos dentro de las aulas. No solo enseño a hacerlos y dibujarlos, sino que pongo plantillas a su disposición, para desarrollar las competencias esenciales integradas en los contenidos curriculares.

En las empresas, diseño un marco en el desarrollo de la creatividad y liderazgo. Diseño e interacción me permiten crear mi propio marco pedagógico. Tenemos que ser sensatos en el cambio en educación: cómo lo aplicamos en el diseño de experiencias.

P: ¿Cómo utilizas Desing for Change (DFC)? ¿Qué herramientas consideras que son más útiles?

R: Existe una necesidad de diseñar dentro del ámbito curricular, y se puede resolver a partir de las competencias que se desarrollan aplicando las cinco fases DFC. Es una metodología formidable. Personalmente, veo los marcos pedagógicos de la metodología y me enriquezco.

Me parecen muy útiles las fases que se van marcando, partiendo de la motivación intrínseca del alumnado. Ves lo que no te gusta y cómo lo vas a cambiar llevando a cabo un estudio real. Te permite que seas tú quien da la respuesta, trabajando desde un conjunto: en clase, en la escuela, en tu entorno. Fomenta el desarrollo de la creatividad.

P: “Los niños no son el futuro, son el presente”, ¿qué te sugiere?

R: Estamos equivocados en seguir manteniendo el muro que separa al adulto del niño. Son estados evolutivos en los que es fundamental permitir escuchar diferentes voces. Si se impone una voz, para qué van a pensar.

P: Cuando escuchas “I CAN Mindset”, ¿qué te imaginas?

R: Un mundo de posibilidades compartidas. Un proyecto de proyectos. No estás solo en tu cambio, conoces otros ejemplos y ves que todo el mundo va unido.

P: En Design for Change decimos que ser una persona creativa es una persona que propone ideas. ¿Qué significa para ti?

R: Dar una respuesta diferente. Me gusta hacer y pensar, desde el pensamiento critico. Veo, pienso, pregunto y hago.

P: Volviendo a Fully Creative Aglaia, hemos visto que establecéis sinergias con otras organizaciones, de hecho, contáis con una comunidad de FullyChangeMakers (colaboradores expertos) ¿Qué significa para ti #BetterTogetherEducacion?

R: No solo una posibilidad de cambiar, sino un cambio real. Da igual tu filosofía siempre y cuando tenga un objetivo común.

P: ¿Cuáles son las alternativas en las que estáis trabajando que se pueden englobar en el #BetterTogetherEducacion?

R: El diseño de proyectos y experiencias mejoradoras.

P: ¿Cuáles son las oportunidades en el sector?

R: Posibilidad de aprendizaje mediante el trabajo que fomenta el desarrollo desde el apoyo mutuo.

P: ¿Cuál es el objetivo de los programas que ofrecéis?

R: Básicamente hay una necesidad de formación al profesorado que respete la tradición. La innovación está supeditada al régimen curricular y ministerial. Creamos espacios alternativos a la propia escuela. Diferentes tipos de universos.

P: ¿Cuáles son los inconvenientes que os encontráis en el día a día?

R: Las escuelas a veces no están preparadas en desarrollo tecnológico, pero el alumnado sí. Queremos que sea vea lo que estamos haciendo. Que se abran para utilizar estas herramientas. Lo importante es cómo vamos a llegar a ese objetivo. Esto lo hace muy bien DFC: prototipando. Hay que equivocarse rápido y barato, abrir posibilidades futuras. Nosotros respetamos y escuchamos, intentamos entender a las instituciones para que nos escuchen y poder aportar.

También la financiación es un tema siempre presente. Ahora la estamos buscando para la creación de un videojuego.

P: Y ya casi para terminar, ¿podrías contarnos alguna de tus experiencias más emotivas?

R: Por ejemplo, del ultimo cole donde trabajé. Siempre que vuelvo, salen a buscarme, ¡y hace ya tres años! En realidad, lo que mejor sé hacer es maestra. Los chavales de este cole en concreto viven en situaciones desfavorecidas, así que agradecen mucho más todo. Rompes el bache entre unos y otros, y llegas a ellos.                                                                   

P: ¿Cómo ves el futuro de la Educación?

R: Apasionante.

 

 

 

 

 

¡Nueva entrevista en el marco del #BetterTogetherEducacion! Tenemos el placer de entrevistar a Chema Lázaro, maestro de Educación Primaria, profesor en la Universidad Rey Juan Carlos, y co fundador CEO en Niuco, quien comparte una prometedora visión del ámbito educativo.

Pregunta: Cuéntanos de dónde viene tu pasión por la educación y cómo llegas a Niuco.

Respuesta: Al finalizar la carrera, estuve trabajando varios años en un cole, y observé que tenía poca formación, así que decidí estudiar Psicopedagogía. Después, trabajé en centros de educación no formal, educación de calle, centros penitenciarios… De vuelta a mi trabajo en el cole, solía tener conversaciones con mis alumnxs sobre cómo mejorar en el aula. Entonces se cruzó en mi camino, en un curso de Neurodidáctica, José Ramón Gamo, y empecé a leer y a descubrir nuevos intereses. Comencé a dar clase en la Universidad. Y después fundamos Niuco como una forma de acompañamiento para profes. A lo largo del tiempo, se han ido sumando diferentes amigos al proyecto con los que tenemos intereses comunes.

P: Has mencionado la Neurodidáctica, ¿podrías darnos unas pinceladas sobre el tema?

Creemos en la heterogeneidad del aula. La diferencia es aprendizaje. Todo el mundo tiene capacidad para mejorar. Empezamos con la motivación inicial extrínseca, hasta la intrínseca, para llegar a la motivación de logro pasando por diferentes tipos de memoria. Se trata de un enfoque multicompetencial, que mezclamos con metodologías activas, y cada centro lo implementa como considera.

Los pedagogos del s. XIX ya lo anunciaron: se valora lo que funciona. Son procesos de cambio que tienen que vivir desde los equipos directivos hasta las familias. Educar es un acto en el que se implica toda la comunidad. La escuela es sistémica, intervienen un montón de factores. ¿Como les gusta aprender a lxs alumnxs? Lxs niñxs tienen derecho a jugar y a que se respeten sus intereses.

P: ¿Cómo trabajáis en Niuco? ¿Cómo lleváis a la práctica ese “cambio de cultura” en el entorno educativo?

R: Utilizamos una metodología basada en el design thinking, porque creemos que no puedes hacer ningún trabajo si no conoces la realidad que quieres cambiar. Identificamos qué quieren hacer, hacemos un análisis de la documentación del cole, reformulamos el proyecto educativo, y establecemos un proyecto de salida. ¿Qué alumnado queremos? ¿que profes queremos? ¿de dónde partimos? ¿cómo les queremos formar? Para dar respuestas, hacemos observaciones en el aula y empezamos un proyecto de sistematización de la estructura de aprendizaje ligado a cómo el cerebro aprende forma natural, y pensamos qué debe ocurrir en una clase para que sea eficiente. Planteamos los objetivos de trabajo y evaluamos.

P: ¿Qué significa para ti #BetterTogetherEducacion?

R: Es importantísimo. En últimos tiempos, con la innovación educativa, parece que vamos a un modelo de soluciones únicas. Y no es verdad. Hay que sumar fuerzas con un marco común de valores para construir juntxs. Consideramos que hay que empoderar al alumnado para que emerjan procesos propios. Simboliza que estamos bajo el mismo paraguas debajo de este aguacero: tenemos que ayudarnos, complementarnos. La solución ante todos los problemas está en la cooperación.

Así es Niuco: nos representamos con una enredadera porque quien trabaja aquí está como una regadera. Aprender viene de ‘prendere’, que significa enganchar, enredar. Niuco consigue tejer esa parte de la enredadera. De esta manera, todo suma. Creemos en la utopía y regamos para que la enredadera se forme.

P: ¿Qué os demandan más? ¿Cuál es vuestro producto estrella?

R: Formación en el marco de la Neurodidáctica. Ahora tenemos un nuevo proyecto: Leap year, para alumnos de 4º de la ESO que acaban de terminar y necesitan orientación: les acompañamos a través de la filosofía (aprender a pensar a través de la reflexión sobre lo que ocurre), el ejercicio físico, la enseñanza de idiomas, los proyectos individuales y grupales, y la asistencia profesional.

P: ¿Cuáles son los inconvenientes que os encontráis en el día a día?

R: A veces hay que echarle chocolate al brócoli [ríe]. Me explico: Se hacen cambios, pero no con la profundidad que se necesita. Entonces podemos preguntarnos, ¿realmente es necesario el brócoli o podemos sustituirlo por coliflor? Hay que profundizar, conceptualizar las ideas. Tenemos claro qué queremos, pero no cómo. ¿Cómo vamos a medir el cambio? No hay respuestas únicas. Vivimos una condena de lo urgente frente a lo importante, y las organizaciones están sumergidas en esta inercia. Hay que volver a leer Pedagogía. Hay que recuperar a quienes ya han pensado cómo hacer esto.

P: Y ya casi para terminar, ¿podrías contarnos alguna de tus experiencias más emotivas?

R: Vi a un alumnado de segundo de primaria construir una ópera, con todo lo que conlleva, con toda la vinculación emocional. Los he visto evolucionar durante dos años: la forma que tienen de comprender las relaciones sociales, cómo afrontan los retos en base a lo que han sido capaces de hacer… Realmente, es otra liga.

P: ¿Cómo ves el futuro de la Educación?

R: Soy profundamente positivo y optimista. No soy de la cofradía de la queja. Construyo sobre lo positivo. Sopla aire de cambio, que cada vez sopla más fuerte. Escuela por y para lxs ñiñxs. Una escuela que cuida su juego, sus intereses emocionales; que les pregunta, que los escucha; que arquitectónicamente esta adaptada, integrada con el mundo, quizás hasta sin muros; natural y con naturaleza. Un espacio donde lxs niñxs se junten por capacidades y competencias, no por edades; basándose en el respeto mutuo. Un lugar donde predomine el arte en su expresión más compleja, con una relevancia absoluta, porque provoca emociones. Una escuela donde el contenido sea la excusa para desarrollarse en plenitud. Y donde lxs profes sean quienes más ilusionadxs estén, porque esxs son lxs que se recuerdan, quienes tienen pasión por la docencia.

 

Todo empieza con una semilla y una consecución de conexiones. María Jurado, profesora de primaria y secundaria, pedagoga, orientadora y embajadora de la metodología Design for Change (DFC), lleva años haciendo proyectos DFC en su centro educativo, el Colegio Carlos V de Águilas, Murcia. En abril viajamos a dar un Taller ¡Yo Puedo! a Murcia para la Unión de Cooperativas de Enseñanza Región de Murcia (UCOERM) y se conocieron Benito Mateo, presidente del colegio; y Miguel Luengo, presidente de Design for Change España. Después de un par de meses, de algunas llamadas y emails, de inquietudes en común y mucha motivación por integrar el I Can Mindset en todo el centro escolar, hemos pasado dos días en el colegio de Águilas.

Tres colectivos. Tres actores clave en el sector educativo. Tres posibles agentes del cambio. La educación es tuya ¡evoluciónala!

¿Qué tienen que aportarse entre sí las familias, el alumnado y el personal docente? ¿Cómo se establecen las sinergias? ¿Cuáles son las claves para trabajar en equipo? ¿Qué necesidades tiene cada colectivo? ¿Cómo se escuchan entre ellos? ¿Cuáles son sus necesidades? ¿Con qué herramientas cuentan y qué necesitan?

Tres charlas inspiradoras. Un objetivo común: evolucionar la educación.

“¿Qué educación soñáis?” Así empieza la primera de las charlas inspiradoras a las familias y al equipo docente a cargo de Miguel Luengo, en un ambiente más que distendido: la fiesta de fin de curso. Entre baile y baile, se hacen un par de paréntesis para expandir el I Can Mindset.

“Yo os puedo decir lo que soñamos en DFC para la educación. Soñamos con unas familias y unos educadores que acompañen a los niños y niñas para sacar todo su potencial. Imaginad por un momento que no son el futuro, que son el presente; y que tenéis la posibilidad de guiarles para que tengan la oportunidad de cambiar el mundo”, explica Miguel.

¿Cómo? Aplicando la metodología Design for Change para integrar el I Can Mindset. Una metodología que desarrolla competencias del siglo XXI como la empatía, el trabajo en equipo o el pensamiento crítico. Una metodología que desarrolla globalidad mostrando historias reales que están ocurriendo a través del mundo. Una metodología presente en más de 60 países que conecta a personas de diferentes culturas. Una metodología que hace que las cosas ocurran ‘Not by chance, by design’, gracias a las 5 fases: Siente, Imagina, Actúa, Evolúa y Comparte. Así, poco a poco, se trabaja el I Can Mindset.

¿Y qué os lleváis los docentes? Una nueva posibilidad de conectar con vuestro alumnado y con vuestro propio potencial. Integrar la metodología DFC en tu asignatura no implica más carga curricular; al contrario, hace más sencillo tu trabajo.

Con DFC, las niñas, niños y jóvenes adquieren un nivel de confianza que mejora sus resultados curriculares, según avala el último estudio de Harvard Graduate School of Education. Los docentes les observáis, les escucháis y les guiais en el proceso, y los resultados tangibles os reportan seguridad. Todos los niños y niñas tienen derecho a graduarse con el I Can Mindset. No es un lujo, es un derecho. Es nuestra responsabilidad. Citando las palabras de la fundadora de DFC, Kiran Bir Sethi: “Si no sois vosotros, entonces quién; y si no es ahora, entonces cuando”.

“¿Y se puede aplicar en mis clases de idiomas?”, pregunta un profe al día siguiente, en la charla al equipo docente. “¡Por supuesto!”, responde Miguel. Se han hecho proyectos de todas las asignaturas. Por ejemplo, en un centro se explicó la Generación del 27 con un proyecto DFC. Para acercar la metodología al equipo docente, se llevan a cabo dos dinámicas que muestran un simulacro del proceso, para empezar a despertar el interés, y el curso que viene profundizar en la metodología para emprender proyectos con el alumnado.

¿Y la charla con los protagonistas del cambio? Para ellos, Miguel empieza con una dinámica integradora a través del juego, que les muestra que juntos es más fácil. Después, les invita a imaginar cómo mejorar la educación partiendo de la base de sus intereses, es decir, de lo que más les guste hacer o de lo que mejor se les dé. Se trata de hacer visible el paso del ¿puedo hacer? o del ¡tienes que hacer!, al ¡Yo Puedo! Para empoderarles y darles parte de responsabilidad en su educación, les lanza la pregunta: ¿Mola que los adultos os digan siempre lo que tenéis que hacer? ¡Vosotras sois las protagonistas!

A través de unas prácticas que fomentan la escucha y generan conversaciones que enriquecen, el alumnado toma conciencia de sus capacidades y observa que sus ideas sí importan, y que, aterrizadas para que sean realizables, pueden llevarse a la práctica y cambiar el mundo.

La educación nos compete a todas las personas, por lo tanto, tenemos la responsabilidad de involucrarnos, trabajando en equipo y creando en positivo a través de la observación y la escucha; desarrollando la empatía y el pensamiento crítico. La educación es tuya ¡evoluciónala!

¿Quieres aprender la metodología y empezar el curso que viene con el I Can Mindset integrado? ¡Apúntate al Taller LAB I Can de 12 horas en Madrid el 25, 26 y 27 de junio! Te esperamos para cambiar el mundo 😉

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En el marco del #BetterTogetherEducacion y con el plan educativo basado en competencias digitales en el candelero informativo, entrevistamos a Johanna Pérez Strand, responsable de Transformación Digital Educativa en Innedu. Psicóloga de formación, aunque nunca ha ejercido como tal, Johanna irradia ese background por el mundo. Y su trabajo la ha llevado lejos:  Smithsonian Institution, British Museum… Y es que Johanna está centrada en la Psicología aplicada al aprendizaje. Para ella es “un superpoder”, nos explica, porque significa “capacidad de adaptación”. Especializada en educación informal, utilizaba el arte como herramienta para enseñar en los museos. Se define como educadora con niños y formadora para profesores porque es consciente de que cuando las personas trabajan juntas, todo es más fácil.

Pregunta: ¿Qué significa para ti #BetterTogetherEducacion?

Respuesta: Conexión. Con tu entorno, con los demás, contigo mismo. Con tu realidad. Con tus padres, con la gente que es diferente a ti… Con quien sea que está a tu alrededor y con quien al final logras conectar. En realidad, conectas contigo, con la mejor parte de ti, con tu parte emprendedora.

P: Uno de vuestros valores en Innedu es ‘espíritu de equipo’, ¿de qué manera lo enlazáis con el Better Together?

R: Desde el ser consciente de lo importante que es el equipo y lo mucho que lo puedes llegar a disfrutar. Nos mimamos mucho. Hay momentos duros, pero hay que ser consciente de lo importe que es cuidarse, preguntar qué tal estás… todo lo que hacemos tienen impacto. Lo importante es la actitud.

P: ¿Con qué otras organizaciones establecéis sinergias?

R: ¡Con Design for Change (DFC)! Es un tipo de organización que ha decidido hacer una propuesta de valor aportando flexibilidad, horizontalidad, adaptabilidad…

P: ¿Cuáles son las alternativas en las que estáis trabajando que se pueden englobar en el #BetterTogetherEducacion?

R: El dialogo esta en marcha desde hace tiempo. Estamos investigando otras vías. Yo me dedico a formar en metodologías activas. Utilizamos la metodología DFC en nuestras reuniones, nos hemos mimetizado con ella. Así he entendido el proceso creativo y lo puedo concretar en una propuesta. Lo hemos adoptado de forma natural. Está integrado.

P: ¿Cuáles son las oportunidades en el sector?

R: Están ocurriendo dos cosas: por una parte, hay una conciencia generalizada y una voluntad de cambio; por otra, existe la necesidad. La transformación ya ocurre en otros sectores y países. Hay que buscar la manera de cada uno, pero hay que hacerlo. Van a acudir a nosotros porque ya tenemos experiencia. Es una oportunidad enorme. El mundo está más abierto a las iniciativas. En general, no solo nosotros y vosotros.

P: ¿Qué os demandan más?

R: Proyectos de transformación digital. La tecnología no es el punto de partida ni la clave de transformación, son las personas a las que hay que formar. Nos centramos en competencia digital docente. No es solo técnico, se trata de conocer bien los recursos para hacer más atractivo el contenido. Ayudamos a hacer el click mental para que ocurra el cambio cultural, el cambio en la manera de hacer las cosas.

Formamos a equipos directivos, stakeholders, centros educativos, colegios, empresas que cuentan con procesos educativos de Responsabilidad Social Corporativa, academias, museos… ¡quien lo necesite!

P: ¿Cuáles son los inconvenientes que os encontráis en el día a día?

R: Resistencia al cambio. No me refiero a una actitud reflexiva y critica; sino a no querer salir de la zona de confort, es decir, a estar instalado en el no.

También nos encontramos con falta de medios, de financiación. Pero el top 1 es la resistencia al cambio. Todo lo demás es salvable. ¿Quieres un ejemplo de como lo salvamos? En la universidad tenemos un grupo que funciona como palanca inicial: formamos al profesorado. Son los ‘Impulsores’ (nombre del grupo que con su buena voluntad ha impulsado el proyecto). Les damos herramientas, les hemos organizado en tribus, cada uno con una misión. Mi labor es llevarlo a cabo en el día a día. Organizan talleres para contagiar y compartir el conocimiento.

P: Y ya casi para terminar, ¿podrías contarnos alguna de tus experiencias más emotivas?

R: Cuando volví de Londres, al principio de trabajar en Innedu (incluso nos llamábamos de otra manera) hice un proyecto con el ministerio de Educación, que me llevo a formar a profesores por colegios rurales de toda España. Fue la primera vez que vi un cierto tipo de resistencia al cambio tan brutal. La formación fue contundente y sólida. Pasaron de 0 a 100. Se convirtieron en generadores de actividades una vez que entendieron las herramientas. Se desarrolló mucha creatividad e iniciativa. A día de hoy, el proyecto sigue adelante; y eso que a veces nos faltaba no solo el wifi, sino también la electricidad.

P: ¿Cómo ves el futuro de la Educación?

R: Muy diferente a lo que yo he vivido como alumna. A mí me gustaría, siendo optimista, una educación que nos permita a cada uno sacar el talento que llevamos dentro. Una educación motivadora, que atienda a las necesidades especiales que todos tenemos. Veo una educación que dura toda la vida y que combina educaciones formal e informal (la barrea no tiene sentido). Una educación mas abierta, que se disfruta más; más útil y eficiente, y que llega a todo. La tecnología bien entendida puede ayudar a que se llegue a todo el mundo, gracias a los analitics, al big data… Que hagamos cosas que hasta ahora no podíamos hacer. No digo que haya que estar conectados todo el día. También hay que fomentar el juego libre, estar fuera del aula… Una educación integral.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El viernes fue el #DíaMundialDeLosOcéanos, y en Design for Change ¡lo ampliamos a una semana para poner como colofón el Taller ¡Yo Puedo! en Formentera el 13 de junio, gracias a Rocío Moreno, directora de la plataforma educativa GreenBubbleWorld, perteneciente a BlueBubbleWorld. A partir de una entrevista telefónica Formentera-Madrid, descubrimos que para esta ingeniera de Telecomunicaciones las claves de vida son “armonía, apertura y buena intención; porque así, con todas las personas unidas y colaborando a gusto, siempre surge lo mejor”. ¡Perfecto ejemplo de #BetterTogetherEducacion en un entorno privilegiado! Brillante y positiva, Rocío nos explica su trabajo de concienciación con peques para enseñarles a cuidarse a sí mismos y a su entorno, en concreto protegiendo la posidonia oceánica. Para llevar a cabo su labor, una de las herramientas que utiliza es la metodología Design For Change.

Pregunta: ¿Dónde nace tu pasión por la protección del ámbito marino?

Respuesta: Me viene desde pequeñita la conexión con la naturaleza y con el mar. Mis estudios y mi manera de vivir estaban en Madrid, pero siempre que podía me escapaba al mar. Llegué a Formentera de rebote de un viaje a Ibiza, conecté con la isla y la naturaleza, escribí un cuento, y empecé a contarlo en las escuelas de la isla. ¡Y hasta me llevó a una escuela verde de Bali! Estuve en Indonesia como profesora de conexión con el medio marino. A la vuelta, me surgió un nexo con la posidonia, uno de los principales pulmones del planeta: el ser vivo más antiguo, más longevo y más extenso. Fíjate, en realidad, todo se crea por conexiones. Yo trabajaba como ingeniera en France Telecom, pero mi pasión es el mar de esta isla. Y me surge la idea de crear una asociación para protegerlo. Y es muy necesario, porque el mar es invisible si no nos adentramos. Es mágico porque te conectas contigo, con tu respiración; cuando buceas, te maravillas de la grandeza tanto propia como del mar. Mi idea es transmitírselo a más gente, para que conozcan y amen lo que hay debajo del agua, para que el paso siguiente sea quererlo proteger.

P: Proteger a través de Save Posidonia Project, ejemplo de Educación no formal en el entorno marino; creado, financiado y patrocinado por el Consell Insular de Formentera, la Fundació para la Conservació d’Eivissa i Formentera, Trasmapi y la Fundación Abel Matutes. ¿Puedes contarnos de qué se trata?

R: Personalmente, siempre me he dedicado a la educación en paralelo. Y la posidonia es muy importante, es necesario protegerla: ya ha retrocedido un 40%. Imagínate un ancla que arranca metros y metros, cuando ella solo crece un centímetro al año. Y luego están las aguas residuales, el cambio climático… Save Posidonia Project nace de una conexión: me contactaron para hacer un festival para protegerla y divulgarlo en todos los ámbitos y todas las culturas que compartimos el Mediterráneo, porque es un patrimonio común.

Y a raíz de este festival surgen iniciativas diferentes. Su objetivo era unir los diferentes colectivos de muchos lugares del planeta a través de foros, actividades culturales, artísticas… Se unieron educadores, científicos, divulgadores, diseñadores, modelos, personalidades y personas anónimas. Cualquiera puede apadrinar un metro de posidonia por 1 euro. Se hizo un concurso de proyectos. Y hemos tenido el apoyo de muchas asociaciones sin animo de lucro para conseguir financiación.

También hacemos talleres educativos de sensibilización que incluyen el contacto directo con la posidonia.

P: Conociste Design for Change en un Micro Taller ¡Yo Puedo!? ¿Cómo incorporas el I CAN Mindset? ¿Por qué son importantes este tipo de metodologías?

R: Una frase: Diseñar el cambio para proteger la naturaleza. Para mí, el contacto con la metodología DFC fue muy natural. Siempre trabajo con mucha escucha y veo qué puedo hacer. Así, los proyectos crecen; y las conexiones vuelven como si fueran olas. Y evolucionan, cada vez son más grandes y globales. Con el #BetterTogetherEducacion se suma y se inspira a más gente.

P: ¿Qué significa para ti #BetterTogetherEducacion?

R: La unión entre todos te lleva a hacer cambios muy positivos en el mundo. Juntos es mucho más fácil, más bonito, mas motivador y más inspirador. Así los proyectos toman alas y crecen solos. Te llevan a lugares insospechados, suceden cosas que ni te imaginarias.

P: ¿Cuáles son los inconvenientes que os encontráis en el día a día?

R: Principalmente bloqueos, que se desbloquean con escucha, transmitiendo pasión. Hay que pararse y contarlo, y sale solo. A veces es por un tema de desconocimiento. 

Por otra parte, conseguir financiación. Aunque se salva con constancia, escucha, y con estar en el momento adecuado y en el lugar adecuado. Son muchas horas y mucho trabajo para poder conectar con mucha gente. Parece que estas sembrando y no sale nada; entonces lo dejas ir, y luego vuelve y sale. Lo que importa es el proceso, no el resultado. Esta conciencia te da libertad porque permite la fluidez, como cuando somos niños, que todo vale. Con creatividad, ilusión y buena intención, así conectas con tu niña interior y el proyecto sale adelante.

P: Todo esto suena muy a Design for Change. Darle más importancia al proceso que al resultado crea experiencias muy emotivas… ¿Podrías compartir alguna personal?

R: Acabar en la agencia espacial europea supervisando la posidonia por satélite, con el proyecto educativo-tecnológico de divulgación de uso de la tecnología avanzada de monitorización y seguimiento por satélite con la ESA. Yo trabajaba en una oficina con un ordenador como teleco, y acabar observando el mar desde el espacio fue muy especial, pura magia. Me acuerdo de que hasta estaba Pedro Duque. Aquí se unen mis pasiones: la tecnología (en el espacio) y el mar. Es muy emocionante unir estos dos mundos. La sensación es muy parecida: Flotar, respirar de otra manera… Bucear es como estar en el espacio. Caer en el medio del azul…

P: ¿Cómo ves el futuro de la educación si se enriquece con iniciativas no formales?

R:  En la educación actual, en su evolución, se puede aprender y conectar con lo que inspira y motiva de manera libre. Cuando los niños aprenden conectados con la naturaleza, desarrollan sus habilidades innatas y su potencial al máximo. En las aulas se corta el movimiento, las temáticas están muy estructuradas, y limitan la creatividad y la libertad. Se puede hacer de otra manera: la naturaleza es estructura y matemática pura; y el diseño del universo y del alma humana, es estructura matemática. Hay que reconectar con la sabiduría de la naturaleza.

Foto de Diran Devletian Carrasco

 

 

 

 

 

 

 

En el marco del #DíaMundialDeLosOcéanos ¡Iniciativa de un Taller ¡Yo Puedo! con niños y niñas de 8 y 9 años en el mar en Formentera! Nos transmiten su emoción, su sentir, su imaginar, ¡y en unos días compartirán la fase Actúa! Al regresar del agua, comparten y reviven sensaciones.

Rocío Moreno, directora de la plataforma educativa GreenBubbleWorld, perteneciente a BlueBubbleWorld, es la encargada de facilitar el Taller en el centro de buceo Vell Marí, financiado y patrocinado por el Consell Insular de Formentera, la Fundació para la Conservació d’Eivissa i Formentera, Trasmapi y la Fundación Abel Matutes. Antes de llevarlos al agua, les explica que la posidonia no es un alga; es una planta con raíces, tallo, hojas y flores. Además, les conciencia sobre la importancia de protegerla a través del Save Posidonia Project. Les hace observarla, se la pone entre las manos. Entonces preguntan:

  • ¿Por qué está Posidonia en trozos? ¿cómo ha llegado aquí?
  • Porque llega en trozos a la playa – les aclara Rocío.
  • ¿Cuáles son los motivos?
  • Por el temporal que rompe la posidonia y por los barcos que le echan el ancla encima y la rompen. El ancla debería echarse en arena.

Después de algunas explicaciones más necesarias para la actividad, llega el momento de vivirlo en primera persona. ¡Al agua!

Imagínate de nuevo en el agua, ¿qué has sentido?

Un poquito de miedo.

Tensión, pero que luego se ha ido.

Estaba viviendo la mejor excursión de toda mi vida.

Curiosidad, mucha curiosidad por seguir viendo aquello que me rodeaba.

Cansancio al moverme, parecía que me faltaba fuerza; pero luego ya feliz.

Me he vuelto del barco porque tenía miedo, pero quiero contarlo, y también hacer la ficha con los otros.

Emoción, mucha emoción y magia.

Frío, alegría y felicidad.

Miedo y luego alegría.

Silencio y alegría.

Tranquilidad.

Vida.

Quiero cuidar el mar.

Quería aprender del mar.

Me sentía como un pato: no sabía moverme.

Miedo, me daba mucho miedo, al principio, pero luego bien.

Una vez que los y las peques empiezan a expresarse, las profesoras se emocionan al ver que no paraban de hablar y comentar; incluso los que no suelen participar y que les cuesta hablar en clase, estaban compartiendo.

¿Qué es lo más bonito que has visto debajo del agua?

  • Un caballito de mar con forma de coma, parecía una hoja de posidonia.
  • Una estrella de mar, un caballito y un pepino de mar, que es la primera vez que los veo.
  • Solo he visto posidonia, no he visto nada más. Me ha gustado mirar cómo se movía suavemente. He visto el hogar de los animales; pero no a los animales.
  • No he visto nada porque no bajé debajo del agua. Tenía miedo.
  • Solo vi el agua desde arriba, pero no puedo saber lo que hay debajo.
  • Antes, me daban asco las plantas y algas dentro del agua, pero ahora ya no. Nunca más me dará miedo y asco. Ahora sé lo que es la posidonia y es buena.
  • He visto cómo se movía la posidonia, como si fuera una ola.
  • Me he quedado enganchando en la posidonia, y no me soltaba. He visto cómo viven muchos animales dentro.
  • Un pepino de mar. Y me ha hecho ilusión porque nunca había visto uno.

Contando con esta información, los y las niñas pasarán en clase a la siguiente fase de la metodología Design For Change, Imagina, donde se les invitará a que propongan ideas para protegerla.

Al terminar, todavía resuenan las palabras de estos niños y niñas en Rocío:

“Quiero volver a bajar al agua cuanto antes y si es ahora mismo, mejor… Me ha encantado y quiero cuidar a los animales y plantas del mar… Ha sido maravilloso y muy emocionante… ¿Puedes venir otro día a clase?… Quiero hacer algo para cuidar la posidonia…”

Para concluir, nos quedamos con la reflexión de Rocío: La naturaleza es sabia compañera y el contacto con el agua nos lleva a estados de conexión con nuestro más puro ser. En paz, en armonía y en integración con los otros.

Aprendizaje, emoción, conexión van unidos para grabar para siempre en nuestras vidas la relación más bonita que podemos vivir: la relación con nosotros mismos y nuestro más puro ser, a través de la conexión con la naturaleza que nos lleva a querer PROTEGER y seguir PROTEGIENDO.

Si quieres vivir la experiencia en primera persona y aprender la metodología Design For Change, ¡apúntate al Micro Taller ¡Yo Puedo! en Formentera el 13 de junio en un entorno innolvidable: el Aula Natura – Aula Mar en el Gecko Hotel & Beach Club!

 

 

 

 

 

¡Segunda entrega de las entrevistas en torno al #BetterTogetherEducacion!

Siempre creativa y apasionada, María Moreno Sierra, Jefe de Servicio de Innovación Educativa y Formación del Profesorado de la Junta de Extremadura, nos explica su visión sobre la Educación actual y nos regala una mirada hacia el futuro después de la primera reunión #BetterTogetherEducacion¡Seguimos creciendo! ¿Quieres formar parte? La educación es tuya ¡evoluciónala!

P: María, comentabas en la reunión que, ante todo, eres docente. ¿Cuál es tu motivación para trabajar en Educación?

R: La Educación es la base. Educando a los peques desde bien pequeños se construyen valores que garantizan el futuro. Si lo piensas, te ahorras quebraderos de cabeza. Transmitir el conocimiento es muy importante.

P: También decías que habías ejercido como docente en Finlandia, ¿cómo fue la experiencia?

R: Retomando la línea de la pregunta anterior, allí la sociedad es muy respetuosa. Te reciben con los brazos abiertos. Tratan a los niños en sus clases como si estuvieran en casa, con el mismo cariño. Fomenta la creatividad y les dan alas.

P: ¿Podrías contarnos alguna anécdota?

R: En un concierto de música clásica, vi que en el descanso los músicos se ponían en fila y los niños se acercaban a tocar los instrumentos con sus manitas. Son instrumentos que cuestan miles de euros, y los ponen a disposición de los niños para que experimenten, guiados por los propios músicos. Esos instrumentos son muy valiosos, pero los niños lo son más: son diamantes, y como tales los consideran y los tratan.

P: ¿Qué significa para ti #BetterTogetherEducacion?

R: Compartir es fundamental en todos los ámbitos, e incluir a otras organizaciones enriquece el proyecto educativo. Es muy productivo añadir voluntades, perspectivas, conocimientos… He sentido una actitud muy positiva y abierta en la reunión. Hay que coordinarse, conectarse, unirse… la solución siempre pasa por intentarlo. Si nunca lo intentas, nunca puedes saber que pasará. Hay esperanza porque hay proyectos que ya se realizan y se pueden tomar de referencia, como por ejemplo los basados en el Aprendizaje-Servicio (APS). Hay proyectos en marcha maravillosos y nos dirigimos hacia esa concepción.

P: Hablábamos en la reunión sobre la importancia de que el educador sea una persona equilibrada, ¿crees que habría que integrar formaciones ‘alternativas’ (mindfulness, yoga, etc.) en el Grado de Magisterio y en el Máster Universitario en Formación del profesorado?

R: Sería estupendo para así integrarlo en los centros. Cuando estuve trabajando en EEUU, en Houston, había un programa, Health and Wellness, basado en yoga y buena alimentación, y era estupendo. Está demostrado que así los niños focalizan más, es fundamental para el desarrollo del ser humano. Nos permite ser conscientes de lo que hacemos y de lo que vivimos. El hecho de integrarlo en la formación de Magisterio sería muy bueno, junto con vivencias prácticas que tengan más peso que la teoría.

P: ¿Qué urge más Educación? ¿Puedes darnos unas pinceladas sobre el Plan de Innovación Educativa en el marco de la Consejería de Educación de Extremadura?

R: Lo más urgente y en lo que más estamos trabajando es en la formación inicial del profesorado, focalizando en dar visibilidad a las buenas prácticas. Es decir, visibilizar al docente proactivo que trabaja en el aula consiguiendo que los alumnos estén motivados. Para ello, les damos reconocimiento en los concursos; se les da difusión; se crean programas como Muévete, donde un docente puede ir a ver a otro; en otras palabras, se le da alas a quien quiere aprender. Así, hemos observado que se crea mucha conexión entre ellos: a través de la escucha, de saber qué quieren, de reflexionar sobre hacia dónde va la educación.

Hay que hacer proyectos que envuelvan a toda la comunidad y al centro educativo, porque así se mantiene a los estudiantes motivados. Demuestra el espíritu y la capacidad de aprender y renovarse del docente. Estamos convencidos de que hay docentes muy buenos, no hay que irse fuera del país. Hay que sacarlos a la luz y reconocer su trabajo.

P: ¿Cuáles son los inconvenientes que os encontráis en el día a día?

R: La inercia. Después de muchos años como docente, al final cierras la puerta y nadie sabe más de ti. Se tiende al aislacionismo. Hay muchos docentes que ni están conectados ni quieren conectarse. Es cuestión de actitud.

Y, por otra parte, la Administración, que tiene que cumplir trámites y plazos que llevan su tiempo. Va despacio, pero segura.

P: Y ya casi para terminar, ¿podrías contarnos alguna de tus experiencias más emotivas?

R: Hay personas muy valiosas, estoy rodeada de un equipo muy válido con muchas ganas de trabajar. Creen en los proyectos, en el reconocimiento de docentes. Esto es lo bueno. Ven que la educación se está transformando y que hay que darle soporte.

Como docente, cada vez que un alumno te sonríe y te pide más, ya lo tienes. Es maravilloso.

P: ¿Cómo ves el futuro de la Educación?

R: Positivo, pero tiene que surgir de un esfuerzo de todos, no va a venir regalado. Se están cambiando los paradigmas y ese cambio viene de la mano de todos. Saldrán niños bien educados y la escuela será un buen referente. No es fácil, lleva su tiempo adaptarse al nuevo estilo de vida, al nuevo pensamiento y a la inercia. Y aún así, lo veo en positivo.

 

 

 

 

¿Qué tienen en común Reinventa tu Educación, AIPC Pandora, H2i Institute, María Moreno Sierra y Javier Domínguez Velilla con Design for Change? Las ganas, la convicción y la esperanza de que el cambio, la mejora de la Educación, es posible. 

¡Empieza la serie de retratos del #BetterTogetherEducacion! Durante varias semanas, desvelaremos las inquietudes y los deseos de algunos de los rostros motores del cambio en estas y otras organizaciones. ¡Estamos en pleno crecimiento! ¿Quieres formar parte? La educación es tuya ¡Evoluciónala!

Comenzamos la aventura con Javier Domínguez Velilla, asesor del Centro de Innovación y Formación Educativa (CIFE) María de Ávila, de Zaragoza.

Pregunta: Javier, me parece que tu descripción de Twitter La mejor metodología en educación es mirar al alumnado y sus familias desde el corazón”, ya desvela mucho sobre las necesidades educativas actuales. ¿De dónde nace tu motivación para trabajar en innovación y formación?

Respuesta: Actualmente hay una tendencia a hablar de metodologías educativas, transformación de espacios, etc… Pero hay que cambiar la mirada hacia el alumnado si queremos potenciar su crecimiento personal. Así transformaremos el sistema educativo: mirándoles desde el corazón.

P: En tu web se observa que tienes varios proyectos educativos en marcha. Háblanos del “Cooking educativo”. Veo que tiene puntos en común con la metodología DFC (lluvia de ideas, investigación, hacer posible lo que parece imposible, pasar a la acción, reflexión…). ¿Qué aceptación estáis teniendo? ¿Cómo lo estáis implantando?

R: El “Cooking educativo” nace de la necesidad de asociar el sistema educativo con algo que todos hayamos vivido. Todo el mundo que ha pasado por un centro educativo puede opinar de él. Pero no todo el mundo ha pasado por otras profesiones… por eso las tenemos más respeto. En la escuela todo lo hemos vivido en primera persona. Y también todo el mundo ha vivido el paso por una cocina. De ahí surge asociar la cocina con el mundo educativo. Hago formaciones dando herramientas: en la cocina las usamos para cocinar, y aquí las doy para que los docentes lleven mejor a cabo su profesión.

Este proyecto, “Escuelas Creativas”, lo llevamos a cabo con Ferran Adrià, que es un maestro. De hecho, se crea la conexión a través de Miguel Luengo, presidente de Design for Change. Este proyecto amplía la visión sobre cómo los dos mundo tienen muchas similitudes: se necesitan herramientas, existe una mejora constante… Y así creamos este “Cooking para Equipos Directivos”. El sonido lo pone el conservatorio nacional de música, hay una imagen especial, un aroma para darle entidad propia…

P: Veo que cuidas todos los detalles, y para conseguirlo emprendes sinergias con otros colectivos ¿Qué significa para ti #BetterTogetherEducacion?

R: Compartir. Esto crece si compartimos; si no, se queda vacío. En los centros educativos habría que quitar las puertas para poder compartir mejor.

P: La base de compartir es la comunicación. ¿Podrías sintetizar en un par de frases qué entiendes por comunicación “eficaz”? Me encanta esta frase tuya que he encontrado: “La capacidad de comunicarse determina en gran parte la felicidad de las personas”. ¿Podrías desarrollar esta preciosa afirmación? También afirmas que “todos somos capaces de comunicar”, pero para hacerlo de forma sana necesitamos las herramientas apropiadas, ¿cómo las conseguimos?

R: Desde la naturalidad, así se llega más fácil al resto de personas. Desde la capacidad de hacer que se contagien las cosas. En las formaciones que damos lo que se vive es muy bonito, pero hay que ser capaz de transmitirlo fuera. Hay que sentirse acompañado, acompañar, mostrar interés por el otro y sentir el suyo. Un sencillo ¿qué tal estás? (pero que sea de verdad, de que espera respuesta), un ¿cómo te has sentido?, ¿qué necesitas para llevar a cabo tu proyecto?…

Al final, la forma más sencilla de comunicar es ser tú mismo, sin máscaras ni miedos. Así eres capaz de establecer esa conexión especial de forma eficaz.

P: Este tipo de actitud seguro que marca la diferencia. Hablábamos en la reunión #BetterTogetherEducacion sobre la importancia de que el educador sea una persona equilibrada, ¿crees que habría que integrar las formaciones ‘alternativas’ (Mindfulness, yoga, etc.) en el Grado de Magisterio y en el Máster Universitario en Formación del profesorado?

R: Últimamente estamos integrando muchas cosas alternativas, pero seguimos teniendo mucha carga curricular. Y si como educador quiero seguir teniendo resultados óptimos, me estreso porque no tengo tiempo suficiente para dar la materia. ¿Cuál es la solución? Que mientras demos matemáticas, el alumnado esté tranquilo. ¿Y cómo consigo que sean divertidas? Estando yo bien, transmitiendo esa paz, sin sentir la presión.

P: ¿Cómo lidiar con las reticencias de las familias a aplicar nuevos métodos de aprendizaje en las asignaturas de siempre?

R: Si les explicas bien tu proyecto y, sobre todo, que el alumnado va a estar feliz, confiarán. A mí jamás un inspector me ha pedido una programación. La normativa es lo suficientemente amplia para que entren muchas cosas.

Y volviendo al perfil del educador: no todo el mundo puede ser docente, es un hecho. Se necesitan habilidades especiales de empatía, saber cómo acercarse al alumnado… Si tienes estas capacidades, quiere decir que estás equilibrado. Con herramientas propias, es mucho más sencillo; pero también es fácil aprenderlas. Hay que estar dispuesto a desaprender muchas cosas. Y partir de unas capacidades y una inteligencia emocional suficientes.

P: ¿Hacia dónde se está orientando la innovación educativa?

R: Está pasando por transformar espacios que se supone que van a cambiar la metodología, pero hay que cambiar la mirada hacia el alumnado. Hay que transformar la esencia de la enseñanza, el ‘uno a uno’ y el ‘uno al grupo’. Me preocupa un poco que se piense que las nuevas metodologías van a transformar la educación sin cambiar la mirada. Solo así sí va a funcionar.

P: Leo en tu biografía que tratas de “mejorar de una forma humilde y sencilla los modelos formativos y de aprendizaje global”. Supongo que en el día a día encontrarás muchos inconvenientes. ¿Cuáles son?

R: Básicamente, personas que, inmersas en su desequilibrio, piensan que tienen muchos enemigos. Hay dos ópticas: se puede mirar desde un ‘todos aportamos’, o desde ‘somos enemigos’. Por ejemplo: ‘Los alumnos son malos, las familias están despreocupadas… y por eso no traen los deberes’; o bien preguntarnos qué estamos haciendo mal para que no los traigan. La capacidad de auto evaluación y de mejora son muy necesarias.

P: Y ya casi para terminar, ¿podrías contarnos alguna de tus experiencias más emotivas?

R: Cuando conoces a otras personas, conectas. Y conectas a esas personas con otras personas. Ahí está la clave que genera la emoción. Con María, por ejemplo, habíamos intercambiado documentos para mejorar proyectos, y nos conocíamos solo de una vez. Y esta esta es la segunda vez que nos vemos, en la reunión #BetterTogetherEducacion. Este compartir es lo más enriquecedor.

Te cuento otra de mi época como jefe de Estudios: cada vez que había un problema de comportamiento, me buscaban para solucionarlo. Una vez me tuve que ir, y le pedí disculpas al alumnado. Me dijeron que no pasaba nada, y me emocioné, así de simple. A los niños y niñas hay que darles explicaciones igual, como se las darías a un adulto, así las relaciones personales cambian. Son personas igual.

P: ¿Cómo ves el futuro de la educación?

Esperanzador, mucho. Creo que cada vez las personas llegamos al mundo educativo con más herramientas. La gente está intentando transformar las cosas. Hay movimiento. Veo que no estamos tan lejos de países como Finlandia. He estado allí y no tenemos mucho que envidiar. Pero hay que cambiar la mentalidad de la queja al progreso.

 

 

 

¡Último post de la trilogía del LAB I CAN de Valencia!

Mientras los y las participantes hacían las ‘prácticas de facilitadores’ se podían escuchar frases como: “Nos cuesta aceptar nuestras limitaciones porque nos sentimos solos ¡Juntos es mejor!”, “Es importante controlar el método DFC para poder centrarte en el alumnado”, “Ellos preguntan y entre todos construimos la respuesta”, “Hay que escuchar lo que dice el grupo y tú ser un altavoz”… Todas estas aportaciones nos resultaron tan enriquecedoras, que decidimos profundizar.

ENTREVISTA a Pilar Goterris, organizadora de la formación y directora del Equipo de Titularidad Educativo de @hnsconsolacion para la coordinación de centros educativos. Del LAB I CAN, lo primero que nos comenta es que “todo ha sido satisfacción. Las valoraciones son todas positivas. Están muy contentos”.

Y para recoger también la visión del profesorado, preguntamos a dos participantes veteranas de los proyectos DFC: Montse y Lucía, del colegio María Rosa Molas, de Onda (Castellón).

  • ¿Cómo conocisteis DFC?

“La dirección del colegio nos hizo llegar la información, pensando que podría encajar dentro de la innovación del centro. Después solicitamos a DFC España las guías. Además, ver proyectos de otros colegios nos animó a sumarnos al movimiento DFC y cambiar el ritmo habitual de las clases. ¡Dedicamos cuatro días seguidos a los proyectos DFC!”, explican Montse y Lucía. “Y fue el colegio de Onda quien nos habló a nosotros de Design for Change, y creímos que la metodología podía venirnos bien”, añade Pilar.

  • Pilar, ¿Qué puede aportar DFC a la red de centros educativos?

Muchísimo. Intentamos conectar más y mejor la escuela con la realidad, para que el alumnado se comprometa con ella y aprenda a mirar de manera critica. Así podrán cambiar lo que no les gusta. Es muy educativo. La organización de la metodología es clara, sencilla y nos lleva alcanzar nuestros objetivos. Todos buscamos un cambio en la educación para que dejemos mejor lo que nos hemos encontrado. Los profes me preguntan cómo pueden seguir profundizando. Así todo suma y enriquece.

  • ¿Después del LAB, ¿con qué os quedáis?

La metodología DFC es estimulante, divertida y motivadora. Y además con ella podemos trabajar contenido curricular”, explican Montse y Lucía; mientras Pilar recuerda como:A lo largo de la experiencia se fueron creando lazos entre los compañeros unidos por un objetivo. ¡Queremos repetir! Fue muy enriquecedor. El esquema es muy claro. Quiero seguir profundizando. Los facilitadores son fantásticos, le ponen mucha pasión; todo el mundo lo dice”.

  • De las herramientas que habéis recibido en el LAB, ¿cuáles os parecen más útiles?

Pilar: El conjunto es muy interesante. Se necesita paciencia, dejar el tiempo necesario entre una fase y otra para que el alumnado entre en ellas. Así, se conectan unas con otras. Por otra parte, las dinámicas para romper el hielo crean vínculos y nos despiertan. La forma en la que está organizado es muy novedosa. Juegos como la “Balsa” para equilibrarnos o “Mirarse a los ojos” crean conexión.

Lucía y Montse: La escucha activa como actitud imprescindible del facilitador. Así les damos a todos los alumnos la oportunidad de participar constantemente. Hemos aprendido que todas las ideas son buenas: no hay que cortar las alas con “peros”; hay que utilizar el “sí, y además…”. Después, que observen, que miren donde les interese o piensen que es necesario. Nuestra labor está en reconducirlos hacia ese objetivo cuando les interese un marco concreto. En esencia se trata de cambiar los roles: el profesor se convierte en el facilitador del aprendizaje y el alumno es el protagonista durante todo el proceso.

  • ¿Dónde encontráis dificultades al poner en práctica el método DFC en el aula?

Principalmente en las etapas #SIENTE e #IMAGINA. En los grupos en los que hay líderes, es más complicado que se llegue a un consenso o acuerdo sin tener conflicto. [En estos casos, la votación a mano alzada es la técnica más eficiente para desbloquear los bucles].

  •  “Los niños no son el futuro, son el presente”, ¿qué os sugiere?

Pilar: Solo tenemos el presente, y con él creamos futuro. Ellos son el ahora; no sabemos qué pasará después. El niño lo es todo, es bueno y perfecto. Siendo lo que tiene que ser ahora, también lo será después.

Lucía y Montse: Vemos y preparamos a los niños siempre pensando en el mañana, en lo que podrán llegar a ser… Y se nos olvida que ahora, siendo niños, tienen muchas potencialidades. Pueden llegar a hacer lo que se propongan cuando están motivados. La visión de futuro que tiene un adulto, ellos no la tienen. Ven el aquí y ahora.

  • Cuando escucháis “Mentalidad I CAN”, ¿qué os imagináis?

Pilar: El futuro de la educación. Hay que trabajar rompiendo muros, con las herramientas que tenemos. Conectando con la realidad y con los espacios, en las relaciones. Todo nos educa, estamos en crecimiento continuo. DFC supone una renovación de la actitud del profesorado, estando atentos a la realidad y escuchando a los niños.

Lucía y Montse: Significa que cuando uno quiere, puede. Si nos proponemos hacer las cosas, se pueden hacer. Los profesores hemos de apostar por el cambio y la forma de mirar a los alumnos. Es necesario salir de nuestra zona de confort para darles nuevas oportunidades. En cuanto a ellos, tienen que tomar conciencia de que el mundo es de todos y por ello implica una responsabilidad de cuidarlo y mejorarlo. Aunque sean niños tienen mucho que aportar.

  • Y para terminar, Lucía y Montse, ¿cuál es el proyecto DFC que recordáis con más cariño, o que consideráis que ha tenido más impacto?

Quizá sea el primero que hicimos, hace dos cursos, con los alumnos de 4º de primaria. Al principio parecía un poco caótico, acostumbrados al orden, al silencio, a la rutina… ¡Y resultó estimulante, divertido e innovador! Nos dimos cuenta de que la imaginación y la creatividad de los niños va más allá de lo que nosotros podemos imaginar: son capaces de aportar y hacer lo que se propongan, solo tenemos que darles la oportunidad.

En este proyecto los alumnos sintieron que el patio del cole se quedaba sucio después de los recreos. Imaginaron qué podrían hacer para mejorarlo: decidieron hacer patrullas de vigilancia por grupos en el patio, para que todos tirasen los papeles a las papeleras; y colgaron carteles en las aulas, pasillos y patios, para recordarlo. Llamaron a su proyecto: “Por un patio más limpio”.

 

Si quieres experimentar la metodología DFC en primera persona, ¡apúntate al próximo LAB I CAN el 26, 27 y 28 de junio en Madrid! Más info e inscripciones.

Se puede contar, pero hay que vivirlo 😉

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